¿A quién se le ocurrió inventar los exámenes?
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Cuartoscuro

¿A quién se le ocurrió inventar los exámenes?

Los chinos fueron los que aplicaron los primeros exámenes, esas pruebas que te pueden causar horror al leer que lo qu estudiaste no es lo que te preguntan.
Cuartoscuro
Por Mary Beard de BBC Mundo
16 de julio, 2016
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”Llevo 40 años teniendo pesadillas en las que voy a un examen y me doy cuenta de que me preparé para un tema distinto. O miro el examen y está en un lenguaje que nunca he visto antes. O tomo mi lápiz para contestar, pero no puedo escribir la palabra que quiero”, revela Simon Goldhill, director de Estudios Clásicos en King’s College, Londres.

“Es mi sueño recurrente por excelencia: tener que hacer un examen de matemáticas o de alguna asignatura que no sé. ¡El horror de tener que presentar un examen para el que no te preparaste!“, señala el comediante Richard Herring.

Por suerte, te despiertas, aunque tremendamente agitado y hasta con escalofríos.

Yo no he tenido que hacer un examen por décadas pero, como miles de otros, todavía tengo pesadillas como esa.

Ahora, como profesora de Estudios Clásicos en la Universidad de Cambridge, estoy oficialmente al otro lado del proceso, y lo que me ha intrigado durante los 40 años que he estado enseñando es cómo los exámenes y sus graciosos rituales se metieron en nuestra psiquis colectiva.

¿Dónde, cuándo y por qué?

No olvidemos que a algunas culturas le han ido perfectamente bien sin ningún examen.

La antigua Roma era felizmente libre de exámenes.

Y países como Reino Unido no tuvo los exámenes escritos como los que conocemos hasta el siglo XIX; antes de eso, la mayoría eran orales.

A los que tenemos que acreditarles -o culparlos- por este invento en particular es a los chinos.

En el siglo VII a.C. crearon lo que era “una prueba estupefaciente durante la cual algunos se enloquecían y otros morían“.

“Hay imágenes de las salas de exámenes de provincia, con fila tras fila de celdas abiertas por un sólo lado”, cuenta Peter Bol, de la Universidad de Harvard, quien es un experto en esos primeros exámenes.

“En las celdas separadas no podías copiar de otro. Entrabas, traías algo en qué dormir, te daban un orinal, tenías un escritorio, tinta y te sentabas, te entregaban el examen y empezabas”.

El sistema de examen imperial chino -como se llamaba- duraba 3 días… y noches, y versaba más que todo sobre clásicos de Confucio.

Había quienes no lograban llegar al final. Si un candidato moría, las autoridades envolvían su cuerpo en una estera de paja y lo tiraban al otro lado de los altos muros que rodeaban el complejo.

Los exámenes eran increíblemente competitivos.

“Tenemos evidencia de que en 1250 alrededor de 450.000 personas participaban en estas pruebas, pero sólo entregaban 600 diplomas“, señala Pot.

“¿Por qué los hacían? ¿Por qué invertían tanto, muchos años de educación, tutores privados, todos los gastos que involucraba eso, si la vasta mayoría no iba a tener éxito?”, se pregunta, y contesta:

“Lo hacían porque les daba estatus, reconocimiento, conexiones y membresía en la élite local”.

“Si me pidieran que señalara un logro extraordinario del Estado chino, diría el haber establecido el valor de los exámenes para la participación en la vida nacional y pública”, declara el experto.

No estoy segura de si fue un logro o un autogol, pero el objetivo de ese sistema chino era noble.

Al crear esos primeros exámenes, no estaban sólo separando la paja del trigo, sino tratando de hacerlo según una medida justa de las habilidades, no de acuerdo a la posición social o riqueza del candidato.

Eso, se supone, es lo que seguimos haciendo, sin embargo aún no entiendo…

¿Qué estamos poniendo a prueba y para qué?

Es probable que queramos que todos nuestros médicos potenciales demuestren en muchas pruebas que saben lo que van a hacer.

Pero, ¿podemos decir lo mismo de exámenes para jóvenes de 18 años sobre la Guerra de los Cien Años?

A pesar de sus pesadillas, Simon Goldhill piensa que las pruebas académicas “son una buena prueba de tu habilidad para procesar y empaquetar una gran cantidad de información de una manera eficiente e ingeniosa”.

