¿Por qué Francia ha sido blanco de tantos ataques de Estado Islámico?
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¿Por qué Francia ha sido blanco de tantos ataques de Estado Islámico?

En año y medio se han producido las matanzas de la revista Charlie Hebdo y un supermercado judío en Paris, Francia, la decapitación de un empresario, el ataque en un tren que resultó frustrado por tres pasajeros, la masacre coordinada en la capital en la que murieron 130 personas y ahora, Niza.
AFP
Por BBC Mundo
16 de julio, 2016
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Niza ha sido el último escenario del horror en Francia.

A pesar de que la nación europea no participó en las invasiones de Afganistán e Irak, lideradas por EE.UU., y de que sus incursiones aéreas contra el grupo autodenominado Estado Islámico son reducidas, las ciudades de la nación más turística del mundo han sido blanco de graves ataques en los últimos meses.

En apenas año y medio se han producido las matanzas de la revista Charlie Hebdo y un supermercado judío en Paris, la decapitación de un empresario en Lyon, el ataque en un tren que resultó frustrado por tres pasajeros, la masacre coordinada de yihadistas suicidas en la capital en la que murieron 130 personas y ahoraNiza.

En la ciudad mediterránea murieron el jueves al menos 84 personas arrolladas por un camión conducido por un hombre francés de ascendencia tunecina.

El sábado, Estado Islámico se adjudicó el ataque, asegurando que Mohamed Lahouaiej, el tunecino que manejaba el camión, era uno de sus “soldados” y que había actuado en respuesta al llamado del grupo para atacar a países que participan en la coalición internacional contra los yihadistas en Siria e Irak.

Hombre ensangrentado sale del club Le Bataclan en ParisLos atentados coordinados de noviembre de 2015 en Paris fueron el peor ataque perpetrado por el extremismo islámico en Occidente tras los atentados de Madrid de 2004.

Desde los atentados contra las torres gemelas de Nueva York (EE.UU.) en 2001, ningún otro país occidental ha sido objetivo del extremismo islámico como Francia. Y no parece ser una coincidencia.

“Aplasta su cabeza con una roca, degüéllalo con un cuchillo, atropéllalo con tu automóvil o empújalo desde un lugar elevado”, dijo en setiembre de 2014 Abu Mohamed al Adnani, portavoz del autodenominado Estado Islámico para alentar el asesinato de “infieles occidentales”. 

Luego agregó: “Especialmente a los rencorosos y sucios franceses”. 

Servicios de emergencia mueven un cuerpo en el ataque de NizaLa tragedia de Niza se produjo en uno de los destinos turísticos más visitados de Francia a orillas del Mediterráneo.

Algunos de los atacantes suicidas que golpearon Paris en noviembre de 2015 dijeron que lo hacían en represalia por la participación francesa en la coalición que bombardea a Estado islámico en Siria e Irak.

Esta explicación, sin embargo, es insuficiente.

Yihad contra la Ilustración

En términos simbólicos, para el extremismo islámico, Francia es incluso un enemigo más peligroso que Estados Unidos.

Los valores de la Ilustración francesa que se esparcieron por el mundo occidental desde el siglo XVIII han inspirado los sistemas laicos en los que religión y estado no sólo están separados sino incluso enfrentados.

varios militantes de estado Islámico con bandera.Luces y sombras. Según diversos especialistas, hay un componente simbólico fundamental en los ataques de Estado Islámico en Francia.

“La Francia moderna tiene una fuerte tradición, especialmente en París, de oponerse a la religión organizada y hasta satirizar sus pretensiones”, señaló John Bowen, profesor de Antropología de la Universidad de Washington, entrevistado por la revista Time.

Esta tradición fue atacada con la incursión a las oficinas de la revista Charlie Hebdo en 2015, que había publicado caricaturas del profeta Mahoma.

Por su parte, el exministro socialista francés Jack Lang, quien actualmente dirige el Instituto del Mundo Árabe en Paris, señaló a el diario El País que los recientes atentados son “un ataque a nuestros valores,no sólo los de Francia, sino los de todos los países que comparten la fe en la democracia, la tolerancia y el valor del ser humano“.

El extremismo en casa

En 2015 el Ministro del Interior Francés advirtió que más de 1.200 ciudadanos de ese país pretendían unirse a grupos islámicos radicales. Un número mayor que en cualquier otra nación europea.

imagend e atacantes de la revista Charlie HebdoChérif y Said Kouachi, los hermanos que atacaron la redacción de la revista Charlie Hebdo, eran franceses de origen argelino.

Cientos lo consiguieron y tras los bombardeos de la coalición en Siria e Irak, se calcula que muchos de ellos regresaron a su país.

Aunque en Francia está prohibido preguntarle a alguien la religión que profesa, el Instituto Brookings de Investigación calcula en 5 millones su población islámica. Esta cifra representa la tercera parte de todos los musulmanes de la Unión Europea.

