Muere Fidel Castro: quiénes fueron sus otros grandes enemigos (además de EU)
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Cuartoscuro

Muere Fidel Castro: quiénes fueron sus otros grandes enemigos (además de EU)

Más allá de su rivalidad con el gobierno de Estados Unidos, Fidel Castro tuvo otros enemigos, como Augusto Pinochet.
Cuartoscuro
Por BBC Mundo
26 de noviembre, 2016
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La rivalidad de Fidel Castro con Estados Unidos definió buena parte de su carrera política.

Pero más allá de su pelea con Washington, el siempre polémico líder cubano tuvo otros grandes enemigos.

En BBC Mundo examinamos cuatro de ellos.

Augusto Pinochet

Ausuto Pinochet y Fidel CastroImage copyrightAFP
Image captionPinochet (en la foto, a la izquierda) era jefe del Ejército cuando Castro efectuó su famosa visita a Chile en 1971.

Si hubiese que buscar una figura política para contrastar al máximo con Fidel Castro, el alfa para su omega, muchos pensarían en Augusto Pinochet.

Castro fue la figura emblemática de la revolución izquierdista latinoamericana mientras que Pinochet fue el portaestandarte de la reacción derechista en el continente.

En 1970, Chile se había convertido en un objeto central del interés de Castro una vez fue elegido democráticamente el marxista Salvador Allende, un aliado que aparecía para Cuba en momentos que buena parte de los gobiernos del continente le eran indiferentes o abiertamente hostiles. Allende desarrolló una cercana amistad con Castro.

“Fidel había invertido mucho en Chile, no hay que olvidar que incluso estuvo de visita más de un mes en ese país”, señala a BBC Mundo Frank Mora, director del Centro Latinoamericano y del Caribe en la universidad FIU de Miami.

Castro incluso le regaló la ametralladora que el mandatario chileno usó para defenderse durante el golpe de Estado del 11 de Septiembre de 1973 en el que finalmente murió.

“De un día a otro su aliado y su amigo, una persona con la que tenía una gran afinidad, desaparece del gobierno y se implanta una dictadura militar anticomunista que rechaza cualquier relación entre Chile y Cuba”, recuerda Mora, quien fue subsecretario de Defensa de Estados Unidos entre 2009 y 2013.

El gobierno de Pinochet, en su sangrienta represión de la izquierda chilena, se convirtió en el modelo de muchos gobiernos de la región que definieron su misión central como oponerse a la influencia del comunismo en sus países.

Desde entonces, muchos castristas de América Latina encontraron en Pinochet la personificación de todos sus odios. Y a su vez, en la derecha, no pocos admiradores del general chileno en el continente justificaron sus acciones con la necesidad de “librar” a sus países de un Fidel Castro.

Es difícil decir con certeza quién fue más influyente en América Latina. Castro, por supuesto, duró mucho más tiempo en el poder que Pinochet, quien salió derrotado en un plebiscito tras el cual entregó el poder en 1990 y murió desacreditado en 2006 cuando estaba cerca de ir a la cárcel.

El líder cubano, en cambio, fue una figura de poder en la isla hasta el fin de sus días.

Sin embargo, no sobra recordar que el modelo de sociedad marxista que Fidel Castro soñó con extender a todo el continente nunca tomó arraigo más allá de las fronteras cubanas, mientras que buena parte de América Latina es fiel a las políticas económicas ortodoxas inspiradas en el experimento pinochetista, que siguen teniendo una influencia determinante en nuestros países.

Rómulo Betancourt y la OEA en los años 60

Uno de los momentos más difíciles en los primeros años del gobierno de Fidel Castro ocurrió el 21 de enero de 1962, cuando la Organización de Estados Americanos, reunida en pleno en Punta del Este, Uruguay, ordenó por 14 votos a uno, la expulsión de Cuba del organismo y de todo el sistema interamericano.

Pocos hechos simbolizaron tan fuertemente el aislamiento diplomático que por largos años sufrió Cuba frente al resto del continente.

