¿Tala y hoteles en el Nevado de Toluca? Esto responde Semarnat sobre el plan de manejo
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¿Tala y hoteles en el Nevado de Toluca? Esto responde Semarnat sobre el plan de manejo

El titular de Semarnat, Rafael Pacchiano, explicó que sí se podrá construir hoteles pero en lugares impactados; la tala incluirá el saneamiento del bosque.
Cuartoscuro
Por Paris Martínez
2 de noviembre, 2016
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El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano, negó que el nuevo Programa de Manejo del Nevado de Toluca autorice la “tala comercial” de 17 mil hectáreas de sus bosques, y aseguró que lo que ahora quedó permitido es el “manejo forestal” de dicha área, lo que implica la realización de actividades para la restauración del bosque, y también la extracción de recursos maderables con fines comerciales.

En entrevista con Animal Político, el funcionario federal también descartó que el nuevo Plan de Manejo permita el desarrollo de infraestructura turística, campos de golf o fraccionamientos privados, aunque reconoció que en algunos puntos del Nevado de Toluca sí podrá crearse infraestructura hotelera y condominal.

El pasado 21 de octubre, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) hizo público el nuevo Programa de Manejo del área natural protegida Nevado de Toluca, según el cual, en 17 mil 785 hectáreas queda ahora permitido el “aprovechamiento forestal maderable”.

Sin embargo, Pacchiano advirtió que el aprovechamiento maderable no debe ser calificado como “tala comercial”, ya que no sólo implica la extracción de madera para su venta, sino que se realizarán también acciones de preservación.

“No se van a cortar 17 mil hectáreas de arbolado (…) En esas 17 mil hectáreas puedes hacer aclareos, puedes hacer brechas contrafuegos. Claro, puedes hacer aprovechamiento forestal maderable en ciertas zonas, en donde se presente un plan de aprovechamiento a la autoridad, que sea autorizado, esas son las reglas”, explicó.

Tras darse a conocer que en 17 mil hectáreas del Nevado de Toluca ahora podrá realizarse tala comercial, o “aprovechamiento forestal maderable”, el funcionario reconoció que se creó entre la ciudadanía la “percepción de que queremos acabarnos el Nevado de Toluca”, pero subrayó que “eso es totalmente falso”.

Por el contrario, aseguró “en esa área queremos que haya manejo: necesitamos quitar plaga y arbolado muerto”.

El nuevo Programa de Manejo del Nevado de Toluca contradice la información proporcionada por el titular de la Semarnat: las 17 mil hectáreas en las que la tala comercial quedó autorizada están conformadas por “bosques densos y semidensos de pino y oyamel, en pendientes menores a 40%, condición que permite que puedan ser aprovechados”.

El Programa de Manejo reconoce que en los bosques del Nevado de Toluca existen puntos “severamente alterados” por la presencia de muérdago o plagas forestales, “específicamente el insecto descortezador”, sin embargo, esos puntos afectados están fuera del perímetro de las 17 mil hectáreas de bosque sano en las que se autorizó la tala comercial.

Esas zonas de bosque afectadas abarcan 10 mil hectáreas, separadas de la zona de tala comercial, y fueron denominadas “Subzona de recuperación de los bosques del Nevado”.

Infraestructura turística

La primera versión del Programa de Manejo del Nevado de Toluca incluía una cláusula que explícitamente advertía que “no se permitirá en ningún caso la edificación o construcción de fraccionamientos, de casas campestres, cabañas o bungalos residenciales, ni la edificación o construcción de hoteles, posadas o fincas de descanso ni campos de golf”. Esta cláusula fue eliminada en la versión final del documento.

El secretario de Medio Ambiente federal explicó que dicha cláusula fue originalmente contemplada porque el de la especulación inmobiliaria “fue un tema que brincó”.

Sin embargo, aclaró que dicha cláusula fue finalmente eliminada porque “en el Departamento Jurídico nos dicen ‘oye, si nada más prohíbes estos casos (de infraestructura turística y condominal), se te pueden colar otros casos que no estás prohibiendo’… así piensan los abogados”.

