Venir a México es parte del show, Trump es un actor al que no le gusta perder: biógrafo Mark Singer
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Venir a México es parte del show, Trump es un actor al que no le gusta perder: biógrafo Mark Singer

El escritor Mark Singer, quien escribió hace 20 años una biografía del magnate, dice a Animal Político que Trump es un actor, que dice mentiras y al que no le gusta perder.
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Por Danielle Lupin
1 de septiembre, 2016
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“Una locura, sin sentido” así fue como Mark Singer, biógrafo de Donald Trump, resumió la visita del candidato republicano a México la tarde de este miércoles 31 de agosto.

El autor de El Show de Trump, una biografía escrita en 1996 para el periódico The New Yorker, en el que se retrata al actual candidato estadounidense.

Desde aquellos años Singer dibujó la personalidad egocéntrica de Trump, así como las tácticas que lo ayudaban para mantener la cortina de su show siempre arriba, en el centro constante de la atención. Veinte años después, el empresario de bienes raíces es uno de los candidatos a la presidencia de EU.

Mark Singer lo describe como una persona sin alma, incapaz de ver a otros y a sí mismo. Un hombre que en el fondo quiere ser como Madonna.

Tras el breve encuentro que sostuvieron ayer el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el candidato republicano Donald Trump, estas son algunas de las reflexiones de Mark Singer sobre esta figura, su candidatura y su paso por México.

¿Venir a México es parte del show de Donald Trump? ¿Es bueno para él?

Es todo parte del show. Él no sabe qué carajo está haciendo. Él no piensa que algo que dijo ayer puede herirlo mañana. Hace eso porque no le importa. No creo que le importe nada de eso. No soportara que todos le llamen perdedor, es por eso que dirá que las elecciones fueron amañadas.

¿Donald Trump tienen amigos?

Amigos verdaderos no. Está vacío, tiene un gran hoyo por dentro. No tienen amigos porque no sabe cómo interactuar íntimamente con las personas, no quiere que otros le conozcan, pero tampoco quiere conocerse a sí mismo. Y es por eso que se comparta en esa forma.

Donald Trump llamó hoy al presidente de México su amigo…

Mierda, mierda, es solo mierda. El miente. Sus mentiras apestan. Sus palabras no significan nada. Es una locura. Es estúpido, son palabras sin sentido. Me siento mal por el presidente Peña Nieto y me siento mal por la gente de México. Es un insulto que lo llame su amigo. Realmente lo es.

Trump dijo hoy en la Ciudad de México que había hablado sobre el muro, que lo haría, pero que aún no habían decidido quien pagaría por él.

¿Qué él iba a construir el muro? Adivina que. No lo hará, ni ahora, ni nunca. Es una broma, una metáfora. Es parte del show, es todo lo que es.

¿Qué necesitan saber los votantes latinos acerca de Donald Trump?

Necesitan saber que es un mentiroso, que es una broma que debe tomarse en serio porque hace y dice cosas que lastiman a otras personas. Es alguien que miente todo el tiempo. Desaparecerá alguna vez, sólo no sé cuándo será.

¿Competir por la presidencia de los Estados Unidos es otra parte de su show?
Sí, es lo que yo creo. Él no está interesado en gobernar, nunca ha dado detalles de cómo cumplirá las cosas que presume. Decir que va a construir un muro es el mejor ejemplo de eso.

¿Donald Trump ganará las elecciones?

No, no ganará, pero el peligro no se acaba sólo porque él pierda, porque toda la gente que lo apoya estará molesta, quizá no lastimen a México, porque finalmente México no tiene nada que temer, pero no será bueno para los mexicanos u otros latinos que viven en Estados Unidos porque Trump ha provocado mucho fanatismo. Sera difícil… ya es difícil.

Los  mexicanos que yo conozco en este país trabajan duro, no tienen una forma de vida lujosa, no tienen muchas comodidades, están formando su familia de la mejor manera posible y trataran de seguir con sus vidas, pero habrá hostilidad gracias a Trump, es un crimen.

¿Entonces Trump cambió la forma en que los latinos son tratados por la sociedad americana?

No creo que lo haya hecho con toda la sociedad americana, creo que lo hizo con un segmento de la población, una minoría de la población. Pero es gente que ha estado aquí desde hace mucho tiempo, son blancos quienes no han sufrido económicamente, así que toman a alguien que es vulnerable y lo culpan.

