Ni perdón ni conciliación: la implacable política de los supermercados contra el robo hormiga
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro · Archivo

Ni perdón ni conciliación: la implacable política de los supermercados contra el robo hormiga

Los 'robos hormiga' de alimentos generan pérdidas millonarias, según reportan las cadenas de supermercado en México. Por ello las empresas se muestran implacables contra quienes roban en sus tiendas sin importar el monto o la razón.
Cuartoscuro · Archivo
Por Manu Ureste
1 de junio, 2016
Comparte

A Martín, sacar en una mochila un paquete de desodorantes con un precio de 105 pesos sin pasar por la caja del supermercado, le costó una condena de seis meses de cárcel y una multa de 4 mil pesos. Mientras que a Édgar, el robo de un shampoo y un acondicionador de 133 pesos, le supuso el bochorno de ser detenido por la policía, una condena de tres años y una multa de 13 mil 500 pesos.

Estos casos, expuestos en la web de la compañía de seguridad Alto México, son ejemplos reales de la ‘política de mano de hierro’ que emplean en México las cadenas de supermercados y tiendas de autoservicio, mismas que están dispuestas a llevar a la cárcel a quien hurte en sus tiendas, sin importar si quien robó lo hizo por hambre o por delinquir, o si el monto de lo sustraído pueda parecer ridículo.

Pérdidas millonarias por ‘robos hormiga’

La Organización Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) explica en entrevista con Animal Político que esta política de “tolerancia cero” ante cualquier robo, ya sean dos manzanas o una televisión de última generación, tiene un poderoso motivo: las pérdidas millonarias.

A nivel nacional, la ANTAD reportó que empresas como Walmart, La Comer, Oxxo, Seven Eleven, o Sumesa dicen haber tenido mermas en 2014 por hasta 14 mil millones de pesos por el ‘robo hormiga’ de productos como café, leches, refrescos, cigarros, chocolates, o bebidas alcohólicas. De hecho, sólo la cadena Soriana dijo haber registrado el año pasado pérdidas por 110 millones de pesos.

Sobre los robos a negocio, el Tribunal Superior de Justicia del DF (TSJDF) detalla que entre 2013 y marzo de este año, se registraron 8 mil 637 expedientes por este delito en la Ciudad de México. Esto es, 221 robos por mes, siendo el robo sin violencia el ilícito más común: 5 mil 190 hurtos sin violencia frente a 2 mil 737.

“El robo hormiga es un problema muy grave. En este supermercado, por ejemplo, tenemos todos los días algún robo hormiga en la mañana, en la tarde, y en la noche”, subraya en entrevista con Animal Político Carlos, gerente de un supermercado Chedraui en la Ciudad de México, quien explica que el personal de prevención de pérdidas enfrenta todo tipo de hurtos, desde quien abre sin pagar una bolsa de cacahuates, a bandas profesionales de ‘farderos’.

“Son verdaderos especialistas que llevan fajas debajo de la ropa y que empiezan a guardar hasta 20-30 productos, como desodorantes o cosméticos, que luego revenden en la calle”, expone el gerente, quien incluso asegura que han tenido casos de robos de pantallas de televisión por parte de estas bandas que ya tienen toda una coreografía ensayada: unos distraen a los guardias, otros vigilan, y otros ejecutan el robo.

“Para los supermercados no hay distinción entre un robo de hambre y el robo hormiga”

En cuanto a los ‘robos de hambre’, es decir aquellos que se cometen por la necesidad de comer, Carlos comenta que éstos se producen principalmente en las secciones de carnes, salchichonería, quesos empacados y en panadería. Aunque advierte a continuación que la política de la empresa es igual de implacable para estos casos, por lo que el procedimiento es siempre el mismo. Esto es, retener a la persona una vez que pasa la zona de cajas, llamar a la policía para que lo ponga a disposición del Ministerio Público, y presentar un ticket con el monto de lo sustraído junto con una denuncia.

“Para nosotros no hay distinción entre un robo de hambre y el robo hormiga. Sigue siendo un robo igualmente porque genera una pérdida a la tienda”, zanja el gerente de Chedraui.

“Además, lo del ‘robo de hambre’ es algo muy subjetivo –añade-. Porque hemos tenido casos en los que la persona que robó dijo que tenía hambre, pero debajo de la ropa llevaba 10 quesos de más de 200 pesos la pieza”.

Karina Soriano, abogada de Alto México, compañía que analiza y combate los ‘robos hormiga’, recuerda que cuando se denuncia un robo en México lo que se sanciona es la “conducta/acción” de robar, con independencia del monto.

