La peligrosa bomba de tiempo ambiental que dejan los narcolaboratorios en México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La peligrosa bomba de tiempo ambiental que dejan los narcolaboratorios en México

A pesar de la creciente producción de drogas sintéticas, las autoridades de México desconocen el impacto ambiental que ocasionan los narcolaboratorios.
Cuartoscuro
Por Alberto Nájar // BBC Mundo
5 de noviembre, 2016
Comparte

Desde hace varios años México aparece en la lista de los mayores productores de drogas químicas del mundo. Pero poco se conoce sobre el daño ambiental y de salud que el negocio causa en el país.

Las autoridades dicen que no existe una evaluación sobre el impacto por la operación de los “narcolaboratorios”, como se les conoce.

Es una parte del problema.

La otra es que tampoco hay un programa oficial que sea específico para atender las consecuencias de esas fábricas clandestinas de drogas sintéticas.

“Particularmente para eso no”, le dice a BBC Mundo Arturo Rodríguez Abitia, subprocurador de Inspección Industrial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

“Para nosotros, está fuera de nuestras capacidades visitar los laboratorios clandestinos “.

Seguridad primero

Así, en la mayoría de los casos, la limpieza de las zonas donde operan los laboratorios clandestinos está a cargo del Ejército y la Marina.

Sin embargo no siempre es posible realizar el proceso en las mejores condiciones, reconoce el funcionario.

La mayor parte de los narcolaboratorios se encuentran en selvas o zonas montañosas de difícil acceso.

Con frecuencia los militares destruyen las instalaciones después de enfrentamientos armados, o con el riesgo de sufrir un ataque de narcotraficantes.

“La seguridad de las fuerzas armadas que se encargan del combate a estas actividades es muy precaria”, señala Rodríguez Abitia.

En esas condiciones es necesario evaluar el daño que las sustancias químicas puedan causar al entorno, o proteger la vida de los militares.

Estadísticas

No está claro cuál de las dos decisiones prevalece. En todo caso, señala el subprocurador, por el sitio donde suelen encontrarse las instalaciones el impacto al medio ambiente suele ser “muy localizado”.

Hasta ahora, sin embargo, no se ha revisado el daño ambiental en esas zonas. Y al mismo tiempo el número de narcolaboratorios está en aumento.

En su informe de 2015 la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), establece que “el número de laboratorios de metanfetaminas descubiertos en México ha aumentado considerablemente desde 2008”.

Las sustancias para elaborar drogas sintéticas son extremadamente tóxicas.Las sustancias para elaborar drogas sintéticas son extremadamente tóxicas.

Además, “las autoridades estadounidenses han declarado que la mayor parte de la metanfetamina que circula en los Estados Unidos se fabrica en México”.

Entre 2006 y 2015 se localizaron 1.323 de estos sitios clandestinos, según informes de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Procuraduría (fiscalía) General de la República (PGR) y la Policía Federal.

Los datos fueron la respuesta a una petición ciudadana a las áreas de transparencia de información de las dependencias, y se publicó en medios locales.

En todo caso las cifras oficiales muestran una tendencia al alza. En 2014, según JIFE, las autoridades mexicanas destruyeron 131 narcolaboratorios.

Hasta septiembre de 2016, sólo en Michoacán, Jalisco, Guerrero, Estado de México y Sinaloa, se desmantelaron 134 según conteo de medios locales.

De acuerdo con la agencia antidrogas de Estados Unidos (EE.UU.), la DEA, son dos las organizaciones que controlan la producción de metanfetaminas, cristal y otras drogas químicas: los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

Los daños

¿Cuál es el fondo del problema?

La DEA compara el impacto de un laboratorio clandestino con el que causa una” pequeña bomba radiactivaLos daños generalmente no son inmediatos -depende del grado de exposición de la víctima- pero a largo plazo el contacto prolongado causa severos padecimientos de salud.

Por eso, en Estados Unidos, los sitios donde operan los narcolaboratorios son aislados por completo, y en casos extremos, los edificios o casas donde se localizan se destruyen hasta los cimientos.

La “remediación”, el término utilizado para considerar totalmente limpio y seguro un sitio contaminado, es un largo proceso, le dice a BBC Mundo Alberto Islas, director de la consultora Risk-Evaluation.

“Hacer esas limpias no es algo trivial, se puede tardar 15 o 20 años para dejar una zona como estaba antes, dependiendo el tiempo que hayan trabajado allí”, explica.

Estos procedimientos no suelen ocurrir en México. Cuando se localizan en zonas urbanas, los precursores para elaborar drogas se trasladan a empresas especializadas en destruir sustancias tóxicas.

