Cómo los mentirosos crean una ilusión de verdad y cómo evitar caer en su trampa
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Cómo los mentirosos crean una ilusión de verdad y cómo evitar caer en su trampa

Repetir algo puede hacerlo parecer verdad, aunque no sea para nada cierto. Comprender esta estrategia y sus efectos concretos puede ayudarte a evitar los efectos de la propaganda.
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Por BBC Mundo
7 de noviembre, 2016
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“Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad”, es una ley de propaganda con frecuencia atribuida al nazi Joseph Goebbels. Entre los psicólogos, esto se conoce como el efecto de la “ilusión de verdad”.

Así es como funciona un experimento típico sobre esto: los participantes califican cuán ciertas puede ser las afirmaciones de un cuestionario de trivialidades, cosas como “una ciruela pasa es una ciruela seca”.

A veces, estas afirmaciones son verdad (como esa), pero en ocasiones los participantes ven una versión paralela que no es verdad (algo así como “un dátil es una ciruela seca”).

Después de una pausa -de minutos o incluso semanas- los participantes repiten el procedimiento, pero esta vez algunas de las cosas que califican son nuevas, y otras ya las habían visto antes en la primera fase.

La principal conclusión es que la gente tiende a valorar los elementos que ha visto antes como más probables de ser ciertos, independientemente de si son verdad o no, al parecer por la única razón de que están más familiarizados con ellos.

No es toda la historia

De manera que aquí, capturado en el laboratorio, pareciera estar el origen de la frase de que si se repite una mentira muchas veces se convierte en la verdad.

El perfil oscurecido de dos hombres de espaldas. Al fondo, unas torres de electricidadPudiera pensarse que desde los anunciantes hasta los políticos, pasando por los empresarios, se aprovechan del llamado efecto de “ilusión verdadera”.

Y si miras a tu alrededor, pudieras comenzar a pensar que todo el mundo, desde los anunciantes a los políticos, se aprovechan de esta debilidad de la psicología humana.

Pero un resultado confiable en el laboratorio no es necesariamente un efecto importante sobre las creencias de las personas en la vida real.

Si realmente se pudiera hacer pasar como verdad por repetición una mentira, no habría necesidad de todas las otras técnicas de persuasión.

Un obstáculo es todo lo que ya conoces.

Incluso si una mentira suena plausible, ¿por qué dejar a un lado lo que sabes solo porque has oído repetidamente la mentira?

Recientemente, un equipo dirigido por Lisa Fazio, de la Universidad de Vanderbilt, realizó pruebas para determinar cómo el efecto de ilusión de verdad interactúa con nuestro conocimiento previo. ¿Afectaría nuestro conocimiento existente?

Los investigadores utilizaron parejas de afirmaciones verdaderas y falsas, pero también dividieron los elementos atendiendo a cuán probable era que los participantes conocieran la verdad.

Los resultados muestran que el efecto de ilusión de verdad funcionó con tanta fuerza para las cosas conocidas como para las desconocidas, lo que sugiere que el conocimiento previo no impedirá que la repetición cambie nuestros juicios de plausibilidad.

Para cubrir todas las bases, los investigadores realizaron un estudio en el que se pidió a los participantes que evaluaran cuán verdadera parecía cada afirmación en una escala de seis puntos, y otro en el que solo clasificaban cada hecho como “verdadero” o “falso”.

La repetición elevó la afirmación en la escala de seis puntos y aumentó las probabilidades de que pudiera ser clasificada como verdadera.

Joseph Goebbels“Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad” es una frase que con frecuencia se atribuye al jefe de propaganda nazi Joseph Goebbels.

En cuanto a afirmaciones que eran reales o ficticias, conocidas o desconocidas, la repetición hizo que todas parecieran más creíbles.

Atajos y estrategias

En principio esto parece una mala noticia para la racionalidad humana, pero -y no puedo enfatizar esto lo suficiente- en la interpretación de la ciencia psicológica hay que mirar los números reales.

Lo que Fazio y sus colegas encontraron realmente es que la mayor influencia a la hora de juzgar un enunciado como verdadero fue … si realmente era cierto.

El efecto de repetición no pudo enmascarar la verdad. Con repetición o sin ella, la gente tendía a creer en los hechos reales en contraposición a las mentiras.

Esto demuestra algo fundamental acerca de cómo actualizar nuestras creencias: la repetición tiene un poder de hacer que las cosas suenen más ciertas, incluso cuando sabemos que no lo son, pero no anula el conocimiento.

La siguiente pregunta tiene que ser, ¿por qué puede suceder esto?

Imágenes desdibujadas de personas que suben por unas escaleras.Mantener una lógica rígida requiere de un gran esfuerzo por parte de nuestra mente.

La respuesta tiene que ver con el esfuerzo que se necesita para mantenerse rígidamente lógico ante cada información que se escucha.

Si cada vez que oyes algo lo evalúas contra todo lo que ya sabías, todavía estarías pensando en el desayuno en el momento de cenar.

Debido a que tenemos que hacer juicios rápidos, adoptamos atajos heurísticosque están a menudo más correctos que equivocados.

Basarse en la frecuencia con que has oído algo para juzgar cuán veraz se siente, es solo una estrategia.

Otros recursos

Si la repetición fuera la única cosa que influyera en lo que creemos, estaríamos en problemas, pero no es así. Todos podemos hacer valer facultades más amplias de razonamiento; aunque hay que reconocer que son un recurso limitado.

Nuestras mentes están atrapadas por la ilusión del efecto de verdad, porque nuestro instinto es usar atajos al juzgar el grado de verosimilitud de algo. A menudo esto funciona. A veces resulta engañoso.

Una vez que sabemos acerca del efecto, podemos protegernos contra él.

Parte de esto es comprobar por qué creemos en lo que creemos: ¿si algo suena plausible es porque realmente es cierto, o porque se nos ha sido dicho en repetidas ocasiones?

Esta es la razón por la que los estudiosos está tan desesperados por proporcionar referencias: para que podamos rastrear el origen de cualquier afirmación, en lugar de tener que tomarla como un acto de fe.

Pero parte de protegerse contra la ilusión consiste en obligarnos a nosotros mismos a dejar de repetir falsedades.

Vivimos en un mundo donde los hechos importan, y deben importar. Si repites cosas sin molestarte en comprobar si son ciertas, estás ayudando a construir un mundo donde mentira y verdad son más fáciles de confundir.

Así que, por favor, piensa antes de repetir.

Lee la historia original en inglés en BBC Future

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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