“En México existe la falsa creencia de que, en razón del monto robado, puede o no haber delito, pero eso es un grave error –critica la abogada-. Lo que sí es cierto es que dependiendo de los montos así será la sanción y la multa alcanzada. Es decir, si una persona roba un producto de 50 pesos, no puede tener la misma sanción que quien robó 10 mil”.

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Gráfica: Omar Bobadilla (@obobadilla)

“Aunque quienes roban alimentos quieran pagarlos, los supermercados no les conceden el perdón legal”

A pesar de lo expuesto por la abogada, casos como el reciente de Érick Nájar, un joven con discapacidad intelectual quien estuvo preso un mes tras ser acusado por Soriana de robar dos manzanas y un refresco con un valor de 21 pesos, han suscitado una fuerte polémica por la dureza con la que se emplean las cadenas de supermercados.

En este sentido, aunque el TSJDF precisó a Animal Político que no cuentan con estadísticas relativas al ‘robo de hambre’ –pero sí informó que de enero de 2015 a marzo de 2016 sólo cinco personas fueron condenadas en la capital por el ‘robo de alimentos’-, Olivia Garza, expresidenta de la Comisión Especial de Reclusorios en la Asamblea Legislativa del DF, asegura que las personas encarceladas por robar comida se cuentan por miles.

“Sólo en la Ciudad de México tenemos cerca de 5 mil personas dentro de los penales que robaron por hambre. Y son casos en los que, aunque muchas veces la persona que robó quiera pagar la mercancía para reparar el daño, las tiendas no les otorgan el perdón legal y llevan la denuncia hasta las últimas consecuencias de la justicia legal”, plantea la también directora de la organización civil Modernizando el Sistema Penitenciario, quien acusa a las empresas de la ANTAD de tener políticas de seguridad “muy insensibles”.

“Con el nuevo sistema penal se busca evitar estos casos ridículos de una persona en la cárcel por robar 20 pesos”

Ahora bien, ¿cómo una persona que roba unas manzanas y un refresco puede acabar en la cárcel?

En teoría, este tipo de robos simples ya se pueden resolver en el nuevo Sistema Penal Acusatorio, el cual entrará en vigor el próximo mes de junio, aunque desde 2008 –cuando se inició la Reforma Penal- a la fecha, ya está implementado en casi todos los estados de la República, incluida la Ciudad de México.

Este nuevo Sistema Penal, explica Pamela Romero, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), ofrece la posibilidad de que en delitos no graves las partes se sienten en la misma mesa para conciliar y llegar a un acuerdo reparatorio, “pero sin que el proceso penal dé inicio, ni se inicie una investigación policial larga que implica gasto de tiempo y de recursos ministeriales y policiales”.

“Con el nuevo sistema penal se busca evitar estos casos ridículos de un persona en la cárcel por robar 20 pesos”, enfatiza la investigadora, que recuerda que abrir una averiguación previa “cuesta alrededor de 12 mil pesos en la Ciudad de México”.

“Los abogados de las tiendas siempre buscan agravar el delito de robo simple, para que se convierta en robo con violencia”

Sin embargo, el que un caso se vaya a conciliación, o a la justicia penal, no es algo que ni los particulares ni las cadenas de autoservicio puedan elegir, matiza Karina Soriano. Sino que lo decide el Estado a través de la clasificación que dé al delito en cuestión.

Es decir, que un robo simple en la Ciudad de México sí podría ir a conciliación en el nuevo sistema penal, pero un robo con el agravante de violencia, no. Situación que, según denuncia Rebeca Peralta, actual presidenta de la Comisión de Reclusorios en la Asamblea Legislativa del DF, es utilizada por las tiendas para llevar a quienes cometen pequeños hurtos hasta la prisión.

“La práctica común de los abogados de estas tiendas es siempre meter algún tipo de agravante al delito de robo simple, para que sea un delito grave y la persona ya no pueda acceder a los beneficios de la ley, por lo que pasará más tiempo en la cárcel si no puede pagar la fianza”, apunta la legisladora.

Y un ejemplo claro de esto, enfatiza Peralta, es el caso de Erick Nájar, quien en efecto no fue acusado de robo simple, sino de robo agravado con violencia porque, según denunció Soriana, agredió a uno de sus vigilantes al momento de su detención, aunque no presentó la grabación de las videocámaras que lo acreditara. Por eso el caso se fue hasta la justicia penal y el joven pasó un mes en prisión preventiva, hasta que la empresa se desistió de la denuncia por su discapacidad intelectual.

