Así afecta tu vida romántica el porno por internet
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Así afecta tu vida romántica el porno por internet

La pornografía por internet es una versión de lo que los científicos conocen como “estímulo supernormal”, es decir, una exageración artificial de las cosas que naturalmente nos excitan sexualmente.
Por Daniel García / Click Necesario
19 de julio, 2016
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Cuando yo era un chamaco (el uso de la palabra chamaco les puede dar una idea de hace cuánto fue esto) era bastante complicado tener acceso a videos porno. Nuestras curiosas mentes pubertas tenían que conformarse con alguna revista que había comprado el amigo o con el soft porn de Cinema Golden Choice. Hoy en día, gracias al porno por internet, nomás basta escribir en Google la palabra“porn” y ya la armaste, está en todos lados.

Para que se den una idea de hasta dónde ha llegado el porno, la industria genera unos 13 mil millones de dólares en los Estados Unidos. Nueve de cada 10 niños gabachos están expuestos a estos sitios antes de cumplir 18 años, y los hombres le entran 543% más que las mujeres. Haciendo números, se cree que para el 2017 más de un cuarto de mil millones de personas en el mundo usarán los sitios de pornografía a través de su celular.

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¿Esto está bien o es lo peor que nos ha pasado en la vida y arderemos en el infierno?

La respuesta es complicada pues depende de puntos de distintos puntos de vista y, como todo, cada quien contestará dependiendo de su contexto e ideología. Lo que sí puede ser medible son las consecuencias sociales. Por ejemplo, algunos estudios han revelado que el consumo del porno tiene efectos positivos en cuanto al aumento del conocimiento sexual y la liberación de actitudes sexuales (yo por ejemplo he aprendido unas posiciones que si bien me causaron desgarros musculares, me han iluminado la vida).

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Por otra parte, el lado negativo que mencionan otros investigadores, destacan cómo el fácil acceso al porno en internet termina afectando las relaciones de pareja. Andarse metiendo a sitios tres equis está asociado con un aumento en la insatisfacción matrimonial, riesgo de separación, riesgo de infidelidad y disminución de la intimidad romántica y la satisfacción sexual (además de aumento en el pago de datos en el celular, el recibo de luz y el consumo de pañuelos desechables).

A pesar de estos datos, no es claro que el porno por internet provoque estas dificultades pues bien podría ser al revés. Es decir, todos estos problemas serían los generadores del aumento en el consumo del porno.

Más fácil: dificultades en la pareja = más porno
más porno = dificultades en la pareja

Si fuera el caso de que, en efecto, el alto consumo de pornografía afecta la intimidad entonces será importante que entendamos cómo. Les presento al profesor Dierdre Barrett y su amigo el “estímulo supernormal”.

Estímulo supernormal: Más que superhéroe es la kryptonita

El señor Barret es profesor de psicología en la Universidad de Harvard y lo que plantea es que la pornografía por internet es una versión de lo que los científicos conocen como “estímulo supernormal”. Es decir, una exageración artificial de las cosas que naturalmente nos excitan sexualmente.

Puesto en términos más sencillos, lo que el porno por internet ofrece al usuario es una experiencia de sexo supernormal (y no de que sea bien normal sino todo lo contrario, superior). El cibernauta comienza a excitarse ante escenas de hombres y mujeres con cuerpos supernormales teniendo sexo supernormal (o mujeres y mujeres, hombres y hombres, dos mujeres y un hombre, dos hombres y una mujer o una mujer y un hombre en una botarga de Barney).

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 Si quieres saber más sobre cómo afecta el porno tu vida sexual da Click Necesario aquí.

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Kate McHenry

'La pérdida de olfato por coronavirus hizo que la carne me sepa a gasolina'

Un fenómeno llamado parosmia ha dejado a algunos sobrevivientes de coronavirus en un mundo de esencias distorsionadas.
Kate McHenry
31 de agosto, 2020
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Perder la facultad de oler y degustar son dos síntomas asociados a la COVID-19.

Mientras muchos han recuperado sus sentidos, otros sufren un fenómeno llamado parosmia en el que tienen los sabores y olores distorsionados.

Para Kate McHenry, el agua de la pila deja un hedor horrible. Eso, junto a otro desagradable olor que destila al ducharse, significa que incluso el aseo se ha convertido en algo que debe enfrentar.

“Mi champú favorito tiene ahora el olor más asqueroso del mundo”, dijo McHenry.

