Nahui Olin, la pionera del performance y de la liberación sexual en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cortesía Museo del Estanquillo

Nahui Olin, la pionera del performance y de la liberación sexual en México

Los desnudos de la pintora, modelo y poetista Carmen Mondragón, quien adoptaría el nombre náhuatl de Nahui Olin, son pioneros del performance; actualmente se presenta una exposición en el Museo del Estanquillo de la CDMX.
Cortesía Museo del Estanquillo
Por Julieta Riveroll Rodarte
7 de octubre, 2016
Comparte

Es 1925. Carmen Mondragón está vestida de monja, a la entrada del retablo mayor del Templo de San Francisco Xavier, en Tepoztlán; tiene la costumbre de retratarse desnuda, pese a ser hija del general porfirista Manuel Mondragón, detonador de La Decena Trágica, rompe de tajo con la moral victoriana en la etapa posrevolucionaria a tal grado que sus estudiosos consideran hoy a Carmen, quien adoptaría el nombre de Nahui Olin, como “baluarte del feminismo” en México.

Desde una mirada patriarcal, la pintora y poetisa jugó tres roles: el de Lilith, la primera mujer de Adán que, en la tradición judaica, se rebeló en busca de su propio placer; el de bruja, por ser capaz de atemorizar con su capacidad sexual y ser esclava de sus pasiones, y el de loca porque, según la leyenda, mató al bebé que tuvo con su esposo, el artista Manuel Rodríguez Lozano, cuya homosexualidad fue bien conocida: Olin pasó sus últimos días mendigando en la Alameda vestida con un abrigo de gatos disecados.

Como el conquistador que nombra el territorio para poseerlo, el paisajista e impulsor del muralismo, Dr. Atl, convirtió a Carmen Mondragón, su apasionada amante, en Nahui Olin, un nombre cosmogónico que ella asumió y defendió porque la diferenciaba del resto al no estar asentado en un “acta numerada”. A diferencia de la palabra náhuatl, que designa el 4 movimiento del Sol, ella escribía Olin con una l.

Sus desnudos fotográficos, captados por Antonio Garduño, Juan Ocón y la Metro Goldwyn Mayer entre 1925 y 1928, al pertenecer a la élite artística e intelectual de la época y ser reinterpretados como obras de arte, nunca objetos de consumo, según Tomás Zurian, curador de la primera gran retrospectiva de Nahui y coleccionista de su obra, quedan aparentemente circunscritos a la “alta cultura”.

2a Nahui Ollin I Museo del Estanquillo

Esos retratos formaron parte desde el inicio de la cultura de masas al divulgarse en la revista Ovaciones, dirigida a un público masculino, donde lo mismo aparecían desnudas tiples, coristas y modelos que notas deportivas.

Olin posó para Hollywood y su cuerpo desarropado se difundió a través de tarjetas postales. Varias de esas postales fueron comercializadas por la Compañía Industrial Fotográfica, a la que perteneció el estadounidense Charles B. Waite.

Sin desdeñar la voluntad de Nahui de hacerse dueña de su cuerpo, es innegable que estaba a la moda de las “flappers”, las  mujeres que usaban faldas cortas, se despojaron del corsé, fumaban, tomaban alcohol, llevaban el cabello corto (bob cut) y practicaban abiertamente su sexualidad.

El sexólogo Alfred Kinsey señala en Historia de las mujeres. El Siglo XX que para las jóvenes de la década de los 20 “el reconocimiento de la sexualidad femenina no era tanto una cuestión de rebelión como una manera de marchar con la multitud…”. El cine, las revistas y la publicidad se percataron de que el deseo sexual femenino existía para ser “explotado y satisfecho”.

Para sus estudiosos, sus desnudos resaltan el buen gusto, la elegancia de las poses, la belleza de las líneas, el afán de conocerse y expresarse. El testimonio de la sobrina nieta de Carmen Mondragón, Beatriz Pesado, en Nahui Olin, La mujer del Sol, deja entrever la intención de la tía:

“Me retraté desnuda porque tenía un cuerpo tan bello que no iba a negarle a la humanidad su derecho a contemplar esta obra”.

