Detienen al expresidente de El Salvador, Tony Saca, por peculado y lavado de dinero
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AP Archivo

Detienen al expresidente de El Salvador, Tony Saca, por peculado y lavado de dinero

Junto con Saca fueron arrestados César Funes, quien se desempeñó como secretario de la Juventud en El Salvador, y Julio Rank, ex secretario de Comunicaciones.
AP Archivo
Por SAN SALVADOR, El Salvador (AP)
30 de octubre, 2016
Comparte

La policía salvadoreña arrestó el domingo al expresidente Tony Saca, quien será procesado por los delitos de peculado, agrupaciones ilícitas y lavado de dinero, informó la Fiscalía General de la República.

Junto con Saca fueron arrestados César Funes, quien se desempeñó como secretario de la Juventud, y Julio Rank, ex secretario de Comunicaciones.

Otros arrestados son Pablo Gómez, Francisco Rodríguez, Jorge Alberto Herrara y Elmer Charlaix, quien fuera el secretario privado del expresidente durante su mandato de 2004 a 2009, se informó en comunicados de prensa de la Fiscalía y la Policía.

Las capturas de Saca, Funes y Rank, se realizaron en momentos que asistían a la fiesta del casamiento de uno de los hijos del exmandatario.

Todos los arrestados fueron trasladados a los calabozos de la División Antinarcóticos de la Policía Nacional Civil.

Al conocer que había una orden de arresto en su contra, el ex secretario privado Charlaix se presentó voluntariamente a las instalaciones de la policía para responder a las acusaciones.

“Puedo entrar a platicar. Hay una orden de captura en contra mía y vengo a entregarme”, dijo para que le permitieran ingresar al cuartel policial.

“Vengo hacerle frente a las acusaciones que me están haciendo y a ponerme en manos de la justicia”, agregó Charlaix cuando insistía que abrieran las puertas de las instalaciones y era abordado por más de un centenar de periodistas.

La Fiscalía informó que el expresidente Saca, Charlaix, Pablo Gómez y Francisco Rodríguez serán acusados de peculado, agrupaciones ilícitas y lavado de dinero.

A Rank y a Funes se les acusa de agrupaciones ilícitas y caso especial de lavado de dinero, mientras que a Herrera se le acusa de peculado y agrupaciones ilícitas.

Recientemente la Corte Suprema de Justicia ordenó a un tribunal civil que iniciara un juicio civil por enriquecimiento ilícito contra Charlaix, quien no habría podido justificar la procedencia de 18.7 millones de dólares en sus cuentas personales cuando desempeño el cargo.

Durante la investigación se conoció que Charlaix habría transferido fondos de las cuentas institucionales a cuentas personales.

Según las investigaciones de la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, se determinó que 5.8 millones de dólares fueron a parar a las cuentas personales de Charlaix y que 15 millones de dólares se depositaron en cuentas personales del expresidente Saca. Otros funcionarios de su gobierno y para el partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y dirigentes de esa institución política.

El expresidente Saca ya enfrenta un juicio civil por enriquecimiento ilícito.  La Fiscalía lo acusa de incrementar en 3.9 millones de dólares su patrimonio cuando fungió como mandatario, mientras que a su esposa Ana Ligia Mixco la denunció por no justificar el origen de 589,608 dólares.

Saca es el tercer exmandatario procesado judicialmente por enriquecimiento ilícito o desvío de recursos durante sus mandatos.

El ex presidente Mauricio Funes, que gobernó el país de 2009 a 2014, y se encuentra asilado en Nicaragua, enfrenta junto con su exesposa y uno de sus hijos un juicio civil por enriquecimiento ilícito y de acuerdo con las investigaciones de la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, el exmandatario y su familia deberán de justificar el origen de 728 millones 329,74 dólares.

La demanda civil incluye a la ex primera dama y actual secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, y uno de sus hijos Diego Roberto Funes Cañas.

El expresidente Francisco Flores (1999-2004) murió recientemente al sufrir un derrame cerebral en arraigo domiciliario a la espera de un juicio en su contra por el desvío de 15 millones de dólares que llegaron al país para ayudar a los damnificados de los terremotos de 2001.

