Así vivió Freddie Mercury sus últimos años
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Así vivió Freddie Mercury sus últimos años

¿Por qué Freddie Mercury anunció que padecía sida pocas horas antes de morir? Estas son algunas respuestas a las preguntas que los fans del líder de Queen siempre han tenido.
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Por BBC Mundo
24 de noviembre, 2016
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Es una noche de noviembre de 1991. Freddie Mercury, cantante líder de la banda de rock Queen, se ha quedado dormido por un rato. Peter Freestone, sentado cerca de él, sostiene su mano. Hasta hacía unas horas, él era de los pocos que estaban conscientes de su enfermedad.

“Cuando empecé a trabajar como su asistente, él solía salir todas las noches porque la vida es para vivirla, ya sabes. Nunca sabes cuándo va a terminar”, dijo Freestone a la periodista de la BBC Lucy Williamson.

Freestone, su asistente personal por doce años, vio a Mercury ascender hasta la cima de su éxito artístico. Pero ya en 1991, lo observaba luchar en privado para esconder los signos de una devastadora enfermedad.

Freddie Mercury en el Madison Square Garden en 1977Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionFreddie Mercury murió a los 45 años, justo un día después de anunciar públicamente que era VIH positivo.

“Recuerdo cuando me lo dijo en 1987. Dijo que tenía sida y que eso era todo: ‘No volveremos a tratar el tema'”.

Él quería que la gente escuchara su música sin pensar que estaba padeciendo una enfermedad mortal, según explicó Freestone.

“Esta es una de las razones por las que él se lo guardó para sí. Incluso, su familia no supo los detalles hasta el último año de su vida. La banda lo supo, creo, en 1990“, recuerda.

“Si miramos atrás, recordaremos que la enfermedad no tenía ni siquiera un nombre antes de 1984. Cundo supo que estaba enfermo, solo uno de sus amigos cercanos había muerto de sida”.

Freddie MercuryImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionFreddie Mercury nació en 1946, en Zanzíbar, Tanzania, y pasó la mayor parte de su infancia en la India antes de que su familia se mudara a Inglaterra en 1964.

Freddie Mercury era abiertamente bisexual y cuando el VIH comenzó a propagarse entre la comunidad gay de Londres se había muy poco sobre el tema.

En aquellos días, el tratamiento era suministrado tardíamente y a menudo resultaba inefectivo.

Sus familiares y amigos supieron la verdad cuando el sistema inmune de Freddie Mercury ya estaba mostrando señales de su colapso, relata Freestone.

Durante los últimos meses, tuvo insertado un catéter venoso central porque recibía medicamentos por vía intravenosa tres veces al día.

“En lugar de ir al hospital, Joe Fanelli (el chef de Freddie Mercury) y yo aprendimos como suministrarle las medicinas. Nos convertimos también en sus enfermeros”.

Freddie Mercury durante un conciertoImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionAutor de célebres canciones como “Bohemian Rhapsody”, “Somebody to love” y “We are the champions”, es recordado por sus relevantes contribuciones al género del hard rock.

“Nunca se deprimió por su padecimiento”, señala Freestone.

“Para él era un hecho. No tenía sentido perder tiempo tratando de pensar cómo se contagió, dónde o cuándo”.

Aunque en octubre de 1989 los doctores aconsejaron a Freestone estar preparados porque probablemente el cantante no estaría vivo para las Navidades, Freddie Mercury se mantuvo con vida dos años más.

Durante el último año fue cada vez más evidente que no estaba bien de salud. “No mostraba la energía que solía tener”.

Según se seguía debilitando, era más difícil aparentar que todo estaba bien.

Freddie Mercury en 1990Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionMercury realizó su última grabación menos de un mes antes de morir.

Sin embargo, “se las arregló para grabar cuatro pistas completas para la banda, porque él quería dejar tanta música como fuera posible con la cual pudieran trabajar después de que él se retirara”.

Finalmente, justo unas pocas horas antes de morir, él tomó la decisión de hacer una declaración pública.

“Está bien, todo el planeta lo sospechaba pero muy poca gente sabía con certeza que él tenía sida”, expresa Freestone.

