Estos son los 50 municipios con más homicidios en México, según Gobernación
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Estos son los 50 municipios con más homicidios en México, según Gobernación

El presidente Enrique Peña Nieto informó que se reforzará la seguridad en 50 municipios que concentran más del 40% de homicidios en el país. Animal Político consultó la información oficial para establecer cuáles son los municipios con más asesinatos.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel y María Fernanda Muñoz
1 de septiembre, 2016
Comparte

La lista empieza en Acapulco, luego le siguen Tijuana y Ciudad Juárez. Hay grandes ciudades capitales como Monterrey, delegaciones de la Ciudad de México como Iztapalapa o Cuauhtémoc, y municipios superpoblados como Ecatepec, pero también, localidades más pequeñas como Tecomán, en Colima.

Todos son parte de una relación de 50 municipios y delegaciones en donde se han cometido por lo menos 4 de cada 10 asesinatos durante este año en el país.

Esta semana, el gobierno federal anunció que desplegará una nueva estrategia en  50 municipios de México. El presidente Enrique Peña Nieto dijo que aun cuando se trata solo de 2% de las localidades del país, en las mismas se concentraba 42% de los asesinatos registrados en este año.

Animal Político consultó a la Secretaría de Gobernación sobre los municipios en los que se aplicaría la estrategia. La respuesta es que se trata, como dijo el presidente, de las localidades que acumulan el mayor número de averiguaciones por homicidio y que en conjunto, representan 40% de todos los casos.

La dependencia no proporcionó el listado pero a través de los datos oficiales de incidencia delictiva que publica Gobernación, a través del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, es posible conocer los municipios con mayor numero de averiguaciones.

Según el análisis el Estado de México es la entidad federativa que acumula el mayor número de municipios en este listado con siete; le siguen Guerrero, Michoacán y Jalisco con cinco municipios cada uno.

La lista negra

Los 50 municipios con más homicidios se distribuyen en 18 entidades, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dependencia de la Secretaría de Gobernación (Gobernación).

En total, esos municipios concentraron cuatro mil 980 averiguaciones previas y carpetas de investigación por homicidio entre enero y julio pasados. Si se toma en cuenta que a nivel nacional se registraron 11 mil 257 crímenes, dichos municipios acumulan más de 40% de la violencia homicida.

La lista la encabeza Acapulco en Guerrero con 554 homicidios. Se trata del único municipio de los más de dos mil dos que hay en el país, en donde ya fueron asesinadas más de 500 personas en lo que va del año.

En segunda posición  se encuentra Tijuana, Baja California, con 460 homicidios registrados. Es prácticamente el doble de casos en comparación con los que acumula Culiacán, Sinaloa, que está en la tercera posición con 222 homicidios.

Lee: ¿Por qué crecieron homicidios en México en 2016?

Los primeros diez lugares de la lista los competan: Ciudad Juárez, en Chihuahua; Ecatepec, en el Estado de México; Monterrey, Nuevo León; Ciudad Victoria, Tamaulipas; Chilpancingo, Guerrero; Iztapalapa, en la Ciudad de México, y Manzanillo, en Colima. Todos estos municipios y delegaciones tienen más de cien asesinatos.

En el listado hay siete municipios del Estado de México. Además de Ecatepec, se encuentran Nezahualcóyotl, Tlalnepantla de Baz, Chimalhuacán, Naucalpan de Juárez, Tultitlán y Tecamac.

Guerrero tiene cinco municipios en la lista pero dos están en el “top ten”: los mencionados Acapulco y Chilpancingo. A estos se suman Iguala, Chilapa y Zihuatanejo.

En el listado también figuran cuatro delegaciones de la Ciudad de México: Iztapalapa, con 121 casos; Gustavo A. Madero, con 91; Cuauhtémoc, con 66, y Venustiano Carranza, con 45. Animal Político publicó en agosto que la capital del país ha llegado en 2016 a los niveles más altos de homicidio de los últimos 18 años.

Los 50 municipios de la lista tienen en su mayoría al menos 45 casos de homicidio acumulados en el año. Solamente el lugar 50 que corresponde a Nuevo Laredo Tamaulipas está por debajo con 44 averiguaciones por este delito grave.

¿La estrategia?

Durante la 40 sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el presidente Enrique Peña Nieto instruyó al gabinete de seguridad para que se preparen acciones inmediatas en estas localidades. Lo anterior tras reconocer el alza en los homicidios dolosos durante este año.

“De manera corresponsable con los gobernadores y los presidentes municipales reforzaremos las acciones de prevención social, fortalecimiento institucional y combate a la violencia en estas demarcaciones” dijo el primer mandatario, luego de subrayar que será una nueva “estrategia integral”.

