Programas sociales: el dinero se va, la pobreza permanece
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Gráficos: Yosune Chamizo (@_Yosune)

Programas sociales: el dinero se va, la pobreza permanece

Los programas sociales del gobierno federal, cuya función es disminuir los índices de pobreza, no han funcionado como deberían. En Oaxaca, por ejemplo, estos programas incluso han incrementado la desigualdad. Esta investigación se realizó con el apoyo de Oxfam.
Gráficos: Yosune Chamizo (@_Yosune)
Por Omar Iturbe
8 de junio, 2016
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*Esta investigación se realizó gracias al apoyo de Oxfam.

Juana Martínez pensó que su vida sería mejor que la de sus padres. Incluso acarició el sueño de estudiar una carrera, pero su familia ya no tuvo dinero y abandonó la idea.

Veinte años y dos hijas después, Juana no solo no logró su sueño, sino que vive en peores condiciones que las de su madre, Candelaria, quien tiene un cuarto con paredes de lámina. Ese pequeño sitio le ha servido, desde que sus hijos eran chicos, para elaborar las tortillas y la comida que vende y con las que logró sacarlos adelante.

Juana, en cambio, no tiene una casa propia en su natal Villa de Zaachitla, Oaxaca. Destina la totalidad del dinero que le dan a través del Programa de Apoyo Alimentario de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) federal a pagar los 500 pesos mensuales de la renta de una casa de lámina. También limpia casas por 100 pesos diarios, lava ropa ajena y ayuda a su madre a cocinar, con lo cual logra completar el dinero para comprar comida a sus hijas de nueve y 11 años.

Para Juana y Candelaria los programas sociales son viejos conocidos, pero ni con ellos han logrado mejorar su situación. Candelaria comenzó a recibir los apoyos de Sedesol desde hace más de 10 años, cuando el programa que hoy se llama Prospera tenía el nombre de Oportunidades. Hoy Juana espera que sus hijas reciban estos apoyos algún día.

Progresa, el primer nombre que tuvo este programa, se creó en 1997. A partir de entonces éste ha cambiando dependiendo del sexenio y el partido en la presidencia, pero las reglas de operación son similares: este programa es la base que articula la oferta institucional de programas y acciones de política social, y está destinado a la población más pobre del país. Su objetivo es que las familias “superen su condición de pobreza”.

A nivel nacional, el 26.9 por ciento de los hogares mexicanos recibe apoyo de un programa social del gobierno, según la Encuesta Intercensal 2015 del Inegi. En Oaxaca esta cifra es de casi 50 por ciento.

1 de cada 2 familias oaxaqueñas reciben programas gubernamentales para combatir la pobreza.

Juana ya entregó documentos para que sus hijas puedan obtener este apoyo, aunque no sabe si se lo darán: los empleados de las áreas de Padrón de beneficiarios y de Atención Ciudadana de las oficinas del programa en Oaxaca señalan que, por cuestiones presupuestales, éste dejó de incorporar a nuevas familias desde 2014. Pero en la oficina central de Prospera afirman que el año pasado afilió a 8 mil 395 familias en ese estado, aunque en 2016 no ha hecho ninguna incorporación.

Entre 2010 y 2015 el programa Prospera destinó 18 mil 296 millones de pesos a las familias más pobres de Oaxaca, según el Tercer Informe de Gobierno de la Presidencia, pero en ese mismo periodo los niveles de pobreza se mantuvieron prácticamente sin variación: pasaron del 67 al 66.8 por ciento de su población. Incluso, debido al crecimiento poblacional que tuvo el estado en esos años, el número de pobres se incrementó de 2.5 a 2.6 millones de personas.

En el informe “Desigualdad extrema y tendencias de desarrollo. El caso del estado de Oaxaca, México”, las organizaciones Oxfam y Educan concluyen que los de Candelaria y Juana no son casos aislados, sino que la política social implementada en esta entidad no ha cumplido con el objetivo de contribuir a reducir la pobreza ni a generar movilidad social.

