Aunque disparó en defensa propia, un hombre cumple 5 años de proceso penal en Sonora
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Cuartoscuro/Archivo

Aunque disparó en defensa propia, un hombre cumple 5 años de proceso penal en Sonora

Debido a un problema vecinal, ignorado por las autoridades municipales, un ingeniero sonorense disparó contra una persona que ingresó a su casa de manera ilegal para tratar de hacerle daño a él y su familia; aun cuando existen pruebas de que actuó en legítima defensa la Procuraduría de Sonora alega que el disparó fue en la calle.
Cuartoscuro/Archivo
Por Paris Martínez
29 de septiembre, 2016
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En septiembre de 2010, tras varios meses de conflictos con su vecino, el ingeniero Juan Pedro Baca Ramírez presentó una queja civil ante las autoridades municipales de Hermosillo, Sonora. Las autoridades no hicieron nada al respecto, pero el vecino del ingeniero sí lo hizo.

“A partir de ese momento, cuando me veía en la calle me decía que las cosas no se iban a quedar así. O cuando sabíamos que estábamos en casa, desde su vivienda nos gritaban amenazas”.

El ingeniero Baca y su esposa Bárbara tenían en ese momento 61 y 45 años de edad. Su hija menor tenía cinco años, y su hija mayor 27, aunque debido a una discapacidad intelectual presenta el comportamiento de una niña de cinco.

Un mes después de algunos altercados por el acceso a su vivienda, en noviembre de 2010, el ingeniero Baca decidió presentar una nueva queja civil, pidiendo a las autoridades municipales que “aperciban a estas personas a no seguir con la misma actitud, o que me instruyan a qué dependencia o autoridad debo recurrir para que esto pare de una vez por todas, antes de que los aquí mencionados cumplan sus amenazas”.

Nuevamente, las autoridades municipales de Hermosillo se negaron a intervenir.

Ambos escritos interpuestos por el ingeniero Baca eran simples quejas civiles ante la presidencia municipal, no se trataba de denuncias ante el Ministerio Público o ante ningún Juzgado, y por lo tanto no representaban ninguna amenaza jurídica, pero el que haya presentado esos escritos, narra el ingeniero, “enfureció a mi vecino”.

Cuatro meses después, esa furia se desbordó.

La señora Bárbara narra los hechos: “Eran pasadas las 5 de la tarde del 6 de marzo de 2011. Nosotros veníamos regresando de Caborca, y al llegar a nuestro domicilio nos percatamos que había mucha gente afuera, en la casa del vecino. Estaban teniendo una celebración, estaba el vecino, don Ramón, sus hijos Lalo y Beto, sus nueras, y varios familiares más… estaban tomando.”

“Metimos la camioneta y cerramos la reja con la cadena, y empezamos a bajar a las niñas y a meter a la casa las mochilas que llevábamos, y cuando voy dando la segunda vuelta a la camioneta, para traer una última mochila que faltaba, me percato que se deja venir el montón de gente sobre la reja… El señor Ramón, el vecino, empezó a gritarle a mi esposo que no importaba que lo demandara, que él lo iba a dejar inválido, para que se arrepintiera toda la vida.”

Asustados, narra, “nos encerramos dentro de la casa, y metimos a las niñas a su recámara. Y mientras afuera escuchábamos cómo golpeaban la reja con un metal, siempre gritándonos que saliéramos, con insultos, y desde su casa se brincaron a nuestra azotea, y comenzaron a golpear también en el techo”.

Sin tener en realidad idea de su utilidad, sólo para poder dejar un registro de lo que estaba ocurriendo, la señora Bárbara tomó de un cajón “una grabadora chiquita que tengo, de reportero, y empecé a grabar”.

La grabación en audio captada por la señora Bárbara, y a la que tuvo acceso Animal Político, sustenta su narración.

En este audio, de 22 minutos, puede escucharse que la grabación es realizada desde dentro de un espacio cerrado, y se percibe cómo desde fuera de la estancia una voz masculina lanza de forma reiterada la amenaza “sal, cabrón, te voy a dejar inválido”, así como “aunque me demandes, hijo de la chingada, yo te voy a matar”.

La grabación también registra innumerables gritos de personas adultas, hombres y mujeres, y golpes de objetos metálicos, así como golpes en los muros.

“Poco después escuchamos que rompieron la cadena de la reja y se metieron al porche de la casa, y también nos dimos cuenta que estaban golpeando el aire acondicionado de la azotea, para tumbarlo y meterse por el hueco. Luego rompieron la ventana de la cocina, y luego la del baño, pero no pudieron meterse por ninguna de las dos ventanas, porque una tiene rejas y la otra es muy chiquita… Eran Lalo y Beto, los hijos del vecino, que son ya hombres adultos, y a través de las ventanas rotas, nos gritaban que ya nos había llevado la chingada… estaban muy borrachos.”

