¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Lizbeth Padilla (@liz_pf)
Los Colibritos, los niños que promueven la lectura con trabalenguas y juegos
Este grupo de niños de entre 8 y 9 años, originarios de San Sebastián Teitipac, Oaxaca, han desarrollado estrategias y talleres para contagiar el gusto por la lectura en varios puntos del país.
Lizbeth Padilla (@liz_pf)
Por Lizbeth Padilla / Enviada
19 de noviembre, 2016
Comparte

[contextly_sidebar id=”7fhB1yl74KleMTzQ29Vk6boKXkDuwS3B”]A Dayana le daba pánico leer. Veía borroso de los nervios y recuerda que una vez casi se desmaya por leer en público. Ahora lo hace ante cientos de personas en auditorios llenos. Ya escribió y publicó un cuento. Tiene solo nueve años y cursa el cuarto año de primaria.

Dayana trabaja con un pequeño ejército de la primaria Unión y Progreso en San Sebastián Teitipac, Oaxaca, que contagia el gusto por la lectura a otros niños de su estado y del país, “polinizando” como los colibríes.

Ella es parte de Los Colibritos, un grupo de 20 niños promotores de lectura, cuyo nombre nace de la canción El colibrí ,de Alejandro García Virulo, que dice: “Entre los libros iba el colibrí / con su piquito investigando / sin darse cuenta como en un jardín / los textos fue polinizando”.

Este grupo de niños han dado talleres y lecturas en su comunidad y varios puntos del país, y esta semana se presentaron en la Feria del Libro de Oaxaca (FILO).

Pero Los Colibritos no siempre fueron los mejores lectores. Su profesor Ignacio Morales recuerda que cuando iniciaron el segundo año de primaria algunos tenían graves deficiencias.

El secreto del profesor para pasar de no gustarles o no ser buenos en la lectura a ser promotores de ella fue jugar y retarlos a poder leer a los otros.

“La condición es que se diviertan y jueguen y que a partir de ahí lo transmitan a los demás”, dice el docente en entrevista con Animal Político desde la FILO.

No se utiliza una lectura escolarizada, sino abierta. Las herramientas de este modelo pedagógico desarrollado por el profesor son juegos de palabras, adivinanzas, trabalenguas, chistes, y canciones.

“Ellos se han ido apropiando y se han dado cuenta del poder que tienen de leer, y esa lectura les ha abierto muchos caminos, muchas cosas que ellos no sabían y que ahora tienen la seguridad de poderlo hacer”, explica.

El mes pasado iniciaron la lectura de Cien Años de Soledad, de Gabriel García Márquez, pero también hacen lecturas lúdicas de las canciones de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri.

Las clases del profesor siempre giran en torno a un libro, y a partir de él, ven los temas de las asignaturas que deben llevar, según el plan de estudios oficial.

Estos 20 niños —de entre 8 y 9 años— no solo leen, también escriben cuentos y poesía, gracias a los talleres de escritura creativa.

Un caso de éxito, entre los mucho del grupo, es Dayana.

“(Ella) tenía muchas limitaciones en primer grado, demasiadas, y a través de talleres que hago de lectura y de escritura creativa, donde la ficción y la fantasía siempre debe estar presente en ellos, empiezan a escribir y logra (ella) este reconocimiento”, explica el profesor.

Ahora, ya en cuarto grado, Dayana escribió el cuento El barco de papel y la luna de queso, que fue publicado en el libro Tripulantes con patas y colitas, editado por el gobierno del estado.

“La lectura, el libro les ha dado un poder de hacer las cosas y de poder trascender”, señala el profesor Morales, y los niños “han crecido como personas, se han desarrollado, según sus personalidades”.

Los niños también han aprendido a ser una comunidad en donde todos se ayudan para resolver problemas y donde no hay distinción si uno de ellos sabe más que el otro o si ha ganado un premio.

Pocos recursos, muchos libros

En San Sebastián no hay lujos, pero sí libros, y ganas de llevar la lectura a todos sus habitantes.

La una comunidad tiene 1,976 habitantes de acuerdo con el INEGI y se dedica en mayor parte a la agricultura, aunque también hay cría de ganado.

Esta semana inauguraron la biblioteca escolar, donde todos los libros “son libres” y pueden tomarlos y jugar. En sus acervo están los textos del programa de lectura de la SEP, Libros del rincón.

El trabajo de Los Colibritos no se ha quedado solo en la escuela. Los niños han ayudado a otros más pequeños a aprender a leer diseñando sus propios talleres.

La lectura empieza a darle identidad cultural a la comunidad de San Sebastián Teitipac. En abril pasado, organizaron la primera Guelaguetza lectora, en la que salieron a las calles con libros para promover la lectura y en la que participaron narradores extranjeros y nacionales.

Incluso la comunidad fue ‘rebautizada” como “San Sebastián del Libro”.

Los Colibritos hacen lecturas en jardines de niños, primarias e incluso se han presentado en la Universidad Pedagógica Nacional de Oaxaca.

Otros profesores de primaria han buscado al profesor Morales para que les imparta talleres de fomento a la lectura en varios puntos del estado y fuera de este.

