Coser: el proyecto de la bailarina Tania Solomonoff sobre los cuerpos en la CDMX
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Coser: el proyecto de la bailarina Tania Solomonoff sobre los cuerpos en la CDMX

Para entender la relación entre cuerpo y entorno, Tania Solomonoff se metió a gimnasios populares y organizó clases de danza en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México.
Especial
Por Tatiana Maillard // Más Por Más
10 de septiembre, 2016
Comparte

El cuerpo es la herramienta y el objeto de estudio de la bailarina, coreógrafa y gestora cultural Tania Solomonoff, quien desde hace años se dedica a analizar las interacciones entre cuerpos. Por ejemplo, la de aquellos que forman una pareja de baile, la que se produce en un colectivo e incluso la que ocurre en las grandes ciudades.

Aunque nació en Argentina, Tania creció en varios países y actualmente vive en la Ciudad de México, donde, como parte de una residencia artística en Casa Vecina, realizó uno de sus proyectos más recientes: Coser.

Se trata de una investigación con la que observó los movimientos de los cuerpos en la ciudad, principalmente en el Centro Histórico, en sus gimnasios y salones de baile, como el Paraíso, el Tropicana y el Salón Los Ángeles.

Su objetivo era indagar cómo el entorno influye en las personas y de qué forma el baile puede modificar las actitudes y los comportamientos.

Para ello, también organizó clases de baile popular-urbano en Casa Vecina y en el atrio de San Francisco, donde por primera vez se animó a desarrollar un proyecto masivo con alrededor de 200 alumnos.

Antes de esto, sus piezas coreográficas no pasaban de contar con cinco intérpretes, pues confiesa que prefiere coordinar a grupos reducidos.

“Tengo miedo de trabajar en colectivo”, admite, aunque también dice estar segura de que la danza es otra forma de vencer temores. “Todo está coreografiado previamente. Lo único que tuve que hacer fue soltarme y aprender de los otros cuerpos y sus realidades”, explica.

Bailarina nómada

Para Tania, el baile es apenas un pretexto para explorar otros temas. Por ejemplo, las transformaciones anímicas y físicas que experimentan durante una clase las personas a las que enseña.

Otro es el gozo, un concepto que la artista define como “la trascendencia de uno mismo, te vuelves parte de una colectividad y tomas conciencia de que todos hemos vivido más o menos lo mismo”; uno más es la apropiación de territorios a través del movimiento.

“Al bailar intercambiamos información sobre nuestra identidad: ¿Quiénes somos? ¿Qué es esta ciudad?”, dice.

De estos temas, uno sobre los que más ha reflexionado es el territorio. “Yo he vivido cada lugar donde he residido a través del cuerpo y de sus danzas”, comenta Tania sobre su condición de nómada.

Cuando tenía dos años, su familia se exilió de Argentina a causa de la dictadura militar. Desde entonces, su infancia y juventud transcurrieron en puntos tan distantes como Francia, Mozambique, Canadá, Italia y México.

“El tránsito me ha llevado a cuestionarme sobre la identidad. Mis procesos de adaptación se volvieron herramientas para tratar de entender cómo procesamos toda la información que nos atraviesa”, dice.

“Apenas cambias de residencia y ya no eres la misma persona: se transforman tu postura y manera de caminar, porque el cuerpo se expande. No termina en la piel, sino que tiene continuidad en la ciudad, los objetos, el país que habitas”, agrega.

Para Tania, el cuerpo geográfico influye en cómo se comporta el cuerpo individual.

El poder de la danza

En México, para entender cómo se relacionan la capital, los colectivos y las personas a través del baile, Tania se inscribió a clases en gimnasios y salones del Centro Histórico. A partir de ahí, empezó a ver no sólo cómo puede cambiar la rutina de una persona, sino su forma de sentir su entorno.

“Lo primero que ocurre es que sientes la ciudad de otra manera. Cuando te transportas al salón, las calles que desconocías, y que incluso te daban miedo, se vuelven familiares. Te las apropias”, dice la artista, quien cree que el baile tiene un efecto “restaurativo” porque ayuda a la sociedad a reponerse de los efectos de la violencia, como dificultar la interacción con otros.

Después, ya en las clases, Tania comenzó a enfrentar sus propios prejuicios. Siempre había pensado que el zumba era “un asunto mecánico y aeróbico sin más contenido”, pero descubrió que es una actividad catártica: “Tejes relaciones de género. Las mujeres que asisten experimentan el goce del cuerpo: gritan, se ríen. Es una fuerza colectiva liberadora y orgásmica. Eso es lo que a mí me interesa”.

Finalmente, encontró que en estos espacios se forman comunidades. Con el tiempo, la convivencia extiende hilos entre quienes se reúnen en un salón para mover el cuerpo.