Peña Nieto  le dijo a los gobernadores que “deben asumir la obligación y compromiso” de encabezar las acciones de seguridad que se lleven a cabo, aunque precisó que las fuerzas federales continuarán desplegadas en tareas de seguridad y agregó que la solución de fondo es el fortalecimiento de las corporaciones policiales locales.

De acuerdo con Francisco Rivas, director General del Observatorio Nacional Ciudadano, quien estuvo presente en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad, no se dieron pormenores de la estrategia que se pretende aplicar ni cuál es la diferencia con acciones ya implementadas.

“Decir que será una estrategia integral  no significa absolutamente nada. ¿Qué se va a incluir? Nosotros hemos dicho que la seguridad es un tema que trasciende la policía y tiene que ver con temas como educación, salud, oportunidad de acceso al trabajo, desarrollo urbano, desarrollo social”, cuestionó.

“Más de lo mismo”

Expertos consultados por Animal Político expresaron sus dudas respecto a la estrategia de implementar acciones específicas en los 50 municipios del país con más homicidios para disminuir la violencia.

De entrada, Rivas sostuvo que muchos de los municipios que tienen una cifra alta de asesinatos, como Acapulco  y Tijuana, ya reciben subsidios federales para fortalecer sus cuerpos de seguridad, entre ellos el denominado FORTASEG, por lo que dijo que la vía de dar más recursos no puede ser una solución.

“Habría que preguntarse si los subsidios federales están cumpliendo los objetivos. Echar más dinero donde hay dinero”, dijo.

El director del Observatorio Nacional Ciudadano también duda de la metodología empleada para enfocarse en los municipios que concentran los casos de homicidios. Esto, dijo, porque la calidad de la información oficial no es buena aunque sea oficial.

“La georreferenciación no está bien hecha, muchas veces se registran homicidios en una localidad porque donde se cometió no hay policía o una agencia ministerial. Además, hemos identificado casos en donde se disfrazan homicidios dolosos por culposos (no intencionales). Todas estas variables generan desviación en la información”, explicó.

Para el experto en seguridad Alejandro Hope, también es cuestionable el sostener la estrategia en los municipios con más homicidios de 2016, pues esto necesariamente evidencia a las localidades que aunque no estén en la lista tienen un crecimiento importante de asesinatos, mientras que incluye otras que en realidad padecen problemas de violencia endémica.

“Tenemos el caso de Iztapalapa por ejemplo que si bien tiene registro alto de homicidios, los niveles se han mantenido así desde hace por lo menos diez años (…) Disminuir en esos lugares donde tienes niveles de violencia endémica y una debilidad estructural es muy complicado y no pasa a corto plazo”, dijo Hope.

También destacó que en el anuncio de la estrategia no se haya hablado de fortalecer las agencias del Ministerio Público y las Procuradurías, que son las piezas clave para que la investigación de delitos graves como  los homicidios se resuelvan y se detenga a los responsables.

Hope dijo que “es positivo” que se haya reconocido ya en términos oficiales el alza de los homicidios en el país, pero reiteró que la situación actual demuestra que una estrategia basada en más policías y recursos solamente es insuficiente.

grafico-municipios-homicidios-dolosos (1)

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es el “desvelo en venganza” que practican millones de jóvenes trabajadores en China

Para muchos trabajadores jóvenes chinos el tiempo libre es más importante que el sueño después de sus largas jornadas de trabajo, aunque saben que esto no es saludable. ¿Qué impulsa este comportamiento?
7 de diciembre, 2020
Comparte
Trabajadora en China

Getty Images
Muchos empleados en China trabajan el notorio “horario 996”: desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Emma Rao pasó casi tres años en el notorio “horario 996” en China: trabajando desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 6 días a la semana.

Rao, que es originaria de Nanjing, se mudó al centro financiero de Shanghái hace unos cinco años para trabajar para una compañía farmacéutica multinacional.

El trabajo rápidamente se apoderó de su vida.

“Estaba casi deprimida”, dice. “Me privaron de toda mi vida personal”.

Después de su turno, que a veces incluía horas extra, tenía una pequeña ventana para comer, ducharse e irse a la cama, pero sacrificó el sueño para ganar algo de tiempo personal.

A menudo, Rao navegaba por internet, leía las noticias y miraba videos en línea hasta bien pasada la medianoche.

Tiempo propio a costa de la salud

Rao estaba haciendo lo que los chinos han llamado “bàofùxìng áoyè”, o “procrastinación a la hora de dormir”.

