Secretarías, estados y municipios incumplen en su obligación de transparentar información
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Secretarías, estados y municipios incumplen en su obligación de transparentar información

La Ley General de Transparencia indica que deben publicar en su sitio web desde salarios de funcionarios hasta contratos y gastos en comunicación social. De 161 sujetos obligados revisados sólo 10 han cumplido con esta obligación.
INAI
Por Tania L. Montalvo
1 de junio, 2016
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Tuvieron un año para cumplir con la obligación de transparentar información pública, pero ante el retraso en el que incurrieron poderes de gobierno, secretarías de estado, municipios y entidades federativas recibieron seis meses más para acatar la orden de garantizar el derecho de acceso a la información.

Aún así, los sujetos obligados a entregar datos bajo la Ley General de Transparencia —que se puso en marcha el pasado 4 de mayo— no han avanzado en el mandato de transparentar información vinculada a sus funciones.

De 161 sujetos obligados revisados, entre los que se incluye los poderes ejecutivo y legislativo de los estados (64 en total), los 47 municipios más poblados del país y las principales 50 instancias de gobierno de la Administración Pública Federal, sólo 10 han cumplido en transparentar información en su sitio web, tal como indica la ley.

Cinco sujetos obligados han comenzado a hacer los cambios (están en proceso de armonización), y el resto continúa ignorando el mandato legal, según una evaluación de la organización Iniciativas Humanas y Sociales A.C. realizada con apoyo de la Red por la Transparencia Activa.

El artículo 70 de la Ley General de Transparencia indica que las instituciones públicas de los tres órdenes de gobierno —más de 800 sujetos obligados— deberán publicar (y actualizar) en su sitio web información sobre sus funciones y operación.

Entre la información que deberán publicar están los reglamentos, directorios, contratos, total de plazas y salarios, prestaciones, bonos entregados, viáticos, declaraciones patrimoniales o datos curriculares.

También se deberá incluir información sobre deuda pública, listado de licitaciones y adjudicaciones directas, los montos destinados a gastos relativos a comunicación social y publicidad oficial desglosada por tipo de medio, proveedores, número de contrato y concepto o campaña, entre otros.

El límite legal para cumplir con estas obligaciones era el 5 de mayo, un día después de que entrara en vigor la Ley General de Transparencia. Sin embargo, ante el retraso de los sujetos obligados el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) decidió ampliar seis meses más el plazo, hasta el 5 de noviembre próximo.

“Para el 5 de mayo los sujetos obligados debieron estar listos para cumplir con estas obligaciones. El límite legal no se cumplió y se amplió pero estamos viendo como la mayoría sigue sin avanzar y negándose a que la transparencia suceda lo más pronto posible. Tenemos qué evaluar cómo se da este avance y evitar que vuelva a ocurrir que llegue el plazo y los sujetos obligados no cumplan”, dijo en entrevista Pedro Carta, director general de Iniciativas Humanas y Sociales A.C.

Quién cumple y quién no

En la evaluación hecha entre el 29 y 30 de mayo se encontró que ningún estado tiene disponible la información pública según lo establecido en la Ley General de Transparencia. Sólo dos gobiernos estatales (Hidalgo y Tamaulipas) registran avances y el resto no ha empezado.

En la Administración Pública Federal, el Senado de la República, el Consejo de la Judicatura Federal, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el Banco de México y el Instituto Nacional Electoral, ya cumplieron con su obligación.

De los partidos políticos, que con esta legislación ya están obligados a transparentar y entregar información, sólo el Partido Acción Nacional (PAN) cumple con lo establecido en la Ley sobre la publicación de datos en su sitio web.

Para Pedro Carta, la evaluación ciudadana es importante para garantizar que los sujetos obligados no sólo cumplan con el mandato y plazo legal, si no que se de “un paso mayor hacia la transparencia con todos los sujetos publicando su información en los mismos términos, con la misma lógica y que cualquier ciudadano pueda consultarla”.

El INAI publicó en el Diario Oficial de la Federación los Lineamientos para la publicación, homologación y estandarización de la información para los sitios web y la Plataforma Nacional de Transparencia.

Éstos indican de qué forma debe publicarse la información con el objetivo de que todos los datos se presenten en los mismos formatos y términos.

La información deberá actualizarse cada tres meses pero conservando versiones históricas que también estarán disponibles, ser gratuitos y con el “máximo desglose posible”. También se indica que se debe entregar en formatos abiertos para su consulta y procesamiento digital.

Hasta ahora, el avance entre los sujetos obligados es prácticamente nulo, según la evaluación ciudadana.

El documento con los avances de 161 sujetos obligados puede encontrarse aquí:

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Alimentos para adelgazar y otros mitos sobre lo bien o mal que nos hace lo que comemos

En el mundo circula un gran número de afirmaciones sobre los alimentos que sirven para adelgazar o las bebidas para desintoxicar. La mayoría, sin embargo, son erróneas o son resultado de intereses comerciales.
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15 de octubre, 2020
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Piña, batidos de verduras o café para adelgazar. Té verde, jengibre o bayas de Goji para desintoxicar. Canela, cúrcuma o linaza para controlar la diabetes.

Internet está lleno de este tipo de afirmaciones. En el mejor de los casos son “erróneas”, y en el peor, el resultado de intereses comerciales.

¿Cuál es la función de los alimentos?

Los alimentos actúan a modo de transportadores de nutrientes. El sistema digestivo se encarga de liberar estos nutrientes de la matriz alimentaria para que el intestino pueda absorberlos.

