YoSoyMédico17 convoca otra marcha nacional el 23 de octubre, tras recorte a salud
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

YoSoyMédico17 convoca otra marcha nacional el 23 de octubre, tras recorte a salud

El movimiento denuncia que tras la mega marcha que realizaron en junio pasado, las autoridades federales de Salud no han atendido ninguna de sus demandas, cuando exigieron más seguridad para el gremio, mejores condiciones en los hospitales públicos, así como más materiales e insumos.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
15 de septiembre, 2016
Comparte

El movimiento ‘YosoyMédico17’ anunció la convocatoria de una segunda marcha nacional para el próximo día 23 de octubre.

Julio Bueno, uno de los representantes de este movimiento que aglutina a doctores de medicina general, pediatras, cirujanos, anestesiólogos y personal del enfermería entre otras especialidades, explicó en entrevista con Animal Político que la nueva convocatoria surge por dos motivos.

El primero, el nuevo recorte anunciado por la Secretaría de Hacienda a la Salud Pública.

Según el documento del Proyecto de Egresos de la Federación 2017, para el próximo año se destinarán 121 mil 817 millones al Ramo 12 Salud, que incluye programas como Seguro Médico Siglo XXI o el Seguro Popular.

De aprobarse el Proyecto en la Cámara de Diputados y en el Senado, esta cifra supondría un ‘tijeretazo’ de 10 mil 399 millones de pesos a la Salud Pública. Esto es, se produciría una reducción de presupuesto del 7.8% en comparación con el de 2016, cuando se dio luz verde a un gasto de 132 mil 216 millones. De hecho, el presupuesto para Salud en 2017 sería el más bajo desde 2012, año en que se destinaron 113 mil 479 millones.

Este sería el tercer recorte a la Salud en un año. El último fue hace tan solo dos meses, el pasado 25 de junio. Cuando el entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, anunció con motivo de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea varios ajustes presupuestales por un valor de 31 mil 715 millones de pesos. Entre esos ajustes, se recortaron 6 mil 500 millones al sector Salud, siendo el programa Seguro Médico Siglo XXI uno de los más afectados con una reducción de 888 millones.

“Recortarle continuamente a la Salud de un país no es un juego”, advierte Julio Bueno. “La población se está enfermando cada día más y por eso necesitamos más medicamentos en los hospitales públicos, más material con el que poder trabajar, y más inversión en personal cualificado. En cambio, lo que vemos es que, lejos de atender esta situación, se quiere aplicar un nuevo recorte”.

Ante este panorama, el movimiento ‘YoSoyMédico17’ anunció que en los próximos días planea enviar de forma masiva correos electrónicos a los legisladores para que rechacen la aprobación del presupuesto sanitario.

Otra marcha para exigir mejores condiciones

En cuanto al segundo motivo de la convocatoria, que ya circula en redes sociales con el hashtag #23DeOctubreMarchaNacionalMedicos, Julio Bueno expone que a pesar de la marcha nacional que realizaron en junio de este año, en la que miles de médicos protestaron en las calles de 82 ciudades por las precarias condiciones laborales que enfrentan, las autoridades de la Secretaría de Salud federal “no han atendido ninguna de nuestras demandas”. 

imagen-marcha-medicos

En la marcha del 22 de junio, un grupo de médicos accedió a las instalaciones de la Secretaría de Salud en la Ciudad de México, y entregaron a las autoridades un pliego petitorio. Entre las demandas, el movimiento exigió más seguridad para la integridad física del personal sanitario, que padece agresiones, extorsión, secuestros y homicidios, tal y como documentó Animal Político en un reportaje que puedes leer aquí.

Además, también exigieron que se dignifiquen las instalaciones de los hospitales públicos, y que se les dote de más insumos y materiales con los que poder dar una atención médica de calidad. En julio pasado, este medio también documentó cómo en un hospital público del IMSS en el Estado de México, una médico sola atendía a 70 pacientes sin insumos básicos como vendas, agujas o gasas.

“A pesar de que en junio hicimos una mega marcha, y a pesar de que el doctor José Narro (secretario Salud) se comprometió a hacer algo para mejorar la situación del gremio, la realidad es que no está haciendo nada”, apunta Julio Bueno, quien critica al respecto que el titular de Salud no se haya opuesto al nuevo recorte.