Los alemanes lo hicieron con los judíos, la gente aquí lo hizo con los negros, Trump lo hace con los latinos, con los mexicanos específicamente sin ninguna razón, solo porque sabe que hay enojo y miedo, hay miedo hacia el terrorismo, hacía la inmigración, hacía no ser económicamente estables. Cuando tienes gente que tiene miedo ellos escucharan ideas terribles, eso es lo que hace un demagogo como él. Ustedes tienen su propio demagogo en México, ¿no es así?

¿Hará a Estados Unidos grandioso de nuevo?

Es todo lo contrario, hará que Estados Unidos odie otra vez. No está ayudando al país, no es bueno para Estados Unidos, es malo para las relaciones con nuestros aliados y nuestros vecinos. Es tan estúpido que ha hecho cosas irresponsables por este país.

¿Su candidatura es uno de los trucos complicados con los que Donald Trump intenta conseguir más atención?

Creo que no es tan complicado francamente, si pusimos tanta atención en Donald Trump es porque es entretenido, es tan horrible que resulta entretenido, es como una adicción que tenemos aquí. No nos cansamos de él, a pesar de que lo odiamos,  de que es terrible, la gente quería más de eso, con excepción, de la gente que realmente cree en él.

Siento lastima por esa agente ¿Y sabes por qué?, porque cuando habla del muro, ellos le creen, piensan que construirá un muro y que México pagara por ello. Está muy loco.

En su libro señala que hay muchos Donald Trump ¿Cuántos existen realmente?

Yo sólo estaba describiendo los diferentes aspectos de su personalidad y  la mejor cosa que puedo decir es que tiene 60 años y es un niño que nunca ha dejado de ser un niño, que siempre tiene que tener lo que quiere y siempre tiene que ser el centro de atención. Haría lo que fuera, sin importar a quien lastime. Es un niño, uno peligroso.

Él no tiene ningún interés en otras personas, pero también tiene miedo de conocerse a sí mismo, la gente que lo apoya parece no entender que él no está interesado en ellos. Dice cosas de odio porque él siente odio. Es un racista Un fanático. En sus discursos no dice más que eso, realmente no tiene soluciones prácticas para nada.

Uno de los políticos que lo apoya, especialmente en las leyes antimigrantes, es Rudolph Guiliani ¿Es una sorpresa que lo haga?

Rudolph Guilliani es tan malo como Trump en su propio modo. Rudolph Guiliani es un ser humano horrible. Es un hombre malvado, desagradable y deshonesto. Es una vergüenza. No estoy sorprendido que apoye a Trump. Rudolph Guiliani tiene mucho odio en su interior, es algo que tiene en común con él, incluso en su modo es peor que el mismo Trump.

Durante el tiempo que pasaste a lado de Donald Trump ¿Cuál fue el mejor rasgo de personalidad que pudiste obtener de él?

Lo mejor es que es un actor, un increíble actor. Sólo muestra un personaje, nunca muestra quien es realmente, por lo que yo sólo lo observada disfrutar de ser el centro de atención, y ser candadito presidencial es sólo atraer más atención sobre él.

También tiene cierto talento y habilidades, creó una marca de su propio nombre y convenció a la gente de poner su dinero para construir un edificio en el que él pondría su nombre. En Nueva York se dedicó a hacer su nombre cada vez más conocido, al igual que su marca.

Es un sinvergüenza.

¿Donald Trump es un político?

No, no lo es. No entiende de lo que trata realmente la política, competir por la presidencia no lo hace un político y no hace nada del trabajo que los verdaderos político hacen, es por eso que está perdiendo.

Así que será finalmente un perdedor ¿Cómo crees que reaccione?

Será un perdedor, siempre será un mal perdedor, pero existe un riesgo, si la elección es muy cerrada será un problema, ya que el dirá que la elección estuvo arreglada y habrá violencia política. No creo que sea una elección cerrada, pero tendremos que ver.

¿Crees que después de estas elecciones abandone la política?

No sé realmente que pretenda hacer, no creo que pueda volver a competir pero si seguirá siendo popular entre algunas personas.

¿Qué regalo le enviarás a Donald Trump la mañana del 9 de noviembre?