Uno de los protagonistas de ese episodio fue el entonces presidente venezolano Rómulo Betancourt, cuyo gobierno promovió la sanción.

Rómulo Betancourt abraza a Kennedy en 1963Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionBetancourt recibió a Castro en 1959. Pero en 1963 los abrazos eran para JFK.

Comunista en su juventud, Betancourt llegó al poder por primera vez mediante un golpe militar en 1945 y en 1958 repitió a la presidencia de su país, esta vez elegido por el partido moderado de centro-izquierda Acción Democrática (AD).

Durante ese gobierno, enfrentó la insurgencia de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), y acusó al gobierno de Fidel Castro de armar a los rebeldes.

Frank Mora, de la universidad FIU de Miami, le dice a BBC Mundo que “en los años 60 había una consenso que Cuba por su alianza con la Unión Soviética representaba una amenaza a los intereses de muchos países”.

El mandatario venezolano representó, para muchos, la oposición continental a la revolución cubana. Si bien muchos en la izquierda criticaron el aislamiento de Cuba por parte de la OEA, viéndolo como subordinado a los intereses de Estados Unidos, otros lo entendieron como un rechazo a la naturaleza autoritaria del gobierno cubano.

“Rómulo Betancourt era un presidente comprometido con la democracia. Tuvo sus problemas también con la dictadura de Trujillo en República Dominicana (…) Él se sentía comprometido a no distinguir entre una dictadura de izquierda y una de derecha”, indica Mora, quien también agrega que otros líderes latinoamericanos del momento, como el costarricense Pepe Figueres, también se destacaron en ese momento por su oposición a Fidel Castro.

La Sudáfrica del apartheid

Fidel Castro asumió la intervención de tropas cubanas en África en la década de 1970 como una cruzada personal, asegurando que su ejército ayudaría a combatir los rezagos del imperialismo europeo y destruir la discriminación racial contra los negros en África.

Para ello, no ahorró esfuerzos, iniciando un despliegue militar que le ganó admiradores entre los nacionalistas africanos pero generó controversia en Cuba, luego que decenas de miles de soldados fuesen enviados a una ardua campaña militar al otro lado del mundo sin que muchos entendieran por qué.

Fidel Castro y el presidente de Angola, José Eduardo do Santos, en el funeral de los caídos cubanos en la guerra en 1989Image copyrightGETTY
Image captionLa estrategia Castro en Angola (en la foto, en el funeral de cubanos caídos en ese conflicto) tuvo repercusiones en Sudáfrica.

En 1975, la entonces colonia africana de Angola se independizó de Portugal. Varios grupos intentaron ocupar el vacío de poder que dejaba el colonialismo en retirada.

El UNITA y FNLA eran pro-occidentales, el MPLA marxista. El gobierno sudafricano del apartheid apoyó a UNITA.

Fidel Castro ordenó entonces la “Operación Carlota”, el envío de cerca de 36.000 mil soldados cubanos a Angola a ponerse del lado de los rebeldes marxistas.

Las tropas cubanas permanecieron cerca de quince años en el continente y en 1987 protagonizaron en la población angoleña de Cuito Carnavale la batalla más grande que había presenciado África desde la Segunda Guerra Mundial.

Para algunos analistas, el accionar de las tropas cubanas evitó la imposición de un gobierno títere de Sudáfrica en Angola y ayudó a debilitar al régimen blanco del apartheid que eventualmente colapsó en Pretoria. Nelson Mandela siempre expresó su gratitud por la intervención de Castro.

“Aquella impresionante derrota del ejército racista le dio a Angola la posibilidad de disfrutar de la paz y consolidar su soberanía… desmoralizó al régimen racista blanco de Pretoria e inspiró la lucha contra el apartheid dentro de Sudáfrica (…) Sin la derrota en Cuito Cuanavale nuestras organizaciones nunca hubieran sido legalizadas”, dijo Mandela ante una multitud el 26 de julio de 1991 en Matanzas, Cuba.