Por ello, abundó, “la solución legal fue decir que se prohíbe la construcción de cualquier infraestructura pública o privada, y se prohíbe el cambio de uso de suelo”.

No obstante, cuando al funcionario se le hizo la precisión de que en el Programa de Manejo sí se permite “construir infraestructura” privada en un área del Nevado, denominada “Subzona de Asentamientos Humanos”, Pacchiano admitió que “sí, pero esos son lugares que ya están impactados”.

En esas zonas “impactadas” de la reserva natural, reconoció, sí podrá desarrollarse infraestructura hotelera y condominal.

“Si tú tienes una casa (en esa área del Nevado de Toluca), y tú quieres ponerle un piso más y eso convertirlo en un hotel, eso sí se puede hacer (…) Lo que dice el Plan de Manejo es que si eso ya está impactado, ¡perfecto! Puedes construir lo que quieras”, detalló el funcionario federal.

No obstante, aclaró que si junto a ese hotel “hay árboles, entonces tú no puedes quitar esos árboles. En ninguna parte del Nevado de Toluca puedes quitar más árboles para construir nada, porque se prohíbe el cambio de uso de suelo en todo el Nevado, y eso le cierra la puerta a desarrollos comerciales, a vivienda, a carreteras, a pistas (de sky), a campos de golf”.

Además, abundó, quedó expresamente prohibido que se creen nuevos centros de población dentro del nevado, o que los ya existentes crezcan.

La culpa: de Cárdenas y los habitantes

Entre enero de 1936 y octubre de 2013, el Nevado de Toluca fue un Parque Nacional, es decir, una reserva natural en la que, por ley, estaba prohibida toda explotación de sus recursos. Esta categoría de protección fue le otorgada en los años 30 del siglo pasado por el entonces presidente Lázaro Cárdenas.

Sin embargo, detalló Pacchiano, “la figura (legal) de Parque Nacional es la más restrictiva, y no permite ni siquiera el saneamiento forestal”.

Paradójicamente, destacó que durante los últimos 20 años (es decir, cuando el Nevado aún era Parque Nacional) se recuperaron 8 mil hectáreas de bosque del Nevado de Toluca mediante acciones de restauración ambiental.

Por otra parte, aseguró que las restricciones impuestas por Cárdenas al manejo del Nevado de Toluca también impedían a sus pobladores “aprovechar sus bosques”.

En la actualidad, aseguró, “el peor enemigo de nuestros recursos naturales es la pobreza”, y dentro del Nevado de Toluca habitan 5 mil personas que subsisten “rentando sus tierras, tirando árboles para sembrar cosas”.

Los pobladores del Nevado, subrayó, “están tirando el bosque para subsistir (…) están depredando el bosque, entonces, tenemos que garantizar que esas personas ya no sigan expandiendo la mancha urbana, ni sigan tirando bosques para sembrar papa: lo que tenemos que hacer es darles una alternativa para que puedan vivir, y al mismo tiempo que la masa forestal se incremente.”

Y para abundar sobre esta problemática, puso otro ejemplo, distinto al del Nevado: “La peor amenaza de los manglares –aseguró Pacchiano– no son los desarrollos turísticos, son las comunidades que viven donde hay manglar, porque necesitan vivir de algo, entonces lo queman para pescar, o pescan y se acaban todo, o lo desmontan para vender madera”.

Esas fueron las razones de que, en octubre de 2013, el presidente Enrique Peña Nieto modificara el régimen del Nevado de Toluca, para permitir el aprovechamiento forestal.

Protección al Nevado

La documentación oficial relacionada con el cambio de manejo del Nevado de Toluca señala que la tala clandestina  en esta reserva natural es un problema de varias décadas, y que en él participan tanto habitantes como “bandas organizadas”.

Para combatir esta práctica, afirmó el titular de la Semarnat, ahora se cuenta con la Gendarmería Ambiental, un cuerpo policiaco creado en abril pasado e integrado hasta ahora por 250 elementos, que se encargará de resguardar los recursos del Nevado, “y de todas las áreas naturales protegidas”.

–¿Cuántos elementos de la Gendarmería Ambiental están en este momento destacamentados en el Nevado de Toluca? –se preguntó al funcionario.