Una vez en nuestras células, los nutrientes participan en numerosos procesos biológicos que permiten su funcionamiento adecuado.

Por mencionar algunos de ellos, las vitaminas B, el magnesio o el zinc asisten en las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestras células.

Las vitaminas C y E son antioxidantes que las protegen del daño oxidativo. El hierro es imprescindible para que la hemoglobina pueda transportar oxígeno en la sangre. Y así una lista infinita.

vitaminas

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Las vitaminas B, el magnesio o el zinc asisten en las reacciones bioquímicas que tienen lugar en nuestras células.

Si nos centramos en la popular vitamina C, por ejemplo, como consecuencia de sus funciones contribuye al funcionamiento del sistema nervioso, al del sistema inmunitario y al metabolismo energético.

Lo que no hace la vitamina C, por muy antioxidante que sea, es prevenir el envejecimiento o los resfriados.

Relación directa entre alimentos y enfermedades

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta malsana es un factor de riesgo fundamental para las Enfermedades No Trasmisibles (ENT), responsables del 70% de las muertes en el mundo.

Las cuatro ENT más frecuentes son: enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias.

En 2017, un meta-análisis concluyó que el aumento del consumo de verduras y hortalizas, fruta, frutos secos y pescado disminuye el riesgo de mortalidad.

Otra revisión en 2019 concluyó que el patrón alimentario de la dieta mediterránea puede ser recomendado para la prevención de la diabetes tipo 2 a largo plazo.

Por cierto, que la dieta mediterránea también ha mostrado efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

No acaba ahí la cosa. La Fundación Mundial de Investigación en Cáncer (WCRF) reflejó en su informe de 2018 que hay evidencias importantes de que los cereales integrales (grano entero), los alimentos que contienen fibra y los productos lácteos disminuyen el riesgo de cáncer colorrectal.

dieta mediterránea

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La dieta mediterránea también ha mostrado efectos beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

De la misma manera, relaciona ingestas elevadas de verduras, hortalizas y frutas con menor riesgo de varios tipos de cáncer que afectan el tracto respiratorio y la parte superior del aparato digestivo.

En cuanto al peso corporal, la WCRF nos dice que el “consumo de alimentos con fibra dietética probablemente protege contra la ganancia de peso, el sobrepeso y la obesidad“.

Tras la revisión de la evidencia, llegaron a la misma conclusión con respecto a los patrones dietéticos de “tipo mediterráneo”.

Es muy tentador convertir los cuatro párrafos anteriores en afirmaciones del tipo “la fruta prolonga la vida”, “la fibra previene el cáncer” o “la dieta mediterránea previene la diabetes”.

Pero debemos ser conscientes de que, si lo hiciéramos, estaríamos dotándolas de un cariz categórico que los estudios no sustentan y que, por lo tanto, serían erróneas.

Generalizar es un error

Además de las evidencias ya citadas, existen multitud de trabajos publicados donde se estudian los efectos de alimentos, extractos o principios activos presentes en los alimentos.

Para demostrar efectos beneficiosos no basta con un solo trabajo de investigación, sino que son necesarios varios de ellos cuyos resultados apunten en la misma dirección.

Alimentos ricos en aminoácidos

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¿Cuáles de estos alimentos no deberían faltar en tu dieta?

La libre disposición de estos trabajos en internet puede provocar confusión entre la población que los consulta.

Porque para poder interpretar adecuadamente los resultados obtenidos en esos estudios es necesario un cierto bagaje en investigación.

Por ejemplo, la búsqueda de los efectos sobre la salud del jengibre en una base de datos especializada (Pubmed) devuelve más de 800 artículos, de los cuales más de 200 son revisiones.

Las conclusiones de una de ellas, de 2019, nos dice que son necesarios más estudios para determinar los beneficios del jengibre sobre las náuseas y los vómitos, el síndrome metabólico y el dolor.

Para evaluar otros beneficios del jengibre habría que leer el resto de artículos y revisiones. Dudo que todo aquel que habla en internet de las maravillas para la salud de este alimento lo haya hecho.

De hecho, posiblemente no haya leído ninguna.

Por lo tanto, es fundamental interpretar adecuadamente los resultados de la investigación para evitar generalizaciones incorrectas.

Sardinas

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Los beneficios de ciertos alimentos pueden ser confusos para los no especialistas.

Además, hay que ser especialmente cuidadosos con el lenguaje, porque un mal uso puede sugerir o dar a entender efectos beneficiosos no sustentados por la evidencia.

Dónde deben buscar información los no especialistas

Si queremos informarnos del uso terapéutico de los alimentos, extractos o principios activos, la Agencia Española del Medicamento y los Productos Sanitarios es la encargada oficialmente de autorizarlos con este fin.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) evalúa los efectos beneficiosos no terapéuticos de los alimentos y la Comisión Europea los publica en el registro de declaraciones de propiedades saludables.

A nivel divulgativo, las páginas institucionales de la OMS, la EFSA, el Ministerio de Sanidad, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) son fuentes fiables de información.

También lo son las de universidades o sociedades científicas libres de intereses.

A modo de conclusión, quien suscribe recomienda ignorar cualquier información que indique, sugiera o dé a entender que algún alimento tiene magníficos efectos sobre la salud.

Lo que sí está demostrado es que un patrón alimentario saludable es un factor importante para reducir el riesgo de enfermedades. Aunque aplicarlo al día a día requiere un gran esfuerzo, los resultados hacen que valga la pena.

*Ana Belén Ropero es profesora titular de nutrición y bromatología y directora del proyecto BADALI, web de Nutrición, de la Universidad Miguel Hernández.


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