Pero la rivalidad de Fidel Castro con el apartheid en Sudáfrica tuvo un costo sustancial en vidas humanas para los cubanos. Las cifras de muertos varían según la fuente y algunos lo estiman en cerca de 2.000.

En 1987, Rafael del Pino Diaz, un exgeneral cubano exiliado en Estados Unidos, estimó en 10.000 los muertos cubanos en Angola.

Los intelectuales latinoamericanos de derecha

En los primeros años de la Revolución Cubana, pocos hicieron más por contribuir a la leyenda de Fidel Castro que los intelectuales latinoamericanos.

Mario Vargas LlosaImage copyrightGETTY
Image captionVargas Llosa fue uno de los más notorios opositores a Fidel Castro.

El idilio generalizado de escritores y comentaristas de la región con el comandante se extendió por cerca de una década. Pero fue seguido después por un profundo desencanto, en el que antiguos creyentes castristas se convirtieron en opositores acérrimos del gobernante y su régimen. Y jugaron un papel determinante en el derrumbe de su imagen positiva entre muchos latinoamericanos.

La Revolución Cubana atrajo a muchas, por no decir que a casi todas las figuras más destacadas de las letras latinoamericanas.

Poco después de la entrada victoriosa de Fidel Castro a La Habana en 1959, Gabriel García Márquez se fue a trabajar con la agencia periodística oficial Prensa Latina, comenzando una vinculación con el régimen que con los años lo llevaría a convertirse en uno de los amigos más cercanos del comandante.

La Casa de las Américas en La Habana fue en los años 60 en una meca de la intelectualidad latinoamericana. Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Jorge Edwards y muchos otros, las figuras más rutilantes del llamado “boom”, coincidían en expresar su simpatía por la revolución castrista.

El punto de quiebre, para muchos, fue el incidente de Heberto Padilla. Este último era un conocido poeta cubano, que a finales de los 60 empezó a criticar al gobierno de Fidel Castro, y en 1971 fue arrestado.

A lo que intelectuales europeos como Jean-Paul Sartre y escritores latinoamericanos como Fuentes y Vargas Llosa, reaccionaron condenando por primera vez al gobierno castrista.

Fidel Castro y Gabriel García Márquez, año 2000Image copyrightGETTY
Image captionCon la excepción de García Márquez, la crema y nata de la intelectualidad latinoamericana se apartó de Fidel Castro.

Con la notoria excepción de García Márquez -y Julio Cortázar, quien murió en 1984- la crema y nata de la intelectualidad de la región se apartó de Castro.

Vargas Llosa, en particular, se hizo abanderado de una postura opuesta, de derecha.

Su intento de llega a la presidencia peruana en 1990 fracasó, y no fueron pocos los que acusaron a Vargas Llosa de mostrar el fanatismo de los conversos en sus críticas frente a la Revolución Cubana.

Pero independientemente del poco éxito personal que tuvo como político, Vargas Llosa y sus colegas intelectuales causaron con sus críticas un profundo y negativo impacto a la imagen mundial de Fidel Castro, la misma que ellos habían ayudado a construir años antes.

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El meteorito que cayó en un pueblo de Inglaterra y que ofrece nuevas pistas sobre cómo se formó el agua de la Tierra

El agua en la roca espacial representaba un 11% de su peso. Su composición era casi idéntica a la del agua que hay en la Tierra.
19 de noviembre, 2022
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Un meteorito que se estrelló el año pasado en la ciudad de Winchcombe, en Reino Unido, contenía agua que coincidía casi a la perfección con la de la Tierra.

Esto refuerza la idea de que las rocas del espacio trajeron componentes químicos clave, incluida el agua, al planeta al principio de su historia, hace miles de millones de años.

El meteorito es considerado como el más importante recuperado en Reino Unido.

Los científicos que publicaron el primer análisis detallado dicen que ha arrojado ideas fascinantes.

Más de 500 gramos de restos ennegrecidos se recogieron de los jardines y de los campos locales donde cayó, después de que una bola de fuego gigante iluminara el cielo nocturno.

