En Cuba, se agrede a un periodista cada 45 horas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
IWPR

En Cuba, se agrede a un periodista cada 45 horas

¿Cuáles son los obstáculos y retos que enfrenta la prensa independiente en Cuba? Un reportaje elaborado por la organización IWPR muestra que en el presente año se ha vivido un repunte en las agresiones producto del ejercicio periodístico.
IWPR
Por IWPR
22 de octubre, 2016
Comparte

El Instituto para el Reportaje de Guerra y de Paz (IWPR por sus siglas en inglés) entrevistó a periodistas independientes en Cuba, quienes hablaron de los retos de informar en un país en el que cada 45 horas se agrede a un comunicador y cada 45 minutos se detiene a una persona por motivos políticos, según han documentado y denunciado organismos de los derechos humanos en la isla.

“Podría resumir mis retos en una sola línea: tenemos que empezar a ser más profesionales, lo que implica dejar la queja, el lamento atrás y profundizar en temas que hasta el momento han quedado en lo anecdótico”, afirmó María Matienzo, reportera de Diario de Cuba.

Investigar y hacer periodismo en Cuba no es sencillo. La Asociación Pro Libertad de Prensa, APLP, organización independiente en Cuba, ha documentado 145 agresiones contra periodistas de enero a septiembre de este año, una agresión cada 45 horas.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), por su parte, ha documentó 8,505 detenciones políticamente motivadas entre enero y septiembre del presente año, una detención cada 45 minutos.

Cuba

Estas son las agresiones contra periodistas cometidas en los primeros seis meses del año.

Los retos más grandes que enfrentan los periodistas en Cuba es el autoritarismo y totalitarismo del sistema socialista, que impone al periodista una serie de barreras desde la libertad de expresión y de información, pasando por la censura y la intimidación de fuentes, hasta la persecución, el acoso y la amenaza de privación de libertad”, declaró Frank Correa, escritor y periodista independiente.

Yoel Espinosa, periodista de la provincia central de Santa Clara, unos 300 kilómetros de la capital habanera, afirmó que otro de los grandes retos que tienen los periodistas independientes como él, es ejercer un método periodístico que cumpla con los estándares internacionales, sobre todo cuando se está bajo la mira.

“No podemos dejar a un lado que una vez que nos identificamos como periodistas independientes somos catalogados de contrarrevolucionarios, por tal motivo estamos directa o indirectamente bajo chequeo del aparato gubernamental,” agregó Espinosa.

Días después del paso del Huracán Matthew por el oriente de Cuba, al menos 10 periodistas independientes, de sitios como Cubanet News, Periodismo de Barrio y Diario de Cuba, que estaban cubriendo los estragos del meteoro, fueron detenidos por las autoridades cubanos por no tener “acreditaciones”, las cuales solo son otorgadas a los medios oficiales de Cuba y la prensa internacional reconocida en la isla.

Rafael Gordo es un periodista freelance que colabora con medios como Diario de Cuba y la revista digital El Estornudo. Desde su perspectiva hace falta fortalecer las técnicas de investigación periodística, y ampliar los ángulos desde los que se abordan los hechos noticiosos.

“La prensa independiente, toda la prensa diría yo, debe dejar de atender los huecos en las calles y ocuparse de los asuntos más profundos. El hueco en la calle puede originar un asunto más profundo: el problema de la vialidad en Cuba, que es producto de la mala ejecución del presupuesto estatal. Pero quedarse solamente en el hueco de la calle, a mí me parece falta de esfuerzo. La metáfora plantea un asunto más profundo: la investigación”.

Jorge Rodríguez Camejo, periodista del sitio digital Diario de Cuba, afirmó que la restricción, esencialmente económica, para el uso del internet (2.5 dólares la hora), y el poco acceso a las fuentes de información son un gran obstáculo al momento de investigar.

“La falta de software y entrenamiento para crear bases de datos seguras, como complemento de nuestro trabajo. Hay poca metodología para generar un periodismo de investigación más eficaz, y también para la creación de equipos de trabajo”, agregó Rodríguez.

A esto se debe agregar el decomiso de equipos por parte de la “seguridad del Estado” cubana. El Instituto Cubano para la Libertad de Expresión (ICLEP) indicó que a sus periodistas les han confiscado 33 equipos de trabajo en los últimos 14 meses, de acuerdo con un informe dado a conocer en el mes de septiembre

Aun con este panorama, no todo está perdido. El pasado 28 de septiembre, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) publicó un informe especial sobre la situación de prensa en Cuba. El CPJ reconoce “una animada blogosfera, un número cada vez mayor de sitios web de noticias que contienen investigaciones periodísticas y opiniones, y una innovadora generación de periodistas independientes”, pero advierte que el “restrictivo marco jurídico de la isla… limita la libertad de expresión con el pretexto de proteger la independencia o integridad territorial del Estado”. Este contraste es el reflejo de la situación del periodismo cubano.