Gran parte de ese dinero fue a parar a las cuentas del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que lo llevó al poder.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Elecciones en EU: el futuro de Trump y otras 3 cosas que están en juego en la batalla por el Congreso

Según el corresponsal político de la BBC en Washington, uno de los temas fundamentales que ha dominado la discusión ha sido el aborto.
8 de noviembre, 2022
Comparte

Sin que sus nombres estén en las papeletas, Joe Biden y Donald Trump se han convertido en protagonistas de una intensa campaña electoral que ha vuelto a poner de relieve la división que vive Estados Unidos.

El país celebra este 8 de noviembre las elecciones de mitad de término, las llamadas “midterms”, y se prevé que el resultado tenga un gran impacto en los dos años que quedan de la presidencia de Biden (y más allá).

En EE.UU. se renueva la Cámara de Representantes y una parte del Senado cada dos años: en unos casos en coincidencia con las presidenciales y en otros en la mitad del período presidencial, de ahí el nombre de los comicios.

Es por eso que muchos ven esta elección como un referendo al presidente de turno. Y es muy común que, en ese proceso, el partido que ocupa la Casa Blanca tienda a perder escaños.

El Partido Demócrata obtuvo en la elección de 2020 una mayoría en la Cámara y un empate en el Senado que en realidad es mayoría porque el voto del desempate recae en la vicepresidenta Kamala Harris.

Eso le ha permitido a Biden aprobar algunos de los planes de su ambiciosa agenda legislativa.

Para los republicanos es un momento clave: estas serán las primeras elecciones desde que Trump salió de la Casa Blanca, y serán el mejor indicador del exmandatario para decidir si se lanza o no como candidato presidencial para 2024.

Además, si los republicanos toman el control de cualquiera de las cámaras, podrían frenar efectivamente la agenda de Biden.

También podrían controlar los comités de investigación del Congreso, por lo que podría poner fin a la investigación que se lleva a cabo sobre el ataque al Capitolio de EE.UU. del 6 de enero de 2021, aunque se espera que su trabajo termine a finales de año.

El corresponsal político de la BBC en Washington Anthony Zurcher compartió algunos de los que él considera que serán los puntos clave de esta elección.

1. Derechos o restricciones al aborto

Un cambio en la composición en el congreso puede tener un impacto directo en el día a día de los estadounidenses. Un buen ejemplo es el caso del aborto.

En junio, la Corte Suprema revocó el fallo Roe vs. Wade que otorgaba protección constitucional al aborto en el país.

Ambos partidos ya tienen proyectos legislativos que van a intentar implementar en el ámbito federal si ganan el control del Congreso en noviembre.

Los demócratas prometen defender el derecho de las mujeres a abortar, mientras que los republicanos han propuesto una prohibición federal del aborto más allá de las 15 semanas de embarazo.

A nivel estatal, el resultado de las contiendas legislativas locales y de gobernador en estados clave como Pensilvania, Wisconsin y Michigan podría significar que esos sitios impongan mayores restricciones al aborto.

Pero cualquiera de los partidos que gane el control del Congreso -y el poder en los estados- tendrá la posibilidad de impactar el enfoque de políticas que van más allá del aborto.

Si los republicanos resultan victoriosos, se espera que la inmigración, los derechos religiosos y el crimen se conviertan en prioridades.

En contraste, para los demócratas los temas clave son el medio ambiente, la atención médica, el derecho al voto y el control de armas.

2. El regreso de Trump

El expresidente de EE.UU. Donald Trump, durante su inauguración, en 2017.

EPA
Muchos analistas creen que una posible candidatura de Trump en 2024 dependerá de los resultados de esta elección.

A diferencia de los últimos presidentes que han perdido contiendas electorales en EE.UU., Trump no se retiró de la política en silencio.

Pareciera que todavía tiene interés en regresar a la Casa Blanca en 2024, y las elecciones de mitad de término podrían terminar fortaleciendo su posición o frustrando sus esperanzas.

Si bien no aparece en la boleta electoral como candidato, el apoyo político de Trump a decenas de candidatos republicanos sí que lo está.