Todo esto queda grabado en la grabación realizada por la señora Bárbara.

“Nosotros nos encerramos en el cuarto de las niñas, porque mi hija menor estaba muy asustada y se le fue el aire, se desvaneció, y yo tuve que sacudirla muy fuerte para que reaccionara, mi otra hija, que tiene capacidades especiales, estaba en pánico, porque fuera se escuchaban los gritos, nos gritaban ‘¡salgan, hijos de la chingada, salgan!’, y escuchábamos los golpes en las paredes, en el techo, y yo, no sé por qué, pero no soltaba la grabadora… pero como no tenía mucha pila, salí del cuarto, fui por otras pilas que tenía en el comedor, y fue en ese momento que Beto rompió la puerta interior de la casa y se metió.”

Según la narración de la señora Bárbara, su vecino “Beto”, cuyo nombre completo es Manuel Alberto Segura Romero, la empujó y se dirigió a la recámara de sus hijas, en donde se encontraba el ingeniero Baca.

“Beto se fue sobre mi esposo y comenzaron a forcejear, y entonces mi esposo le disparó.”

La grabación registra el momento del disparo, se escucha la detonación, después gritos de dolor del herido, y luego la voz de la señora Bárbara, quien a la vez le reclama y se lamenta: “¿Para qué te metiste… para qué te metiste?”.

Manuel Alberto Segura recibió un disparo de arma calibre .22 en el costado del abdomen, del que se recuperó luego de tres días.

El ingeniero Juan Pablo Baca Ramírez, por el contrario, pasó un año en la cárcel y, hasta la fecha, enfrenta un juicio penal por el delito de homicidio en grado de tentativa, que cursa en libertad bajo fianza, y por el cual se mantiene sobre él la amenaza de volver a prisión, ahora para cumplir una sentencia prolongada.

A pesar de la existencia de la grabación captada en el momento del allanamiento de su morada, el Ministerio Público de Sonora sostiene que el ingeniero de 61 años disparó contra Manuel Alberto Segura en la calle, y que luego, junto con su esposa, que sufre artritis, arrastraron al lesionado dentro de la vivienda.

En la calle frente a la morada allanada, sin embargo, no se encontró ninguna mancha de sangre que probara que el ataque se dio en la vía pública, ni tampoco se encontraron señales de arrastramiento de una persona que se desangrara.

Los únicos rastros de sangre se localizaron dentro de la vivienda, frente a la puerta de la recámara que ocupaban las dos hijas del matrimonio.

Eso, junto con la grabación de los hechos, “bastarían para probar mi inocencia –narra el ingeniero–, pero no ha pasado así: ya son cinco años y medio desde que inició esta pesadilla y no termina: hemos perdimos todo, pasamos como se pasa del día a la noche, antes estábamos en el día y hoy estamos en la total oscuridad, dentro de un túnel que nunca termina. Perdimos la casa, no tenemos trabajo, no pude inscribir a mi hija en la escuela este año y, a veces, no tenemos ni para comer. Y cuando tenemos, apenas nos alcanza para comprar sopas. A veces nos alcanza para comprar tres sopas y eso comemos, y a veces sólo nos alcanza para una sopa… yo soy ingeniero minero, pero desde hace cinco años nadie me da trabajo, quedé estigmatizado, y ahora subsistimos de lo que salga, he vendido ropa de segunda mano en tianguis, y he ido a recoger verduras y fruta de la que tiran en los mercados.”

–¿Por qué tenía usted una pistola? –se pregunta al ingeniero– ¿Contaba con permiso para poseerla?

–No –reconoce el ingeniero–, no estaba registrada el arma. Es una pistola muy vieja, que perteneció a mi padre y que él me dejó, en los años 80, cuando murió.

Es una pistola pequeñita, calibre .22, no se trata de un arma para uso exclusivo de las fuerzas armadas ni nada por el estilo… mi papá era una persona de campo, por eso la tenía. Y yo conservé la pistola porque él me la dejó, y durante estos años estuvo en un cajón, bajo llave. Pero el día que nos atacaron, yo la saqué de ese cajón, porque vi amenazada la vida de mis hijas y de mi esposa. Y cuando los atacantes entraron a la casa, golpeando a mi mujer y avanzando hacia el cuarto de mis hijas, yo actué en legítima defensa, las defendí a ellas y a mí mismo.”

Toda esta situación, se lamenta el ingeniero Baca, es resultado de haber solicitado la intervención de la autoridad ante un conflicto vecinal menor, que fue creciendo, alentado por la omisión de las autoridades interpeladas.