Sin embargo, este proyecto cultural y pedagógico no cuenta con algún apoyo extra de parte de las autoridades educativas de Oaxaca o de la SEP.

Los papás son otro factor del éxito de Los Colibritos. “Están muy metidos con ellos”, cuenta el profesor. Además de acompañarlos, pagan parte de los gastos de sus niños cuando se presentan en algún foro, dentro o fuera del estado.

Aunque no es fácil, el maestro Morales pide apoyo para que el grupo de niños pueda seguir visitando lugares y promoviendo la lectura.

Los Colibritos no es el primer proyecto para promover la lectura del docente. En 2009, Ignacio Morales ganó el premio México Lee con El Caracol de la lectura, un remolque convertido en biblioteca ambulante que llevaba los libros a la comunidad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal
Así se prepara la NASA para un posible impacto de un asteroide
La posibilidad de que un gran asteroide choque en la Tierra es baja, pero la amenaza está ahí. Y si algún día llegase a pasar sería una catástrofe apocalíptica. Por eso, los científicos se toman el tema en serio y se entrenan para tener listo un plan de reacción.
1 de mayo, 2019
Comparte

El siguiente escenario es apocalíptico.

Que quede claro desde el principio que no es real. Pero solo imaginarlo es aterrador.

Un asteroide se acerca velozmente a la Tierra. Mide entre 100 y 300 metros y, de llegar a impactar nuestro planeta, liberaría entre 100,000 y 800,000 kilotones de energía, lo que causaría una gran devastación.

Como referencia, la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima tenía “solo” 15 kilotones.

La Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN, por sus siglas en inglés), calcula que el asteroide pasará muy cerca de nosotros dentro de ocho años (el 29 de abril de 2027) y tendrá un 10% de posibilidades de embestir la Tierra.

Ante esta amenaza, los científicos tienen una misión contrarreloj: evitar una catástrofe sin precedentes en el planeta.

Calma. Como avanzamos, este panorama es ficticio.

En realidad, es parte de un ejercicio en el que durante esta semana participan astrónomos de distintas partes del mundo, reunidos en la Conferencia de Defensa Planetaria convocada por la Academia Internacional de Astronáutica en Washington D.C, Estados Unidos.

Dentro de la conferencia, uno de los puntos centrales es este simulacro diseñado por la NASA, en el que los expertos deben diseñar estrategias de preparación en caso de que algún día un asteroide se acerque peligrosamente a la Tierra de manera real.

“Esta es una amenaza que podría ocurrir, aunque es muy poco probable“, le dijo a la cadena NPR Paul Chodas, director del Centro de Estudios para Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA (CNEOS, por sus siglas en inglés), quien diseñó el ejercicio.

“Nuestro objetivo es seguir todos los pasos que deberíamos llevar a cabo”, dice Chodas refiriéndose a cómo se preparan para un posible escenario real.

Misión: salvar el planeta

Según Chodas, el objetivo del simulacro es ajustar el sistema de toma de decisiones sobre cuál es la mejor manera de enfrentar este tipo de amenazas.

Aunque un plazo de ocho años para tomar una decisión parece bastante, Chodas advierte que, en realidad, es poco.

A diferencia de las misiones científicas en la que los investigadores eligen qué asteroide quieren analizar, en asuntos de defensa planetaria la situación es al contrario.

“Es el asteroide el que te elige a ti”, dice Chodas.

El reto de los astrónomos reunidos en Washington es realizar cálculos para determinar con precisión las características del asteroide y, a partir de ahí, proponer qué acciones tomar.

Entre las posibles estrategias para salvarnos del asteroide podría estar desviar su trayectoria con una nave o mediante una detonación nuclear.

Según el CNEOS el reto es desviar el asteroide sin fracturarlo, pues sus fragmentos podrían caer sobre la Tierra.

En caso de que el choque sea inminente, los planes deberían enfocarse en evacuar la zona del impacto.

¿Estamos en riesgo?

Según la NASA, diariamente sobre la Tierra caen unas cien toneladas de material interplanetario. La mayoría de ese material es polvo que se libera de los cometas.

Pero también, en un promedio de cada 10,000 años, existe la posibilidad de que asteroides mayores de 100 metros puedan impactar sobre la Tierra y causar desastres a nivel local o generar olas que inunden áreas costeras.

La NASA también calcula que cada “varios cientos de miles de años”, un asteroide mayor a un kilómetro podría golpear la Tierra.

Si eso sucede, los escombros se esparcirían a través de la atmósfera. Causarían lluvia ácida, se bloquearía parcialmente la luz del sol y las rocas volverían a caer en llamas sobre la Tierra.

La tecnología actual permite detectar un objeto que se acerca al planeta con varios años de anticipación, pero en todo caso, los expertos dicen que nadie debería preocuparse demasiado por el impacto de un asteroide en la Tierra.

Pero insistimos: el CNEOS advierte que, en este momento, no se conoce ningún asteroide que te tenga una “probabilidad significativa” de impactar sobre la Tierra en los próximos 100 años.


https://www.facebook.com/bbcmundo/posts/10157460396404665


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kw3FYvWT-Po

https://www.youtube.com/watch?v=xw6EJRpPS-0&t=145s

https://www.youtube.com/watch?v=gYz4XUuO_rk

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal