¿De verdad tantos puestos de trabajo se van a México como dijo Trump en el debate?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AP

¿De verdad tantos puestos de trabajo se van a México como dijo Trump en el debate?

El republicano Donald Trump se quejó de los miles de empleos que se han ido hacia el sur de la frontera de EU, pero los expertos advierten que México también ha creado miles de empleos para los estadounidenses.
AP
Por Luis Fajardo // BBC Mundo
27 de septiembre, 2016
Comparte

La primera frase que Donald Trump pronunció en el debate presidencial del lunes con Hillary Clinton fue para quejarse por la pérdida de trabajos estadounidenses que se han ido a México.

Es una indicación de la importancia fundamental que la retórica del magnate le otorga a esta controversia.

Y entonces, ¿es cierto que México se está “robando” los empleos por efecto de un tratado comercial injusto con Estados Unidos, tal como asegura el candidato republicano a la Casa Blanca?

La verdad, como suele ocurrir en estos casos, es compleja.

En primera instancia, es cierto e inocultable que cientos de miles de puestos de trabajo anteriormente localizados en Estados Unidos se han ido a México luego de la implementación del libre comercio.

Pero al mismo tiempo el intercambio con México ha creado millones de empleos para estadounidenses.

Grupos distintos

El problema es que en la sociedad estadounidense ciertos segmentos de la población se han beneficiado de la integración económica con México mientras que otros la han sufrido.

FabricaMuchas empresas estadounidenses buscan mano de obra barata en México.

Y para un desempleado en Detroit que perdió su trabajo cuando la fábrica automotriz en la que trabajaba se mudó a México, no es gran consuelo saber que algún compatriota suyo en Texas se beneficia al mismo tiempo de la economía mexicana.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte, implementado a comienzos de la década de 1990, esperaba desde el comienzo que muchas empresas estadounidenses se reubicaran en México.

Al retirar las barreras aduaneras entre los países, se creaba un gran incentivo para que las compañías estadounidenses mudaran parte de su producción a México,para beneficiarse de los salarios mucho más bajos de los obreros mexicanos frente a sus contrapartes en Estados Unidos.

La nueva Detroit

“Para 2013, el último año para el que tenemos datos, se habían perdido cerca de 700.000 trabajos estadounidenses a México“, le dice a BBC Mundo Robert Scott, experto del Economic Policy Institute (EPI), un centro de investigación estadounidense con vínculos al sector sindical, quién es frecuentemente citado por Trump en sus discursos.

En los años iniciales del libre comercio, muchas firmas estadounidenses establecieron maquiladoras en ciudades fronterizas del norte mexicano.

DetroitMichigan es uno de los estados que más empleos industriales perdió.

Con el tiempo, muchos sectores industriales estadounidenses empezaron a sufrir la competencia.

El ejemplo más dramático y más impactado por el comercio con México es el de la industria automotriz, asegura Scott.

En las últimas dos décadas, al tiempo que Detroit se desplomaba como la capital mundial de ese sector, México emergía como una potenciamanufacturera de la industria automotriz.

Los pronósticos indican que en 2018 México llegará a los 4 millones de autos producidos anualmente. Los dos gigantes estadounidenses del sector, General Motors y Ford, han establecido importantes instalaciones en México.

Trump no tiene ni idea de cómo hacer que esos trabajos regresen de México[/animalp-quote-highlight]

Y eso se ha sentido en Detroit. El EPI asegura que 46.000 puestos de trabajo desaparecieron en el estado de Michigan, del cual Detroit es la principal ciudad, como consecuencia del Tratado de Libre Comercio.

Eran trabajos bien pagos y estables, el tipo de empleo que permitía que un obrero industrial sin estudios universitarios en Estados Unidos pudiese tener un estilo de vida cómodo que en el resto del mundo está asociado con la clase media profesional y acomodada.

El resultado del cierre de fábricas que antes estaban basadas en la región industrial del medio oeste estadounidense ha sido socialmente devastador.Y por eso no es ninguna coincidencia que esta región sea considerada un bastión de Trump.

Sin embargo, Scott mismo le dice a BBC Mundo que Trump “no tiene ni idea” de cómo hacer que esos empleos vuelvan a Estados Unidos y que ofrece soluciones equivocadas.

“Imponer aranceles a las importaciones provenientes de México no es la solución”, agrega, asegurando que la competencia de China, ayudada por las devaluaciones de su moneda, ha costado muchos más empleos estadounidenses que el libre comercio con México.

“Con China hemos perdido más de 3 millones de empleos”, insiste.

Seis millones de ganadores

Hay, por supuesto, otra cara de la moneda en este debate. Hay seis millones de trabajos estadounidenses que dependen de la integración económica de México y Estados Unidos, asegura un estudio del Centro Internacional Woodrow Wilson, un centro de investigación basado en Washington.