Los restos desmenuzados se catalogaron cuidadosamente en el Museo de Historia Natural (NHM) de Londres y luego se prestaron a equipos de toda Europa para investigar.

Una bola de fuego cruza una noche estrellada

Getty Images
Simulación de lo que podrían haber visto en el cielo los habitantes del pueblo de Inglaterra.

El agua representaba hasta el 11% del peso del meteorito y contenía una proporción muy similar de átomos de hidrógeno al agua en la Tierra.

Algunos científicos dicen que la Tierra, en su etapa más joven, estaba tan caliente que habría expulsado gran parte de su contenido volátil, incluida el agua.

Que la Tierra tenga tanta agua hoy en día (el 70% de su superficie está cubierta por océanos) sugiere que debe haber habido una adición posterior.

Algunos dicen que esto podría provenir de un bombardeo de cometas helados, pero su química no cuadra.

Sin embargo, las condritas carbonáceas (meteoritos como el de Winchcombe) ciertamente sí.

Vista de la Tierra desde el exterior

Getty Images
El 70% de la Tierra está cubierta por agua.

El hecho de que las partes del meteorito se recuperaran menos de 12 horas después de estrellarse significa que había absorbido muy poca agua terrestre o, de hecho, cualquier contaminante.

“Todos los demás meteoritos se han visto comprometidos de alguna manera por el entorno terrestre”, dijo a BBC News el coautor del estudio, Ashley King, del NHM.

Pero el de Winchcombe es diferente por la velocidad con la que fue recogido.

“Esto significa que, cuando lo analizamos, supimos que la composición que estamos observando nos retrotrae a la composición al comienzo del Sistema Solar, hace 4 mil 600 millones de años”.

“Excluyendo la búsqueda de muestras de rocas de un asteroide con una nave espacial, no podríamos tener un espécimen más prístino”.

Ashley King

BBC
El investigador Ashley King.

Los científicos que examinaron los compuestos orgánicos del meteorito que contienen carbono y nitrógeno, incluidos sus aminoácidos, obtuvieron una imagen igualmente limpia.

Este es el tipo de química que podría haber sido la materia prima que permitió que la biología comenzara en la Tierra primitiva.

El nuevo análisis también confirma el origen del meteorito.

Trayectoria precisa

Las imágenes de la cámara de la bola de fuego han permitido a los investigadores determinar una trayectoria muy precisa.

Calculando hacia atrás, averiguaron que el meteorito vino del cinturón exterior de asteroides entre Marte y Júpiter.

El material de Winchcombe se vendió recientemente en una subasta por más de 120 veces el valor de su peso en oro.

Fragmento del meteorito

NHM
Fragmento del meteorito.

Investigaciones posteriores revelaron que se desprendió de un asteroide más grande, presumiblemente en alguna colisión.

Luego, le llevó entre 200 mil a 300 mil años llegar a la Tierra, según revela la cantidad de átomos particulares, como el neón, creados en el material del meteorito a través de la irradiación constante de partículas espaciales de alta velocidad, o rayos cósmicos.

“0.2-0.3 millones de años parece mucho tiempo, pero desde una perspectiva geológica, en realidad es muy rápido“, dijo Helena Bates, del NHM.

“Las condritas carbonáceas tienen que llegar aquí rápidamente o no sobrevivirán, porque son tan desmenuzables que simplemente se romperían”.

Winchcombe meteorite

NHM

“Más secretos”

El primer análisis de los científicos, en la edición de esta semana de la revista Science Advances, es solo una descripción general de las propiedades del meteorito de Winchcombe.

Próximamente se publicará una docena de artículos más sobre temas especializados en una edición de la revista Meteoritics & Planetary Science.

E incluso ellos no serán la última palabra.

“Los investigadores continuarán trabajando en esta muestra durante los próximos años, revelando más secretos sobre los orígenes de nuestro Sistema Solar”, dijo el coautor del estudio, Luke Daly, de la Universidad de Glasgow.

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