close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

El enfrentamiento en Nochixtlán cumple un mes: sin avances ni detenidos

Las autoridades no han explicado qué pasó en el operativo, y los heridos no han sido atendidos. Los pobladores en Nochixtlán, Oaxaca, reclaman por las promesas incumplidas.
Cuartoscuro Archivo
Por Nayeli Roldán
19 de julio, 2016
Comparte

Hace un mes, justo a las 11 de la mañana, la señora “M” vio morir a su hijo tras el operativo en Nochixtlán. “Todavía estaba tibiecito, pero el doctor dijo que ya no podía hacer nada”, platica de manera anónima. Dos días después lo enterró y desde entonces sólo tiene una petición: que se haga justicia. Pero nadie la escucha o al menos eso parece.

Este martes 19 de julio se cumple un mes del desalojo en la carretera de Nochixtlán, Oaxaca, que dejó como saldo siete personas muertas y un centenar de heridos; la Procuraduría General de la República (PGR) y la Procuraduría de Justicia Estatal no han informado sobre avances de las investigaciones para conocer qué ocurrió.

Ni siquiera los heridos, que requerían atención médica inmediata, han sido atendidos, pese a la promesa del subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, quien visitó la población hace 12 días.

“La gente está encabronada”, dice vía telefónica el padre de uno de los jóvenes fallecidos, quien pide anonimato. Aunque los funcionarios federales han acudido a encuentros con los pobladores, sólo lanzan “promesas”, pero ninguna acción concreta.

Otro familiar de un fallecido cuenta a Animal Político que 27 días después del operativo, por fin llegó una caravana de médicos, pero “sin medicamentos ni especialistas”.

Integrantes de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y el director de la Asesoría jurídica federal, Rubén Vasconcelos, escucharon el hartazgo de las víctimas el pasado jueves 13 de julio. Aunque publicaciones periodísticas reportaban que los pobladores mantenía retenidos a los funcionarios, en un video enviado a Animal Político se observa el diálogo entre ambas partes, pero con la exigencia de las víctimas para que cumplan lo que habían prometido.

La noche de este lunes 18 de julio, el subsecretario de Gobernación Roberto Campa encabezó el tercer encuentro con las víctimas. Esta vez se comprometió a que uno de los heridos de bala -el más grave- será trasladado a un hospital en la Ciudad de México y después continuará la atención hacia el resto, la mayoría con heridas causadas por bala.

Mientras que en la sesión de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) de este martes, los comisionados tienen previsto aprobar un fondo económico para los heridos y familiares de fallecidos.
Fuentes del organismo informaron que se considerarán los gastos apremiantes como viáticos, funerarios o médicos, pero no detallaron los montos.

Aún no se sabe qué pasó

El 1 de julio pasado, el fiscal de Oaxaca, Héctor Joaquín Carrillo, declaró en entrevista con Denise Maerker en Radio Fórmula, que 15 días después, informaría el avance de las investigaciones, pero no lo hizo.

La premura no fue sello de su investigación. Los peritajes en la zona fueron realizados una semana después del enfrentamiento y las evidencias como casquillos y balas fueron movidas o recogidas por los mismos pobladores y la lluvia había desaparecido manchas de sangre.

El miércoles 6 de julio, la Procuraduría General de la República atrajo la investigación y, por tanto, es la autoridad responsable de continuar con las indagatorias, pero hasta el momento tampoco tiene una fecha prevista para informar sobre las conclusiones o avances porque existe el compromiso de realizar una “investigación integral, con profesionalismo y eficacia para esclarecer lo ocurrido”, según la versión oficial de la dependencia.

El fiscal Carrillo dijo que de acuerdo a las evidencias, hasta ese momento se mantenía la hipótesis de que un grupo “ajeno” a los manifestantes disparó durante el enfrentamiento y que en los cuerpos de los fallecidos hubo balas de armas con calibre distinto al que usa la policía. Teoría mencionada por el comisionado de la policía, Enrique Galindo, un día después del operativo.

Animal Político realizó la reconstrucción de lo ocurrido el 19 de junio con el testimonio de decenas de testigos y las versiones apuntan a que los disparos provinieron de los elementos de la Policía Federal.

Incluso, la versión oficial ofrecida por Galindo que sostiene una supuesta emboscada contra los uniformados a partir de las 10 de la mañana y que, en respuesta, los federales dispararon, fue refutada con las actas de defunción, pues la primera víctima falleció a las 9:30 de la mañana por arma de fuego, justo a unos metros de tres hombres que al parecer portan uniformes de la Policía Federal, según se observa en un video entregado a este medio.

Lee: ¿Quién emboscó a quién en Nochixtlán?

Las víctimas de Nochixtlán siguen esperando

Quince días después de la batalla en la carretera federal del poblado mixteco de Nochixtlán, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, recibió a una comisión de víctimas del operativo. Durante dos horas escuchó las demandas y prometió que las cumpliría, aunque no firmó ningún documento para acreditarlo.