El instituto concluye que existe una marcada brecha económica y social que perjudica de manera notoria a esta minoría y califica de “desempleo desproporcionado” el que sufren los migrantes de países islámicos.

Estos complejos problemas de integración se agravan con la política externa francesa.

Joven musulmán sostiene cartel que dice que su religión no es terrorismoLos radicales son una minoría en la extensa comunidad musulmana en Francia que se calcula en más de 5 millones de ciudadanos. Sus condiciones de vida suelen ser más duras que las de los demás.

Según el antropólogo John Bowen, Francia “aún interviene económica y militarmente para proteger sus intereses en sus antiguas colonias en África y Medio Oriente”, que son justamente los países de origen de mucha de su población migrante.

Bowen señala que Estado Islámico aprovecha este escenario para reclutar militantes “en defensa de sus hermanos y hermanas” en Siria e Irak.

Documento de identidad del atacante de NizaEl ciudadano francés nacido en Túnez Mohamed Bouhlel, de 31 años.

El periodista de la BBC, Frank Gardner observa incluso que entre los máximos líderes de Estado Islámico hay dos franceses “cuyo principal objetivo es golpear su país de origen“.

En noviembre de 2014, esta organización publicó un video en el que llamó a los franceses musulmanes que no podían viajar a Medio Oriente a ejecutar atentados en su propio país.

Provocando a la extrema derecha

Suena contradictorio, pero uno de los objetivos de Estado Islámico sería ayudar a la extrema derecha en Francia a llegar al poder.

Entrevistado por el diario francés Le Monde, el politólogo Gilles Kepel, advierte que el extremismo islámico pretende provocar “el linchamiento de musulmanes, los ataques a mezquitas y las agresiones a mujeres con velo, para provocar así una guerra entre enclaves que siembren el fuego y la sangre en Europa”.

Parabrisas del camión con impactos d de balaLa policía debió abatir al atacante de Niza. Entonces Mohamed Bouhlel había embestido a más de 100 asistentes a las celebraciones por el día nacional de Francia.

El discurso de diversos movimientos de extrema derecha, como el Frente Nacional, insiste en la supuesta incompatibilidad entre los valores nacionales y los del Islam, y durante los últimos años, en coincidencia con los ataques en Francia, su popularidad ha ido en aumento.

Incluso un grupo joven llamado Génération Identitaire ha ganado protagonismo. Se describen a sí mismos como “una reacción a la generación liberal de sus padres que vendieron el país y su futuro a los migrantes”.

Marine Le Pen, líder de la extrema derecha francesaMovimientos de extrema derecha, como el Frente Nacional de Marine Le Pen, han aumentado su popularidad durante los últimos años en coincidencia con los ataques.

La extrema derecha en el poder, advierten diversos especialistas, radicalizaría a la sociedad y podría empujar a miles de jóvenes musulmanes a engrosar las filas de Estado Islámico. Esta posibilidad no es descabellada.

Como señala John Simpson, editor de asuntos internacionales de la BBC, la sensación de inseguridad se ha profundizado en Francia, y también la desaprobación de sus autoridades.

“Los franceses se preguntan si su país es tan bueno enfrentando este problema como lo son Estados Unidos o Reino Unido”, observa Simpson.

La mayor duda en Francia no parece ser si habrá otro atentado sino cuándo se producirá el próximo.

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Shibu Philip

Trabajo en casa y COVID-19: 'Vigilo a mis empleados con un programa que toma fotos de sus pantallas'

Muchas personas se encuentran con dificultades para trabajar desde casa, pero ¿ayudaría a mejorar su productividad la tecnología de vigilancia?
Shibu Philip
29 de septiembre, 2020
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Shibu Philip

Shibu Philip
La firma de Shibu Philip ha utilizado el software de vigilancia Hubstaff durante el último año y medio.

Shibu Philip dice que sabe lo que es “perder un poco de tiempo en el trabajo”.

Es el fundador de Transcend, una pequeña empresa con sede en Londres que compra productos de belleza al por mayor y los revende online.

Durante el último año y medio, ha utilizado el software Hubstaff para realizar un seguimiento pormenorizado de las horas de trabajo de sus trabajadores, para saber qué teclean, cuáles son los movimientos de su ratón y los sitios web que visitan.

Con siete empleados en la India, dice que el software le garantiza que tienen “cierto nivel de responsabilidad” y ayuda a cubrir la diferencia horaria.

“Yo mismo me conozco. La gente puede tomarse un descanso extra de 10 minutos aquí o allá. Es bueno tener una forma automática de monitorear lo que están haciendo”, dice Shibu.

“Al mirar las capturas de pantalla y el tiempo que todos dedican a determinadas tareas, sé si siguen los procedimientos o no”.

“Y, si lo están haciendo mejor de lo que esperaba, también estudio el material recopilado y les pido que compartan ese conocimiento con el resto del equipo para que todos podamos mejorar”, dice.

Los empleados son plenamente conscientes de que el software está activo.

