Santos y Uribe se reunirán para tratar de rescatar el acuerdo de paz en Colombia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AP

Santos y Uribe se reunirán para tratar de rescatar el acuerdo de paz en Colombia

El presidente y el expresidente colombiano –que se ha opuesto al acuerdo de Colombia con las FARC– se reunirán para tratar de rescatar el pacto por la paz.
AP
Por AP
4 de octubre, 2016
Comparte

El presidente Juan Manuel Santos se movió rápidamente en dos frentes en un intento por salvar un acuerdo de paz rechazado en un estrecho margen por los votantes colombianos, con la celebración de conversaciones en Cuba con los rebeldes izquierdistas y una invitación para reunirse cara a cara con su principal oponente.

Los funcionarios del gobierno encabezados por el jefe negociador Humberto de la Calle se reunieron el martes con los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en la capital cubana a fin de comprobar la disposición de los guerrilleros de reabrir las negociaciones.

No hubo comentarios inmediatos por parte del gobierno o de las FARC. Cualquier renegociación daría lugar probablemente a términos y compromisos más estrictos para los rebeldes que los que están contenidos en el acuerdo alcanzado en agosto.

Desde que los acuerdos fueron rechazados en el plebiscito el domingo, los jefes de las FARC han dejado claro que no tienen la intención de reanudar el conflicto armado y han argumentado que el voto negativo no tiene implicaciones legales y que el acuerdo firmado la semana pasada frente a varios jefes de Estado es definitivo.

Si Santos necesita de la colaboración de los rebeldes para evitar que el acuerdo de paz naufrague, ambas partes requieren de la ayuda del hombre que dirigió la campaña del “no” al acuerdo: Álvaro Uribe.

Santos y Uribe se han citado para el miércoles para un encuentro inusual que según algunos analistas podría sentar las bases para incorporar a la oposición en una posible renegociación de lo acordado con los guerrilleros.

Santos indicó en su cuenta de Twitter que invitó “a dialogar este miércoles con ánimo constructivo en pro de la paz” a Uribe, así como al exgobernante Andrés Pastrana. La presidencia confirmó posteriormente que esos encuentros privados se celebrarán el miércoles y por separado.

Santos fue ministro de Defensa del gobierno de Uribe, y el exmandatario le ayudó a ser elegido presidente pero los dos se convirtieron en rivales viscerales poco después de que Santos asumiera el cargo en el 2010.

Santos ha tratado de extender una rama de olivo a su rival popular tras la sorprendente derrota en el plebiscito del domingo a raíz del triunfo del “no” al acuerdo de paz firmado con las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La canciller colombiana María Ángela Holguín dijo el martes en rueda de prensa que el gobierno está dispuesto a escuchar las razones que llevaron a los opositores como Uribe a rechazar el acuerdo, aunque aclaró que la decisión sobre si se reabre el proceso dependerá de los rebeldes.

Uribe dirigió la campaña del “no” con el argumento de que las disposiciones del acuerdo que evitarían que rebeldes que cometieron crímenes de guerra graves fueran a la cárcel y en lugar de ello abrirles las puertas con escaños en el Congreso son un mal ejemplo e insulto a las víctimas, además de que podría ser aprovechado por bandas criminales.

La reunión tendrá lugar luego de que Santos llamase el domingo por la noche a los partidos políticos para un diálogo tras el triunfo estrecho de los opositores al acuerdo de paz, rubricados por Santos y el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño o “Timochenko”, el 26 de septiembre ante varios jefes de Estado.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El estado de EU donde aún es legal la esclavitud más de 150 años después de la abolición

La esclavitud sigue siendo legal como castigo por un delito para los presos condenados. Un estado del sur de Estados Unidos decidió en las últimas elecciones de medio término mantener el trabajo forzado en las cárceles. ¿Por qué?
3 de diciembre, 2022
Comparte

“Todas las personas detenidas como esclavos” dentro de los estados rebeldes “son y en adelante serán libres”.

Así, el presidente estadounidense Abraham Lincoln emitió la Proclamación de Emancipación el 1 de enero de 1863.

Sin embargo, y 159 años después, aún existe una excepción. La esclavitud sigue siendo legal como castigo por un delito para los presos condenados.

En las últimas elecciones de medio término en Estados Unidos, cinco estados votaron por eliminar el trabajo forzoso en las cárceles.

Los electores de Alabama, Oregón, Tennessee y Vermont decidieron el 8 de noviembre pasado eliminar de las constituciones estatales las exenciones que permiten la esclavitud o la servidumbre involuntaria, en un esfuerzo por prohibir la esclavitud por completo.

El resultado podría permitir a los presos presentar demandas contra el trabajo forzoso en el sistema de justicia penal, dicen expertos.

Entrada a la prisión de máxima seguridad de Luisiana.

Getty Images

Pero un quinto estado decidió mantener la legalidad del trabajo forzado en las cárceles: Luisiana.

¿Por qué?

Hacemos un repaso de esta particular situación en el mardo del Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud que se conmemoró este 2 de diciembre.

“Angola”

El trabajo penitenciario es una industria multimillonaria en Estados Unidos.

Unos 800 mil presos trabajan actualmente en Estados Unidos por centavos, o por nada, según las cifras que citan los expertos.

Siete estados no pagan a los trabajadores penitenciarios ningún salario por la mayoría de las asignaciones de trabajo y los presos pueden ser castigados si se niegan a trabajar, según un artículo del periodista de la BBC en Washington, Max Matza.