–Ninguno –fue la respuesta.

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Elecciones en EU: el futuro de Trump y otras 3 cosas que están en juego en la batalla por el Congreso

Según el corresponsal político de la BBC en Washington, uno de los temas fundamentales que ha dominado la discusión ha sido el aborto.
8 de noviembre, 2022
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Sin que sus nombres estén en las papeletas, Joe Biden y Donald Trump se han convertido en protagonistas de una intensa campaña electoral que ha vuelto a poner de relieve la división que vive Estados Unidos.

El país celebra este 8 de noviembre las elecciones de mitad de término, las llamadas “midterms”, y se prevé que el resultado tenga un gran impacto en los dos años que quedan de la presidencia de Biden (y más allá).

En EE.UU. se renueva la Cámara de Representantes y una parte del Senado cada dos años: en unos casos en coincidencia con las presidenciales y en otros en la mitad del período presidencial, de ahí el nombre de los comicios.

Es por eso que muchos ven esta elección como un referendo al presidente de turno. Y es muy común que, en ese proceso, el partido que ocupa la Casa Blanca tienda a perder escaños.

El Partido Demócrata obtuvo en la elección de 2020 una mayoría en la Cámara y un empate en el Senado que en realidad es mayoría porque el voto del desempate recae en la vicepresidenta Kamala Harris.

Eso le ha permitido a Biden aprobar algunos de los planes de su ambiciosa agenda legislativa.

Para los republicanos es un momento clave: estas serán las primeras elecciones desde que Trump salió de la Casa Blanca, y serán el mejor indicador del exmandatario para decidir si se lanza o no como candidato presidencial para 2024.

Además, si los republicanos toman el control de cualquiera de las cámaras, podrían frenar efectivamente la agenda de Biden.

También podrían controlar los comités de investigación del Congreso, por lo que podría poner fin a la investigación que se lleva a cabo sobre el ataque al Capitolio de EE.UU. del 6 de enero de 2021, aunque se espera que su trabajo termine a finales de año.

El corresponsal político de la BBC en Washington Anthony Zurcher compartió algunos de los que él considera que serán los puntos clave de esta elección.

1. Derechos o restricciones al aborto

Un cambio en la composición en el congreso puede tener un impacto directo en el día a día de los estadounidenses. Un buen ejemplo es el caso del aborto.

En junio, la Corte Suprema revocó el fallo Roe vs. Wade que otorgaba protección constitucional al aborto en el país.

Ambos partidos ya tienen proyectos legislativos que van a intentar implementar en el ámbito federal si ganan el control del Congreso en noviembre.

Los demócratas prometen defender el derecho de las mujeres a abortar, mientras que los republicanos han propuesto una prohibición federal del aborto más allá de las 15 semanas de embarazo.

A nivel estatal, el resultado de las contiendas legislativas locales y de gobernador en estados clave como Pensilvania, Wisconsin y Michigan podría significar que esos sitios impongan mayores restricciones al aborto.

Pero cualquiera de los partidos que gane el control del Congreso -y el poder en los estados- tendrá la posibilidad de impactar el enfoque de políticas que van más allá del aborto.

Si los republicanos resultan victoriosos, se espera que la inmigración, los derechos religiosos y el crimen se conviertan en prioridades.

En contraste, para los demócratas los temas clave son el medio ambiente, la atención médica, el derecho al voto y el control de armas.

2. El regreso de Trump

El expresidente de EE.UU. Donald Trump, durante su inauguración, en 2017.

EPA
Muchos analistas creen que una posible candidatura de Trump en 2024 dependerá de los resultados de esta elección.

A diferencia de los últimos presidentes que han perdido contiendas electorales en EE.UU., Trump no se retiró de la política en silencio.

Pareciera que todavía tiene interés en regresar a la Casa Blanca en 2024, y las elecciones de mitad de término podrían terminar fortaleciendo su posición o frustrando sus esperanzas.

Si bien no aparece en la boleta electoral como candidato, el apoyo político de Trump a decenas de candidatos republicanos sí que lo está.