Dos libros, la Constitución y los “Papeles Federalistas” de Alexander Hamilton. Donald Trump no tiene nada de América.

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Cortesía Fanny Griffin

El esclavo de Texas que se hizo millonario haciéndose pasar por mexicano

William Ellis nació como esclavo en un pequeño pueblo de Texas y a lo largo de su vida amasó fortuna haciéndose pasar por mexicano, cubano e incluso hawaiano para esquivar la segregación racial instalada durante la "Edad dorada" de EE.UU. de finales del siglo XIX.
Cortesía Fanny Griffin
3 de agosto, 2020
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Un espectacular acto de reinvención.

Lo conocían como Guillermo Enrique Eliseo o Guillermo Ellis, el banquero de gran riqueza de Ciudad de México, que a su vez tenía una oficina en Wall Street en Nueva York y una residencia en la distinguida zona del oeste de Central Park.

Hubiese sido una locura pensar que este mismísimo hombre, siempre ataviado con joyas y ropas caras, había nacido como esclavo en una plantación de algodón en el sur de Texas.

William Henry Ellis era su verdadero nombre.

Lo investigó el FBI, conoció al entonces presidente Theodore Roosevelt, mantuvo estrechas relaciones con el Porfiriato mexicano, lideró una misión diplomática a Etiopía y, entre otras hazañas, orquestó “uno de los esfuerzos de emigración de afroestadounidenses más audaces en la historia de Estados Unidos”.

Karl Jacoby, historiador de la Universidad de Columbia (Nueva York), se encontró con la enigmática figura de Ellis por accidente.

Tal fue su fascinación que dedicó buena parte de su carrera académica a sumergirse en las sombras este personaje, que vivió entre 1864 y 1923.

Un esfuerzo que materializó en un libro de 2016 titulado The Strange Career of William Ellis: The Texas Slave Who Became a Mexican Millionaire (“La extraña carrera de William Ellis: el esclavo de Texas que se convirtió en un millonario mexicano”).

El año pasado, el documentalista estadounidense Phillip Rodríguez adquirió los derechos para televisión y cine del libro y está en el proceso de desarrollar el proyecto.

"Ellis hizo todas las cosas que un afroestadounidense de su tiempo supuestamente no debía hacer".", Source: Karl Jacoby, Source description: Historiador de la Universidad de Columbia (EE.UU.) y autor de la biografía de William Ellis, Image:

Uno de los aspectos que más llamó la atención de Jacoby fue que Ellis “hizo todas las cosas que un afroestadounidense de su tiempo supuestamente no debía hacer”.

“Esta es la época en que Jim Crow estaba institucionalizándose y aun así, él encontró las fisuras del sistema y pudo hacer cosas notables”, le dice Jacoby a BBC Mundo.

Ellis vivió en los márgenes fronterizos y de raza, esquivando etiquetas y al mismo tiempo asumiendo los peligros que para la época representaba que lo reconocieran como negro.

Su “extraña” carrera, como menciona Jacoby, plantea la pregunta más básica y sin embargo la que asalta a la mente en seguida: ¿cómo lo hizo?

De traductor a emprendedor

Las características geográficas en las que creció William Ellis facilitaron que aprendiese español, una poderosa herramienta que supo aprovechar por el resto de su vida.

Nacido en Victoria, en el sur de Texas, un año antes de que se aboliera la institución de la esclavitud en 1865, Ellis compartía con “mexicanos, tejanos, anglo estadounidenses y afroestadounidenses que vivían unos cerca de los otros”, describe Jacoby.

Construcción abandonada de aparceros en lo que era la plantación de los Weisiger y donde nació William Ellis.

Cortesia Karl Jacoby
Construcción abandonada de aparceros en lo que era la plantación de los Weisiger y donde nació William Ellis, en el sur de Texas.

En la plantación de Joseph Weisiger, un patriarca blanco de Kentucky, la familia de Ellis entró en contacto con mexicanos que convocaban en las ocupadas épocas de recolección de algodón.

Fue así que el joven William aprendió a hablar español con fluidez y se convirtió luego en el asistente y traductor del irlandés William McNamara, un poderoso comerciante de algodón y cuero.

