Te encargo a mis hijos, las últimas palabras de un comerciante muerto en Nochixtlán
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Te encargo a mis hijos, las últimas palabras de un comerciante muerto en Nochixtlán

Anselmo y tres de sus hermanos se disponían a festejar el Día del Padre cuando empezó el enfrentamiento en Nochixtlán. De pronto ya estaban en medio de la refriega, tratando de protegerse y con Anselmo herido de gravedad.
AFP
Por Nayeli Roldán /Tlaxiaco, Oaxaca Enviada
23 de junio, 2016
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Cuando José Luis Cruz narra la muerte de su hermano, necesita hacer una pausa para contener el llanto. Dice que es difícil recordar a Anselmo con la cara desecha por una bala que le atinó en la quijada. “No sé cómo pudo hablar, pero me alcanzó a decir ‘te encargo a mis hijos’ y se desmayó”. Los doctores intentaron salvar su vida, pero no pudieron.

Ese 20 de junio, cuenta José Luis, cuatro de los siete hermanos Cruz Aquino habían llegado a la casa de Gilberto para festejar el día del padre, en la colonia Buenavista, de Nochixtlán, Oaxaca, pero poco después de las 8 de la mañana escucharon gritos y balazos.

Salieron a ver qué ocurría y encontraron una escena de pánico: “Gente corriendo y policías federales por todos lados”. Se sorprendieron de que el bloqueo que mantenían 50 personas por la mañana hubiera derivado en una trifulca con armas de fuego.

Apenas dieron unos pasos cuando Gilberto fue herido en un tobillo y cayó. José Luis, Anselmo y Eloy lo levantaron, lo sostuvieron para llevarlo al hospital, pero en el camino, aparecieron pobladores de Tonaltongo, una localidad aledaña, que al verlo con la sangre chorreando, lo subieron a su auto para llevarlo al hospital de su comunidad y evitar pasar por la refriega.

Cuando se lo llevaron, escucharon más disparos. Su reacción fue tirarse al suelo, dice, pero ni aún así se salvaron. A unos metros de ellos, un joven fue baleado. José Luis y Eloy se estaban acercando, pecho tierra, para ayudarle, pero en cuestión de segundos, hubo otra detonación. “Escuché un impacto con eco y cuando volteo, Anselmo tenía la cara llena de sangre”, narra José Luis.

Eloy también tuvo un rozón de bala, por eso le tuvieron que coser la herida en la sien. “Me moví, pero si no, tal me hubieran dado en la frente”, dice.

José Luis asegura que los disparos provinieron de los matorrales, que tienen pequeños montículos, y están entre la colonia Buenavista y el hospital comunitario. Ahí, insiste, estaban los policías federales disparando contra los manifestantes.

“Mi hermano se estaba ahogando con su propia sangre, pero aguantó hasta que llegamos al hospital”. Desde que los médicos lo recibieron, dieron un diagnóstico fatal: “viene muy mal, ya viene muy mal”.

Su preocupación en ese momento, dice el hermano mayor, eran sus hijos: Jimena de 3 años y Tenoch, de 5. “Quién sabe de dónde sacó fuerzas para encargármelos”.

Anselmo Cruz Aquino tenía 33 años y atendía una farmacia en Tlaxiaco, el pueblo al que llegó hace 13 años, siguiendo la recomendación de José Luis, quien comenzó a vivir ahí, dos años antes y le aseguró que había más oportunidades de trabajo que en Nochixtlán, donde nacieron.

Por primera vez tuvo su propio negocio. Lo puso gracias a sus ahorros y a la liquidación que le dio una empresa refresquera donde trabajó por 12 años como agente de ventas. Él y su esposa Viridiana lo atendían todos los días, para hacerlo crecer, pero esta semana el local estuvo cerrado tres días. Apenas lo reabrieron este miércoles, aunque ahora tiene un moño negro en la entrada.

Eloy muestra una fotografía con su hermano en la iglesia de Yanhuitlán, con una motocicleta a un lado como muestra de la máxima afición de Anselmo: viajar en moto. Tanto así que pertenecía al club Los renegados. A sus amigos de afición los consideraba como hermanos, por eso se reunía con ellos cada semana.

El apoyo mixteco

Los habitantes de San Pedro Ñumi, una de las 20 localidades del municipio de San Pedro Ñumi, se enteraron que en Nochixtlán había un enfrentamiento entre pobladores y policías desde las 8 de la mañana y una hora después, ya se estaban organizando para ir a “detener la batalla”, dice Elías Chávez Miguel, agente de la población que se rige por usos y costumbres.

