Institutos tecnológicos tendrán 67% menos recursos y una reducción de su matrícula en 2017
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Animal Político

Institutos tecnológicos tendrán 67% menos recursos y una reducción de su matrícula en 2017

Esta disminución de los recursos afectara la matrícula escolar de los centros educativos tecnológicos, pues sin mantenimiento de la infraestructura no se podrá dar cabida a más alumnos.
Animal Político
Por Nayeli Roldán
30 de septiembre, 2016
Comparte

El Tecnológico Nacional de México, que agrupa a 266 institutos tecnológicos y centros de enseñanza e investigación de todo el país, tendrá un recorte de 67% para la ampliación y el mejoramiento de sus planteles en 2017.

Esto pone en riesgo la meta de cobertura de 40% de jóvenes estudiando la educación superior para 2018, prometida por la administración del presidente Enrique Peña Nieto, toda vez que 14% de los estudiantes de nivel universitario están inscritos en un plantel Tecnológico, según análisis de la institución.

De acuerdo con el Proyecto de presupuesto de egresos, Hacienda prevé un presupuesto de 15 mil 530 millones de pesos al Tecnológico para 2017; 679 millones de pesos menos que lo asignado en 2016. Sin embargo, el recorte aplicará en dos rubros específicos: infraestructura y capacitación docente.

En 2014, por decreto presidencial, se creó el Tecnológico con la intención de “fortalecer” a la educación superior y ser un elemento para incrementar la cobertura y pasar de 32.1% registrado en 2012 a 40% al finalizar el sexenio.

El presupuesto para el Tecnológico en 2017 para el rubro “expansión de la educación media superior y superior”, es decir, la ampliación y mejoramiento de infraestructura prevé que un techo presupuestal de 373 millones de pesos, lo que significa 67% menos con respecto al año anterior, cuando tuvo mil 100 millones de pesos.

De acuerdo con análisis internos de la institución, este punto impacta directamente en la matrícula, porque “limita” la atención de la demanda. Para atender a los jóvenes que buscan un espacio en educación superior, “es indispensable” concluir las obras de infraestructura en proceso y dar mantenimiento a las 266 escuelas, tanto en aulas como en laboratorios, talleres y avanzar en el equipamiento.

Actualmente los tecnológicos tienen una matrícula de más de 556 mil estudiantes, nueve más que la Universidad Autónoma Metropolitana; pero según los análisis de la institución, el recorte impediría mantener el crecimiento de 23% que alcanzó con respecto a 2012, cuando había 470 mil alumnos.

Para conseguir la meta presidencial, agregan los análisis, el Tecnológico puede hacer “la mayor aportación” a nivel nacional, toda vez que la proyección de crecimiento con un presupuesto sin recortes alcanzaría los 620 mil estudiantes para 2018.

El programa para el desarrollo profesional docente también tendría una disminución al pasar de 55 millones 432 mil pesos en 2016 a 41 millones 989 mil pesos en 2017.

Las escuelas que integran el Instituto son una oportunidad para jóvenes de escasos recursos, quienes suelen tener menos posibilidades de salir de sus comunidades para estudiar alguna carrera universitaria.

El gasto por alumno de los institutos tecnológicos es menor en comparación con otras universidades. Mientras en la UNAM se eroga 100 mil pesos anuales por alumno, en los tecnológicos el gasto es de 30 mil pesos.

Algunos de sus alumnos obtuvieron el primer lugar y la medalla de oro en el torneo mundial de robótica Robotchallenge 2016, realizado en Viena, Austria en febrero pasado.

En los 266 planteles, se imparten 43 planes de estudio de licenciatura, de los cuales 68% están acreditados y reconocidos por su buena calidad. Además hay 12 especializaciones, 61 maestrías y 21 doctorados. La oferta educativa incluye sectores como el agropecuario, automotriz, energético, nanotecnología, nuevos materiales y tecnologías de la información y comunicaciones.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
Comparte

Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=fsGHArk1hUc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.