Además, pueden eliminar el tiempo dedicado a visitar sitios web que podrían haber sido registrados por accidente durante su descanso, por ejemplo, agrega Shibu.

Trabajando desde la cama

Getty Images
Si eres de los que ha tenido que colocar la laptop sobre una pila de libros de cocina durante la pandemia o te ha tocado quejarte de la velocidad del internet de tu casa, no estás solo.

¿Vagos en casa?

Dado que muchas personas alrededor del mundo trabajan ahora desde casa debido a la pandemia, la demanda de software que monitorea la actividad de los empleados ha registrado un repunte.

Hubstaff, con sede en Estados Unidos, dice que su número de clientes en Reino Unido se ha multiplicado por cuatro desde febrero.

Otra empresa llamada Sneek ofrece tecnología que toma fotos de los trabajadores a través de la cámara del laptop y las comparte para que las vean el resto de sus colegas.

Aunque se describe a sí misma como una plataforma de comunicación, su programa permite tomar una foto cada minuto.

Su cofundador, Del Currie, le dijo a la BBC que sus usuarios habían aumentado cinco veces durante el confinamiento, sumando casi 20.000 clientes en total.

Un estudio reciente realizado por académicos de la Universidad de Cardiff y la Universidad de Southampton, ambos en Reino Unido, descubrió que un temor común entre los jefes es que los trabajadores que no están a la vista “holgazanearán”, aunque los periodos de cuarentena tampoco parecen haber afectado mucho a la producción.

La encuesta también sugirió que un tercio de los que trabajan desde casa sentían que su productividad también había disminuido.

Pero ¿es la tecnología la respuesta para identificar a aquellos que podrían estar holgazaneando o para ayudar a aquellos que luchan por adaptarse a trabajar desde la mesa de la cocina a tiempo completo?


Me hubiera sentido mal de haber sabido que me vigilaban”

Josh

BBC
El fotógrafo Josh dice que tuvo problemas tanto con la logística como con la motivación

Josh, un fotógrafo de 26 años que vive en Londres, admite que lo que más le costó de trabajar desde casa fue la caída de su productividad.

Establecer un estudio improvisado en la cocina de su piso compartido de tres habitaciones fue un desafío logístico, pero también de motivación.

“Algunos días lo lograba, pero otros me sentaba y me quedaba mirando mis sandalias un buen rato, pensando: ‘No puedo hacer esto’. Es muy fácil hacer la colada o prepararte una taza de té. En casa encuentras formas de distraerte con bastante facilidad“.

Está agradecido de que su jefe no utilice ningún software de seguimiento con él.

“En aquellos días en los que era un poco más difícil estar motivado, me habría sentido mal si hubiera sabido que alguien estaba controlando mi productividad”, dice.

Josh sospecha desde hace mucho tiempo que tiene un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), lo que puede dificultar la concentración y la gestión del tiempo. Su médico está de acuerdo, aunque todavía está en lista de espera para una prueba.

Ha vuelto a la oficina recientemente y valora mucho tener más interacción cara a cara.

“Allí me encuentro una rutina, una estructura que realmente me ancla y me ayuda a superarlo todo”.


Trabajador en casa

Getty Images
Desde que se impusieron las restricciones para evitar la propagación del covid-19, las compañías han tenido que diseñar soluciones de emergencia para que sus empleados puedan trabajar desde casa.

Con cautela y políticas escritas

Aunque algunos jefes que usan software de seguimiento argumentan que es una herramienta válida para mantener la productividad, una investigación del Instituto de Colegiados en Personal y Desarrollo (CIPD), una asociación de profesionales del sector de recursos humanos con sede en Londres, sugiere que la vigilancia en un entorno laboral puede dañar la confianza.

“Monitorear el comportamiento de los empleados puede ser una forma justificable de reducir la mala conducta y potencialmente ayudar a gestionar el tiempo”, dice Jonny Gifford, asesor de investigación de comportamiento organizacional en el CIPD.

“Sin embargo, los empleadores deben tener políticas claras para que los trabajadores sepan cómo pueden ser monitoreados y, lo que es más importante, el sistema debe ser proporcionado”.

Los empleadores obtendrán “resultados mucho mejores” si apoyan a sus trabajadores, añade, “en lugar de centrarse en medidas de entrada potencialmente irrelevantes, como el número de pulsaciones en el teclado”.

Jonathan Rennie, socio del bufete de abogados británico TLT, también insta a las empresas que estén considerando la posibilidad de introducir dicho software con cautela.

“Los empleadores tienen la obligación legal implícita de mantener la confianza de sus trabajadores y deben ser conscientes de cómo podrían reaccionar ante la implementación masiva de software de monitoreo”, dice.

Sugiere que cualquier empresa que utilice software de monitoreo debería tener políticas escritas que expliquen cómo y por qué se está utilizando.

También debería haber una guía clara para los administradores y salvaguardas para prevenir el uso indebido o el “monitoreo excesivo”, dice.


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