La política social implementada en Oaxaca no ha cumplido con el objetivo de contribuir a reducir la pobreza ni a generar movilidad social.

La principal explicación de este fenómeno, agrega el estudio, es el deterioro en los niveles de ingreso de los pobladores del estado: “La población con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo (a saber, que el salario mensual no cubre el costo de una canasta básica) aumentó de 36.2 por ciento en 2010 a 42.1 por ciento en 2014. Esta disminución se combinó con el aumento de carencias en vivienda y servicios”.

Más población oaxaqueña a la que no le alcanza para comprar la canasta básica

El informe, elaborado por el investigador de la UNAM Gerardo Torres Salcido, da como razón de este deterioro social que el gasto gubernamental en este rubro es menor al que se requiere, a que no se ejerce adecuadamente y a que las políticas terminan por generar más desigualdad en las comunidades en donde se aplican.

¿Por qué La política social no ha cambido la situación socioeconómica de las familias?

Necesidades

La colonia Vicente Guerrero de Villa de Zaachila, Oaxaca, es una comunidad semiurbana en donde al lado de las calles sin pavimentar hay casas de lámina divididas por una frágil red que sirve de cerca. En medio del paisaje destacan algunas viviendas hechas “con material” -concreto o ladrillo-, lo cual marca la diferencia entre una clase social y otra en este lugar.

Elena Juárez es vocal del programa Prospera en esa colonia y conoce prácticamente a todos sus habitantes. Asegura que son muchos los que reciben algún apoyo derivado de un programa social, incluso algunos que no lo necesitan, y también hay familias necesitadas que no tienen ninguna cobertura. Eso, agrega, provoca enemistades entre los vecinos.

“Hay muchas familias que hemos visto que en realidad sí necesitan el programa y no cuentan con él, y hay otras personas que tienen el programa y no lo necesitan, están muy bien económicamente”, afirma.

Carmela, una vecina beneficiaria del programa, la interrumpe para dar los nombres de los vecinos que, asegura, aún con camionetas, casa propia y “hasta negocio” reciben cada mes un apoyo para la alimentación y educación de sus hijos.

Explica que cuando los empleados de Prospera visitan a las familias beneficiarias para verificar si siguen necesitando el programa, algunas de ellas esconden enseres domésticos y autos, e incluso dan un domicilio falso con tal de aparentar una situación económica más precaria de la que realmente tienen.

ProsPera enfrenta algunos problemas de gestión para seguir otorgando los programas

Basado en cifras de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos y otras investigaciones, el informe de Oxfam y Educa destaca que solo el 34 por ciento del gasto social es redistributivo -que se focaliza en los estratos más pobres-: “Se estima que el 10 por ciento más pobre de la población recibe solo el 7.8 por ciento de los recursos, mientras que el 10 por ciento más rico recibe el 16.7 por ciento”.

Otro hallazgo fue que las desigualdades en la aplicación de la política social no solo se generan al interior de las comunidades, sino en las propias familias: “Los representantes de colectivos de defensa de los derechos de las mujeres evidenciaron que programas como Prospera conllevan una sobrecarga de trabajo. Las obligaciones establecidas en las reglas de operación del programa duplican o triplican incluso las jornadas de trabajo de las beneficiarias”.

Los problemas de la política social no solo se generan en las comunidades, sino al interior de las familias: se triplican las jornadas de trabajo de las beneficiarias.

Esto le consta a Juana Ángel, habitante de la localidad de El Trapiche, en el municipio oaxaqueño de Santa Cruz Mixtepec. Por ser beneficiaria de Prospera tiene que ir 16 veces al mes al centro de salud para realizar una caminata de una hora para mantenerse saludable. Ella dice que realmente no lo necesita porque todos los días, para llegar al centro de salud o a la escuela de sus hijos, debe hacer caminatas largas.

A ella y otras mujeres también se les exige participar en talleres bimestrales con temas que, en teoría, les deben ayudan a mejorar su calidad de vida. Pero,  afirma, incluso aquellas mujeres cuyos hijos ya son mayores siguen escuchando pláticas sobre la mejor forma de criar a un bebé.

