Los ganadores del Premio Nobel que rechazaron el galardón porque quisieron o fueron obligados
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Los ganadores del Premio Nobel que rechazaron el galardón porque quisieron o fueron obligados

Te contamos quiénes son los seis ganadores del Premio Nobel que no aceptaron el galardón y los motivos por los que se negaron a recibirlo.
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Por BBC Mundo
8 de octubre, 2016
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Para muchos se trata de uno de los máximos honores a los que puede aspirar un escritor, economista, científico e incluso un político. Sin embargo, en la historia de la entrega de los Premio Nobel, que se remonta a 1895, no todos los ganadores han podido o han querido aceptar los galardones.

El sistema por el que se adjudica el reconocimiento fue establecido por el filántropo Alfred Nobel para reconocer a individuos u organizaciones que hayan llevado a cabo contribuciones excepcionales a la humanidad en el año anterior a su entrega.

A cada persona laureada se le entrega una medalla, un diploma y una suma de dinero.

Desde que se hizo la primera entrega en 1901, el Comité Noruego del Nobel ha otorgado casi 600 premios en las diferentes categorías: física, química, medicina, ciencias económicas, literatura y paz.

Pero hubo algunos premiados que no quisieron aceptar el galardón o fueron obligados a no hacerlo.

Jean-Paul Sartre

El escritor francés Jean-Paul Sartre fue uno de los principales representantes del existencialismo en Francia.

Jean-Paul Sartre
Jean-Paul Sartre murió en 1980.

La gran obra de Sartre, “El Ser y la Nada”, en la que expuso de manera teórica sus tesis sobre el existencialismo, tiene sus raíces fuertemente hundidas en la catástrofe que significó para Europa la Segunda Guerra Mundial.

Su obra trascendió la perspectiva filosófica e ideó el concepto del comunismo existencialista, el cual plasmó magistralmente en su novela “La náusea” de 1939.

En ella representa al hombre a la deriva en un universo sin Dios, rehén de su propia libertad.

En 1964, se le concedió el Premio Nobel de Literatura, pero lo rechazó porque “consistentemente había declinado todos los honores oficiales”, señala en su página web el Premio Nobel.

Sartre lo consideraba un “premio burgués”.

Le Duc Tho

En 1973, el Nobel de la Paz le fue concedido conjuntamente al secretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger y al general y diplomático vietnamita Le Duc Tho.

Los dos funcionarios fueron claves en la firma del acuerdo de paz que se firmó para ponerle fin a la guerra de Vietnam.

Le Duc Tho
Cuando fue galardonado, Le Duc Tho no estaba convencido con que en su país había paz.

El acuerdo fue suscrito por ambos funcionarios y el presidente vietnamita Nguyen Van Thieu y permitió un cese el fuego y un intercambio de prisioneros de guerra.

Sin embargo, Le Duc Tho no aceptó el premio con el argumento de que en Vietnam no había paz.

Boris Pasternak

En 1958, el novelista y poeta moscovita Boris Pasternak fue nominado al Nobel de Literatura por “sus importantes logros tanto en la poesía lírica contemporánea como en el campo de la gran tradición épica rusa“, indica en su página web la organización del Nobel.

Pero pese a que inicialmente aceptó el honor, el autor de Doctor Zhivago fue obligado por las autoridades soviéticas a declinar el premio.

Imagen de la película Doctor ZhivagoUn clásico de la literatura rusa, “Doctor Zhivago” que fue llevado a la gran pantalla.

El trabajo de Pasternak, señala la organización, abordó varios temas como la naturaleza, la vida, la humanidad y el amor.

Su obra más aclamada, Doctor Zhivago, es ambientada en la Rusia de la Revolución Socialista de 1905 hasta la Segunda Guerra Mundial.

Las obras de Pasternak fueron prohibidas en 1958 por la Unión de Escritores Soviéticos tras la nominación del Nobel.

La medida rigió hasta 1988 cuando fue levantada por el líder soviético reformista Mijail Gorbachov.

Pero las obras completas nunca fueron editadas en su país natal hasta 2004.

El hijo de Pasternak, Yevgueni, había dicho que la obra “Doctor Zhivago” fue considerada “un desafío a la ideología de la mentira” cuando fue ilegalizada.

“Creo que a lo que los soviéticos objetaron más fue al espíritu de la novela”, dijo, en conversación con la BBC, Peter Finn del diario The Washington Post y coautor de “El Zhivago Affaire“.

Pensaban que estaba en contra de la revolución, que retrataba al Estado soviético en una luz muy negativa y que sencillamente era inaceptable”, señaló Finn.