Pero el sitio donde se confiscaron las sustancias se resguarda durante algunos meses, y después suele quedar abandonado mientras concluyen los juicios contra los responsables de fabricar las drogas… si es que fueron detenidos.

Operaciones en la montaña

Si los militares encuentran laboratorios en zonas aisladas el procedimiento es distinto.

Generalmente para ellos resulta peligroso mover las sustancias químicas, que pueden ser compuestos orgánicos, aromáticos, solventes o ácido clorhídrico, por ejemplo.

El contacto con ese material, por sí solo, es peligroso para los seres humanos.

Pero cuando se mezclan, como sucede en la producción de drogas sintéticas, el riesgo aumenta, dice Islas.

Sustacias químicasPor cada kilogramo de drogas sintéticas se producen cinco más de desechos tóxicos.

“Dependiendo de lo que estén utilizando se vuelve muy inestable y puede explotar”, explica.

En estos casos el procedimiento es el que recomienda la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, explica el subprocurador Rodríguez Abitia.

“Se buscan soluciones in situ y por ser de esta manera el control técnico de la destrucción no es tan estricto como ocurre con una empresa autorizada”, reconoce.

Así, la primera alternativa es incinerar los elementos confiscados, siempre y cuando no representen un riesgo mayor al hacerlo.

Otra posibilidad es neutralizarlas con otros elementos, de tal manera que se reduzca al máximo su toxicidad e impedir, además, ser utilizadas de nuevo por los narcotraficantes.

Y la última alternativa es confinarlas en una fosa que se excava en el lugar. Las sustancias se guardan en contenedores especiales, cuando se cuenta con ellos.

Los procedimientos dependen de la seguridad en el entorno donde militares destruyen los laboratorios. 

Los soldados, por cierto, son asesorados por la Profepa para protegerse y realizar la tarea lo mejor posible.

Pero en muchos casos el resultado es el mismo: los precursores químicos se quedan en las montañas y selvas.

Riesgos bajos

Hay que dimensionar el impacto ambiental de los narcolaboratorios, subraya el subprocurador Arturo Rodríguez.

Las zonas donde generalmente se establecen están lejos de áreas habitadas,como las regiones montañosas de Guerrero, Durango, Sinaloa o Michoacán.

Cuando se ubican en zonas pobladas el material se destruye de forma segura.

En México hay mayores fuentes de contaminación ambiental como las minas, añade el funcionario. “Causan un daño mil veces mayor que los laboratorios clandestinos”.

TijuanaEn lugares como Tijuana, al lado de la frontera con Estados Unidos, se han encontrado instalaciones de producción de drogas sintéticas.

Sin embargo, el problema es que no existen mediciones sobre el impacto de los narcolaboratorios, recuerda Alberto Islas.

En poblaciones como Tlajomulco, Jalisco, Culiacán, Sinaloa, o Tijuana se han localizado instalaciones dedicadas a la producción industrial de drogas sintéticas.

No son improvisados. “Tienen máquinas para elaborar las píldoras, no lo hacen a mano como en las montañas”, dice el especialista.

Los sobrantes se envían directamente al drenaje, sin tratamiento alguno para evitar riesgos.

No son pocos. JIFE y la DEA calculan que por cada kilogramo de drogas sintéticas se producen cinco más de desechos tóxicos.

Y en México se han desmantelado laboratorios con capacidad de producir mensualmente miles de kilos de cristal, metanfetaminas, ice y otras drogas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Código de las Familias: el referendo para legalizar el matrimonio igualitario en Cuba

En lo que es solo el tercer referendo en la historia del país desde la Revolución del 59, los cubanos decidirán si aprueban o no el matrimonio igualitario, en un país que hace décadas mandó a los homosexuales a campos de trabajos forzados.
25 de septiembre, 2022
Comparte

Los cubanos no votan para elegir a su presidente pero sí podrán hacerlo este domingo para aprobar, o rechazar, el marco legal que regirá sus relaciones familiares.

“¿Está usted de acuerdo con el Código de las Familias?” es la pregunta única que se formulará a los electores, con “sí” y “no” como opciones de respuesta en este inusual referendo, el tercero en la historia reciente del país tras los que ratificaron las constituciones de 1976 y 2019.

El matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción de hijos por parte de éstas o la gestación subrogada son algunas de las propuestas más destacadas y polémicas del documento de 104 páginas que busca reemplazar una normativa de 1975.

El plebiscito llega en un momento de profunda crisis económica en Cuba, donde la principal preocupación entre sus más de 11 millones de habitantes es capear la escasez de todo tipo de productos, desde alimentos y medicinas hasta artículos de aseo o ropa, y los cada vez más frecuentes apagones.

Hombre en Cuba junto a un cartel favorable al código de las familias.