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“A partir de las enormes conjeturas que han aparecido en la prensa durante las dos últimas semanas, deseo confirmar que soy VIH positivo y tengo sida. Creo que ha sido correcto no publicar esta información hasta ahora para proteger la privacidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad y espero que todos se unan a mis doctores y a todos los demás en el mundo que luchan contra esta terrible enfermedad. Mi intimidad siempre ha sido algo especial para mí y soy famoso por conceder pocas entrevistas. Por favor, comprendan que esto seguirá siendo así”.

Freddie Mercury, noviembre de 1991

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“De cualquier manera, él sabía que cuando muriera se iba a conocer públicamente”, confiesa Freestone.

“Lo último que él hubiera querido es que se pensara: ‘Freddie Mercury murió con un oscuro y sucio secreto’. Entonces, creyó que de esta manera podría ayudar a otras personas: reconociendo públicamente que tenía sida, que era algo que podía afectar a cualquiera en el mundo”.

Según Freeston, 48 horas antes de morir, Freddie Mercury escribió una declaración en la que hace pública su enfermedad. “Él no sabía, nadie podía saber, que se iba a morir el domingo”, cuenta.

“El viernes tuvo la suficiente compostura de hablar con Jim Beach, el manager de Queen, por cuatro o cinco horas para ponerse de acuerdo en el vocabulario que usaría en esos dos o tres pequeños párrafos. Él quería que fueran exactamente perfectos”.

Freddie Mercury en Brazil, en 1985Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionEl director de una organización caritativa dedicada a educar al público sobre el sida, Dr. Patrick Dixon, expresó a la BBC que el legado más grande de Mercury a sus seguidores fue admitir públicamente su padecimiento. “Su esperanza era que con su transparencia mucha gente alrededor del mundo vería que el sida es una enfermedad real, que está matando personas todos los días”, dijo Dixon en 1991.

Esa noche Freestone lo atendió por última vez.

“Durante la última semana de su vida hubo alguien con él constantemente durante las 24 horas del día”.

Tres personas se turnaban para pasar la noche junto a él.

El viernes en la noche era el turno de Freestone. “Él estaba acostado y yo solo me senté a su lado y sostuve su mano“.

“Se quedaba dormido y se despertaba, una y otra vez. Yo solo sostenía su mano para que él supiera que había alguien acompañándolo, que no estaba solo”, relata.

“Una de las últimas cosas que me dijo (y es una de esas cosas en las que pensaré por el resto de mi vida) fue ‘gracias‘. No sé si me dijo gracias solo por estar con él esa noche o por los 12 años anteriores”.

“No lo sé y nunca lo sabré”.

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El caso que puede cambiar cómo se juzgan las violaciones en EU

Por primera vez en Estados Unidos, un jurado convocado por ciudadanos decidirá si un encuentro sexual violento justifica presentar cargos de violación.
4 de octubre, 2021
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Los delitos sexuales son notoriamente difíciles de procesar en un juicio, pero una mujer en Kansas está usando una ley del siglo XIX para pedir a sus conciudadanos que la ayuden a presentar cargos contra el hombre que dice que la violó.

En 2018, Madison Smith alegó que un compañero de clase la atacó cuando era estudiante universitaria en Bethany College en Kansas. La joven denunció el caso como violación.

Sin embargo, el fiscal del condado se negó a presentar cargos de violación, diciendo que Smith simplemente había experimentado un encuentro sexual “inmaduro”. Su atacante fue condenado por agresión.

La decisión del fiscal del condado llevó a Smith, ahora de 23 años, a utilizar una ley estatal que data de 1887 para convocar a un “gran jurado ciudadano”.

Este jurado se reunió por primera vez el miércoles, en lo que se cree que es el primer caso de este tipo en Estados Unidos.

Qué hace este gran jurado

Por lo general, las autoridades que investigan los casos forman un gran jurado para determinar si hay pruebas suficientes para iniciar un proceso judicial.

Este jurado, que se reune en secreto, no decidirá si el imputado es culpable o inocente, solo si se deben presentar cargos.

En entrevista con la BBC, Smith dijo que espera que el resultado anime a otras personas que creen que han sido víctimas de delitos sexuales y quieren presentar cargos. “Las víctimas tienen derechos”, dijo.