“Cómo puede ser que un líder que se supone que sabe de Medicina y de las carencias con las que están trabajando los centros médicos, no recrimine al Gobierno el presupuesto que proyecta asignarle”, añadió el vocero del movimiento.

Animal Político buscó a la Secretaría de Salud federal, la cual confirmó a través de su departamento de comunicación social que tiene conocimiento por redes sociales de la convocatoria de la marcha, pero declinó emitir una postura al respecto.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Vacunas COVID: A qué se debe el secretismo que rodea los contratos entre los gobiernos y las farmacéuticas

Los detalles de los contratos entre algunas grandes farmacéuticas y los gobiernos son confidenciales, lo que ha provocado críticas y sospechas.
28 de enero, 2021
Comparte

El mundo entero se disputa una plaza para recibir la vacuna contra el coronavirus, un bien todavía demasiado escaso y producido por pocos laboratorios farmacéuticos.

Los gobiernos firman contratos con las compañías que han desarrollado esas vacunas en tiempo récord y, sin embargo, información crítica de esos acuerdos permanece oculta para el gran público debido a estrictas cláusulas de confidencialidad.

Cuánto cuestan o cómo se distribuirán son detalles que en la mayoría de los casos la ciudadanía desconoce, porque así lo exigen los acuerdos firmados.

En Perú, por ejemplo, las negociaciones entre el gobierno y la compañía Pfizer encallaron por este motivo. Y en Colombia el gobierno afirma que las cláusulas de confidencialidad le impiden ofrecer aún un cronograma claro de vacunación.

El problema es mundial.

En respuesta a una petición de información en el Parlamento Europeo a mediados de noviembre, la comisaria de Salud, Estela Kiriakides, afirmó: “Debido a la naturaleza altamente competitiva de este mercado, la Comisión está legalmente imposibilitada para desvelar la información que contienen estos contratos”.

Y la ministra belga de Presupuesto, Eva de Bleeker, tuvo que retirar poco después de publicarlo un mensaje en Twitter en el que recogía la lista de precios de los laboratorios con los que había negociado la UE.

A las quejas por el incumplimiento de los compromisos adquiridos por algunos fabricantes de vacunas, se suman ahora las de las voces que exigen mayor transparencia en un asunto de salud pública vital.

Y la polémica sigue subiendo de tono, sobre todo en la Unión Europea (UE), enojada después de que los laboratorios Pfizer y AstraZeneca le comunicaran que no estarán en condiciones de suministrar al bloque la cantidad de dosis iniciales acordadas.

Ello ha llevado a que, según fuentes de la UE citadas por la agencia Reuters, desde Bruselas se les exija a las farmacéuticas que hagan públicos los términos de los contratos y amenace con controlar las exportaciones de las vacunas producidas en Europa.

¿Por qué tanto secreto?

Una práctica habitual

Según Jonathan García, experto en salud pública en la Universidad de Harvard, en EE.UU., “esto no es nada nuevo; es frecuente que en los contratos entre los sistemas de salud de los países y las farmacéuticas se incluyan cláusulas de confidencialidad”.

“Los laboratorios buscan fraccionar el mercado para poder negociar precios distintos con los distintos países”, añade.

Esto les permite negociar con los países en función de sus recursos, ofreciéndoles precios más bajos a los países pobres o en desarrollo y exigiendo cantidades más altas a los más ricos.

La compañía AstraZeneca ha revelado que la vacuna que ha desarrollado en colaboración con la Universidad de Oxford tendrá un coste aproximado de entre 3 y 4 dólares por dosis (se requieren dos). Pero el suyo es por ahora un caso excepcional.

Además de los precios, se mantienen muchas veces en secreto la información relativa a la producción y logística, y las conocidas como cláusulas de responsabilidad.

En ellas se estipulan límites a la responsabilidad de los laboratorios en el caso de posibles efectos adversos de los medicamentos y se indica que si hay diferencias no las resolverán los tribunales nacionales, sino unas cortes especiales de arbitraje internacional.

Vacuna de Pfizer.

Reuters
Pfizer es una de las compañías señaladas por la exigencia de confidencialidad en los contratos.

Las voces que reclaman mayor transparencia alertan de que la urgencia por el desarrollo de una vacuna para una enfermedad que se ha cobrado ya más de dos millones de vidas en todo el mundo ha podido llevar a los gobiernos a aceptar limitaciones de responsabilidad aún mayores.