Getty Images
La cada vez más difícil lucha diaria por la supervivencia en Cuba ha hecho que, para gran parte de la población, el referendo sobre las familias sea un asunto secundario.

Los principales cambios

El nuevo Código de las Familias se sometió a una consulta popular entre febrero y abril de este año en la que participaron 6,5 millones de cubanos, según el gobierno..

Además del llamado “matrimonio igualitario”, la posibilidad de que parejas del mismo sexo adopten niños o la “gestación solidaria” -subrogada sin fines de lucro-, el código contempla otros cambios en las interacciones familiares.

Por ejemplo, abre vías para penalizar a los agresores domésticos en aspectos como la custodia de sus niños, reparto de bienes o herencia; protege la comunicación entre los menores y sus abuelos en caso de divorcio, e incorpora legalmente a madrastras y padrastros como tutores.

También permite que los padres puedan elegir el orden de los apellidos de sus hijos y amplía -al menos sobre el papel, ya que esto requiere de recursos materiales- la protección de adultos mayores o discapacitados.

Otro punto destacado es la posibilidad de que los abuelos adquieran responsabilidad parental, algo importante teniendo en cuenta que en los últimos meses decenas de miles de cubanos de mediana edad han emigrado, en muchos casos dejando a sus progenitores al cuidado de los menores de la casa.

El “sí” contra el “no” al código

El gobierno ha emprendido una amplia campaña en favor del “sí” en la televisión, la radio y los diarios (en Cuba los medios son propiedad del Estado), en las redes sociales con los hashtags #YoVotoSi y #CodigoSi, en la calle con abundantes carteles e incluso en los centros educativos mediante sesiones especiales sobre el nuevo Código.

Todas las instituciones cubanas, desde el Consejo Electoral Nacional hasta el Tribunal Supremo, han secundado la campaña del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), dirigido por la influyente Mariela Castro, hija del exgobernante Raúl Castro.

Mariela Castro

Getty Images
Mariela Castro es desde hace años la adalid de la causa de la comunidad LGBT en el Estado cubano.

“El Código de las Familias aporta, amplía y contribuye a garantizar ampliamente los derechos de todas las personas y todas las familias. Contribuye a democratizar aún más las relaciones intergenéricas, intergeneracionales”, declaró Mariela Castro esta semana a la agencia Efe.

Gran parte de la comunidad LGBT en Cuba también apoya el “sí” en la votación del domingo.

“Que por fin en Cuba se reconozca legalmente la legitimidad del amor, las uniones y las vidas de miles de personas homosexuales es un motivo de celebración, y reivindica toda mi existencia y la de las personas de mi comunidad”, explicó a BBC Mundo el actor y prominente activista cubano Daniel Triana, de 25 años.

El activista Daniel Triana (izquierda) con otros miembros de la comunidad LGBT.

Daniel Triana
Daniel Triana (izquierda) con otros activistas y miembros de la comunidad LGBT.

Como en Cuba el Estado acapara la esfera pública, no existe una campaña articulada por el “no” en los medios de comunicación ni en la calle.

Quienes se oponen a la aprobación del nuevo Código de las Familias lo hacen sobre todo con mensajes en las redes y esgrimen diversos motivos, por lo general religiosos o políticos.

“No beneficia a la familia cubana la introducción en nuestra legislación de los contenidos de la llamada ‘ideología de género’, que sustenta muchas de las propuestas”, expuso la Conferencia Episcopal de Cuba en un comunicado en su página web.

Los obispos critican especialmente el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción por parte de estas y la gestación subrogada, que consideran contrarios a los valores y la fe católicos.

En el comunicado expresan, sin embargo, su apoyo a otros puntos de la propuesta relacionados con la violencia doméstica y la protección de los derechos de ancianos y menores.

Mientras, en Twitter quienes se oponen al Código de las Familias han expresado su rechazo con los hashtag #YoVotoNo y #CodigoNO.

https://twitter.com/ArquiSpaces/status/1572802545457795073

“Nuestras familias también necesitan alimentos, ropa, zapatos, medicamentos, viviendas, mejor calidad de vida, mejores hospitales y escuelas, y no veo por ningún lado una campaña para eso. Por eso #YoVotoNo”, publicó otro internauta.

Muchos opositores también han planteado dudas sobre la limpieza del referendo, que según las autoridades está garantizada, aunque no habrá supervisión de organismos internacionales.

Confrontación política

Como casi todo tema de actualidad en Cuba, el plebiscito ha adquirido fuertes connotaciones políticas.

Las autoridades cubanas han vinculado la campaña del “sí” con la defensa del modelo político vigente desde 1959 y cada vez más cuestionado dentro del país a medida que aumenta el descontento social por la nefasta situación económica.