Además de las caminatas y los talleres, los integrantes de las familias que reciben Prospera deben acudir entre una y dos veces al mes al centro de salud para que los revise un médico. Pero esos sitios siempre están saturados y los médicos apenas tienen tiempo de atender a los pacientes o tomarles la presión. Además, las mujeres deben ayudar a limpiar las instalaciones.

A pesar de esta carga de trabajo, se mantienen en el programa porque realmente necesitan el dinero. “Ese dinero sí me ayuda pues, así sean 20 pesos, son muy buenos”, dice Juana Martínez.

Para el encargado de despacho de la oficina de Prospera en Oaxaca, Rubén Pérez Cuevas, el esquema de corresponsabilidades -en el que todas las familias que reciben el programa deben dar algo a cambio como mandar a sus hijos a la escuela o ir al médico- tiene por objetivo dar seguimiento a la salud de los beneficiarios y compartir con ellos material educativo “útil para su vida diaria”.

“Desde 1997 que se creó el programa -en ese entonces llamado Progresa- el núcleo familiar va creciendo en cuanto a escolaridad, y la mortalidad materna e infantil van a la baja. Las cuestiones que antes provocaban una deserción escolar van bajando. Y la igualdad entre hombres y mujeres en acceso a los servicios educativos va en crecimiento”, señaló en entrevista.

En el último reporte de avance de los indicadores de Prospera se establece que efectivamente la relación entre niñas y niños inscritos en la escuela es mayor para las primeras. Sin embargo, el reporte no da información alguna sobre los niveles de mortalidad infantil ni materna que ha permitido el programa.

Otras beneficiarias de Prospera consideran que es gracias al dinero que reciben cada mes que sus hijos tienen la posibilidad de no dejar la escuela. “A mí Prospera sí me ayuda. De las becas de mis dos hijos recibo cada dos meses cerca de 4 mil pesos. Yo solo estudié primaria, mi hija que se casó estudió hasta secundaria y el más muchachito va en bachillerato, pero ya sé que para darles una carrera ahí sí está difícil”, relata Abigail Celaya, beneficiaria del programa y habitante de El Trapiche.

“Para mi hija los años adicionales de escolaridad (promovidos por Prospera) NO se tradujeron en más oportunidades para la familia”

A pesar de que estudió más que su madre y su abuela, la hija de Abigail, Romina, parece repetir la vida de estas: aunque tiene 20 años, tiene ya una hija de cinco y también depende del programa para sacarla adelante. Para ella los años adicionales de escolaridad no se tradujeron en más oportunidades, ni tampoco siente que su vida prospera con los apoyos del gobierno.

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Miami: "edificio que colapsó se estaba hundiendo hacía décadas, pero eso solo no explica el derrumbe"

Según explica a BBC Mundo Shimon Wdowinski, el edificio fue el único lugar en el lado este de la isla que hace de barrera frente a la costa de Florida donde se detectó un hundimiento de la tierra entre 1993 y 1999.
26 de junio, 2021
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Miami se debate entre el desconcierto, el dolor y la incredulidad.

El Champlain Towers South, un edificio de 100 apartamentos junto a la playa, colapsó el jueves en la madrugada, lo que ha generado una de las mayores operaciones de rescate y salvamento en la historia reciente del condado de Miami-Dade.

Mientras familiares de más de un centenar de personas aún esperan noticias de los suyos y otros viven el duelo por las pérdidas, muchos también se preguntan cómo se explica que la construcción de 12 plantas se desplomara.

Las autoridades insisten que es muy pronto para determinar las causas y que tomará meses llegar a conclusiones.

La mayoría de los expertos, sin embargo, apunta a una conjunción de factores, que podrían ir desde problemas estructurales en el edificio (que acababa de cumplir 40 años) a posibles socavones hasta construcciones en la zona o factores asociados al cambio climático.

Tras el derrumbe, medios locales se hicieron eco de un estudio realizado en 2020 por la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés) en el que el geólogo Shimon Wdowinski detectó un hundimiento de hasta 2 milímetros (mm) por año en el área donde se encuentra el Champlain Towers South.