La frase, que también podría traducirse como “la venganza de quedarse despierto hasta tarde”, se difundió rápidamente en Twitter en junio tras una publicación de la periodista Daphne K Lee.

Ella describió el fenómeno como cuando “las personas que no tienen mucho control sobre su vida diurna se niegan a dormir temprano para recuperar algo de libertad durante las horas de la noche”.

Su publicación claramente tocó un punto sensible.

Con más de 4.500 “Me gusta” en Twitter, Kenneth Kwok escribió: “Típico de 8 a 8 en la oficina, (para cuando) llego a casa después de la cena y me ducho son las 10 pm. Repite la misma rutina. Se necesitan unas pocas horas de ‘tiempo propio’ para sobrevivir”.

No está claro de dónde proviene este término.

La primera mención que encontré fue en un blog con fecha de noviembre de 2018, aunque sus orígenes probablemente sean anteriores a esto.

El autor de la publicación, un hombre de la provincia de Guangdong, escribió que durante la jornada laboral él “le pertenecía a otra persona” y que solo podía “encontrarse a sí mismo” cuando llegaba a casa y podía acostarse.

Esta venganza de postergar la hora de dormir es triste, escribió, porque su salud está sufriendo, pero también es “genial” porque ha obtenido un poco de libertad.

Es posible que la frase se haya popularizado en China, pero el fenómeno que describe probablemente está más extendido, con trabajadores agobiados en todo el mundo que posponen la hora de acostarse para reclamar un valioso tiempo personal, aunque saben que no es bueno para ellos.

Límites borrosos

Los expertos han advertido durante mucho tiempo que la falta de sueño es una epidemia mundial de salud pública a la que no se presta atención.

La Encuesta Global del Sueño de Phillips de 2019, que recibió más de 11.000 respuestas de 12 países, mostró que el 62% de los adultos en todo el mundo sienten que no duermen lo suficiente, con un promedio de 6,8 horas en una noche entre semana en comparación con la cantidad recomendada de ocho horas.

Las personas citaron varias razones de este déficit, incluido el estrés y su entorno para dormir, pero el 37% culpó a su agitado horario de trabajo o escuela.

En China, una encuesta nacional realizada en 2018 mostró que el 60% de las personas nacidas después de 1990 no dormían lo suficiente y que las que vivían en las ciudades más grandes eran las que más sufrían.

Las empresas tecnológicas que crearon la cultura 996 suelen tener su sede en las grandes ciudades y sus prácticas laborales han influido en otros sectores.

Un informe reciente de la emisora estatal CCTV y la Oficina Nacional de Estadísticas indicó que el empleado chino promedio solo pasaba 2,42 horas por día fuera del trabajo o dormido, 25 minutos menos que el año anterior.

Gu Bing, un directora creativa de 33 años de una agencia digital en Shanghái, a menudo trabaja hasta tarde y dice que rara vez se va a dormir antes de las 2 am.

“Aunque estoy cansada al día siguiente, no quiero dormir temprano”, señala.

A Gu le encantaba acostarse tarde cuando tenía 20 años, pero ha comenzado a pensar en adoptar hábitos de sueño más “normales”.

Sin embargo, sus amigos también suelen estar despiertos a mitad de la noche.

“Realmente necesito ese tiempo. Quiero estar sana pero ellos (sus empleadores) me han robado el tiempo. Quiero recuperar mi tiempo”.

Dejando a un lado las largas horas en la oficina, otra parte del problema es que los patrones de trabajo modernos significan que a las personas les resulta más difícil trazar límites entre el trabajo y el hogar, dice Ciara Kelly, profesora de psicología del trabajo de la Escuela de Administración de la Universidad de Sheffield.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea significan que los empleadores siempre pueden estar en contacto.

“Esto puede hacer que sintamos que estamos ‘siempre en el trabajo’, porque el trabajo puede llamarnos en cualquier momento”, dice.

Jimmy Mo, de 28 años, analista de una empresa de desarrollo de videojuegos en la metrópoli sureña de Guangzhou, ha descubierto que combinar su pasión por los videojuegos con el trabajo es una espada de doble filo.

“El trabajo también es mi hobby. Me encanta sacrificar mi tiempo libre por esto”, dice, y explica que debe jugar diferentes juegos después del trabajo, y también tomar clases en línea para mejorar sus habilidades profesionales.

También tiene pasatiempos como el yoga y el canto. Poder hacer todo significa que Mo no suele acostarse hasta las 2 am.

Sabe que esta falta de sueño puede exacerbar un trastorno de salud que tiene, y que dormir más podría hacerlo más saludable y feliz, pero dice que siente la presión de sus compañeros para hacer y lograr más.