“Los supermercados llevan las denuncias hasta las últimas consecuencias para dar un escarmiento”

Para Jorge Cueto, empresario que creó las tiendas de ropa ‘Prison Art’ que da trabajo a más de 200 reos en el país, este tipo de prácticas por parte de los abogados, es otra de las aristas de las políticas de las grandes cadenas para combatir las pérdidas por robos.

“En definitiva, lo que buscan estas cadenas es llevar las denuncias hasta las últimas consecuencias para dar un escarmiento –recalca el empresario de ‘Prison Art’, quien durante su estancia en la cárcel de Puente Grande un año por un delito que no cometió y por el que ya fue absuelto, conoció muchos casos de presos por ‘robos de hambre’, pero también porque hicieron del hurto a tiendas como Oxxo “su particular modus vivendi“-. Es decir -concluye Cueto-, quieren que se corra la voz de que quien roba en una de sus tiendas, aunque sea una charola de carne para comer, se va para el bote y no hay perdón posible”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)

Jonathan Booth, experto en negociación de la universidad británica London School of Economics, comparte con algunas de las claves para llegar a un mejor resultado.
Getty Images
10 de agosto, 2020
Comparte
Mujeres conversando

Getty Images
“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, dice Jonathan Booth, explicando que hasta en las situaciones laborales más cotidianas existen habilidades negociadoras que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos.

Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.

Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.

Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.

Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.

“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, le dice Booth a BBC Mundo, ya que es parte de la dinámica de nuestras vidas profesionales. como cuando hay que determinar los términos de un nuevo acuerdo o superar conflictos con colegas.

Lo más desafiante, afirma, es cuando estás negociando con una contraparte competitiva que no está dispuesta a perder y, por lo tanto, no le interesa llegar a un punto medio para facilitar un acuerdo donde los participantes obtengan algún beneficio, situación que en inglés se llama win-win.

Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Para avanzar en este enfoque es importante “estar dispuesto a hacer preguntas, compartir información y priorizar la creatividad”, apunta Booth.

Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.


1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial

No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve reunión previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Si no están las condiciones como para un contacto previo a la negociación, es importante investigar por otros medios quién es tu contraparte.

Personas conversando

Getty Images
Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, cuáles son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.

Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.

2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)

Otra técnica que ayuda en el proceso es tratar de entender la perspectiva de la contraparte, incluso aunque no estés de acuerdo. Eso permite tener una comprensión más racional de la otra persona y descubrir qué busca.

También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.

La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.

3. Compartir información

Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

Pareja conversando

Getty Images
“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.

Una negociación constructiva está relacionada con la reciprocidad. Entonces, tomar la iniciativa -y estar dispuesto a parecer vulnerable- puede ayudar a conseguir información de la contraparte y mover la conversación a tu favor.

Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.

Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.

4. Priorizar la creatividad

En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementos inesperados a medida que avanzan las conversaciones.

En esta circunstancias se requiere ser creativo y buscar soluciones que den una respuesta a las distintas necesidades. Y para ser creativo con las propuestas tienes que saber quién es la persona que está al frente y qué busca.

Pareja conversando online

Getty Images
Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.

Es útil trazar la percepción de los intereses de todos lo que están en la mesa. Si los problemas que se discuten tienen varias partes, vale la pena desglosarlos y usar la creatividad para que los otros se integren a la discusión.

En esto es clave hacer las preguntas correctas para aprender de la información nueva que consigues de los otros negociadores y así generar múltiples ideas que permitan crear posibles soluciones.

5. Plantear las cosas de manera colectiva

En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de “mi posición es esta”, “tu posición es esta”, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.

También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde hayas participado y cuyos resultados arrojaron un beneficio mutuo.

En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.

6. Minimizar las amenazas

Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer en la mesa de negociación.

Personas discutiendo

Getty Images
“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.

Básicamente se trata de minimizar la tensión. Lo primero es encontrar un asunto en que todos los negociadores estén interesados para mover la discusión hacia otro lado, o encontrar puntos donde haya acuerdo.

Si descubres cuáles son las cartas del juego de los demás, tienes más opciones de mover las piezas a tu favor, con el fin de encontrar una solución de beneficio mutuo.

¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?

“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.

Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.

Un alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.

Y sobre qué es lo que nunca deberías hacer al enfrentar una negociación, Booth es muy claro: “No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

https://www.youtube.com/watch?v=82qlWHpSRaw&t=1s

https://www.youtube.com/watch?v=4hw6wlscdUk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.