“McNamara no solo compra las materias primas en Texas sino a lo largo de la frontera con México y el joven Ellis lo acompaña y habla por él”, describe Jacoby.

A los 20 años de edad, Ellis se despide de su Victoria natal y decide mudarse a San Antonio, una ciudad más grande.

Ahí empieza la reinvención: al abrir su negocio de comercio de cuero y algodón, Ellis les dice a sus nuevos contactos que su nombre es Guillermo Enrique Eliseo y que es de origen mexicano.

Lo ayudaba que para su época, finales del siglo XIX, “nadie tenía pasaporte, ni licencia de conducir o certificados de nacimiento, había muy poco rastro en papel”, señala el historiador.

Al mismo tiempo, el desarrollo de las ferrovías en la década de 1880 facilitó el desplazamiento más rápido y de mayor distancia.

El anhelo de México

Desde antes del nacimiento de Ellis, en el imaginario de muchos afroestadounidenses del sur habitaba la idea de México como una tierra de libertad.

“Un estimado de 4,000 esclavos huyeron de Estados Unidos a México antes de la Guerra Civil ”, indica el libro.

Así lo describió Felix Haywood, un antiguo esclavo de Texas en un testimonio citado en el libro: “No había razón para huir hacia el Norte. Todo lo que teníamos que hacer era caminar, pero caminar hacia el Sur, y ahí seríamos libres tan pronto como cruzáramos el Río Bravo”.

Un dibujo muestra a esclavos trabajando la tierra mientras son supervisados por un hombre.

Getty Images
“Un estimado de 4,000 esclavos huyeron de Estados Unidos a México antes de la Guerra Civil ”, indica el libro.

La esclavitud de africanos existió en México desde 1519, recoge Jacoby. Pero después de la independencia en 1821, el país “adoptó medidas para prohibir el comercio de esclavos y emancipar a todos los niños esclavos menores de 14 años”.

“Es difícil para los estadounidenses entender el hecho de que el verdadero faro de libertad durante estos tiempos no era parte de Estados Unidos, sino México”, dice Jacoby.

Una nueva era: passing

Con la abolición de la esclavitud en Estados Unidos no cesó el maltrato hacia la población negra, lo que llevó a que muchos en el sur vieran el beneficio -y asumieran el riesgo- de hacerse pasar por mexicanos o nacionales de otros países.

En inglés, se le conocía bajo el término passing y, por lo general, se usaba para describir a alguien “que tenía ascendencia afroestadounidense pero que se presentaba como blanco“, explica Jacoby.

Era frecuente que aquellos que empezaban una nueva vida como “blancos” se distanciaran para siempre de sus familias, y por ello a veces el acto se veía como “darle la espalda a la comunidad a la que se pertenecía”.

En última instancia, acota Jacoby, lo que indicaba el passing es que “todo el sistema de razas dependía de clasificaciones de sentido común y de la idea de que se podía ‘saber’ la raza de alguien solo con verle”.

Un dibujo con un retrato de William Ellis a finales de la década de 1880.

Cortesia Karl Jacoby
Un dibujo con un retrato de William Ellis a finales de la década de 1880.

“Pero esto no es posible, especialmente si consideramos que durante el periodo de la esclavitud, hubo una tremenda explotación sexual de mujeres negras por parte de sus esclavizadores”, dice.

Convenientemente, Ellis se hizo pasar por mexicano en San Antonio, una ciudad en la que el 20% de la población era de ese origen.

Luego, en Nueva York por ejemplo, se haría pasar por cubano. Y en otras ocasiones, hasta hawaiano.

La única vez que admitió hacer passing fue en 1891 en una entrevista con un diario de Chicago, según documenta el libro.

Explicó que viajar en ferrocarril fue lo que lo motivó a hacerlo: “Estoy obligado a hacerme pasar por mexicano para poder obtener las comodidades básicas de un viajero blanco”, dijo entonces.

Un hombre “que se hizo a sí mismo”

Ellis se desenvolvió durante la llamada “era dorada” o Gilded Age de Estados Unidos, cuando el país atravesó grandes cambios con la llegada de la industrialización y muchos amasaron fortunas gracias a ello.

Años antes de establecerse como un hombre de negocios y el contacto necesario entre los inversionistas de Wall Street y México, Ellis se embarcó en un ambicioso proyecto desde Texas.