Un círculo vicioso”

Aunque a la gente le puede molestar que el trabajo exprima su tiempo libre, reducir el sueño probablemente no sea la mejor “represalia”.

La falta de sueño, especialmente a largo plazo, puede provocar una serie de efectos nocivos, tanto mentales como físicos.

En el libro de Matthew Walker “Why We Sleep: Unlocking the Power of Sleep and Dreams”, el neurocientífico es contundente: “cuanto más breve es tu sueño, más corta es tu vida”.

Y la gente, en general, lo sabe: todos los entrevistados para este artículo sentían que sus patrones de sueño no eran saludables, pero aun así se quedaban despiertos hasta tarde en la noche.

La psicología puede explicar la razón por la que las personas optarían por aprovechar este tiempo libre incluso a expensas del sueño.

Una creciente evidencia apunta a la importancia del tiempo libre alejado de la presión laboral; la falta de separación puede provocar estrés, reducción del bienestar y agotamiento.

“Una de las partes más importantes de la recuperación del trabajo es el sueño. Sin embargo, el sueño se ve afectado por la forma como logramos separamos del trabajo”, dice Kelly, de la Universidad de Sheffield.

Es importante, explica, tener tiempo libre cuando podemos distanciarnos mentalmente del trabajo, lo que explicaría por qué las personas están dispuestas a sacrificar el sueño por el ocio después del trabajo.

“Las personas se quedan atrapadas en un círculo vicioso cuando no tienen tiempo para separarse de su trabajo antes de irse a dormir, y es probable que esto afecte negativamente a su sueño”, señala Kelly.

La verdadera solución, sugiere, es garantizar que las personas tengan tiempo para participar en actividades que proporcionen este desapego. Sin embargo, esto a menudo no es algo que los empleados puedan lograr por sí mismos.

Heejung Chung, sociólogo laboral de la Universidad de Kent y defensor de una mayor flexibilidad en el lugar de trabajo, considera que la práctica de retrasar el sueño es culpa de los empleadores.

Abordar el problema beneficiaría a los trabajadores, pero también ayudaría a garantizar un “lugar de trabajo saludable y eficiente”, señala.

“En realidad, es una medida de productividad”, explica. “Necesitas ese tiempo para relajarte. Los trabajadores necesitan hacer otras cosas además del trabajo. Es un comportamiento arriesgado hacer solo una cosa”.

Trabajador en China

Getty Images
En algunos casos, el trabajo desde casa debido a la pandemia ha difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Mayor flexibilidad

Desde la pandemia, empresas de muchos países han implementado políticas de trabajo desde casa, lo cual ha significado una mayor flexibilidad en la vida laboral pero también, en algunos casos, difuminando aún más las fronteras ya débiles entre el trabajo y el hogar.

Todavía no está claro cómo esto podría afectar el tipo de cultura laboral donde los empleados tienen que evitar el sueño para recuperar algo de tiempo libre.

Chung dice que un cambio genuino requiere un giro institucional en muchas empresas.

“Es difícil para las personas reaccionar (a su situación laboral)”, señala.

Pero aconseja a los empleados que hablen con sus colegas y se acerquen colectivamente a su jefe, con pruebas, si quieren pedir un cambio.

Sin embargo, esto podría no estar disponible en China.

De hecho, los informes sugieren que las empresas se están atrincherando aún más en lo que se se trata de horas extras mientras intentan recuperarse de las pérdidas causadas por covid-19.

Krista Pederson, consultora que trabaja con multinacionales y corporaciones chinas de Pekín, dice que ha observado esta tendencia.

Las empresas chinas consideran que su cultura laboral tiene ventajas frente a los mercados como Estados Unidos o Europa, donde la gente tiende a trabajar menos horas: “saben que tienen trabajadores dedicados que son despiadados y que harán lo que sea necesario para salir adelante, incluido trabajar todo el tiempo”, asegura.

Con una cultura laboral tan exigente, los empleados seguirán abordando el problema de una manera que les funcione.

A pesar trabajar sin descanso, Gu Bing ama su trabajo y acepta que le roben su tiempo libre.

“A veces, creo que la noche es perfecta, incluso hermosa”, señala. “Mis amigos y yo conversamos por la noche y a veces escribimos canciones juntos. Es tranquilo y calmado”.

Y existe la opción, para los afortunados, de conseguir otro trabajo, que es lo que hizo Emma Rao, cambiando finalmente su trabajo 996 por uno un poco menos exigente.

Sin embargo, Rao ha descubierto que es difícil deshacerse de los viejos hábitos.

“Es una venganza”, dice sobre su hora de acostarse tarde. “Para recuperar algo de tiempo para ti”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ARrMFeZEfmU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.