Qué es Pokémon Go, el juego de celular que te pone a caminar y ya causó problemas con la policía
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The Pokémon Company

Qué es Pokémon Go, el juego de celular que te pone a caminar y ya causó problemas con la policía

Te explicamos de qué trata Pokémon Go, el juego que muchos están esperando en varias partes del planeta, incluyendo América Latina.
The Pokémon Company
Por Yolanda Valery de BBC Mundo
7 de julio, 2016
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<p class=”story-body__introduction”>Pokémon Go está causando furor allí donde, tras mucha espera, ha sido lanzado. Tanto, que la policía ha tenido que intervenir.</p>
O al menos ese es el caso en Australia, donde las autoridades advirtieron a los jugadores que no se aventuraran dentro de una estación, donde esperan encontrar a uno de las preciadas criaturas que los fans buscan coleccionar.

Y además les recomendó<strong> “levantar la mirada del teléfono y ver a los dos lados de la calle antes de cruzarla”.</strong>

<strong>Pokémon Go</strong>, la más reciente actualización de la franquicia de videojuegos iniciada por Nintendo hace 20 años y que comenzó a ser lanzado en el mundo entero hace unos pocos días, tiene a los jugadores buscando pokémones en museos, parques, esquinas, su cuarto de baño y la guantera de sus autos.

¿Cuál ha sido su impacto? ¿Y qué peligros potenciales esconde?
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<h2>Realidad aumentada</h2>
Pokémon Go <strong>es un juego de realidad aumentada</strong>, que extiende sus dominios fuera de las consolas de videojuego para alojarse en los teléfonos inteligentes. Y en el “mundo real”.

Los jugadores buscan sobresalir como entrenadores de Pokémones, unas criaturas de ficción con diferentes habilidades que “viven” en unas bolas especiales.

De acuerdo con el concepto original, los entrenadores buscan <strong>capturar Pokémones</strong> hasta completar una colección. El otro objetivo es adiestrarlos para que ganen batallas frente a otras criaturas.

Para la captura, el jugador debe literalmente lanzarse a las calles de su ciudad. Haciendo uso del GPS del teléfono, la <i>app </i>le avisará con una vibración y una luz intermitente cuando se encuentra cerca de un Pokémon.

Cuando la persona -el “entrenador”- enciende la cámara de su teléfono, se encuentra con una imagen del Pokémon en cuestión, superpuesta sobre la escena real detrás del lente. Al tocar la criatura en la pantalla, la hace suya.

Esa es la característica por la que se considera que el juego es de <strong>”realidad aumentada”</strong>: permite ver la realidad mezclada con un elemento de ficción, a través de un dispositivo tecnológico.
<h2 class=”story-body__crosshead”>La línea que la separa de la fantasía</h2>
Abundan los ejemplos en Twitter de jugadores que relatan la aventura de la búsqueda y reportan haber encontrado Pokémones en los lugares más inesperados.

“Estoy en un programa de verano para estudiantes de secundaria y esta noche están todos corriendo por los dormitorios buscando Pokémones”, cuenta @thelowlyparamecium.

“Algunos chicos tomaron el tren a la ciudad, todos persiguiendo Pokémones. <strong>Las líneas que dividen la realidad de la fantasía se han borrado. </strong>Todo es posible. Ve y vive tu sueño”.

En una nota mucho menos positiva, @hyojin tuiteó que “PokemonGo incrementa los secuestros de menores de edad que salen a las calles a las 2am para capturar un ratón eléctrico ficticio”.

Se “borra” la línea entre la realidad y la ficción. “Ya no puedo ni hacer las compras normalmente”, dice esta jugadora.</span></figcaption></figure>Lo cierto es que el elemento “sal a la calle y encuentra el Pokémon” tiene a algunos adscribiendo la app a la <strong>categoría de “exergame”</strong> (o videojuego interactivo, en español) es decir, de juego que te pone a hacer ejercicio.

Es el tipo de juego que popularizó ampliamente la consola Wii, pero del que ya había sido pionero Atari en los años 80 con el “Crazy Foot”, que ponía a los jugadores a saltar sobre una plataforma al ritmo de una secuencia de luces.
<h2 class=”story-body__crosshead”>Sin novedad, pero con pegada</h2>
En este sentido, el juego no representa una gran innovación, le dice a BBC Mundo Mikel Cid, editor del blog especializado en tecnología Xataka.

“La compañía Pokémon ha trabajado junto con Niantic para desarrollar el juego, y ellos ya habían desarrollado previamente un juego para móviles de gran éxito como Ingress, en el que la geolocalización y la realidad aumentada juegan un importante papel”, explica.