De los 900 habitantes de la localidad, 100 conformaron el primero de tres contingentes que salió en “ayuda” en Nochixtlán. No les importó que el camino fuese de tres horas. Llegaron a medio día y la confrontación aún seguía. Los hombres y mujeres se dispersaron, tratando de esquivar los disparos.

Una hora después, Silvano Sosa, de 40 años, cayó muerto por un impacto de bala. Los familiares aún no han podido esclarecer cómo sucedió. Lo único que saben es que él y otros dos que resultaron heridos andaban juntos, pero no han podido recabar los testimonios porque aún están hospitalizados.

¿Por qué un poblado tan alejado iría a la refriega? Elías tiene una explicación: el gobierno no atiende al pueblo y lo poco que tienen, lo defienden. En una localidad donde 90% son pobres y tienen un alto grado de marginalidad, la educación es como una joya.

“Ahora con las reforma nos quieren quitar a maestros”, lo cual sería una tragedia, tomando en cuenta que sólo hay 13 profesores para el preescolar, la primaria multigrado y secundaria.

Los pobladores construyeron un plantel de dos pisos para el bachillerato, pero la Secretaría de Educación Pública “no nos quiere mandar maestro” porque debe haber al menos 200 alumnos que requieran el servicio, pero apenas juntan 34.

Saben de “injusticias”, por eso no dudaron en acudir al llamado de ayuda de maestros y padres de familia. Y es que el pueblo mixteco de Ñumi sabe de organización. En 2002, cuenta Antonio, un taxista de la localidad, impidieron que policías federales les quitaran la radio comunitaria. “Todo el pueblo salió” y los uniformados terminaron arreglando los destrozos que habían hecho en el intento de confiscar los aparatos.

Sin embargo, la muerte de Silvano trae una tragedia para la familia además del luto: los cinco huérfanos que dejó. Su madre, Crescencia Chávez de 79 años, llora por la pérdida pero pide que el gobierno se haga cargo de sus nietos de 5 años, 8, 11, 14 y 16, quienes van a la escuela y necesitan comer todos los días.

Silvano era campesino. Sembraba frijol y maíz para autoconsumo y gracias a que se fue de mojado dos años a Estados Unidos pudo construir dos cuartos con tabique y láminas de asbesto. El resto de la casa familiar es de madera, piso de tierra y cocinan con leña. El lugar está tan alejado que ninguna antena de compañías telefónicas llega hasta este municipio mixteco, por eso nadie tiene celular, sólo hay un teléfono local, pero se comunican a través de radios.

La esposa de Silvano teje sombreros de palma para ayudar, pero aunque hacer dos piezas le signifique un día completo de trabajo, la paga es casi inverosímil: 3 pesos por cada uno. Tiene que juntar una docena para ganar apenas 36 pesos. Sólo un taxi colectivo del poblado hacia el municipio de Tlaxiaco cuesta 35 pesos. Por eso no es de extrañar que una fotografía signifique un lujo que la familia Sosa no podía darse, por eso es que no tienen ningún retrato del fallecido.

Florentino Cruz, sobrino de Silvano, está muy preocupado. ¿Cómo podrá sobrevivir esa familia que se quedó sin el sostén paterno? Pregunta. Quisiera saber si alguna organización puede apoyar este tipo de casos con alimento o becas para que los niños puedan seguir estudiando porque “aquí no hay trabajo, sembramos para autoconsumo y no podremos ayudar con dinero. No sé qué vamos a hacer”, dice mientras ofrece un pan de huevo a los visitantes.

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Misión a Marte de Emiratos Árabes Unidos: ¿qué busca el país con la sonda Hope?

El país de Medio Oriente dio su primer paso en la exploración espacial con el exitoso lanzamiento de la sonda Hope. Además de generar nuevos conocimientos sobre el planeta vecino, el objetivo del país también cambiar la mentalidad de los jóvenes.
20 de julio, 2020
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La primera e histórica misión espacial de Emiratos Árabes Unidos (EAU) a Marte está en marcha.

Después de un exitoso despegue desde una base en Japón, la sonda Hope surcó el cielo en un cohete H2-A y ahora está en un viaje de 500 millones de kilómetros para estudiar el clima del planeta rojo.

Si todo sale como está planeado, Hope llegará en febrero de 2021 y coincidirá con el 50 aniversario de la formación de EAU.

Sarah al Amiri, la líder científica de la misión, expresó su emoción y alivio al ver el cohete subir con éxito en el cielo. Y afirmó que el impacto en su país sería el mismo que en Estados Unidos tuvo en el alunizaje del Apolo 11 hace 51 años, también un 20 de julio.