Pero, “te dicen muy poco de tu capacidad como profesional. Y todos sabemos que los mejores alumnos no necesariamente obtienen los mejores resultados en los exámenes”.

“Para lo que sí sirven, en mi opinión, es para prepararte para muchas cosas en la vida: si te va muy bien en los exámenes, te puede ir bien en otras cosas”, dice Goldhill.

No obstante…

Describa en detalle el método que usted adoptaría para la desinfección de barcos en relación a la peste, la cólera y la fiebre amarilla

Pregunta de un examen de Ciencia Sanitaria de la Universidad de Cambridge de hace un siglo

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La lista de la gente que ha hecho cosas maravillosas en su vida a pesar de que no les fue bien en los exámenes es larga: en la universidad, Charles Darwin, por ejemplo, estaba demasiado ocupado buscando escarabajos para prestarle atención a las asignaturas que no lo aburrían.

¿Cómo serían los exámenes en su época?

“No se parecían a los de hoy en día”, le dice a la BBC Gillian Cooke, archivista de Cambridge Assessment, que guarda tesoros de historia de los exámenes.

“Hacían exámenes sobre electricidad y magnetismo, navegación, calor, luz, higiene”.

Algunos son asombrosos, otros monótonos: “Cuáles son las fronteras de Austria, sus principales ríos y el curso de estos“.

Aunque están guardadas las preguntas no quedó registro de las respuestas.

Lo que sí podemos ver son los reportes de los profesores y, dice Cooke, “en ese tiempo eran muy directos; brutales”.

Rara vez dieron respuestas satisfactorias a las preguntas sobre las peculiaridades gramaticales”

“Muchos candidatos tuvieron pocos escrúpulos a la hora de escribir puras tonterías”

Encuentra la sombra correcta
Tras estas historias, una tarea fácil para entretenernos antes de seguir tratando de entender para qué sirven.

Aún no entendemos para qué son

Hay mucha evidencia de que los exámenes no son buenos para predecir el futuro.

No sólo está el caso Darwin, quien en su autobiografía escribió “Intenté matemáticas (…) Me repugnó, principalmente porque no pude encontrar ningún significado en los primeros pasos de álgebra”.

El inventor del teléfono Alexander Graham Bell, según su biógrafo, “disfrutaba del ejercicio mental” de las matemáticas, pero una vez entendía el método “se aburría y descuidaba la respuesta final”, lo que se reflejaba en sus calificaciones.

El inventor Thomas Edison llegó a decir: “Puedo contratar matemáticos, pero ellos no me pueden contratar a mí“.

Y estos son apenas unos pocos.

¿Entonces?

Tras explorar nuestra cultura de exámenes, estoy dispuesta a desafiar a cualquiera a que defienda la enorme cantidad de tiempo, dinero, estrés y esfuerzo que invertimos. Quizás sea necesario, pero es un sistema ciertamente defectuoso.

No tengo ninguna solución radical para ofrecer, excepto sugerir que nos relajemos un poco.

A los historiadores del futuro esta costumbre seguro les va a provocar tanto asombro como a nosotros los exámenes imperiales chinos.

se preguntarán por qué estuvimos dispuestos a someternos y someter a nuestros niños a tal calvario.

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#YoSoyAnimal

La ciudad que hará tests a todas las mascotas con síntomas de COVID-19

La capital de Corea del Sur, Seúl, introduce estas medidas apenas unas semanas después de que un gato diera positivo, el primer caso de coronavirus registrado en un animal en el país.
13 de febrero, 2021
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En la capital de Corea del Sur, la distancia social no solo se aplica a las personas, sino también a sus mascotas. Y si tienen coronavirus, deben cumplir una cuarentena.

El gobierno metropolitano de Seúl acaba de lanzar un plan a gran escala para someter a pruebas de coronavirus a todos los perros y gatos domésticos que muestren síntomas, como fiebre o dificultades respiratorias.

Si el animal da positivo, debe quedarse en casa. No es necesario que la mascota sea enviada a un centro de aislamiento ya que no hay evidencia de que el coronavirus pueda propagarse entre humanos y mascotas, dijo Park Yoo-mi, funcionaria de control de enfermedades en una conferencia de prensa virtual.

Si los dueños de la mascota están hospitalizados con covid-19, se encuentran muy enfermos o son demasiado mayores para cuidarla, ésta será puesta en cuarentena en una instalación administrada por la ciudad.