Sin embargo, opina, “<strong>hará que la realidad aumentada gane adeptos</strong>, por el trampolín que supone su uso en un juego con tantos adeptos como Pokémon”.

“Pasar del mundo virtual al mundo real es todo un acierto por parte de Pokémon, hará que los jugadores tengan que desplazarse y con la realidad aumentada se sumergirán más en el juego”.
<h2 class=”story-body__crosshead”>¿Un peligro?</h2>
¿Y qué tanta razón tiene la policía de Australia cuando le advierte a los fans que recuerden mirar antes de cruzar la calle, absorbidos como pueden llegar a estar por la doble realidad a través de sus pantallas?

“Desgraciadamente, <strong>no creo que tardemos mucho en ver casos de personas que se puedan meter en distintos problemas </strong>(robos, atropellos, caídas…) porque estén más centradas en mirar a la pantalla que en lo que tienen a su alrededor realmente”, dice Cid.

“Si ya ocurre que en muchos casos las personas se despistan por ir mirando al móvil, en este caso el problema se agrandará”.

Se convertirá en <strong>un peligro -real- aumentado</strong>.

¿Costos que hay que pagar por sacar el juego del mundo “protegido” de la consola y acercarlo a una experiencia de carne y hueso?

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COVID: las amenazas de los antivacunas a un paciente al que acusan de ser un actor que fingió la enfermedad

Henry Dyne no podía imaginar las consecuencias de su aparición en un reportaje de la BBC donde habló de su experiencia con la COVID.
22 de enero, 2022
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Henry Dyne recibió cientos de mensajes ofensivos después de aparecer en un reportaje de fin de año de la BBC. ¿La fuente? Activistas antivacunas que creían falsamente que se trataba de un “actor de crisis” que fingió estar enfermo de covid-19.


Pocos días después de Navidad, Henry Dyne miró su teléfono despreocupadamente mientras pedía unas copas en un bar. Al desbloquear el dispositivo, se encontró con más de 600 notificaciones.

Empezó a desesperarse -era algo que ya había experimentado antes- pero, cuenta el joven de 29 años de Surrey, Inglaterra, esta vez era “cien veces peor”.

Los mensajes eran desagradables, abusivos, incluso amenazantes.

“La próxima vez que estés en la cama de un hospital”, decía uno, “no será con coronavirus”.

Sin suerte y en el hospital

El infortunio de Dyne empezó cuando contrajo la enfermedad en el verano de 2021.

No se había vacunado, explica, porque pensaba que su relativa juventud haría que cualquier contagio fuera suave.

Pero el consultor tecnológico, que también disfruta compartiendo bromas en su cuenta de Instagram, no tuvo suerte.

“Cada vez que me iba a la cama, no dormía, daba vueltas por todos lados. Y un día simplemente me desperté a las 6:00 de la mañana y dije: ‘voy a llamar una ambulancia'”, cuenta.

“Lo más aterrador fueron la fiebre y las alucinaciones”.

Un hombre y una mujer en una protesta contra la obligatoriedad de las vacunas

EPA
Grupos antivacunas han surgido en distintos países.

En julio, Dyne terminó en el hospital, conectado a una bomba de oxígeno, y habló con periodistas de la BBC que realizaban un reportaje sobre la subida de casos de covid entre los jóvenes.

“Solo pensé que sería bueno dar la cara y decir: ‘esta es mi experiencia, es mucho peor de lo que pensaba, así que vacúnense'”, dice.

No pensó que en poco tiempo se convertiría en el objetivo de un grupo de activistas antivacunas.

La primera de las acusaciones era que Dyne era un “actor de crisis”.

¿Qué es un actor de crisis?

La idea de “actores de crisis”, personas que fingen o son contratadas para interpretar alguna tragedia o desastre, es parte de muchas de las teorías de la conspiración contemporáneas.

El concepto se usó para inventar que los padres de los niños muertos en el tiroteo de la escuela Sandy Hook (diciembre de 2012) estaban fingiendo sus tragedias personales.

Por supuesto que la BBC no usa “actores de crisis” ni paga a los entrevistados. Dyne no recibió ningún pago por su contribución.

Pero eso no impidió que los activistas antivacunas se inventaran información falsa y pasaran al ataque.

“¿Cuánto te pagó la BBC para que fingieras tener covid-19?”, decía un mensaje. Otro: “Eres una basura, colega. El karma es real, amigo”.

Hubo comentarios mucho peores, demasiado explícitos para compartirlos aquí.