“Hay toda una historia en torno al baile, desde las motivaciones por las que uno asiste o da clases, que tienen que ver con por qué lo hace, a quiénes se ha conocido, a quiénes se enseña y de quiénes se aprende. La vida entera se teje en torno al acto de bailar”, dice Tania, convencida de que los capitalinos pueden aprender más de sí mismos si revisan a qué ritmos y con qué pasos se mueven.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
BBC

Brexit: 3 aspectos que cambiarán en la vida de europeos y británicos tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea

Este 1 de enero acaba el llamado "periodo de transición" en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación. ¿Qué pasa ahora?
BBC
1 de enero, 2021
Comparte

Reino Unido abandonó la Unión Europea (UE) el pasado 31 de enero de 2020, pero los cambios más visibles para ciudadanos europeos y británicos de a pie se notarán en 2021.

Este 1 de enero acaba el llamado “periodo de transición” en el que Londres y Bruselas mantuvieron la mayoría de las leyes de la Unión mientras negociaban su nueva relación.

Y el pasado 24 de diciembre, tras varios meses de intensas negociaciones y cuatro años de terremoto político originado por el referendo del Brexit, ambas partes sellaron el acuerdo que definirá su relación futura por décadas.

Aunque esto evita el llamado “Brexit duro” -una salida del bloque sin acuerdo- europeos y británicos ya no contarán con las mismas libertades que antes.

El Brexit supone, entre otros cambios, el fin del libre movimiento de personas, la imposición de controles aduaneros y la limitación de servicios que antes fluían de un lado a otro sin mayores restricciones.

Las nuevas regulaciones están contenidas en un documento de más de mil páginas donde se abordan, además, otros puntos como la cooperación climática, de seguridad y transporte.

No se descarta que en el futuro se restablezcan algunas facilidades que se perderán al efectuarse el Brexit, pero en BBC Mundo resumimos algunos de los aspectos principales que cambiarán para el ciudadano de a pie a partir de este 1 de enero.

https://www.youtube.com/watch?v=17IOYOyeNf0

Travel

BBC

1. Estancias limitadas

Durante años, británicos y europeos viajaban de un lado a otro del canal de la Mancha y podían elegir libremente donde vivir y trabajar.

Dichas facilidades llegaron a su fin y ahora se necesitará un visado para estancias largas y motivos de trabajo.

Para viajes de turismo, sin embargo, británicos y europeos seguirán sin necesitar visas y podrán usar sus permisos de conducción para manejar en cada país.

En el caso de los británicos, ahora solo pueden permanecer en territorio de la UE un máximo total de 90 días en un período de 180 días consecutivos. Para visitas a Bulgaria, Croacia, Chipre y Rumanía se aplican otras reglas. Si se viaja a estos países, las visitas a otros países de la UE no contarán para el total de 90 días.

Los británicos también deberán garantizar que sus pasaportes tienen al menos seis meses de validez (y no más de 10 años de haber sido expedidos) y pueden verse obligados a declarar ante las autoridades europeas cuestiones como el motivo de su visita y el pasaje de vuelta desde la UE.

Boris Johnson al anunciar el acuerdo.

Getty Images
Reino Unido y la Unión Europea alcanzaron un costoso acuerdo para definir su relación futura el pasado 24 de diciembre, a solo una semana del plazo final.

Es muy probable que más adelante los británicos deban utilizar y pagar el ETIAS (el sistema de registro electrónico de la UE para viajeros exentos de visado).

Además, al pasar por los controles migratorios, en principio ya no podrán utilizar la fila rápida reservada a los ciudadanos de la UE, el Área Económica Europea (Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza, lo que podría dilatar esperas en fronteras y aeropuertos.

Los europeos, por otra parte, pueden permanecer hasta seis meses en Reino Unido.

Si se viaja para recibir un tratamiento médico privado el permiso podría extenderse. Lo mismo si eres académico y cumples ciertos requisitos. En esos casos, la estancia puede ampliarse hasta 11 y 12 meses respectivamente.

Británicos en una cola en el aeropuerto.

Getty Images
Los británicos tendrán que tomar filas rápidas distintas cuando a partir de ahora aterricen en territorio europeo.

Además, ya no podrán entrar en Reino Unido con su tarjeta de identificación a partir de octubre de 2021, a menos que hayan oficializado su estatus como residente, en cuyo caso no habrá cambios hasta 2025. Los demás tendrán que presentar su pasaporte.

Por otra parte, europeos y británicos seguirán contando con asistencia médica de emergencia durante los viajes de turismo tanto en Reino Unido como la UE.

Actualmente, esta asistencia médica es facilitada por una tarjeta sanitaria común con la que cuentan tanto europeos y británicos. Reino Unido planea expedir una nueva tarjeta para sus ciudadanos, pero en principio tendrá una cobertura muy similar a su homóloga europea.