A pesar de las objeciones de algunos líderes en el partido, el expresidente logró darles impulso a algunos de los candidatos al Senado -como el exjugador de fútbol americano Herschel Walker en Georgia, el médico de televisión Mehmet Oz en Pensilvania y al autor populista JD Vance en Ohio- para que superaran a republicanos más tradicionales en las elecciones primarias.

Si estos candidatos ganan, podría argumentarse que los instintos políticos de Trump son agudos y que su tipo de política conservadora tiene un atractivo nacional.

Pero si los republicanos se quedan cortos en el Congreso, y es por el fracaso de los candidatos poco convencionales seleccionados por Trump, el expresidente podría cargar con la culpa.

Tal resultado aumentaría las esperanzas de los rivales presidenciales de Trump dentro del partido.

Tanto el gobernador de Florida, Ron DeSantis, como el gobernador de Texas, Greg Abbott, están listos para la reelección en noviembre y podrían usar los resultados en esas contiendas como trampolín para sus propias campañas a ganar la nominación republicana en 2024.

3. El futuro de Joe Biden

Las elecciones de mitad de período normalmente se ven como un referéndum a los dos primeros años de un mandato presidencial; y es por esto que, históricamente, el partido en el poder sufre una derrota.

El presidente estadounidense Joe Biden en un evento.

Reuters
La elección de mitad de término es vista como un referendo al presidente actual.

Los índices de aprobación de Biden se han mantenido bajos durante más de un año.

Si bien los demócratas parecen haberse recuperado un poco, la alta inflación y las preocupaciones por el estado de la economía representan una batalla cuesta arriba para que el partido gobernante logre mantener el control de ambas cámaras del Congreso.

En sus primeros dos años como presidente, Biden logró que se aprobaran leyes nuevas en temas como cambio climático, control de armas, inversión en infraestructura y pobreza infantil, a pesar de contar con mayorías estrechas en el Congreso.

Sin embargo, si el control de cualquiera de las dos cámaras pasara al Partido Republicano, este tendría el poder de evitar que el Congreso apruebe proyectos de ley demócratas y el resultado sería un estancamiento legislativo.

Una mala noche para los demócratas se interpretaría también como una señal de la continua debilidad política del presidente, y podría volver a revivir los llamados para que Biden le deje el camino abierto a otro candidato demócrata cuando comience la campaña presidencial de 2024.

Sin embargo, el presidente y sus asesores insisten en que van por la reelección y solo se ha visto una vez en la política moderna que un presidente en el cargo pierda la nominación de su partido en las primarias.

4. ¿Qué pasa con los que no reconocen la elección de 2020?

Marjory Taylor Greene

Reuters
Varios candidatos republicanos han cuestionado abiertamente la legitimidad de la elección que en 2020 llevó a Joe Biden a la presidencia.

Las elecciones de mitad de período de 2022 van a ser las primeras elecciones federales desde que tuvo lugar el asalto al Capitolio de EE.UU. el 6 de enero de 2021, en el que partidarios de Trump intentaron impedir que los congresistas certificaran la victoria electoral de Joe Biden.

Lejos de amainarse después de los disturbios, Trump ha insistido en sus cuestionamientos a los resultados de la elección y ha apoyado activamente a los candidatos republicanos que dicen que les robaron la victoria.

Muchos de estos candidatos, como los nominados a secretario de Estado Mark Finchem en Arizona y Jim Marchant en Nevada y el candidato a gobernador Doug Mastriano en Pensilvania, se postulan para cargos en los que tendrán al menos algún tipo de control sobre los sistemas electorales de su estado de cara a la contienda presidencial de 2024.

Estos políticos, si son elegidos, podrían negarse a certificar los resultados electorales en sus estados si se viera en el país una elección reñida para la presidencia.

También podrían unirse a demandas contra algunoos condados, argumentando denuncias de corrupción electoral, o podrían promulgar nuevas reglas y regulaciones para restringir ciertos métodos para ejerccer el voto, como lo es la votación por correo.

En la elección de 2020, varios funcionarios republicanos estatales se negaron a ceder ante la presión de Trump para revertir los resultados en diferentes sitios.

Si en dos años hay una elección tan reñida como la de 2020, podría verse un resultado muy distinto a este tipo de desafíos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.