¿Cuánto dinero gana Facebook contigo y cómo lo hace?
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¿Cuánto dinero gana Facebook contigo y cómo lo hace?

El gigante de las redes sociales informó que sus ingresos superaron los 7 mil mdd en los últimos tres meses. Pero para llegar a esa cifra formidable, cada uno de sus usuarios, quizá sin saberlo, ha hecho un aporte.
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Por BBC Mundo
4 de noviembre, 2016
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La más grande de las redes sociales está haciendo más dinero que nunca y, si eres su usuario, puedes saber en promedio cuánto de ese éxito se debe a ti.

Sólo entre julio y setiembre de 2016, los ingresos de Facebook superaron los US$7.000 millones, según hizo público la empresa.

Una cifra tan formidable que, de acuerdo al Fondo Monetario Internacional (FMI), el ingreso de Facebook supera el Producto Interno Bruto de más de 40 países.

A la compañía fundada por Mark Zuckerberg, en cambio, le bastaron tres meses para alcanzarla.

La razón de estas multimillonarias ganancias no es ningún secreto: sus usuarios.

Mark Zuckerberg con camiseta grisImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionA los 32 años Mark Zuckerberg es quizá el rostro más reconocido del éxito de las redes sociales. El número de usuarios de Facebook se acerca a ser un cuarto de la población del planeta.

El creciente número de quienes usan Facebook se traduce en potenciales clientes para las compañías que compran espacios en la red social para publicitarse.

Según la web Statista, especializada en bases de datos, durante julio y septiembre Facebook alcanzó los 1.790 millones de usuarios activos.

Esa cifra equivale casi a la cuarta parte de la población mundial.

¿Cuánto gana Facebook contigo?

Si dividimos los ingresos trimestrales de la red social por el número de quienes la usan obtenemos US$4,01.

Este monto representa el promedio mundial de lo que ganó Facebook con cada uno de sus usuarios en ese período.

Jóvenes mirando sus celulares en un parque frente a una lagunaImage copyrightREUTERS
Image captionCasi el 90 por ciento de usuarios de Facebook accede a la red social a través de su teléfono celular.

Si proyectamos esta cifra a un año obtenemos US$16,04, que es lo que tú le estarías ayudando a Facebook a ganar en 12 meses.

Este monto representa un incremento significativo frente a los US$11,88 del año anterior.

En otras palabras, los usuarios de Facebook no sólo están aumentando sino que cada uno resulta más valioso.

Sin embargo, el valor económico de quienes usan la red social varía geográficamente de acuerdo a los ingresos publicitarios en cada región.

Imagen nocturna de gente caminando por la ciudad de Nueva York. Zona de Times SquareImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionSinfonía de luces y movimiento en Nueva York. Estados Unidos y Canadá siguen siendo los mercados más importantes para Facebook en términos de ingresos publicitarios.

Según los balances hechos públicos por Facebook, entre julio y septiembre cada usuario de Estados Unidos y Canadá representó US$15,65 mientras que en Europa el promedio fue de US$4,72.

En el “resto del mundo” (excluyendo Asia-Pacífico) el promedio trimestral fue de US$1,21 por usuario.

Publicidad multimillonaria

De los US$7.000 millones de ingresos que Facebook anunció, US$6.820 millones corresponden a publicidad.

Y de esa publicidad, según detalla el diario inglés The Telegraph, el 84% son anuncios diseñados para ser vistos en celulares.

Esto no es casualidad. Se estima que el 90% de quienes tienen Facebook lo revisan en sus celulares.

Protesta en Marruecos. Mujer sostiene logo de FacebookProtesta en Marruecos organizada a través de Facebook. La red social se ha convertido en mucho más que una plataforma en donde publicar fotografías. A veces refleja desde la profesión hasta la posición política del usuario.

Tuvimos otro buen trimestre“, comentó esta semana Mark Zuckerberg al publicar los resultados económicos de su compañía.

¿Y por qué cada vez más empresas anuncian a través de Facebook?

Porque lo que ofrece la red social es la posibilidad de dirigirse a públicos muy específicos, segmentados por edades, sexo, nivel de estudios, trabajo e incluso pasatiempos.

Al abrir una cuenta en la red social, como parte del contrato de usuario, aceptamos que nuestra información personal sea usada de esa manera.

Obama conversando con Mark ZuckerbergObama es considerado el primer presidente en usar el potencial de las redes sociales. De manera pública ha sostenido varias reuniones con el creador de Facebook.

Todo aquello que posteamos le permite a la red social conocer nuestras costumbres y gustos como consumidores y es eso justamente lo que ofrece a los anunciantes.

Es por eso que, si te gusta viajar, seguramente tu muro de Facebook tiene publicidad de compañías aéreas o si eres estudiante tal vez sea común que veas anuncios de marcas de computadoras.