Tres por orden de Hitler

De acuerdo con la revista especialidad Nature, en su edición de febrero de 1937, Hitler emitió un decreto en el que prohibía que cualquier ciudadano alemán recibiera el Premio Nobel.

“Este decreto ha sido emitido para evitar la repetición de los ‘vergonzosos hechos del pasado‘, que presumiblemente se refiere al premio Nobel de la Paz que el año pasado le fue concedido al pacifista alemán, Carl Von Ossietzky”, indicó la revista.

Ossietzky, quien también era periodista, se había opuesto abiertamente al Nazismo y a Hitler. Cayó preso en 1931 y estuvo en un campo de concentración.

Adolfo Hitler le prohibió a tres galardonados alemanes recibir el premio.

Richard Kuhn 

Kuhn fue un bioquímico que ganó el Nobel de Química en 1938 por su trabajo con los carotenoides y las vitaminas.

Philippe Petain junto a Adolf HitlerPese a la prohibición de Hitler, los tres científicos alemanes obtuvieron el diploma y la medalla tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

“Después de identificar dos tipos diferentes de carotenos con otros dos investigadores, Richard Kuhn estableció la existencia de un tercer tipo en 1933. También condujo investigaciones importantes sobre sustancias relacionadas llamadas carotenoides. Su desarrollo de técnicas cromatográficas fue importante en el aislamiento y la producción pura de sustancias”, indica la organización.

Adolf Butenandt

El también bioquímico Adolf Butenandt obtuvo el Nobel de Química en 1939 por sus investigaciones sobre las hormonas sexuales. Le fue concedido conjuntamente con el científico croata Leopold Ruzicka.

En las la década de los años 30, Butenandt contribuyó a mapear varias hormonas que se presentan respectivamente en hombres y mujeres.

“Después de determinar la composición de la hormona sexual femenina estrógeno, logró definir su estructura y una hormona relacionada, el estriol. También consiguió producir, por primera vez, una hormona sexual masculina en estado puro y determinar su composición química. Fue llamada androsterona”, señala la organización.

Gerhard Domagk 

Gerhard Domagk fue un patólogo y bacteriólogo que ganó el Nobel de Medicina en 1939.

Gerhard DomagkGerhard Domagk ganó el Premio Nobel en 1939.

“Durante el siglo XIX, los doctores descubrieron que muchas enfermedades son causadas por infecciones, por ataques de microorganismos. Esto llevó a investigar compuestos químicos para combatir bacterias y otros microorganismos. El desafío se consideraba imposible, pero en 1932 Gerhard Domagk y sus colegas demostraron con experimentos en ratones que las sulfamidas podían ser usadas para contraatacar bacterias que causan el envenenamiento de la sangre. El descubrimiento se convirtió en la base para la creación de varios fármacos sulfa, el primer tipo de antibiótico”, indica la organización.

Posteriormente, los tres científicos recibieron el diploma y la medalla, pero no el dinero que incluye el premio.

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Qué es la fatiga de decisión, el gran reto de las plataformas de "streaming" para no perder consumidores

Al acabar el día y tras la toma de muchas decisiones, los espectadores no son capaces de elegir qué ver en Netflix o Amazon y terminan por desconectar. Los gigantes del streaming pondrán en marcha un botón que elija por nosotros y nos evite la "fatiga de decisión".
Getty Images
29 de marzo, 2021
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Uno de los puestos de trabajo más decisivos en el mundo de la televisión es el del programador.

La persona que decide qué se ve en cada momento: si un concurso va al prime time, si es mejor colocar en esa franja horaria una película…

De hecho este es uno de los factores que deciden si un contenido tiene éxito entre la audiencia o no.

Normalmente, el puesto tiene tanta responsabilidad que la decisión recae en un equipo de personas.

Pero el uso de los servicios de streaming nos ha convertido a todos en programadores, y eso lleva a muchos a dedicar más tiempo a decidir qué contenido van a ver que lo que se tarda luego en verlo, o a quedar paralizados ante tantas posibilidades.

Es la fatiga de decisión.

Este término fue acuñado por Roy F. Baumeister, psicólogo social y autor de “La fuerza de voluntad: Redescubriendo la mayor fuerza humana”.

Es el desgaste mental que padece una persona al verse sometida diariamente a un cúmulo de informaciones que necesitamos para tomar decisiones.

Mujer cansada en el sofá

Getty Images
A veces se tarda más tiempo en elegir qué ver que en verlo.

Lo primero que le explica a BBC Mundo Rafael Penadés, psicólogo del Hospital Clínico de Barcelona y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, es que la fatiga de decisión no es un trastorno clínico, pero es un fenómeno real que sufren miles de personas cada día.