A pesar de las objeciones de algunos líderes en el partido, el expresidente logró darles impulso a algunos de los candidatos al Senado -como el exjugador de fútbol americano Herschel Walker en Georgia, el médico de televisión Mehmet Oz en Pensilvania y al autor populista JD Vance en Ohio- para que superaran a republicanos más tradicionales en las elecciones primarias.

Si estos candidatos ganan, podría argumentarse que los instintos políticos de Trump son agudos y que su tipo de política conservadora tiene un atractivo nacional.

Pero si los republicanos se quedan cortos en el Congreso, y es por el fracaso de los candidatos poco convencionales seleccionados por Trump, el expresidente podría cargar con la culpa.

Tal resultado aumentaría las esperanzas de los rivales presidenciales de Trump dentro del partido.

Tanto el gobernador de Florida, Ron DeSantis, como el gobernador de Texas, Greg Abbott, están listos para la reelección en noviembre y podrían usar los resultados en esas contiendas como trampolín para sus propias campañas a ganar la nominación republicana en 2024.

3. El futuro de Joe Biden

Las elecciones de mitad de período normalmente se ven como un referéndum a los dos primeros años de un mandato presidencial; y es por esto que, históricamente, el partido en el poder sufre una derrota.

El presidente estadounidense Joe Biden en un evento.

Reuters
La elección de mitad de término es vista como un referendo al presidente actual.

Los índices de aprobación de Biden se han mantenido bajos durante más de un año.

Si bien los demócratas parecen haberse recuperado un poco, la alta inflación y las preocupaciones por el estado de la economía representan una batalla cuesta arriba para que el partido gobernante logre mantener el control de ambas cámaras del Congreso.

En sus primeros dos años como presidente, Biden logró que se aprobaran leyes nuevas en temas como cambio climático, control de armas, inversión en infraestructura y pobreza infantil, a pesar de contar con mayorías estrechas en el Congreso.

Sin embargo, si el control de cualquiera de las dos cámaras pasara al Partido Republicano, este tendría el poder de evitar que el Congreso apruebe proyectos de ley demócratas y el resultado sería un estancamiento legislativo.

Una mala noche para los demócratas se interpretaría también como una señal de la continua debilidad política del presidente, y podría volver a revivir los llamados para que Biden le deje el camino abierto a otro candidato demócrata cuando comience la campaña presidencial de 2024.

Sin embargo, el presidente y sus asesores insisten en que van por la reelección y solo se ha visto una vez en la política moderna que un presidente en el cargo pierda la nominación de su partido en las primarias.

4. ¿Qué pasa con los que no reconocen la elección de 2020?

Marjory Taylor Greene

Reuters
Varios candidatos republicanos han cuestionado abiertamente la legitimidad de la elección que en 2020 llevó a Joe Biden a la presidencia.

Las elecciones de mitad de período de 2022 van a ser las primeras elecciones federales desde que tuvo lugar el asalto al Capitolio de EE.UU. el 6 de enero de 2021, en el que partidarios de Trump intentaron impedir que los congresistas certificaran la victoria electoral de Joe Biden.

Lejos de amainarse después de los disturbios, Trump ha insistido en sus cuestionamientos a los resultados de la elección y ha apoyado activamente a los candidatos republicanos que dicen que les robaron la victoria.

Muchos de estos candidatos, como los nominados a secretario de Estado Mark Finchem en Arizona y Jim Marchant en Nevada y el candidato a gobernador Doug Mastriano en Pensilvania, se postulan para cargos en los que tendrán al menos algún tipo de control sobre los sistemas electorales de su estado de cara a la contienda presidencial de 2024.

Estos políticos, si son elegidos, podrían negarse a certificar los resultados electorales en sus estados si se viera en el país una elección reñida para la presidencia.

También podrían unirse a demandas contra algunoos condados, argumentando denuncias de corrupción electoral, o podrían promulgar nuevas reglas y regulaciones para restringir ciertos métodos para ejerccer el voto, como lo es la votación por correo.

En la elección de 2020, varios funcionarios republicanos estatales se negaron a ceder ante la presión de Trump para revertir los resultados en diferentes sitios.

Si en dos años hay una elección tan reñida como la de 2020, podría verse un resultado muy distinto a este tipo de desafíos.


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