Lo que es un hecho es que a pesar de los diferentes obstáculos a los que se enfrenta el nuevo periodismo cubano, el anhelo de la mayoría de los periodistas por contar historias ignoradas y deslindarse del periodismo oficial y opositor es grande.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Ayotzinapa: dónde están las figuras clave en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes

Ocho años después de la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero, los mexicanos siguen exigiendo respuestas.
26 de septiembre, 2022
Comparte

La desaparición de 43 estudiantes en México el 26 de septiembre de 2014 sacudió a la sociedad mexicana, expuso la gravedad de la corrupción gubernamental y mostró la espiral de violencia que ya había dejado miles de muertos.

Ocho años después, aún se desconoce qué sucedió realmente ese día.

Aproximadamente a media hora en automóvil desde la pequeña ciudad de Cocula, se dijo que un basurero fétido en las colinas era el lugar donde habían sido enterrados los 43 estudiantes que desaparecieron mientras viajaban juntos a una protesta.

Fue allí, en medio de montones de desechos cotidianos donde, según las autoridades mexicanas, miembros del grupo criminal Guerreros Unidos mataron y quemaron a los estudiantes, todos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, después de haber sido secuestrados por agentes de policía corruptos, en la ciudad cercana de Iguala, y entregados al grupo criminal.

Pero en 2016 investigadores independientes refutaron la teoría del gobierno de que los estudiantes fueron asesinados y quemados en el basurero, una de las falsedades más relevantes en un caso que ha puesto al descubierto la doble batalla de México contra la corrupción profundamente arraigada y la violencia desenfrenada.

Ocho años después, solo se han identificado los restos de tres estudiantes.

Ahora, después de años de intenso escrutinio público y críticas, una Comisión de la Verdad creada por el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha reformulado el hecho como un “crimen de Estado” y un encubrimiento que involucra a decenas de miembros de grupos criminales, militares, policías locales, estatales y federales, en un hecho que tocó hasta los niveles más altos del gobierno de México.

El público continúa protestando por los fracasos de dos gobiernos sucesivos para descubrir la verdad de lo que sucedió.

En el octavo aniversario del caso, algunos de los actores clave han sido detenidos, otros han desaparecido y aún se sigue buscando respuesta sobre lo que ocurrió con otros.

Jesús Murillo Karam, exprocurador general

El viernes 19 de agosto, el exprocurador general de México, Jesús Murillo Karam, fue arrestado en relación con el caso.

Como procurador general del gobierno de Enrique Peña Nieto, abrió la investigación original sobre la desaparición de los estudiantes.

Jesús Murillo Karam

Getty Images
Jesús Murillo Karam era el procurador general de México cuando desaparecieron los estudiantes.

Fue acusado de desaparición forzada, tortura y obstrucción a la justicia en relación con los estudiantes desaparecidos.

El sucesor de Peña Nieto, López Obrador, dijo que el papel de Murillo Karam en los arrestos falsos después de las desapariciones fue una “prueba” de que supervisó un gran encubrimiento destinado a proteger al gobierno federal de la responsabilidad.

En declaraciones ante un juez el 24 de agosto, Murillo Karam señaló que, si bien estaba dispuesto a aceptar algunos errores de investigación, nadie había podido ofrecer de manera convincente otra versión de lo que les sucedió a los estudiantes.

Ahora está procesado. Si bien no se ha anunciado una fecha para un posible juicio, un juez dictaminó que permanecerá en prisión preventiva hasta entonces.

Tomás Zerón, exjefe de la Agencia de Investigación Criminal

El exdirector de la ahora desaparecida Agencia de Investigación Criminal de México, Tomás Zerón, fue acusado por el gobierno de López Obrador de torturar a testigos en el caso, incluido un miembro de Guerreros Unidos, para ayudar a respaldar la versión del caso del gobierno.

También es buscado por presunta manipulación de pruebas. Zerón negó los cargos, que ha descrito como motivados políticamente.

Tomas Zeron

Getty Images
Se cree que Tomás Zerón está en Israel.

Según los informes, en 2019 Zerón huyó a Canadá y en julio de 2021 funcionarios israelíes y mexicanos dijeron que Zerón huyó a Israel y solicitó asilo.

Desde entonces, México solicitó su extradición que, según el canciller Marcelo Ebrard, era de “máxima prioridad” para el gobierno de López Obrador. Las autoridades israelíes hasta ahora no han concedido la solicitud.

Según el último informe del gobierno mexicano, funcionarios se reunieron con Zerón en Tel Aviv en febrero para discutir la posibilidad de que regrese a México para responder a los cargos en su contra. Él permanece en Israel.