En Corea del Sur, los pacientes de covid-19 cumplen la cuarentena en instalaciones gubernamentales, a menos que necesiten tratamiento hospitalario.

Park recordó a los residentes que deben mantener a sus mascotas “al menos a dos metros de las personas y de otras mascotas cuando las paseen”.

El anuncio se produce semanas después de que el país informara sobre su primer caso registrado de coronavirus en un animal, un gato encontrado en una instalación religiosa de Jinju, al sur de Seúl, según informó Yonhap, la principal agencia de noticias de la nación asiática.

Las autoridades sanitarias sospechan que una madre y una hija que se alojaban en ese centro pudieron haber transmitido el virus al gato. Ambas dieron positivo por coronavirus.

¿Pueden las mascotas transmitir el virus?

Los expertos dicen que es muy poco probable que un perro o un gato puedan transmitir el virus a las personas, aunque las investigaciones han demostrado que los gatos pueden ser portadores del virus y transmitirlo a otros gatos, así como ocurre con la gripe de los humanos.

Mujer esperando un tren con dos perros

ED JONES/Getty Images
No se tienen evidencias de que los perros puedan contagiar el coronavirus a los humanos.

Por ahora, no ha habido casos registrados de mascotas que transmitan a otras personas el coronavirus que causa el covid-19 a los humanos, y lo mismo sucedió durante el brote de 2013 de SARS, un virus que se comportaba de manera muy similar.

Todavía hay dudas sobre cómo se contagian las mascotas, por lo que es recomendable seguir el consejo de lavarse las manos con agua y jabón antes y después de tocarlas.

Rachael Tarlinton, pofesora de virología veterinaria de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, le dijo a la BBC que es “teóricamente posible” que puedan contagiarse cuando una persona infectada les acaricia o toca su pelaje, “pero hasta ahora no hemos visto que esto suceda en ningún caso”.

La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales en Reino Unido (RSPCA, por sus siglas en inglés), aconseja evitar besar a la mascotas como medida preventiva.

A nivel mundial, varias mascotas y animales salvajes dieron positivo por el virus, aunque son casos aislados.

Hubo perros que dieron positivo en Hong Kong, aunque no se conocen casos de mascotas que se hayan enfermado gravemente de covid-19.

El mes pasado, dos gorilas en el zoológico Safari Park de San Diego, en California, EE.UU., contrajeron el virus de un cuidador, el primer caso conocido de infecciones en simios.

Cafetería en Seúl, marzo 2020

ED JONES/Getty Images
Los gatos pueden ser portadores del virus y transmitirlo a otros gatos.

También se encontró el virus en otros animales salvajes, incluidos leones y tigres en el zoológico del Bronx, en Nueva York, EE.UU., y leones en el zoológico de Barcelona, España.

¿Qué más dicen los expertos?

“Si el resultado de la prueba de detección del virus que causa el covid-19 de su mascota es positivo, aísle a su mascota de todos los demás, incluidas otras mascotas”, se lee en la web en español de los CDC, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

“Hay solo una pequeña cantidad de mascotas con infección por el virus que causa la covid-19 confirmada”.

“Algunas mascotas no manifestaron ningún signo de enfermedad, pero las que sí se enfermaron tuvieron síntomas leves y se les pudo cuidar en casa. Ninguna murió a raíz de la infección”, agregan.

También señalan que “todavía seguimos aprendiendo acerca de la forma en la que el virus que causa el covid-19 puede afectar a los animales”.

Perro y gato en una casa

Getty Images
Los especialistas piden mantener la calma y advierten que se necesita investigar más la transmisión y contagio del virus en animales.

Por otra parte, el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria de la Organización Panamericana de la Salud (PANAFTOSA-OPS/OMS) y Protección Animal Mundial (World Animal Protection) emitieron en septiembre un comunicado en el que aseguran que “los perros y gatos domésticos no son una amenaza durante la pandemia del nuevo coronavirus”.

También pidieron a los dueños de los animales que “mantengan la calma” y rogaron que no abandonen a sus mascotas.

“Nuestro mensaje es simple: hasta la fecha, no hay evidencia científica de que los animales de compañía (perros y gatos) sean una fuente de infección para los humanos. No hay evidencia de que los perros se puedan enfermar, y la infección en gatos se está investigando”.

“Las recomendaciones con animales siguen siendo lavarse las manos antes y después de interactuar con ellos y sus pertenencias, así como practicar el distanciamiento si usted está enfermo“.


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