“Hoy estoy muy contenta de que los niños en EUA se despierten en la mañana del 20 de julio con un proyecto propio, una nueva realidad, nuevas posibilidades, lo que les permite contribuir más y crear una mayor impacto en el mundo”, dijo.

¿Por qué EAU va a Marte?

El país de Medio Oriente tiene una experiencia limitada en el diseño y fabricación de naves espaciales.

Aun así, está intentando algo que solo EE.UU., Rusia, Europa e India han logrado hacer. Habla de la ambición de los Emiratos para atreverse a asumir este desafío.

La sonda Hope

MBRSC
El satélite fue en parte construido con ayuda de expertos de Estados Unidos.

Sus ingenieros, guiados por expertos estadounidenses, han producido una sonda sofisticada en solo 6 años. Y cuando esta misión llegue a Marte, se espera que proporcione nuevos conocimientos científicos sobre el funcionamiento de la atmósfera de ese planeta.

En particular, los científicos piensan que puede aumentar la comprensión de cómo Marte perdió gran parte de su aire y, con ello, gran parte de su agua.

Hope se considera como un proyecto de inspiración, algo que atraerá a más jóvenes en EAU, y en toda la región árabe, para estudiar ciencias en los colegios básicos y en la educación superior.

El satélite es uno de varios proyectos que, según el gobierno de EAU, destaca su intención de alejar al país de una dependencia del petróleo y el gas y mirar hacia un futuro basado en una economía del conocimiento.

Sarah al Amiri, la líder científica de la misión

Reuters
Sarah al Amiri, la líder científica de la misión Hope, celebró el exitoso lanzamiento con sus socios de Japón.

Pero, como siempre cuando se trata de Marte, los riesgos son altos.

La mitad de todas las misiones enviadas al planeta rojo han terminado en fracaso. El director del proyecto Hope, Omran Sharaf, reconoce los peligros, pero insiste en que hay razón para intentarlo.

“Esta es una misión de investigación y desarrollo y, sí, el fracaso es una opción”, le dijo a la BBC.

“Sin embargo, no progresar como nación no es una opción. Y lo que más importa aquí es la capacidad y y las habilidades que EAU obtuvieron de esta misión, y el conocimiento que trajo al país”.

¿Qué se espera de Hope?

Los emiratíes no querían llegar planeta rojo para repetir mediciones que ya habían sido realizadas por otros.

Entonces acudieron a un comité asesor de la Nasa estadounidense, el Grupo de Análisis del Programa de Exploración de Marte (MEPAG, por sus siglas en inglés) y preguntaron qué investigación podría generar una sonda de EAU al estado actual del conocimiento.

Sonda Hope

MBRSC
El satélite se ubicará en una regióin ecuatorial de Marte para realizar sus registros científicos.

Las recomendaciones de MEPAG enmarcaron los objetivos de Hope.

Por un lado, estudiarán cómo se mueve la energía a través de la atmósfera, de abajo hacia arriba, en todo momento del día y durante todas las estaciones del año en Marte.

Rastreará características como el polvo elevado que influye enormemente en la temperatura de la atmósfera.

También analizará lo que sucede con el comportamiento de los átomos neutros de hidrógeno y oxígeno en la parte superior de la atmósfera.

Existe la sospecha de que estos átomos juegan un papel importante en la erosión continua de la atmósfera de Marte, por las partículas energéticas que fluyen lejos del Sol.

Ilustración de la misión Hope

MBRSC
El satélite fluctuará entre alturas de 22.000 a 44.000 km en Marte.

Eso arroja luz sobre por qué el planeta está perdiendo la mayor parte del agua que claramente tenía al principio de su historia.

Hope tomará una órbita casi ecuatorial que se aleja del planeta a una distancia de 22.000 km a 44.000 km.

“Podremos volar sobre el Monte Olimpo (el volcán más grande del Sistema Solar) a medida que el Monte Olimpo se mueva a través de diferentes momentos del día. Y en otras ocasiones, dejaremos que Marte gire debajo de nosotros”, explicó el líder del equipo científico central en Hope, David Brain.

“Obtendremos imágenes de disco completas de Marte, pero nuestra cámara tiene filtros, así que haremos ciencia con esas imágenes. Obtendremos vistas globales con diferentes gafas protectoras, si así se desea”.


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https://www.youtube.com/watch?v=hD37ABgn9b8

https://www.youtube.com/watch?v=JGg3BXeb_Gc

https://www.youtube.com/watch?v=8urGTdEioOQ

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