Obrero automotrizLos empleos automotrices eran bien pagados y estables en Estados Unidos

La economía mexicana es mucho más grande que hace 20 años. Y los cientos de miles de mexicanos que desde entonces han entrado a la clase media, entre otras razones gracias a las inversiones estadounidenses en México, son también ahora consumidores de productos y servicios estadounidenses.

Del mismo modo, el gigantesco ejercicio logístico de llevar los bienes producidos en México hacia Estados Unidos genera empleos en ambos lados de la frontera.

Y al comprar productos mexicanos más baratos, los estadounidenses tienen más ingresos disponibles para gastarlo en otros productos.

Efecto relativo

También, aseguran los defensores del libre comercio bilateral, cuando las empresas de Estados Unidos prosperan por poder hacer más rentable parte de su producción en el extranjero, muchos beneficios se devuelven al país de origen.

Obrero industrialMuchos empleos estadounidenses también dependen de México.

La empresa automotriz estadounidense Ford, acusada por Trump de ser una de las firmas que envía empleos a México luego de haber anunciado el traslado de la producción de algunos modelos pequeños a ese país, respondió el lunes con un mensaje en Twitter asegurando que ese traslado de la producción a México no tendría un costo en puestos de trabajo estadounidenses.

Según Ford, por el contrario, en los últimos cinco años había creado más de 28.000 plazas en Estados Unidos.

En otros casos, son los productos estadounidenses los que han desplazado a bienes mexicanos por efecto de los tratados de libre comercio. Por ejemplo, los agricultores estadounidenses venden a México parte del maíz que antes sembraban los campesinos mexicanos.

Una situación que genera en México críticas intensas al libre comercio, como en un espejo de la situación que denuncia Trump en su propio país.

Impacto personal

Estudios alegan que el resultado final de este intercambio entre México y Estados Unidos ha sido moderadamente positivo para las partes.

Pero muchos de los miles de estadounidenses que perdieron sus trabajos al mudarse sus empleadores al sur de la frontera han sufrido un cambio catastrófico y permanente en sus vidas.

Fabrica abandonadaTrump promete recuperar las industrias

Es difícil esperar que un obrero estadounidense evalúe objetivamente si el comercio con México favorece el bienestar colectivo de su país cuando el impacto personal de la medida ha sido tan fuerte y negativo.

Por eso para Trump tiene mucho sentido centrar buena parte de su argumento en esta discusión en torno a los trabajos que se fueron a México.

Pues contará con muchos adeptos que verán en su mensaje una última esperanza para restablecer el mundo de seguridad y comodidad económica que se desmoronó ante sus ojos en los últimos años.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
UNSM

Las vacunas para el COVID que se desarrollan en América Latina (además de la de AstraZeneca-Oxford)

Científicos de América Latina están trabajando a contrarreloj para desarrollar una vacuna para el SARS-CoV-2 que dé seguridad sanitaria a sus propios países.
UNSM
14 de agosto, 2020
Comparte

En la búsqueda mundial de una vacuna contra el COVID-19, América Latina, la región del mundo más golpeada por el coronavirus, está haciendo sus propios esfuerzos.

Además de colaborar en investigaciones mundiales, como la asociación de México y Argentina con el proyecto de vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, en cuatro países de la región están trabajando decenas de científicos para asegurar una vacuna propia.

Y es que sin importar cuán avanzadas estén otras investigaciones mundiales, una regla de oro en el desarrollo de este tipo de investigaciones es que mientras no haya una vacuna plenamente comprobada y distribuida, no se pueden bajar las manos.

“No sabemos todavía qué disponibilidad habrá realmente de las vacunas desarrolladas por otros países. La posibilidad de tener una vacuna nacional da mucha seguridadal poseer un biológico para proteger a la población”, dice a BBC Mundo Edda Sciutto, una de los científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que realiza su propio desarrollo.

Desde Argentina, Jorge Geffner, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), que desarrolla una vacuna con la Universidad Nacional San Martín (UNSM), lo remarca: “Si no se hace, inevitablemente vamos a mantener una dependencia estricta con países desarrollados. Para la perspectiva de una nación, eso es muy pobre”.

Y conseguir una vacuna plenamente probada no es sencillo ni rápido, pese a que en la actual pandemia se están rompiendo récords de tiempos.

La situación apremia: más de 20 millones de contagios y 750,000 muertes en el mundo han acelerado la investigación biomédica.

De ahí que en América Latina se haya anunciado la producción de la vacuna de AstraZeneca-Oxford aún sin saber si realmente funcionará.

Y en la región también habrá pruebas en decenas de miles de personas de vacunas que están siendo desarrolladas en otras partes del mundo.

El trabajo de América Latina

La Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó la propagación de COVID-19 como una pandemia el 11 de marzo. Cinco meses después, el organismo contabiliza 29 proyectos de vacuna que ya están en la etapa de estudio clínico.

Hasta este 13 de agosto, solo seis se ubicaban en la fase 3, la más avanzada, la cual implica la experimentación en grandes grupos de personas: AstraZeneca-Oxford, Sinovac, Sinopharm-Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, Sinopharm-Instituto de Productos de Pekín, Moderna-NIAID y BioNTech-Fosun Pharma-Pfizer.