A lo largo del día, tenemos que elegir muchas cosas. Algunas son sencillas -qué comer o qué ropa elegir- y otras son mucho más complicadas porque tendrán consecuencias a largo plazo -qué tengo que hacer primero o qué es más importante-.

2.000 decisiones por hora

Algunos estudios han calculado que una persona toma unas 35.000 decisiones al día.

Es decir, unas 2.000 decisiones por hora que estamos despiertos.

La principal consecuencia de estos procesos es el cansancio, un menor autocontrol y menor fuerza de voluntad.

“Tomar decisiones consume energía mental”, dice Penadés.

Mujer eligiendo entre dos vestidos

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Algunas decisiones son sencillas, otras pueden tener consecuencias a largo plazo y requieren un proceso mental más elaborado

“Los procesos mentales se dividen en dos tipos: los automáticos y los procesos controlados, que exigen un control continuo sobre ellos. Justamente son éstos los que consumen energía”, explica el especialista.

“Esto ocurre porque la parte del cerebro responsable de la toma de decisiones son los lóbulos frontales. Son las estructuras más complejas que tenemos en el cerebro y consumen muchos recursos”, añade.

“Algo que tendría que ser tan banal, como ver una serie o como poder disfrutar de una comida, se vuelve algo serio en tu en tu vida y que va a influir en tu estado emocional“, explica la psicóloga Timanfaya Hernández, codirectora del gabinete Globaltya Psicólogos.

Por eso, cuando llegamos al sofá después de una larga jornada de trabajo, a veces resulta extremadamente difícil elegir qué ver. Estamos saturados y nos sobreviene una incapacidad para seguir tomando decisiones.

La enorme oferta en el catálogo de servicios como el de Netflix o Amazon, aunque positiva a priori, puede hacer que no sea fácil conseguir ese rato de calma frente al televisor.

Amazon premium en una televisión

Getty Images
Amazon o Netflix están dispuestos a elegir por ti.

Decidir por ti

Tanto es así que los dos gigantes del streaming están desarrollando una nueva funcionalidad que haga más fácil decidir: un botón que reproduzca contenidos aleatoriamente basándose en nuestros gustos.

Ya no tienes que hacer nada, elije el algoritmo por ti.

Ambas tecnológicas están preocupadas porque han detectado que la “fatiga de decisión” está haciendo que muchos espectadores se vayan de la app sin consumir ningún contenido.

“Antes veíamos lo que decidía el programador de una sala de cine o de una televisión. Las películas que llegaban a los videoclubs ya habían pasado por el cine con lo que más o menos las conocíamos. Era bastante fácil tomar una decisión“, explica Elena Neira, experta en nuevos modelo de distribución audiovisual y autora del libro “Streaming Wars: La nueva televisión”.

Neira cree que el hecho de que las plataformas de streaming hayan decidido poner en marcha estas funciones de reproducción aleatoria tiene que ver con este cansancio a la hora de tomar decisiones y con nuestra capacidad limitada a la hora de gestionar la enorme oferta.

“Lo que los datos han demostrado a las plataformas es que nuestra capacidad de decisión a lo largo del día se va reduciendo, por lo cual necesitan una manera de eliminar la incertidumbre”, explica.

Portada del libro de Elena Neira

Editorial Planeta
“Netflix es que quizás el servicio que tecnológicamente está más avanzado y es el que ha desarrollado fórmulas para para combatir este problema”, dice la especialista Elena Neira.

En Netflix, la nueva función se llama “Play Something” en inglés o “reproducción aleatoria” en español.

El servicio confirmó a BBC Mundo que implementará esta función a todos los clientes en la primera mitad de 2021.

Al explicar por qué la plataforma está lanzando la “reproducción aleatoria” como una función permanente, el director de operaciones y director de productos, Greg Peters, dijo que a veces los usuarios acuden al servicio “y no están realmente seguros de lo que quieren ver”.

La función está diseñada para que los usuarios “nos indiquen que no quieren tener que buscar, sino hacer clic y nosotros elegiremos un título para que puedan ver al instante”, señaló.

En el caso de Amazon, la función parece más limitada aunque permitirá a los espectadores sintonizar episodios aleatorios de sus programas de televisión favoritos.

Función de Netflix

BBC
“Play Something” ya está disponible en Netflix a través de la televisión.

Neira cree que estos nuevos botones son además “una forma fantástica de mostrar nuevos contenidos que a lo mejor a priori la persona no estaría interesada y eliminan la decisión de la ecuación”.

“Lo que quieren las plataformas de streaming por encima de todos es que veamos contenido. Porque si vemos contenido estamos fidelizados y eso significa que seguiremos pagando mes a mes“, sentencia Neira.


https://www.youtube.com/watch?v=WHVHsbI4oYs&t=

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