Cartel favorable al Código de las Familias en el diario oficialista Invasor, de la provincia central de Ciego de Ávila

Invasor
Cartel favorable al Código de las Familias en el diario oficialista Invasor, de la provincia central de Ciego de Ávila.

“Apoyar el Código de las Familias es apoyar el proyecto de país”, titulaba un artículo con una entrevista a Mariela Castro el pasado mayo en el diario estatal Granma.

Para el activista Daniel Triana “esto es asqueante, ya que el gobierno podría haber aprobado el matrimonio igualitario de un plumazo en la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), donde todo se vota por unanimidad”.

“Quienes disentimos del régimen y que apoyamos el código estamos en una posición ética y política bien delicada“, asegura.

Manifestación LGBT Cuba 2019

Getty Images
En Cuba los gays, lesbianas y trans pueden manifestarse, pero solo bajo la tutela y organización del Estado: cuando en 2019 activistas LGBT celebraron una marcha por su cuenta en La Habana, agentes vestidos de civiles agredieron y arrestaron a varios manifestantes. Las autoridades les acusaron de ser “contrarrevolucionarios” al servicio de EE.UU., el señalamiento más frecuente para quienes se desmarcan del sistema establecido.

Fuera de la comunidad LGBT, la mayoría de disidentes en Cuba han expresado en las redes sociales su intención de votar “no” o abstenerse como forma de castigo al gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel.

Otros dentro y fuera del país han aprovechado la ocasión para denunciar la falta de libertades políticas en Cuba, gobernada por el Partido Comunista como órgano único y supremo de poder en el Estado.

“Si no puedes elegir tu presidente, ¿cómo exponer a tus hijos a un Código de Familia que eligió alguien por el cual tú no votaste? Si están llevando a votación el Código de las Familias, ¿por qué no llevar a votación elecciones libres pluripartidistas?”, escribió el artista Yotuel Romero, excantante del grupo Orishas y coautor de la canción Patria y Vida, convertida en himno de la disidencia cubana.

Un pasado oscuro y polémico

De aprobarse el referendo el domingo, Cuba se convertiría en el país número 34 en el que, de manera parcial o total, se legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El respaldo del gobierno a esta iniciativa contrasta con la persecución que sufrieron los homosexuales en las primeras décadas de la revolución de 1959.

El régimen de Fidel Castro consideraba la homosexualidad un vicio propio de la sociedad capitalista y burguesa.

Fidel Castro y el Che Guevara

Getty Images
Fidel Castro y el Che Guevara eran conocidos por su escasa tolerancia hacia la homosexualidad.

“No podemos llegar a creer que un homosexual pudiera reunir las condiciones y los requisitos de conducta que nos permitirían considerarlo un verdadero revolucionario, un verdadero militante comunista”, declaró públicamente el gobernante en 1965.

En aquellos años los homosexuales -junto con sacerdotes y otras personas consideradas contrarrevolucionarias- eran detenidos con frecuencia, expulsados de sus empleos y encarcelados en campos de trabajos forzosos llamados UMAP (Unidades Militares de Apoyo a la Producción) para su “rehabilitación”.

Recorte de periódico de Granma sobre las UMAP.

Granma
Unos 25.000 cubanos, según estimaciones, fueron recluidos en las UMAP entre 1965 y 1968. Eran campos de trabajos forzosos inspirados en los de otros países comunistas de la esfera de la URSS en los que se buscaba “reeducar” a personas con tendencias consideradas contrarias a los valores del socialismo y la Revolución.

Tras dos décadas de dura represión, en 1979 se despenalizaron las relaciones entre personas del mismo sexo y comenzó una liberalización gradual que se aceleró ya en el siglo XXI.

“El Gobierno se vio obligado a reconciliarse con su pasado cercano de intolerancia y discriminación para encajar en el nuevo orden global postsocialista. El país necesitaba abrirse al mundo y ofrecer una imagen de apertura”, explica el historiador cubano Abel Sierra Madero.

Mientras, algunos activistas LGBT en la isla lamentan que el reciente lavado de cara del Estado cubano, culminado en el Código de Familias, tienda un velo sobre este oscuro pasado.

“Cuba fue hasta hace poco un estado homotransfóbico. Fidel Castro y el Ché Guevara eran homotránsfobos confesados. De pronto con este código pretenden obviar todo esto sin una sola mención a ese historial funesto. No han pedido disculpas y simplemente lo han tratado de empujar como una ley natural que se desprende de la coherencia histórica de la revolución cubana. Eso no solo es falso sino que es muy cínico y macabro”, denuncia el activista Daniel Triana.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=JGbkCxkQ2zQ&t=24s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.