José Luis Abarca, exalcalde de Iguala

El alcalde de Iguala en 2014, José Luis Abarca, huyó del pueblo junto con su esposa, María de los Ángeles Pineda, a los pocos días del crimen. Fueron arrestados en la Ciudad de México más de un mes después.

Ambos siguen en prisión acusados de lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado.

Sin embargo, a pesar de las acusaciones de que estuvo involucrado en las desapariciones de estudiantes, algunos familiares de los 43 lo han defendido públicamente, e incluso realizaron una marcha en Iguala el mes pasado para pedir su liberación.

José Luis Abarca

Getty Images
Las autoridades anunciaron el arresto de José Luis Abarca en una conferencia de prensa en 2014.

El pasado 14 de septiembre, un juez lo absolvió de cualquier responsabilidad por el secuestro de Iguala, alegando falta de pruebas. Por separado, enfrenta cargos relacionados con el asesinato de dos activistas locales en 2013, además de los cargos de lavado de dinero y crimen organizado.

Ricardo Mejía, subsecretario de Seguridad Pública, prometió que el gobierno impugnaría el fallo. También descartó cualquier sugerencia de que el exalcalde sería liberado de prisión.

Guerreros Unidos

El grupo criminal acusado de matar a los estudiantes sigue activo. Según las autoridades mexicanas, está fuertemente involucrado en extorsiones y secuestros en Guerrero y otros dos estados mexicanos.

También se cree que produce y trafica heroína de México a Estados Unidos. Ahora se cree que está aliado con el Cártel Jalisco Nueva Generación, uno de los más poderosos de México.

A principios de agosto, las autoridades mexicanas anunciaron que 14 miembros de Guerreros Unidos se encontraban entre un grupo más grande de 83 personas buscadas para arresto en relación con la desaparición de los 43 estudiantes.

Otros 14 miembros del grupo, así como tres de sus familiares todos vinculados al caso han muerto desde entonces, algunos de ellos a manos de otros delincuentes o de las fuerzas de seguridad mexicanas. Otros murieron por causas naturales.

Las autoridades mexicanas también han sido acusadas repetidamente de torturar a presuntos miembros del grupo para obtener confesiones.

La tortura y confesión de seis miembros de Guerreros Unidos está en el centro de los cargos del gobierno contra Murillo Karam.

Otro miembro del grupo que se cree jugó un papel clave en el incidente de Iguala, Juan Salgado Guzmán, fue asesinado a tiros por la policía en septiembre de 2021.

El informe reciente del gobierno encontró una serie de “irregularidades” relacionadas con su muerte, lo que llevó a las autoridades a concluir que había sido “ejecutado” sin provocación después de haber sido herido y cuando ya no representaba una amenaza para los oficiales.

Soldados mexicanos

Getty Images
Soldados mexicanos buscando a los estudiantes desaparecidos en 2014.

El Ejército

Gran parte del misterio que rodea el secuestro de Iguala gira en torno a la participación de los militares.

Las autoridades confirmaron que el Ejército tenía un informante que viajaba con los estudiantes de Ayotzinapa el día de la desaparición y estaba al tanto de los movimientos antes de que ocurriera el ataque.

Las autoridades mexicanas han dicho que los militares no hicieron nada para encontrar al informante, que se encuentra entre los que siguen desaparecidos.

Además, los militares han sido acusados por expertos de ocultar información que podría haber ayudado a localizar a los estudiantes. Imágenes de drones parecían mostrar a marinos mexicanos manipulando evidencia en el vertedero de Cocula.

El 15 de septiembre, las autoridades mexicanas anunciaron el arresto de un general retirado del Ejército, José Rodríguez Pérez, en relación con el secuestro de Iguala. Rodríguez tenía el grado de coronel al momento del hecho y estaba a cargo de una unidad estacionada en Iguala.

Otros dos oficiales militares también fueron arrestados.

No está claro qué evidencia tiene el gobierno contra Rodríguez. Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, dijo a los periodistas que miembros del grupo criminal retuvieron a seis de los estudiantes en un antiguo almacén antes de entregárselos al entonces coronel, quien presuntamente ordenó que los mataran y se deshicieran de sus cuerpos.

En total se emitieron recientemente órdenes de arresto contra 20 miembros de las Fuerzas Armadas, incluidos comandantes y soldados de los dos batallones diferentes que estaban en Iguala en ese momento.

A pesar de la promesa del gobierno mexicano de responsabilizar a los militares por las violaciones de los derechos humanos, muchos de los problemas planteados por la investigación inicial de Iguala parecen no haber sido abordados.

Lee: Ayotzinapa: a ocho años, cinco nuevos arrestos, 21 órdenes de arresto canceladas, 121 absoluciones y ninguna sentencia


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ZRaWxiFPjYI&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.