La misma pintora y poetisa evidencia su narcisismo durante la ausencia del Dr. Atl cuando le confiesa por escrito: “lo único que se me ocurre es desnudarme delante de un espejo y admirar mi belleza, que es tuya”. Y en otra ocasión, resentida con él, asegura ser “la ambición de todos los jóvenes bien de México”.

En esa época sus desnudos eróticos iban dirigidos al espectador “ideal”, el varón, y estaban destinados a adularlo. Fue precursora de la liberación sexual de la mujer en México, al tiempo que se sometió a la mirada masculina queriendo ser objeto de su contemplación.

2b Nahui Ollin Museo del Estanquillo

Nahui Olin no fue una protagonista ni heroína solitaria en la conquista de las libertades femeninas. En la elite cultural estaba acompañada por Antonieta Rivas Mercado, Lupe Marín, Tina Modotti y Frida Kahlo. En la cultura de masas, por las tiples del teatro de revista.

Se subió al barco de la ruptura sexual y estética de los años 20, atrapada, en varios aspectos, en la tradición patriarcal.

Sin ser estudiosa de Olin, la artista feminista por excelencia, Mónica Mayer, no se atreve afirmar si los desnudos de Nahui son feministas o liberadores, prefiere considerarla como pionera del performance porque no se limitaba a ser modelo.

“Jugaba a ser musa y artista simultáneamente”.

En el poema “Poso para los artistas”, Nahui se considera creadora de obras inéditas junto con los pintores, dibujantes y fotógrafos que la retratan.

“Hacen /cuadros / siempre /nuevos /cuando / yo poso” .

Desde el punto de vista de Mayer, su historia, como el de otras artistas, se observa desde una mirada romántica. Su obra se ha estudiado poco y son varias las interrogantes que faltan por responder, entre ellas si posó porque le pagaban y eso le permitía ser independiente.

La foto donde aparece vestida de monja al interior de la iglesia barroca, tomada por Garduño hacia 1925, es un gesto iconoclasta con el que inicia la exposición “¡Que se abra esa puerta! Sexualidad, sensualidad y erotismo”, exhibida en el Museo del Estanquillo. Iconoclasta porque esta mujer lejos estuvo de la moral y la prudencia sexual impuestas por el catolicismo.

Sobre la exposición

Nueve fotos de Nahui Olin, todas de Garduño, excepto la de su boda con Rodríguez Lozano, integran esta exposición, divididas en dos salas y pertenecientes a la Colección de Carlos Monsiváis.

Esta crónica visual de la historia de la sexualidad en México, del siglo XVI al XXI, recupera la visión de Monsiváis sobre el peso de la religión católica en el control de los cuerpos; las repercusiones de las teorías de Freud en México; la prostitución; el feminismo y el movimiento LGBTTTI.

El sarcasmo hace placentera la visita gracias a la curaduría Rafael Barajas “El Fisgón” y Alejandro Brito. A escasos centímetros de distancia del Manual de Urbanidad y Buenas Maneras, de Carreño, uno se topa con la imagen de una robusta y desnuda mujer con la mirada velada y un sombrero negro que disimulan su rostro.

Es casi inevitable no soltar la carcajada con las caricaturas que se burlan del clero, como la del sacerdote dispuesto a mostrarle al niño su parte “más humana”, o con la advertencia del cartón de Alberto Isaac: “Con eso de la pornografía hay que tener tanto cuidado con quien la practica como quien la define”.

Los curadores confrontan la visión de Vladimir Putin. El presidente de Rusia repudió recientemente la homosexualidad de Sergei Eisenstein abordada en la película de Peter Greenaway. Aquí los dibujos homoeróticos del cineasta y la fascinación que en él ejerció la abierta preferencia del poeta Elías Nandino por su mismo sexo hablan por sí mismos.

El Museo del Estanquillo se ubica en Isabel la Católica 26, esquina con Madero, en el Centro Histórico y la muestra podrá ser vista hasta el 23 de enero de 2017.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Irán lanza ataque: así son las dos bases estadounidenses impactadas por misiles

El gobierno iraní disparó cohetes contra dos bases estadounidenses, incluida una que parecía una "ciudad suburbana de Estados Unidos" después de la invasión en 2003.
8 de enero, 2020
Comparte

La base aérea estadounidense de Al Asad era tan grande que, luego de la invasión estadounidense en 2003, contaba con cines, piscinas, restaurantes y, no una, sino dos rutas internas de autobuses.