Las teorías más salvajes se salieron de control a medida que los activistas rastrearon las cuentas online de Dyne.

Algunos descubrieron su perfil de LinkedIn, donde aparecía uno de sus antiguos empleadores, una empresa que obtuvo contratos del gobierno para suministrar computadoras a escuelas durante la pandemia.

El detalle era verdad, pero Dyne ya no era empleado de la empresa, la conexión era endeble, una coincidencia.

Segunda parte

Después de que se suavizara la ola inicial de ataques, de camino a una recuperación total, Dyne intentó bromear sobre el tema en su biografía de Instagram, donde se describió, sarcásticamente, como “Actor de Crisis ganador de un premio de la Academia”.

Henry Dyne con una bebida

Henry Dyne

“El humor es mi forma de lidiar con las cosas, solo puedes reírte”, explica. “No podía imaginar que esa broma me metería en problemas”.

La segunda parte de los ataques llegó después de la emisión de un especial de la BBC el 27 de diciembre titulado “Repaso de 2021: la pandemia de coronavirus”.

Incluía un clip de la entrevista original a Dyne.

Alguien se grabó en video mientras miraba el especial, buscaba el nombre de Henry Dyne en Google, encontraba su bio de Instagram y leía la frase “actor de crisis”.

Y lo compartió en internet.

No está claro quién hizo el video original, pero rápidamente se compartió en círculos antivacunas en YouTube y Facebook antes de despegar en Twitter.

Uno de los principales impulsores de la tormenta de Twitter fue un político galés en ciernes, Richard Taylor. Compartió el video en Facebook y generó miles de reacciones con un tuit.

Taylor recibió el 20% de los votos en la localidad de Blaenau Gwent como candidato del Partido del Brexit en las elecciones de 2019. Recientemente montó una campaña con la que recaudó más de US$80.000 para un cine que fue cerrado por violar las normas de la pandemia.

Las publicaciones del político decían “Te vemos” junto al video, pero cuando la BBC lo contactó, respondió por email: “En mi publicación original no quise insinuar nada… Son mis seguidores de redes sociales quienes sacan conclusiones de lo que ven o leen”.

“Es desafortunado que Dyne decidiera referirse a sí mismo de forma sarcástica en sus cuentas de redes sociales”.

“Toda mi vida he creído que cuando alguien te dice quién o qué es, debes creerle, así que tomé a Dyne en serio cuando se refirió a sí mismo como actor de crisis”, escribió Taylor.

El político también condenó los abusos y amenazas.

“Nunca contribuiría intencionadamente al abuso o amenaza a otro individuo, tras haber pasado una gran parte de mi vida dedicado a ayudar y servir a otros”, precisó.

Imagen del tuit de Richard Taylor

Twitter
El tuit de Richard Taylor tuvo miles de retuits.

Otra oleada

Pero el video viral se tradujo en otros cientos de mensajes abusivos y amenazantes contra Dyne.

Calcula que fueron el triple de los que recibió en julio, incluidas varias amenazas de muerte y cuentas falsas creadas con su nombre.

Pantallazo de una cuenta falsa a nombre de Henry Dyne

Instagram
Una de las cuentas falsas creadas a nombre de Henry Dyne.

La publicación de Taylor en Facebook fue etiquetada como falsa por quienes comprueban datos. Un video sigue activo en YouTube, así como varios tuits que muestran el citado video en Twitter.

La empresa Meta, propietaria de Instagram y Facebook, ha eliminado las cuentas falsas.

“Nos disculpamos ante Henry por la angustia que esto debe haberle creado”, dijo Meta en un comunicado.

“Cuentas que se hacen pasar por otra persona no están permitidas en Instagram y hemos eliminado las cuentas denunciadas”.

Por su parte, Twitter dijo en un comunicado: “Seguimos adoptando acciones firmes contra el contenido y las cuentas que promueven información demostrablemente falsa sobre la covid-19 y que constituye un peligro”.

YouTube está investigando el video en cuestión.

Las tres compañías condenaron el acoso online y señalaron que tienen reglas y herramientas para proteger a los usuarios.

Si bien lamenta las distintas rondas de abuso, Henry Dyne continúa provocando a quienes lo acusan, y dice, por ejemplo, que está “disponible para fingir otros desastres”.

“Eso es literalmente todo lo que puedes hacer”, indica. “Hay que hacer algo con las redes sociales. Es demasiado evidente que se han salido de control”.

Sin descartar una carrera en los monólogos cómicos, Dyne dice que su episodio con la covid-19 no fue para nada gracioso, sino demasiado real.


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https://www.youtube.com/watch?v=e4xWoH-aijs

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