Personal de pruebas de vacunas en Oxford.

OXFORD UNIVERSITY/John Cairns
La Universidad de Oxford, en Reino Unido, realiza las pruebas más avanzadas de su vacuna con AstraZeneca.

Al mismo tiempo hay otros 138 estudios en la etapa preclínica, la inicial, en la que las vacunas todavía se encuentran en proceso de investigación y sus pruebas se realizan en animales o receptores de laboratorio.

De estas últimas tres proyectos enlistados por la OMS están en América Latina.

Brasil tiene dos, el de la Fundación Oswaldo Cruz-Instituto Butantan y el de la Universidad de Sao Paulo, además de Argentina con la investigación CONICET-UNSM.

Sin embargo, en México con la UNAM y Perú con el proyecto de la Universidad Peruana Cayetano Heredia también están trabajando en sus propias investigaciones contra el coronavirus.

“El cuello de botella no es tanto el desarrollo científico de la vacuna, sino el escalamiento para producirla. El reto es lograr las alianzas con farmacéuticas para conseguir un escalamiento suficiente“, explica Juan Pedro Laclette, quien participa en el proyecto de la UNAM en México.

Seguirán su propia marcha

Sobre este punto, Laclette y Geffner explican que para el desarrollo de esta vacuna ya se cuenta con el conocimiento científico de las creadas para otros dos coronavirus epidémicos: el SARS y el MERS.

“Hasta ahora todos los intentos para desarrollar una vacuna parten de los considerables conocimientos que ya tenemos sobre este tipo de infecciones. Y claramente se va a lograr la vacuna”, señala Laclette.

Ya sea a partir del desarrollo a partir de proteínas,como se hace en México y Argentina, de vectores como en Brasil, o de una salmonela genéticamente modificada en Perú, los experimentos buscan encontrar el antígeno que muestre mayor efectividad en ensayos preclínicos.

Una científica en la Universidad Peruana Cayetano Heredia

UPCH
La investigación de Perú se lleva a cabo en la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Después pasarán a las fases clínicas 1, 2 y 3 en las que se pondrán a prueba en voluntarios, desde unos pocos hasta decenas de miles.

Para que una vacuna se considere segura, deberá garantizar alrededor del 90% de protección.

“El punto que llama la atención es que en general todas las vacunas han tardado entre cinco y diez años en desarrollarse. Y las vacunas que se están desarrollando hoy ya están entrando en fase 3 y empezaron en marzo”, señala Geffner.

Cómo funcionan las vacunas

BBC

Incluso en la región se está trabajando en innovaciones, como en el caso de Perú, en donde Mirko Zimic, quien lidera la investigación nacional, dijo que trabajan para que las dosis sean de administración oral.

“Ya no se necesitaría un ejército especializado de vacunadores que puedan aplicar inyecciones”, explicó en un comunicado.

De otros países para América Latina

Además del desarrollo de vacunas propias, los gobiernos latinoamericanos están estableciendo acuerdos con diversos proyectos de otros países.

Es el caso de México y Argentina con AstraZeneca-Oxford, con los que -de lograr la aprobación final en unos meses- buscan producir y distribuir la vacuna para todos los países de América Latina (excepto Brasil, que tiene su propio acuerdo).

Vacunas en ampolletas

Reuters
En el mundo había más de 160 estudios de vacunas para el covid.19 hasta agosto, según la OMS.

Argentina, explicó el presidente Alberto Fernández, se encargará de la producción en el laboratorio mAbxience, mientras que en México se hará el envasado y la distribución.

Pero también Argentina, Brasil y México han llegado a acuerdos para que se prueben vacunas en decenas de miles de personaspara completar las fases 3 de experimentación, la cual no supone un riesgo sanitario ya que las fases anteriores probaron su beneficio en animales y en algunos voluntarios.

“Empezar a vacunar con algo que no te haga daño puede tener el riesgo de que la gente cambie su conducta y se exponga más al virus porque se siente segura o protegida con una cosa que no se sabe si sirve. Por eso es importante la fase 3”, explica Edda Sciutto.

“Aunque hay muchas vacunas en marcha y muchas muy avanzadas, aún no conocemos la efectividad. Y ese es un gran desafío, pues requiere vacunar a decenas de miles de personas y requiere tiempo“, explica.

De ahí que para la comunidad científica occidental sea llamativo que Rusia haya aprobado su vacuna sin ofrecer las pruebas correspondientes de las diferentes fases. Incluso las autoridades rusas han asegurado que producirán estas vacunas en Cuba y Brasil.

Por ello es importante que cada país cuente con su investigación, señala Laclette.

“Se está dando una competencia despiadada, porque hay objetivos comerciales muy importantes. La producción de cientos de miles de vacunas tiene en la mira ganancias económicas considerables”, alerta.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9JOee6bCojU

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.