El comerciante viajó a Ciudad de México en 1889 junto a un socio y ambos llevaron cartas de presentación a altos miembros del gobierno de Porfirio Díaz.

“Convencieron a Pacheco (secretario de fomento) de que les aprobara un contrato de 10 años para colonizar hasta 20,000 personas en México“, explica el libro.

Durante el siglo XIX y el XX, “hubo una discusión considerable sobre la llamada ‘colonización’ de afroestadounidenses tanto por parte de la comunidad negra como de la blanca”, aunque por razones diferentes, explica Jacoby.

Un mapa de la zona fronteriza entre México y EE.UU. en 1911

Getty Images
Un mapa de la zona fronteriza entre México y EU en 1911

Entre los blancos, señala, existía “esta fantasía de ‘limpiar’ étnicamente el país, de no querer la esclavitud pero tampoco a afroestadounidenses libres, por lo que entonces había que enviarlos a África“.

Entre los negros, en contraposición, el racismo estructural abrió la puerta a pensar que “tenía sentido mudarse a otro sitio”.

En paralelo, durante el Porfiriato, México invirtió esfuerzos en atraer más inmigrantes, principalmente de Europa, para “modernizarse como Estados Unidos”, dice Jacoby.

“Pero Ellis logró persuadirlos de llevar a negros desde Estados Unidos”.

Bajo el argumento de que “los negros eran agricultores excepcionales de algodón, ‘los mejores del mundo'”, el Senado mexicano aprobó en 1889 su plan de colonización.

Pero los emprendedores no recaudaron los fondos necesarios para financiar el programa, pese a que sí generó interés en Texas, explica Jacoby en el libro.

Esto, combinado con cambios internos en la política de México (Pacheco falleció), hicieron que el plan se anulara en 1891.

Segundo intento

Pero Ellis no descansaría hasta lograrlo.

Después de breves ambiciones políticas que lo llevaron a lanzarse como candidato al Congreso de Texas, en 1894 decidió retomar su plan de colonización.

La firma de un contrato con La Compañía Agrícola Limitada del Tlahualilo significó que casi mil afroestadounidenses emigraron a esta enorme hacienda, ubicada en el norte de México entre Durango y Coahuila, en 1895.

“Creo que este fue el número más grande de afroestadounidenses en emigrar de Estados Unidos en grupo durante todo el siglo XIX”, afirma Jacoby.

El sitio web que creó Karl Jacoby con la historia de William Ellis

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El sitio web que creó Karl Jacoby con la historia de William Ellis, williamhellis.com

Ellis dijo entonces: “Siete niños han nacido y el sueño de mi vida se ha hecho realidad. He vivido para ver al afroestadounidense en el País de Dios y la Libertad”.

Pronto, sin embargo, su anhelo de crear una comunidad pujante se frustró.

La aparición de enfermedades, “algo parecido a la malaria” según diagnosticó un médico de la época, y las denuncias por las malas condiciones de trabajo para los pobladores acabaron con el proyecto.

El destape

De vuelta en San Antonio, Ellis ya se había cimentado como una figura de reputación, pero ese estatus no llegaría muy lejos.

En un incidente que Jacoby describe en el libro, al empresario se negaron a atenderlo enuna cantina por su color de piel.

“Poco después, el nuevo directorio de la ciudad de San Antonio fue publicado. Por primera vez, el nombre de Ellis aparecía con una letra ‘c’ al lado, que quería decir hombre de color”, describe el texto.

“Su historia queda revelada y aunque podía quedarse allí como un hombre afroestadounidense, decide irse”, dice Jacoby.

William Ellis en una foto de pasaporte de 1919

Archivo Nacional de Estados Unidos
William Ellis en una foto de pasaporte de 1919.

Un año después, en 1898, los documentos muestran que Ellis ya tenía residencia en el hotel Imperial de Nueva York.

De ahí en adelante, apunta el historiador, su activismo en torno a su comunidad “se vuelve mucho más moderado porque no quieren que vuelvan a descubrirlo”.

Ellis, sin embargo, no corta relaciones con su familia, como pasaba con muchos que decidieron “pasarse” al mundo de los blancos.

Un distinguido mexicano en Nueva York

Su llegada a Nueva York coincidió con un “asombroso” crecimiento en las relaciones comerciales entre México y EU, comenta el autor.