Las peticiones centrales de los familiares fue la atención a los heridos, que era lo más urgente; reparación del daño, entendido como la promesa de no repetición; el nombramiento de un fiscal especial para investigar el caso, toda vez que desconfiaban de la actuación de la procuraduría de Oaxaca y la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Ya pasaron 19 días y ninguna de las demandas han sido cumplidas.

El subsecretario de Gobernación, Roberto Campa, ha tenido dos reuniones con las víctimas. La primera fue el 7 de julio en Nochixtlán, donde informó que la ONU y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se involucrarían en la investigación para que los responsables fueran juzgados.

También prometió la atención médica inmediata para los heridos. Sin embargo, la primera caravana de ambulancias llegó este 16 de julio, y sin medicamentos.

La segunda reunión entre Campa y las víctimas fue el 14 de julio en la Ciudad de México y el próximo viernes se realizará la tercera en la Segob para atender a los familiares de los fallecidos.

Hasta el momento, dice otro familiar de un joven fallecido, ninguna de las familias ha tenido apoyo psicológico, legal o económico, por eso, este lunes por la noche realizaban una asamblea para decidir qué acciones seguirán.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Nusrat Jahan Rafi: la joven a la que quemaron viva por denunciar acoso sexual

A Nusrat le prendieron fuego en Bangladesh después de acusar al director de su escuela de acosarla sexualmente, pero logró grabar su testimonio antes de morir. El caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de las víctimas en este conservador país asiático.
24 de octubre, 2019
Comparte

 

 

En abril Nusrat Jahan Rafi murió días después de que le prendieran fuego. Seis meses después, este 24 de octubre, 16 personas fueron condenadas a muerte por este crimen.

Entre los condenados figura el director de la escuela religiosa donde estudiaba la adolescente y contra quien presentó la denuncia por acoso sexual, así como varios profesores y estudiantes del centro.

Esta es su historia:

A Nusrat Jahan Rafi la rociaron con queroseno y le prendieron fuego en su escuela en Bangladesh.

Poco menos de dos semanas antes, había presentado una denuncia de acoso sexual contra el director de su centro educativo.

Su valentía al hablar sobre la agresión sexual, su muerte cinco días después de ser quemada y todo lo que pasó entre una cosa y otra causó conmoción en Bangladesh.

El caso ha puesto atención sobre la vulnerabilidad de las víctimas de acoso sexual en el conservador país asiático.

Muchas niñas y mujeres jóvenes en Bangladesh optan por mantener sus experiencias de acoso o abuso sexual en secreto por miedo a ser rechazadas por la sociedad o sus familias.

Lo que hizo diferente el caso de Nusrat Jahan fue que no solo habló de ello, sino que fue a la policía apoyada por su familia el mismo día que ocurrió el supuesto abuso.

El acoso

Nusrat Jahan Rafi, de 19 años, era natural de Feni, una pequeña localidad 160 km al sur de la capital del país, Daca. Creció en una familia conservadora y asistía a una escuela religiosa, una madrassa.

Para una joven en su posición, denunciar un caso de acoso sexual puede tener graves consecuencias. Las víctimas se enfrentan a menudo al enjuiciamiento de sus comunidades, al acoso en persona y en internet y, en algunos casos, a ataques violentos. Nusrat experimentó todo esto.

Protesta en Bangladesh por la muerte de Nusrat Jahan Rafi

Getty Images
“Queremos justicia para Nusrat”, demandan estas mujeres que salieron a la calle a protestar por lo sucedido con la joven de Bangladesh.

El pasado 27 de marzo, según contó la joven, el director de la escuela la llamó a su oficina y la tocó repetidas veces de forma inapropiada. Antes de que las cosas se pusieran peor, salió corriendo del lugar.

La joven presentó una denuncia en la comisaría local de policía. Se le debería haber ofrecido un entorno seguro, pero en lugar de eso, Nusrat fue grabada por un agente de policía con su teléfono según describía la dura experiencia.

En el video, se ve a Nusrat visiblemente angustiada, intentando esconder la cara con las manos. Se oye al policía decir que la denuncia “no es gran cosa” y ordenándole que retire las manos de la cara.

El video fue posteriormente filtrado a medios locales.

Tras interponer la denuncia, la policía arrestó al director. Las cosas empeoraron para Nusrat. Un grupo de personas se congregó en las calles para pedir la puesta en libertad del hombre.

La protesta fue organizada por dos estudiantes masculinos y, al parecer, algunos políticos locales asistieron a la marcha. La gente comenzó a culpar a Nusrat. Su familia cuenta que empezaron a preocuparse por su seguridad.

“Intenté acompañarla a la escuela”

Pese a todo esto, el 6 de abril, 11 días después del incidente, Nusrat fue a la escuela para hacer sus exámenes finales.

“Intenté llevar a mi hermana a la escuela e intenté entrar en las instalaciones, pero me pararon y no me permitieron entrar”, cuenta el hermano de Nusrat, Mahmudul Hasan Noman.

Funeral de Nusrat Jahan

Getty Images
El hermano de Nusrat Jahan (en el centro de la imagen) mostró su sufrimiento durante el funeral de la joven.