Fue construida en la década de 1980 para el ejército iraquí a unos 160 kilómetros al oeste de Bagdad, la capital del país.

Pero después de la invasión de Irak, comandada por el expresidente estadounidense George W. Bush, se convirtió en una de las bases más grandes de Washington, y sufrió una rápida transformación.

“Está justo en medio del desierto, y está rodeada por matorrales, desierto y rocas”, según reportó Oliver Poole para la BBC en 2006.

“Al entrar en la sección estadounidense, te encuentras con calles mucho mejores… en muchos sentidos, han tratado de recrear la configuración de una ciudad suburbana moderna de los Estados Unidos”.

Las instalaciones eran tan impresionantes que algunas tropas estadounidenses incluso la apodaron “Camp Cupcake”.

Un soldado estadounidense en Al Asad en 2004.

Getty Images
Un soldado estadounidense en Al Asad en 2004.

Una base con historia

Estados Unidos decidió retirarse de la base entre 2009 y 2010 y se la devolvieron a los iraquíes.

Cuando el autodenominado Estado Islámico (EI) invadió la provincia limítrofe de Anbar, la base fue atacada.

En 2014, el periodista de la BBC Quentin Somerville obtuvo acceso a Al Asad con la ayuda de un avión militar iraquí.

Los recuerdos de la ocupación estadounidense están en todas partes: proyectiles de artillería utilizados y dormitorios llenos de polvo, con paquetes de comida, sin comer, esparcidos por el suelo”, informó.

Pero ese mismo año, Estados Unidos regresó a Irak para combatir al EI y la base fue reconstruida.

Sin embargo, con muchas menos tropas, un aviador aseguró en 2017 que ahora el sitio “solo ofrece una fracción de la comodidad que solía ofrecer”.

mapa

BBC

1.500 soldados estadounidenses y aliados en Al Asad

El 26 de diciembre de 2018, el presidente Donald Trump realizó una visita a las tropas estadounidenses que hacían vida en la base.

“Los hombres y mujeres estacionados en Al Asad han desempeñado un papel vital en la derrota militar del EI en Irak y Siria”, afirmó.

Pero poco después admitió que temía por la seguridad de su esposa durante la visita. “Si hubieran visto por lo que tuvimos que pasar“, dijo a los periodistas.

En noviembre del año pasado, el vicepresidente de EE.UU. Mike Pence también visitó la base en el Día de Acción de Gracias.

Melania Trump en Al Asad en 2018.

AFP
Trump admitió que temía por la seguridad de Melania durante su visita a Irak.

Se estima que hay alrededor de 1.500 soldados estadounidenses y de coalición en Al Asad, y cerca de 5.000 en el país. Esta semana, en una votación no vinculante, el parlamento iraquí votó a favor de expulsarlos.

Como respuesta, el presidente Trump subió el costo de la base aérea de Al Asad.

“Tenemos una base aérea extraordinariamente cara”, dijo. “Su construcción costó miles de millones de dólares (…) No nos iremos a menos que nos paguen por ello”.

Quentin Sommerville en. Al Asad.

BBC
El periodista de la BBC Quentin Sommerville tuvo acceso exclusivo a la base aérea de Al Asad en 2014.

“3.600 militares y civiles de 13 naciones”

La otra base que fue atacada estaba en Irbil, la capital de la región del Kurdistán y una provincia relativamente estable en Irak.

En septiembre, el ejército de Estados Unidos dijo que Irbil albergaba a “más de 3.600 militares y civiles de 13 naciones diferentes“.

Esta base se usa para entrenar a las fuerzas locales. El mes pasado, el Comando Central de los Estados Unidos informó que las primeras instructoras militares en la región se habían graduado en Irbil.

El tiempo que permanecerán las tropas estadounidenses en Irak es incierto. Esta semana, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Mark Esper, se vio obligado a negar que Estados Unidos retirará sus tropas del país.

Mapa de las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente.

BBC

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=r-a-BXQAkJY

https://www.youtube.com/watch?v=tuYURBKMZzc&t=

https://www.youtube.com/watch?v=Ukb6MjvW83Q

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.