Tras caer levemente enferma en marzo, esta inglesa de 37 años fue incapaz de oler algo durante cuatro semanas. Su sentido regresó poco a poco, pero a mediados de junio las cosas “empezaron a oler muy raras” y fueron reemplazadas por un “hedor químico horrible”.

Este hecho ha cambiado la vida de McHenry. Ha perdido peso, tiene ansiedad y añora el placer de comer, beber y socializar. Su problema es tan fuerte que este hedor le desborda incluso en lugares donde simplemente se cocina comida.

Le aterra pensar que ha perdido el sentido de olfato para siempre.

Kate McHenry y su pareja Craig Gordon.
Kate McHenry

Kate se siente culpable cuando su pareja le pregunta qué le apetece comer.

“Me encanta las buenas comidas, salir a restaurantes y beber con amigos, pero todo eso se ha ido. La carne me sabe a gasolina y el prosecco a manzana podrida. Si mi novio Craig se come un curry el olor es horrible. Le sale de sus poros y es difícil estar cerca de él”.

“Me entristezco cuando cocino en las tardes. Craig me pregunta qué quiero comer y me siento mal porque no hay nada que me apetezca. Sé que todo tendrá un sabor horrendo. Me asusta quedarme así para siempre”.

Comida que McHenry puede comer.

Kate McHenry
La pasta con queso es uno de los pocos platos que McHenry puede tolerar.

Las personas con covid-19 pueden perder su sentido del olfato porque el virus daña los nervios terminales de sus narices.

La parosmia puede producirse cuando esos nervios se regeneran y el cerebro es incapaz de identificar debidamente el olor real de algo.

Esta condición está habitualmente vinculada a los resfriados comunes, la sinusitis y las lesiones en la cabeza. Los que los sufren describen oler a quemado, humo de cigarro o carne podrida. En algunos casos el olor es tan fuerte que induce al vómito.

Aunque los profesionales reconocen que la parosmia es un signo de recuperación del olfato, para algunas personas puede tardar años en pasar.

Pasquale Hester

Pasquale Hester
Pasquale Hester afirma que lidiar con la parosmia le quita fuerzas.

Lavarse los dientes con sal

Para Pasquale Hester, también de Inglaterra, la pasta de dientes es uno de sus peores enemigos.

El gusto químico que desprende le produce tantas arcadas que ha empezado a lavarse los dientes con sal, que sabe normal para ella.

Como muchos otros afectados por coronavirus, pasaron semanas hasta que mejoró su sentido del olfato. Pero entonces comió curry por su cumpleaños en junio y se dio cuenta de lo distorsionado que estaba su gusto.

“Escupí la comida porque sabía a pintura. Algunas cosas se toleran mejor. El café, el ajo y la cebolla son lo peor. Puedo comer judías verdes y queso. Lo que me está pasando me afecta. No se lo desearía ni al peor enemigo”, dice Hester.

Lo que comer Pasquale Hester

Pasquale Hester
Un plato de judías verdes y queso es de lo poco que Pasquale puede comer.

Brooke Jones empezó con síntomas en abril y dio positivo por covid-19 una semana más tarde. Describe casi todo lo que huele como “carne podrida con algo sacado de una granja”.

Esta estudiante de 20 años hizo una lista de comida que puede tolerar: gofres tostados, pepino y tomate. Lo demás le disgusta.

“Trato de imaginarme el sabor de las cosas. Si como comida china, incluso si no sabe tan bien, me convenzo de que en realidad no está tan mal”.

Brooke Jones

Brooke Jones
Brooke Jones perdió el sentido del gusto y del olfato.

Impacto psicológico

Se desconoce el número de infectados por covid que han tenido parosmia, pero se estima que cientos de miles han perdido el olfato o gusto de forma temporal.

La profesora Claire Hopkis, presidenta de la Sociedad Rinológica Británica, advierte que hay una “creencia incorrecta generalizada” de que la pérdida de olfato por el virus es a corto plazo”.

“Sí, hay una gran probabilidad de recuperación, pero también muchas personas que perderán este sentido por un período largo de tiempo y ese impacto se está infravalorando“, agrega la especialista.

El olfato juega un rol importante en la memoria, el estado de ánimo y las emociones. Aquellos que sufren alguna disfunción se sienten recluidos.

“Cuando intento explicarlo, algunos piensan que es gracioso. Sé que las secuelas del coronavirus pudieron ser mucho peores, pero me afecta y asusta que nadie es capaz de confirmar si mejorará”, confiesa Jones.

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