Pero ahora que el conflicto ha desbordado toda proporción, y que ha afectado irremediablemente su vida y la de su familia, el ingeniero no desiste: “Le he presentado cuatro solicitudes de audiencia a la gobernadora Claudia Pablovich, para exponerle las irregularidades de todo esto… e incluso mi hija, que hoy tiene diez años, le escribió una carta al presidente Enrique Peña Nieto, pidiéndole su ayuda para que se haga justicia.”

De ninguno, hasta la fecha, han obtenido una respuesta.

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Quién es Kamala Harris, primera mujer negra candidata a vicepresidencia de EU

Tras mucha especulación en Estados Unidos, el candidato demócrata a la presidencia anunció quién será su "número dos" en la carrera a la Casa Blanca.
11 de agosto, 2020
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Kamala Harris

Getty Images

Joe Biden luchará por la Casa Blanca junto a Kamala Harris.

El candidato demócrata a la presidencia anunció este martes que la senadora será su número dos en la campaña contra Donald Trump de cara a las elecciones de noviembre.

El veterano político ya había adelantado que sería una mujer y había más de una decena de nombres en juego.

“Tengo el gran honor de anunciar que escogí a @KamalaHarris -una valiente luchadora en defensa de los menos poderosos y de los mejores funcionarios públicos del país- como mi compañera de fórmula ”, señaló Biden en Twitter.

Biden destacó además la labor de Harris como fiscal general de California, donde se puso frente a “los grandes bancos, levantó a la clase trabajadora, protegió a mujeres y niños del abuso”.

“Estaba orgulloso entonces, y lo estoy ahora de tenerla como mi compañera en esta campaña”.

Harris se convertirá en la primera mujer afroestadounidense en ser candidata a la vicepresidencia del país.

La elección era crucial en un momento de crisis política, social, sanitaria y económica en Estados Unidos.

Y tenía que ser alguien a quien los demócratas consideraran “presidenciable”, dada la avanzada edad de Biden, 77 años, y la posibilidad de que, de ganar, opte por no presentarse a la reelección en cuatro años.

“Me siento honrada de unirme a como la candidata de nuestro partido a vicepresidente, y haré todo lo posible para convertirle en nuestro comandante en jefe”, aseguró Harris en Twitter.

¿Quién es Kamala Harris?

La política demócrata nació en Oakland, California, en una familia de inmigrantes: una madre originaria de India y un padre nacido en Jamaica.

Tras el divorcio de sus padres, Harris fue criada principalmente por su madre hindú, una investigadora especializada en el cáncer de mama y activista de derechos civiles.

Harris creció ligada estrechamente a su herencia en el sur de Asia, acompañando a su madre en sus visitas a India.

Kamala Harris

Getty Images
Harris tiene familia de India y Jamaica.

No obstante, la californiana ha subrayado que su madre adoptó la cultura afroestadounidense de Oakland, sumergiendo a sus dos hijas -Kamala y su hermana menor, Maya- en ella.

“Mi madre siempre entendió muy bien que estaba criando a dos hijas negras”, escribió Harris en su autobiografía The Truths We Hold.

“Sabía que su país de adopción vería a Maya y a mí como niñas negras y estaba determinada en asegurarse que nos convertiríamos en mujeres negras orgullosas y con confianza en nosotras mismas“.

Harris estudió en la Universidad Howard, uno de los prominentes e históricos centros afroestadounidenses de estudios superiores del país, que ella describió entre las experiencias más formativas de su vida.

La destacada política asegura que ella siempre ha estado cómoda con su identidad y se describe a sí misma como “estadounidense”.

Kamala Harris y signos de campaña.

Getty Images
Harris también presentó su candidatura para convertirse en la nominada demócrata a la presidencia, pero no consiguió suficiente respaldo.

En 2019, consideró en declaraciones al diario The Washington Post que no se debería encajar a los políticos en compartimentos según el color o su historial.

“Mi punto era: yo soy quien soy. Y me siento bien con eso. Quizá tú tengas que descifrarme, pero a mí me parece bien”.

Ascendiendo puestos en el ámbito de la Ley y el Orden

Tras cuatro años en Howard, Harris se trasladó a la Universidad de California, Hastings, para conseguir un título en Derecho y empezar su carrera en la Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Alameda.

Se convirtió en fiscal de distrito -el máximo puesto en esa área- de San Francisco en 2003, antes de convertirse en la primera mujer y la primera afroestadounidense en ganar el puesto de fiscal general de California, el principal abogado y funcionario encargado del cumplimiento de la ley en el estado más poblado del país.

Senadora Kamala Harris.