Un preso en la carcel "Angola"

Getty Images

Luisiana en particular tiene uno de los sistemas laborales penitenciarios más notorios del país.

La Penitenciaría Estatal de Luisiana es la única prisión de alta seguridad para hombres en el estado y la más grande de EU.

Ocupa un poco más de 72 kilómetros cuadrados, casi el tamaño de la isla de Manhattan, en Nueva York.

Es conocida como “La Alcatraz del sur” y como “Angola”, por el país africano de donde provinieron muchos de los esclavos que trabajaban en la plantación de algodón que existía en ese mismo lugar a finales del siglo XIX (algunos historiadores sostienen que este dato es erróneo porque el comercio internacional de esclavos fue prohibido en 1807, por lo que es poco probable que décadas más tarde los trabajadores de la plantación hubieran nacido en África).

En esta prisión están detenidos más de 5 mil hombres, un gran porcentaje de ellos son negros.

Entre la gran variedad de trabajos, los prisioneros todavía cultivan y cosechan algodón.

Prisión "Angola" en Luisiana en 1933.

Getty Images
Prisión “Angola” en Luisiana en 1933.

“Si los trabajadores se niegan a trabajar, son castigados. Peones bien educados trabajan en las casas de los capataces, cocinando y limpiando. Duermen en pequeños dormitorios y se les paga de dos a 20 centavos por hora, que solo pueden gastar en el lugar”, describe el diario The Washington Post.

¿Por qué Luisiana rechazó el cambio?

Luisiana votó a favor de mantener la excepción de la esclavitud en la votación de las elecciones de medio término después de que el legislador que había impulsado la iniciativa electoral se retractara.

Edmond Jordan, un representante estatal demócrata de la ciudad de Baton Rouge, dijo que retiró su apoyo inicial a la medida después de que una lectura más detallada de la ley propuesta lo llevó a creer que en realidad podría haber ampliado las protecciones para la esclavitud.

Actualmente, la ley establece que “están prohibidas la esclavitud y la servidumbre involuntaria, excepto en este último caso como castigo de un delito”.

La nueva propuesta sugería eliminar la frase “excepto en este último caso como castigo por un delito”.

Pero la redacción alternativa planteaba confusiones.

Se podía interpretar que tanto la esclavitud como la servidumbre involuntaria podrían permitirse en ciertas circunstancias pese a que en la Constitución vigente la esclavitud está explícitamente prohibida.

Un oficial vigila en la prisión "Angola".

Getty Images

En una entrevista con la BBC tras las elecciones del 8 de noviembre, Jordan dijo que retiró su apoyo porque no quería “hacer daño” y que mantener la ley no empeoría la situación actual.

Dijo que planea revisar el proyecto de ley y hacer campaña para que se apruebe en 2023.

Cuando se le preguntó si le preocupaba que la ley propuesta pudiera haber permitido la continuidad de la esclavitud, el legislador citó la decisión de la Corte Suprema en junio de invalidar el derecho nacional al aborto después de 40 años como ley establecida.

“Si me hubieras hecho esa pregunta hace un año, te habría dicho que la probabilidad de que fuera una amenaza sería casi nula, porque está prohibido a nivel federal”, afirmó.

“Pero después de Roe vs. Wade la reversión de cosas que alguna vez pensamos que eran leyes bien establecidas, no quiero correr el riesgo con algo que creemos que está bien resuelto”.

Cuestionamientos

Los defensores del cambio en la ley opinan que es necesario para prevenir el abuso de prisioneros.

Y esperan eliminar la misma exención de la Enmienda 13 de la Constitución de Estados Unidos, que abolió la esclavitud pero mantuvo un vacío legal.

Un grupo de prisioneros en "Angola" custodiados por oficiales armados en los campos de la cárcel de Luisiana en 1990.

Getty Images

Curtis Davis III, un exprisionero de Luisiana que fue indultado después de 25 años cuando se volvió a investigar su caso de asesinato, dijo que cree que hubo un “truco político” detrás de escena en las últimas elecciones.

Sus sospechas sobre el retiro de apoyo a la medida se deben a que el estado es uno de los pocos que aún condena a los presos a “trabajos forzados”.

Para Davis, a algunos legisladores les preocupa que el nuevo lenguaje en el proyecto de ley pudiera potencialmente invalidar las sentencias judiciales dictadas a miles de prisioneros en Luisiana.

Jordan negó que los trabajos forzados hayan contribuido a su decisión.

Pese al rechazo de Luisiana, Davis opinó que no está decepcionado de que su estado no haya cambiado la ley.

Según él, el objetivo principal es cambiar la Enmienda 13 de la Constitución de Estados Unidos, que reemplaza a las constituciones estatales.

Para cambiar la Enmienda 13 se requeriría una mayoría de dos tercios de ambas cámaras del Congreso de EU, o por una convención constitucional en la que dos tercios de las legislaturas estatales voten para apoyar el cambio.

Un hombre camina en uno de los pasillos de la prisión "Angola".

Getty Images

Todavía hay más de una docena de estados que incluyen un lenguaje que permite la esclavitud y la servidumbre involuntaria de los presos, según la agencia de noticias Associated Press.

Varios otros estados ni siquiera mencionan la esclavitud o el trabajo penitenciario forzoso en sus legislaciones.

Lee: Elecciones en EU: quién ganó, quién perdió y qué significan los resultados hasta ahora


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.