Según explica Wdowinski, el edificio fue el único lugar en la zona donde se detectó este fenómeno entre 1993 y 1999, periodo en que se basó el estudio.

Sin embargo, el experto aclara que esto por sí solo no explica la tragedia de la madrugada del jueves.

En BBC Mundo conversamos con Wdowinski para conocer más sobre su estudio, lo que puede implicar para otras zonas afectadas por hundimientos y para el futuro de Miami.


¿Por qué estudió esta área del edificio que colapsó?

El estudio que hicimos buscaba determinar los niveles de hundimiento como parte de una investigación sobre el impacto y los costos de las inundaciones costeras por el cambio climático.

Estudiamos toda la isla de Miami Beach durante un período de seis años (1993-1999) y lo usamos para detectar movimientos en estas comunidades que sufren el impacto de las inundaciones.

Shimon Wdowinski

FIU
Shimon Wdowinski es experto en geodesia espacial, peligros naturales y aumento del nivel del mar.

Entonces el propósito era ver cuánto impactan los hundimientos, cómo contribuyen a las inundaciones e identificar las áreas donde son más frecuentes.

¿Qué encontraron en particular sobre el Champlain Towers South?

El estudio no se centró en ese edificio en particular, pero el Champlain sobresalió como uno de los lugares que mostraba más hundimiento, de aproximadamente dos milímetros al año.

Esto no es mucho, pero no sabemos qué pasó después de 1999, a qué nivel se siguió hundiendo, si se siguió hundiendo, y cómo esto pudo haber afectado sus cimientos y estructura.

En algunos lugares como la Ciudad de México, el nivel de hundimiento del suelo es mucho mayor que el que ustedes detectaron en esa área. Sin embargo, hay construcciones, desde mansiones coloniales hasta catedrales, que tienen más de tres siglos y siguen en pie. ¿Cómo entonces este hundimiento pueda haber contribuido al derrumbe?

No es tan común que los edificios donde se da una subsidencia se derrumben. De hecho, es muy inusual.

Lo que sugerimos con el estudio es que el movimiento del edificio no comenzó justo antes del colapso.

mexico

Getty Images
Algunos edificios de México se han inclinado por el hundimiento del suelo.

Hubo algunos procesos que afectaron la estructura por un largo período de tiempo. Y tal vez se llegó a un punto en el que la estructura no pudo sostener la carga y colapsó. Pero este es un problema estructural. No son cosas que yo estudio.

Lo que sí sabemos es que el edificio que se desplomó en Miami se estaba hundiendo desde hacía décadas, pero eso solo no explica el derrumbe.

Tras el colapso, y también al conocerse los resultados de su investigación sobre el hundimiento, muchas personas que viven en Miami se preguntan si otros edificios cercanos también podrían estar en peligro.

Mirando el mapa que publicamos en nuestra investigación, hay otros puntos que aparecen como de riesgo de hundimiento, pero no en ese lugar. Ese era un punto muy localizado.

También quiero recordar que con esta investigación estamos hablando de algo que ocurrió hace 20 o 30 años. No contamos con datos para saber qué ha pasado después.

edificio

Getty Images

Sin embargo, yo diría que lo que vimos aquí fue un movimiento muy peculiar en ese edificio que no vimos en otros.

Hablemos un poco de las tecnologías que utilizó, ¿cómo se puede detectar que un edificio se está hundiendo?

Contamos con una tecnología que se llama radar interferométrico de apertura sintética (o InSAR) que se basa en un radar que envía señales desde el espacio que luego se comparan con otras observaciones que el satélite toma desde el mismo lugar en el espacio.

Se envían señales que impactan el suelo, árboles o edificios, cualquier objeto en la superficie y luego algunas de las señales regresan al satélite.

familia

AFP
Decenas de personas todavía esperan noticias de sus familiares.