La mayoría de las mujeres no denuncian este tipo de delitos y, cuando se denuncian, el proceso no suele seguir adelante.

Madison Smith y su madre, Mandy.

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Madison Smith y su madre, Mandy.

Según una investigación realizada en la Universidad de Massachusetts en Lowell, menos del 20% de las violaciones que se denuncian conducen a un arresto.

“Tenemos que cambiar la cultura ”, agregó Mandy, la madre de Madison.

Defensa del acusado

Sin embargo, el excompañero de clase acusado, Jared Stolzenburg, ahora también de 23 años, negó que la hubiera violado.

El joven fue acusado de agresión, de lo que se declaró culpable.

Le dijo a la BBC que lamentaba aquel encuentro, admitió que había sido duro y que erróneamente creyó que estaba todo bien. Pero, insistió, fue consensuado.

Lo que decida el gran jurado en ese condado del estado de Kansas tendrá consecuencias de gran alcance para ambos, tanto para el acusado como para la supuesta víctima, y quizás para el resto del país.

Los expertos dicen que el proceso iniciado por Smith podría sentar un precedente y que otras personas podrían querer convocar un gran jurado en casos relacionados con delitos sexuales.

Pero aquellos que no enfrentaron cargos pueden encontrarse, como Stolzenburg, en un purgatorio legal, esperando a ver si todavía podrían ser acusados.

Un encuentro que se convirtió en ataque

Smith estaba en su primer año en Bethany College, una pequeña escuela luterana a un par de cuadras de su casa, y solía pasar el rato con Stolzenburg y jugar juegos de mesa.

Una noche, en febrero de 2018, acabaron en el dormitorio de Stolzenburg. Se besaron y comenzaron a tener relaciones sexuales, le dijo Smith a la BBC. De repente, él la abofeteó, dice ella, luego la agarró por el cuello y, según ella, comenzó a violarla.

“Estaba tratando de quitar sus manos de mi cuello, y lo miré a los ojos, y tenía una mirada que nunca había visto antes”, dice. “No era la persona que yo pensaba que era mi amigo. Era una persona peligrosa”.

Smith cree que Stolzenburg intentó asesinarla.

Tenía tanto miedo, dijo, que pensó que lo mejor era dejar de luchar.

“Te quedas ahí y simplemente dejas que pase”, dice.

“Hice lo que tenía que hacer para sobrevivir”.

Al describir lo sucedido esa noche, su voz era firme, como si estuviera contando cosas que le habían pasado a otra persona. Miraba a lo lejos mientras hablaba.

Protesta de mujeres en M'exico

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Un estudio encontró que pelear o suplicar durante un episodio de agresión sexual puede, en algunas circunstancias, aumentar el riego de sufrir heridas físicas durante el abuso.

Smith acudió a la policía poco después, y luego de varias semanas la llamaron para ver a un fiscal del condado, Greg Benefiel.

Dejó en claro que quería presentar cargos, dice, pero Benefiel veía las cosas de forma diferente.

Benefiel dijo que no presentaría una acusación sexual contra Stolzenburg, y en su lugar pesentó cargos de agresión agravada. Benefiel no respondió a las solicitudes de comentarios para este artículo.

En 2020, Stolzenburg fue sentenciado a dos años de libertad condicional y tuvo que pagar US$790 en concepto de restitución, una suma que fue destinada a una junta de compensación de víctimas.

Un nuevo camino legal

Después de que el fiscal se negase a presentar cargos por violación, Smith decidió utilizar la antigua ley que le permitía convocar a un gran jurado. Su madre se había enterado de esta fórmula mientras escuchaba un podcast.

En la mayor parte de EE.UU., solo un juez o un fiscal tiene el poder de convocar a un jurado, pero Kansas, junto con Oklahoma, Nebraska y otros tres estados, permiten que los propios ciudadanos convoquen a uno.

Para hacerlo en Kansas, un residente del estado debe hacer circular una petición y recolectar cierta cantidad de firmas. El número varía de un condado a otro, pero se calcula en función del número de personas que votaron en las últimas elecciones a gobernador.