Getty Images
Harris no deja de acumular hitos: fue también la primera mujer y la primera afroestadounidense en ganar el puesto de fiscal general de California.

En sus cerca de dos mandatos en ese cargo, Harris se ganó la reputación de estrella ascendente del Partido Demócrata, lo que le impulsó para convertirse en senadora por California en 2017.

Desde su elección al Congreso estadounidense, la ex fiscal se granjeó gran apoyo entre los progresistas de la formación por su riguroso cuestionamiento al entonces nominado al Tribunal Supremo Brett Kavanaugh y al fiscal general William Barr en sus respectivas audiencias ante el Senado.

Aspiraciones a la Casa Blanca

Cuando lanzó su candidatura a la presidencia ante más de 20,000 seguidores en Oakland el año pasado, esta fue recibida con entusiasmo.

Pero a medida que se adentró en la carrera, Harris no logró articular una base sólida para su campaña, ofreciendo respuestas confusas sobre temas cruciales como el sistema sanitario.

También fue incapaz de capitalizar el gran fuerte de su candidatura: su gran habilidad en los debates, donde pudo demostrar su ventaja como ex fiscal, a menudo poniendo a Biden contra las cuerdas.

Kamala Harris y Joe Biden en un acto de campaña.

Getty Images
Harris anunció su apoyo a la candidatura de Biden después dos meses después de que pusiera fin a sus propias aspiraciones presidenciales.

La demócrata de California trató de mantenerse en la fina barrera entre el ala progresista y moderada del partido, pero acabó sin llamar la atención de ninguno de estos bandos, poniendo fin a su candidatura en diciembre, incluso antes de las primeras votaciones.

En marzo, Harris ofreció su apoyo al exvicepresidente Biden, asegurando que haría “todo en su poder para ayudarle a convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos”.

Historial contra el crimen y la policía

Su breve campaña a la presidencia puso el foco en su historial como principal fiscal de California.

Pese a sus inclinaciones más izquierdistas en asuntos como el matrimonio homosexual o la pena capital, Harris se enfrentó a repetidos ataques por no ser lo suficientemente progresista, y fue el blanco de un devastador artículo de opinión de la catedrática de Derecho de la Universidad de San Francisco Lara Bazelon.

Kamala Harris y signos de campaña.

Getty Images
Harris también presentó su candidatura para convertirse en la nominada demócrata a la presidencia, pero no consiguió suficiente respaldo.

Escrito al principio de la campaña de Harris, la profesora consideró que la candidata había evitado en gran medida las batallas progresistas que estuvieran relacionadas con asuntos como la reforma policial, sobre las drogas o condenas injustas.

Harris, que se describió a sí misma como “la fiscal progresista”, trató de enfatizar las partes de su legado de tendencia más izquierdista, como requerir a algunos agentes especiales del Departamento de Justicia de California que portaran cámaras corporales -el primer estado en ponerlas en práctica- o lanzar una base de datos que ofreció acceso al público a estadísticas sobre crimen.

Pero sus esfuerzos no consiguieron el apoyo esperado.

Kamala Harris

Getty Images
Ahora tiene ante sí una nueva oportunidad para llegar a la Casa Blanca.

“Kamala es la policía”, se convirtió en una frase habitual en las primarias demócratas, frustrando sus intentos de ganarse a la base más liberal del partido.

No obstante, su historial puede resultar beneficioso en las elecciones presidenciales cuando los demócratas tratan de ganar el apoyo de votantes moderados o independientes.

Con las actuales tensiones raciales en el país, además, crece el escrutinio sobre la brutalidad policial y Harris ha tomado un rol destacado, utilizando su altavoz para amplificar las voces más progresistas.

En intervenciones de televisión, Harris ha pedido cambios de las prácticas policiales en todo Estados Unidos; en Twitter, ha abogado por la detención de los agentes que mataron a Breonna Taylor, la mujer afroestadounidense de 26 años de Kentucky; y suele hablar con frecuencia de la necesidad de desmantelar el racismo sistémico en el país.

Imagen de promo mostrando a Joe Biden y Donald Trump.

BBC
En estas elecciones presidenciales Trump se juega la reelección y Biden pasar de exvicepresidente a presidente.

En cuanto a la controvertida apuesta por “retirar la financiación” de la policía para derivar los fondos a programas sociales -un planteamiento al que se opone Biden-, Harris suele contestar con evasivas, pidiendo en su lugar “reinventar” el concepto de seguridad pública.

Harris ha considerado a menudo que su identidad la sitúa en una posición idónea para representar a aquellos en los márgenes de la sociedad.

Si ella y Biden consiguen llegar a la Casa Blanca, tendrá la oportunidad de demostrarlo.


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