En la Estrategia para la Adquisición de Vacunas que hizo pública la Comisión Europea se decía que “la responsabilidad por el desarrollo y el uso de la vacuna, incluida cualquier indemnización específica requerida, recaerá sobre los Estados miembros que la adquieran”.

El caso de Perú

Un país de América Latina, Perú, se ha convertido en ejemplo destacado de los problemas que acarrea esta limitación de responsabilidad para las farmacéuticas.

Las negociaciones del gobierno peruano con la compañía Pfizer para la adquisición de la vacuna no cuajaron porque, según dijo la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, “se identificaron algunas cláusulas que requerían un análisis más profundo para determinar la compatibilidad con las leyes peruanas y los alcances que puede asumir el Estado”.

BBC Mundo trató de contactar con Pfizer, pero no obtuvo respuesta.

La falta de acuerdo con Pfizer llevó a las autoridades peruanas a buscar otras opciones, como la vacuna del fabricante chino Sinopharm.

Mujer recibe la vacuna en Hungría.

EPA
El ritmo al que avanza la vacunación varía según los países.

Al contrario de lo que sucede en otros países de la región, como Argentina o Chile, la vacunación no ha comenzado aún en Perú y las autoridades no han podido ofrecer un cronograma seguro.

En Colombia, el gobierno ha sido objeto de fuertes críticas por no haber comenzado aún a vacunar a la gente y haber aludido a las cláusulas de confidencialidad para justificar por qué no podía ofrecer aún una fecha para comenzar a hacerlo.

La confidencialidad en los contratos, sin embargo, cuenta con defensores, con base, sobre todo, en los llamados “subsidios cruzados”. Al poder cobrarles más a los países ricos, los laboratorios se ven en condiciones de ofrecer precios asequibles a los países con menos recursos.

El economista David Bardey señala en conversación con BBC Mundo que si hubiera transparencia en los precios de los medicamentos, “sería más complicado para los laboratorios cobrar precios más altos a los países más ricos si estos pueden observar precios menores para otros países”.

“Si queremos que los países más desarrollados paguen más, es mejor que los precios no sean públicos“, indica el experto, que alerta además de que los países más avanzados están adquiriendo muchas más dosis de las que necesitan porque “sus gobiernos tienen una gran presión de su opinión pública y eso los está empujando a una especie de nacionalismo sanitario”.

Se suele aludir también al derecho que tienen las compañías a obtener un beneficio de las grandes inversiones que hacen en investigación.

Y un tercer factor son los derechos de propiedad intelectual. Un experto español en salud pública que prefirió no dar su nombre resume el papel que, a su juicio, están jugando los grandes laboratorios occidentales: “Están defendiendo su patente para evitar que otros la fabriquen en la India y se las vendan a menor coste a los países pobres”.

Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

EPA
Ursula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se enfrenta al problema de hacer que las farmacéuticas cumplan sus compromisos.

Jonathan García cree que los argumentos a favor de la transparencia ganan valor en el contexto de la pandemia.

“Estamos hablando de una emergencia sanitaria global, de algo que sucede cada 100 años, ante lo que uno esperaría que el sistema utilizara mecanismos mucho más transparentes y buscara un esquema más cooperativo. En cambio vemos que se sigue buscando un mercado monopólico y mantener ventajas en los precios”.

Las diferencias en el acceso a las vacunas han llevado al mundo a un riesgo de “fracaso moral catastrófico”, como definió el director de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, el hecho de que los países más necesitados vayan a tener que esperar años para inmunizar a su población.

La historia de las epidemias muestra que no sería la primera vez. Ya sucedió con la poliomielitis y la viruela, enfermedades erradicadas mucho antes en los países más avanzados.

O con el VIH, que todavía diezma a muchas poblaciones africanas cuando los pacientes en el llamado primer mundo han visto prolongada significativamente su esperanza de vida gracias al desarrollo de los tratamientos antirretrovirales.

“Los medicamentos están disponibles; el problema son los costos”, indica García.

Y los países de renta media, como la mayoría de los de América Latina, no pueden permitirse al negociar con los laboratorios la actitud exigente mostrada por la Unión Europea, un bloque formado por 27 estados entre los más prósperos del mundo.

*Con información adicional de Martín Riepl en Lima y Carlos Serrano en Miami.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=17IOYOyeNf0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.