Así puedes detectar pequeños movimientos del orden de centímetros y milímetros. Es así como se pueden identificar edificios que estén experimentando subsidencia y que en el futuro pueden verse comprometidos.

Pero ¿de qué forma podría verse comprometido por estos pequeños hundimientos? Si volvemos al ejemplo de México, el nivel de hundimiento de la capital es de varios centímetros al año y solo hemos visto caerse edificios así durante los terremotos.

Es sorprendente que Ciudad de México se hunda a ese ritmo y todavía millones de personas vivan allí.

Sus ingenieros están acostumbrados a eso y están construyendo edificios que responden a esas circunstancias. Deben asegurarse de que el edificio no esté construido en bases suficientemente fuertes para que se pueda hundir junto con la superficie.

Sin embargo, pasa que algunas de las líneas del metro se construyeron con una base muy sólida y eso se está volviendo un problema. Tenemos otro estudio que ahora está en revisión sobre el sistema de metro y cómo algunas de las líneas de Ciudad de México están en condiciones muy críticas debido al hundimiento.

De hecho, la línea que colapsó el mes pasado estaba entre unos de los lugares que detectamos como los más peligrosos del sistema del metro de la ciudad. Desafortunadamente, no pudo ser publicado antes de que ocurriera ese accidente.

edificio

AFP

Sin embargo, el artículo donde alertaba sobre el hundimiento del edificio de Surfside sí fue publicado antes de que colapsara. ¿Hubo alguna reacción de las autoridades tras su estudio? ¿Se tomó alguna medida o se hizo otro tipo de investigación para determinar el impacto o el peligro del hundimiento detectado?

La investigación que hicimos trataba sobre el peligro de las inundaciones costeras. Entonces, el enfoque de ese estudio era comprender cuánto contribuía el hundimiento de la tierra a la inundación.

Así fue cómo lo presentamos y cómo lo discutimos en foros científicos.

Es ahora, tras el accidente, que el estudio ha cobrado esa otra dimensión que no fue la que originalmente nos propusimos.

Pero sí creemos que la tecnología que utilizamos podría servir para detectar situaciones similares.

Miami Beach es una de las zonas más afectadas por este problema, según su estudio ¿por qué pasa eso en una isla que esuna de las zonas más caras del sur de Florida?

Miami Beach está construida sobre una isla-barrera que es tierra natural. La parte este de la ciudad, que es una elevación más alta, está construida sobre rocas de piedra caliza.

La parte occidental de la ciudad está construida sobre humedales recuperados. Es decir, cuando la ciudad se expandió, arrasaron con el manglar. Pusieron tierra y construyeron otros barrios allí.

Antes y después del edificio colapsado en Miami Beach.

BBC

Entonces, esta parte de la ciudad no se asienta sobre rocas muy fuertes y es por eso que tenemos cada vez más hundimientos e inundaciones en la parte occidental de la ciudad.

Además, está el hecho de que esa área donde se encuentran Surfside, Miami Beach y otras comunidades están en una elevación muy baja y la piedra caliza es muy porosa.

Eso significa que no podemos usar el modelo de Países Bajos, donde levantan diques, porque el agua puede venir de abajo.

Es necesario diseñar otras estructuras, como barreras, estaciones de bombeo y sistemas de drenaje.

¿Qué podría pasar en los próximos años con el cambio climático, la subida del nivel del mar y la situación de hundimiento en esa zona?

Esa es la razón por la que hicimos el estudio, porque estamos preocupados por la ciudad y otras comunidades en Florida y a lo largo de la costa atlántica.

Ahora enfrentamos lo que llaman la situación intermedia, en la que se prevé que vaya aumentando el nivel del mar al ritmo actual durante los próximos 20 o 30 años.

A largo plazo, depende de la rapidez con que suba el nivel.

Todo depende de cómo la gente responda al llamado para reducir la cantidad de emisiones de carbono.

Tenemos diferentes escenarios sobre cómo impactará el cambio climático y el derretimiento que vendrá de las regiones polares, pero casi todos implican una amenaza muy grande tanto para Miami Beach como para muchas otras comunidades.


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