Quien encabeza la petición debe recolectar firmas que equivalgan al menos al 2% del número de votos, y 100 adicionales.

La petición de Smith fue publicada en bares y cafés de la ciudad y, después de varios meses, consiguió el número suficiente de ciudadanos que apoyaban su petición.

Grandes jurados anteriores

Los miembros de los grandes jurados se eligen entre personas que tienen licencia de conducir o están registradas para votar.

Los miembros actúan como agentes de policía, examinando pruebas. A veces, citan documentos del acusado. Otras veces, solo miran las pruebas que han reunido los agentes de policía.

Pancarta en protesta por los abusos sexuales

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Hacer la denuncia inmediatamente y someterse a un examen médico no significa necesariamente que el agresor sea identificado y menos condenado.

Por eso, no llaman ni al acusador, ni al acusado ante ellos.

La ley de Kansas se remonta a 1887 y fue diseñada para garantizar que las personas que no tienen dinero o poder tengan la oportunidad de responsabilizar a alguien por sus acciones.

“Es una forma de asegurarse de que todos los ciudadanos tienen acceso al sistema legal”, dice John Mullen, profesor asociado de filosofía en Bethany College.

Los grandes jurados de ciudadanos en Kansas se han convocado anteriormente por el descontento con obras de arte expuestas en público, porque alguien consideraba que una escultura era indecente, o para exigir investigaciones sobre los médicos que realizan abortos.

Pero no parece que ningún gran jurado haya sido llamado alguna vez para decidir si presentar cargos por un delito sexual.

El jurado tiene 60 días para llevar a cabo su investigación en procedimientos cerrados y confidenciales.

Si se presentan cargos, el caso se manejaría como un asunto penal estándar.

El acusado se declara culpable o no culpable en un juicio con jurado tradicional.

Un debate sobre el consentimiento

Smith está ahora casada y trabaja como asistente médica en un centro de atención familiar. Se ha convertido en una figura reconocible en Lindsborg, su ciudad natal, un lugar apartado y rodeado de campos de trigo.

Sentada en un bar de Main Street unas noches antes de que se reuniera el gran jurado, reflexionó sobre los acontecimientos de los últimos tres años.

“Intentó hacerme mucho daño, y de alguna manera lo hizo”, dice sobre Stolzenburg. “Pero también volví para pelear, y no creo que él lo viera venir”.

Mujer atemorizada

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Algunos han aplaudido los esfuerzos de Smith para presionar por la convocatoria de un gran jurado ciudadano y creen que ayudará a fortalecer la determinación de otras mujeres que acudieron a la policía, tras sentirse violadas o agredidas sexualmente.

Caroline De Filippis, activista de Lindsborg, dice que las mujeres necesitan más protección. “Muchos casos de falta de consentimiento aún son desestimados, o ni siquiera llevados ante la justicia, porque no tienen ‘suficientes’ ”.

“La definición de consentimiento es todavía muy amplia”, agregó, “y no muestra una comprensión de lo que significa ser agredido sexualmente”.

Otros, sin embargo, advierten que se podría abusar fácilmente de este procedimiento. Laura Kipnis, autora de Unwanted Advances: Sexual Paranoia Comes to Campus (Avances no deseados: la paranoia sexual llega al campus), dijo que las investigaciones sobre delitos sexuales en el campus plantean una serie de problemas.

Los incidentes tienen lugar en privado y puede ser extremadamente difícil para los miembros de un gran jurado llegar a una conclusión. “Es casi imposible”, dice. “Están adivinando”.

Las investigaciones también pueden ser devastadoras para los hombres acusados, dice, incluso cuando son exonerados: “Sus vidas quedan destrozadas”.

La vida de Stolzenburg ciertamente ha cambiado.

Su voz en el teléfono es tensa y se nota que luchaba por contener las lágrimas.

Fue suspendido de Bethany después del ataque por violar el código estudiantil de la universidad y perdió su trabajo en una compañía discográfica.

“En ese entonces, tenía 19 años y era nuevo en el sexo y las relaciones sexuales”, dice. Sostiene que su agresión contra Smith fue un intento de representar una “escena sexual” que había visto en internet.

“Pensé que sería algo que podía intentar, y fui estúpido al hacerlo”, dice.


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