¿Debería pagarnos Facebook?

Los descomunales ingresos de la red social han motivado esta pregunta: ¿habría que cobrarle a Facebook?

Si nuestra información personal es vital para la publicidad que vende Facebook, más de uno se pregunta si los usuarios merecen una compensación.

“La mayor innovación de Facebook no es la red social, sino el habernos convencido de dar mucha información personal a cambio de casi nada“, señala Tim Wu, profesor de derecho de la Universidad de Columbia en Nueva York.

El sitio web de Facebook y la app en un teléfono¿Deseas crear una cuenta? “Es gratis, y lo será siempre”, dice Facebook. Sin embargo, quizá no es dinero con lo que estamos pagando.

“Si fuéramos inteligentes con respecto a esta contabilidad, le pediríamos a Facebook que nos pagara“, sostiene Wu en la revista The New Yorker.

En su libro “¿Quién es dueño del futuro?”, el escritor e informático estadounidense Jaron Lanier concluye algo similar.

Para él, la información personal es como el trabajo: no se gasta si la das, pero si no te dan nada a cambio no estás recibiendo lo que mereces.

Antes de acceder a Facebook, debajo de los recuadros en donde debes de escribir tu contraseña, quizá hayas notado la palabra “Registrarte”.

A continuación hay una frase: “Es gratis y lo será siempre“.

Aunque para los especialistas citados, los usuarios de Facebook le pagamos con nuestra información personal.

Y es esa información la moneda de cambio que hace rentable el multimillonario modelo de negocios del gigante de las redes sociales.

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El enigma de los cubos de uranio que los nazis utilizaban para crear su programa nuclear

La carrera nuclear entre Alemania y Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial tiene un misterioso capítulo. Para algunos es solo una curiosidad histórica, para otros fue el comienzo de la peligrosa era en la que hoy está sumergida la humanidad.
4 de diciembre, 2021
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En la Segunda Guerra Mundial, Alemania y Estados Unidos competían en una feroz batalla para ver quién lograba desarrollar primero un programa nuclear.

En los primeros años de la década de los 40 varios equipos de científicos alemanes comenzaron a producir miles cubos de uranio que serían el núcleo de los reactores que estaban desarrollando como parte del incipiente programa nuclear nazi.

Los alemanes estaban lejos de lograr una bomba atómica, pero confiaban en que estos experimentos les sirvieran para ponerse en ventaja sobre Estados Unidos.

De hecho, la fisión nuclear fue descubierta en 1938 en Berlín.

Fueron los alemanes Otto Hahn y Fritz Strassmann los primeros en saber cómo se podía dividir un átomo, y que al hacerlo se liberaría una gran cantidad de energía.

Años después, sin embargo, el Proyecto Manhattan y su bomba atómica demostró que en realidad los estadounidenses estaban muchísimo más adelantados que los alemanes en tecnología atómica.

Los cubos de uranio, sin embargo, guardan claves sobre el secretismo y el recelo entre ambos países por la carrera nuclear.

Dispositivo para lograr fisión nuclear.

Getty
La fisión nuclear se descubrió en Alemania en 1938.

Hoy es un misterio el paradero de la inmensa mayoría de los miles de cubos que se fabricaron.

“Es difícil saber lo que ocurrió con estos cubos”, le dice a BBC Mundo Alex Wellerstein, historiador especialista en armas nucleares del Instituto de Tecnología Stevens, en Estados Unidos.

“Los registros que hay no son los mejores”.

En Estados Unidos, solo se han identificado una decena de ellos, lo cual los convierte en un preciado tesoro para los investigadores que intentan reconstruir los comienzos de la era nuclear.

Experimento fallido

Uno de los equipos que experimentaban con los cubos de uranio estaba liderado por el físico Werner Heisenberg, pionero de la mecánica cuántica y ganador del Nobel en 1932.

Werner Heisenberg

Getty
Werner Heisenberg lideraba uno de los laboratorios donde se experimentaba con los cubos de uranio.

El proyecto de Heisenberg y sus colegas consistía en atar 664 de estos cubos de 5 cm a unos cables colgantes y sumergirlos en agua pesada.

El agua pesada está formada por oxígeno y deuterio, un isótopo del hidrógeno que tiene el doble de masa que el hidrógeno ordinario.

La idea es que al sumergir los cubos se desatara una reacción en cadena, pero el experimento no funcionó.

Según Timothy Koeth, investigador de la Universidad de Maryland que le ha seguido el rastro a los cubos, Heisenberg habría necesitado 50% más de uranio y mayor cantidad de agua pesada para que el diseño funcionara.

“A pesar de ser el lugar de nacimiento de la física nuclear y tener casi dos años de ventaja respecto a EE.UU., no había una amenaza inminente de una Alemania nuclear al final de la guerra”, dice Koeth en un artículo del Instituto Estadounidense de Física.