Sin embargo, el gobierno británico aconseja comprar un seguro de viaje con cobertura médica antes de irse de vacaciones, incluso a la UE.

Además de estas consideraciones, también se impondrán límites a los artículos que cada ciudadano lleve consigo de un lado a otro y los pasaportes de mascotas europeos dejarán de ser válidos en Reino Unido.

2. Visados especiales para trabajar

Los europeos que quieran trabajar en Reino Unido tendrán que aplicar en línea para una visa y se les pedirá una oferta de trabajo, suficiente nivel de inglés y un salario de al menos 25.600 libras al año (US$34.189), entre otros requerimientos que juntos conforman un sistema basado en puntos.

Y los ciudadanos británicos que quieran vivir y trabajar en algún país del bloque deberán cumplir los requisitos del sistema migratorio de donde quieran establecerse.

Vista de la zona financiera de Londres este diciembre.

Getty Images
Trabajar en Reino Unido no será tan sencillo como antes para los europeos, quienes deberán solicitar una visa con varios requerimientos.

Así también, algunas profesiones ya no serán homologadas de forma automática como antes, por ejemplo la arquitectura, la medicina o la enfermería.

Sin embargo, aquellos ciudadanos que ya vivían en Reino Unido y la UE antes del final de 2020 tienen sus derechos garantizados y solo necesitan formalizar su estatus como residentes.

Las nuevas regulaciones no aplican en el caso de Irlanda, que en materia de viajes y migración tiene una serie de arreglos con Reino Unido que son anteriores a la entrada de ambos en la Unión Europea, la llamada Área de Viaje Común (Common Travel Area o CTA).

Principales consecuencias tras el Brexit, en cuatro puntos

  • Fin de la libertad de movimiento: Se puede seguir viajando sin visa, pero solo para estancias cortas.
  • Visados para trabajar: Reino Unido implantará un nuevo sistema basado en puntos y la UE aplicará las reglas para terceros países.
  • Salida del mercado único: No habrá tarifas adicionales entre exportaciones e importaciones, pero se impondrán controles de seguridad en aduanas que podrían dilatar el intercambio fluido de bienes.
  • Excepciones: Las consideraciones anteriores no aplican para Irlanda del Norte ni europeos ni británicos con residencia oficial y regularizada en Reino Unido y la UE.
Short presentational grey line

BBC

Fin del programa Erasmus

El nuevo acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas no impidió la ruptura del programa Erasmus para los estudiantes universitarios.

Reino Unido no participará más en este esquema en que se facilitaba que los universitarios europeos estudiaran durante un semestre o año fuera de sus países de origen en otro Estado miembro.

Boris Johnson anunció en su lugar otra alternativa para los estudiantes británicos, aunque aún no se han revelado suficientes detalles.

Los estudiantes en Irlanda del Norte sí continuarán en dicho programa como parte de un pacto con el gobierno de la República de Irlanda.

Trade

BBC

3. Bienes y servicios

En este aspecto, el haber conseguido un acuerdo ha salvado a muchos de un aumento considerable de precios en muchos productos que Reino Unido importa desde la UE y viceversa.

Y es que ambas partes acordaron no imponer tarifas ni costos adicionales al flujo de bienes, lo que en principio beneficia tanto a exportadores como importadores a ambos lados del canal.

Camionero en Dover, Reino Unido.

Getty Images
A pesar del acuerdo de libre comercio entre Londres y Bruselas, se introducirán controles migratorios y aduaneros que obstaculizarán el fácil flujo de antes.

Sin embargo, serán necesarios nuevos controles fronterizos y trámites burocráticos antes no existentes, lo que podría provocar demoras y disrupciones en las cadenas de suministro.

Esos controles, sin embargo, no se impondrán en Irlanda del Norte. Esto es porque comparte frontera terrestre con la República de Irlanda, miembro de la UE, y permanecerá de forma efectiva dentro del mercado único europeo.

Por otra parte, los proveedores de servicios británicos tendrán que adecuarse a las reglas de cada Estado miembro o relocalizarse en la UE si desean continuar operando como hoy.

Otro aspecto en que se insiste que tanto europeos como británicos deben estar alertas es el posible cambio en las tarifas de roaming para celulares.

Mujer hablando por teléfono en Roma.

Getty Images
Los ciudadanos tendrán que estar atentos a lo que dicten los proveedores de internet en materia de roaming.

Antes, un británico o europeo podía disfrutar de la misma tarifa contratada en su país de origen en cualquier Estado miembro de la UE.

Reino Unido y la UE han dicho que cooperarán en “justas y transparentes tarifas para el roaming internacional”, pero nada detiene que viajeros británicos y europeos no sean cobrados por usar su teléfono en uno u otro territorio.

De cualquier forma, las compañías proveedoras serán las encargadas de mantener las mismas condiciones o de lo contrario fijar nuevas tarifas.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=TX16kTOyqzo&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.