“Él se convirtió en una persona muy útil porque en Wall Street estaban obsesionados con invertir en México y él estaba muy bien conectado con figuras clave del Porfiriato”, explica Jacoby.

En la capital de la industrialización, Ellis “vendió el discurso de México como una tierra de riquezas tropicales, y de él mismo, Guillermo Eliseo, como la persona a la que había que conocer”.

Ellis aparecía en documentos revisados por Jacoby como presidente de al menos siete compañías, algunas valoradas en millones de dólares.

William Ellis

Cortesia Fanny Griffin

Por esos años también compró la fábrica de muebles más grande de México y se convirtió en el representante para ese país de la Hotchkiss Arms Company, una manufacturera francesa de armas.

En este periodo, coordina dos llamativos viajes a Etiopía, uno de ellos una misión diplomática con el fin de concretar acuerdos de comercio con el emperador Menelik II.

Se convirtió en el primer afroestadounidense en visitar ese país, según documenta Jacoby, y a su regreso a EE.UU. sostuvo reuniones con el entonces presidente Roosevelt en 1904.

Por esos años, se casó con una mujer blanca de origen sencillo llamada Maude Sherwood y tuvieron seis hijos, dos de ellos fallecidos poco después de nacer.

Por alguna razón, Ellis mintió sobre los orígenes de su esposa al afirmar en un comunicado de prensa sobre su casamiento que pertenecía a la nobleza de Inglaterra.

“Una de las cosas difíciles al momento de escribir este libro fue que él intentaba esconder su historia de vida y siempre trataba de reinventarse”, explica Jacoby.

Tiempos turbios

Sus ambiciones de industrialización en Etiopía se estancaron, entre otras cosas, por falta de financiamiento, tal y como le había ocurrido en el pasado.

Obligado a volver a mirar hacia México y con las finanzas apretadas, Ellis tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos tras la Revolución Mexicana en 1910 y el fin del Porfiriato.

Los tiempos turbulentos y constantes cambios en el poder hicieron que Ellis perdiese ambiciosos contratos que había firmado en la era Díaz para establecer una fábrica de goma y una planta hidroeléctrica.

La Revolución Mexicana se prolongó desde 1910 hasta 1917 y dejó más de un millón de muertos.

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La Revolución Mexicana se prolongó desde 1910 hasta 1917 y dejó más de un millón de muertos.

El haberse involucrado en los asuntos políticos del país que adoptó como propio hizo que el FBI (entonces conocido como Buró de Investigaciones) lo investigase en 1916, aunque no encontró hallazgos que lo incriminaran, documenta el historiador.

En 1920, cuando el general Álvaro Obregón depuso a Venustiano Carranza, Ellis estaba a su lado nada más y nada menos que cuando el presidente huía de Ciudad de México, reconstruye Jacoby.

Cuando EE.UU. finalmente reconoció el gobierno de Obregón en 1923, “Ellis ya estaba trabajando en un nuevo proyecto: un acuerdo de reducción de aranceles para varios puertos con el fin de atraer más comercio”.

Pero la enfermedad no le permitió llevar a cabo sus nuevos emprendimientos.

El 24 de septiembre de 1923, Ellis murió en Ciudad de México y su cuerpo está enterrado en una tumba sin nombre en el Panteón Español.

La tumba de William Ellis en el Panteón Español de Ciudad de México.

Cortesía Karl Jacoby
La tumba de William Ellis en el Panteón Español de Ciudad de México.

Durante su residencia en México, Ellis evitó involucrarse con la comunidad estadounidense y siempre se hospedó en un hotel cuyo dueño era un inmigrante inglés.

Sorpresivamente, el hombre que se reinventó no dejó grandes riquezas sino 5,000 dólares a su esposa Maude.

Pocos años después, su esposa e hijos se mudaron a México.

La prensa afroestadounidense reseñó su muerte resaltando su verdadero origen, pero Jacoby destaca que, en lugar de juzgarlo, se coló una cierta celebración de su vida.

“(…) Por el hecho de que su vida fue espectacular, llena de ambiciones a lo grande entre los más grandes del mundo, debemos sentir cierto grado de satisfacción al darnos cuenta de que él era de los nuestros“, destacó entonces el diario Dallas Express.


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