Bomba nuclear

Getty
El desarrollo de la bomba atómica demostró que Estados Unidos tenía un programa nuclear mucho más avanzado que Alemania.

Material confiscado

En 1945, mientras los alemanes intentaban refinar sus esfuerzos, Estados Unidos y los Aliados ganaron la guerra.

En ese momento, Estados Unidos conformó una misión para recolectar información y confiscar material relacionado con los avances de los alemanes en materia nuclear.

Así fue como tropas estadounidenses llegaron hasta el laboratorio de Heisenberg en la pequeña población de Haigerloch.

Más de 600 cubos de uranio fueron confiscados y enviados a Estados Unidos, según un informe del Laboratorio Nacional del Noroeste Pacífico de Estados Unidos (PNNL, por sus siglas en inglés).

La idea era conocer qué tan avanzados estaban los alemanes en tecnología nuclear y también evitar que los cubos cayeran en manos de los soviéticos, según explica Wellerstein.

Al final, a los científicos estadounidenses el hallazgo de los cubos les sirvió para darse cuenta de que los alemanes estaban rezagados en materia nuclear.

Perdidos

Hoy todavía se desconoce el paradero de la gran mayoría de los cubos.

Se cree que varios de ellos se utilizaron en el desarrollo de armas nucleares de Estados Unidos.

Según Wellerstein, algunas personas comenzaron a regalar los cubos como souvenires, otros científicos los utilizaron como material de análisis y otros cayeron en el mercado negro.

Otros más permanecen como material de colección.

En 2019, la revista Physics Today logró rastrear la ubicación de 7 cubos que según quienes los tienen pertenecieron a los experimentos nucleares de los nazis.

Tres de ellos están en Alemania: uno en el Museo Atomkeller, en Haigerloch, donde antes estuvo el laboratorio de Heinsenberg; otro está en el Museo de Mineralogía de la Universidad de Bonn; y el tercero en la Oficina Federal de Protección contra la Radiación, en Berlín.

Otros dos están en el Museo Nacional de Historia Americana en Washington D.C.; y otro en la Universidad de Harvard.

La revista indica que al parecer un sexto cubo estuvo Instituto Tecnológico de Rochester, pero debido a un cambio en las normas de almacenamiento de material radioactivo, el cubo fue desechado.

Un séptimo cubo está en manos del PNNL, y aunque se le conoce como “el cubo de Heisenberg”, los investigadores no están 100% seguros de su procedencia.

Otro de los cubos lo tiene el propio Koeth, quien lo recibió como un curioso regalo de cumpleaños en 2013.

Brittany Robertson

ANDREA STARR/PNNL
Brittany Robertson trabaja en la identificación de los cubos de uranio.

Koeth colabora junto con el PNNL para averiguar el paradero de los cientos o miles de cubos que aún permanecen perdidos y para conocer más detalles acerca de cómo llegaron a Estados Unidos.

En busca del pedigrí

Más allá de su valor histórico y simbólico, “realmente los cubos no son muy valiosos, no puedes hacer nada con ellos“, dice Wellerstein.

Tampoco son peligrosos, ya que generan una radiación muy débil. Después de agarrar uno de ellos, “basta con lavarte las manos”, dice el experto.

En agosto de 2021, Jon Schwantes y Brittany Robertson, investigadores del PNNL, presentaron un proyecto en el que describen cómo trabajan para identificar el “pedigrí” de varios de los cubos que se han encontrado.

Según explica Schwantes, la idea es comparar distintos cubos e intentar clasificarlos.

Hiroshima

Getty
Estados Unidos desarrolló su programa nuclear en parte por miedo a los avances de los nazis en esta tecnología. (Foto de Hiroshima tras la bomba atómica de 1945).

Para ello, combinan métodos forenses y radiocronometría, que es la versión nuclear de la técnica que utilizan los geólogos para determinar la edad de una muestra con base en el contenido de isótopos radioactivos.

Miedo

Los expertos coinciden en que Estados Unidos desarrolló velozmente su programa nuclear en gran parte por miedo a que los alemanes lo lograran antes que ellos.

Y aunque algunos ven estos cubos como una curiosidad histórica, otros lo ven como el desencadenante de la peligrosa era de armas nucleares en la que hoy está atrapada el mundo.

“Las armas nucleares, la energía nuclear, la Guerra Fría, el planeta como un rehén nuclear, todo esto fue motivado por el esfuerzo que se generó a partir de estos 600 y tantos cubos” dice Koeth en un artículo de la cadena NPR.

En todo caso las dos grandes preguntas sobre cientos o miles de estos cubos siguen sin respuesta: cuántos existen todavía y dónde están.


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