“Si no me hubieran detenido, a mi hermana no le habría pasado algo así”, añade.

Según la declaración hecha por la propia Nusrat, una estudiante la llevó al tejado de la escuela con el pretexto de que a uno de sus amigos le estaban dando una paliza.

Cuando Nusrat llegó al tejado, cuatro o cinco personas, con burkas, la rodearon y supuestamente la presionaron para que retirara la denuncia contra el director. Cuando ella se negó a hacerlo, le prendieron fuego.

El jefe del departamento local de policía, Banaj Kumar Majumder, dijo que los asesinos querían que pareciera “un suicidio”.

Testimonio antes de morir

Su plan falló cuando Nusrat fue rescatada después de que ellos huyeran del lugar. Fue capaz de dar su testimonio antes de morir.

“Uno de los asesinos estaba sujetándole la cabeza boca abajo con sus manos, por lo que el queroseno no cayó ahí y por eso la cabeza no se quemó”, le dijo Majumder al servicio bengalí de la BBC.

Pero en el hospital local los médicos encontraron quemaduras que le cubrían el 80% de su cuerpo. Incapaces de tratar quemaduras tan graves, Nusrat fue trasladada al hospital universitario de Daca.

Cientos de personas en el funeral de Nusrat

Shahadat Hossain
Una gran multitud se congregó para despedir a Nusrat en el funeral en su localidad natal.

En la ambulancia, temerosa de no poder sobrevivir, grabó una declaración en el teléfono móvil de su hermano.

“El profesor me tocó. Combatiré este crimen hasta mi último aliento“, se le oye decir.

También identificó a algunos de sus atacantes como estudiantes de la madrassa.

Las noticias sobre el estado de Nusrat dominaron los medios de Bangladesh.

El pasado 10 de abril, la joven murió. Miles de personas acudieron a su funeral en Feni.

Desde entonces, la policía ha arrestado a 15 personas, siete de ellas supuestamente involucradas en el crimen. Entre los arrestados están los dos estudiantes que organizaron la protesta de apoyo al director.

El director mismo permanece bajo custodia. El agente de policía que grabó la denuncia de Nusrat ha sido retirado de su puesto y trasladado a otro departamento.

La primera ministra, Sheikh Hasina, conoció a la familia de Nusrat en Daca y prometió que todas las personas involucradas en el crimen serán llevadas ante la justicia.

Primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina

Getty Images
La primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, se reunió con la familia de Nusrat y le prometió que sus asesinos serán condenados.

“Ninguno de los culpables escapará de la ley”, dijo.

Un cambio de mentalidad

La muerte de Nusrat desató protestas, y miles de personas han usado las redes sociales para expresar su ira, tanto por este caso como por el trato que se les da a las víctimas de agresiones sexuales en Bangladesh.

“Después de estos incidentes, muchas chicas no protestan por miedo”, escribió Anowar Sheikh en una página de la BBC en Facebook.

“Toda mi vida quise una hija, pero ahora tengo miedo. Dar a luz a una niña en este país significa una vida de temor y preocupación”, se lamentó en la red social Lopa Hossain.

Según el grupo de derechos de las mujeres Bangladesh Mahila Parishad, en 2018 hubo 940 violaciones en el país asiático. Pero los investigadores dicen que el número real es probablemente mucho más alto.

Protesta en Bangladesh por la muerte de Nusrat Jahan Rafi

Getty Images
“¿Por qué el caso de Nusrat solo generó atención después de ser atacada?”, se preguntan algunos.

“Cuando una mujer intenta obtener justicia en un caso de acoso sexual tiene que enfrentarse de nuevo a una gran cantidad de acoso. El caso se alarga durante años. Hay un proceso de culpabilización de la sociedad, una falta de voluntad de la policía de investigar las acusaciones adecuadamente”, señala Salma Ali, abogada de derechos humanos y exdirectora de la Asociación de Mujeres Abogadas.

“Esto lleva a que la víctima se rinda en la búsqueda de justicia. Finalmente, los criminales no son castigados y reinciden. Otros no temen hacer lo mismo por estos ejemplos”.

Ahora la gente se pregunta: ¿por qué el caso de Nusrat solo generó atención después de ser atacada? ¿Cambiará su caso la forma en que las personas perciben el acoso sexual en Bangladesh?

“El incidente nos ha sacudido, pero como hemos visto en el pasado, este tipo de casos se olvidan con el tiempo. No creo que haya un gran cambio después de esto. Tenemos que ver si se hace justicia”, dice la profesora Kaberi Gayen, de la Universidad de Daca.

“El cambio tiene que llegar tanto psicológicamente como en lo que se refiere a la aplicación de la ley, La conciencia sobre el acoso sexual se debe despertar desde la infancia en las escuelas”, opina.

“Tienen que aprender lo que está bien y lo que está mal en relación con este tema”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ktu0V3H8ZsU

https://www.youtube.com/watch?v=5BShG6hUsnI&t=4s

https://www.youtube.com/watch?v=86OzIzT-yAY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.