Un descuido deja expuesto el plan de vigilancia sobre inmigrantes de un asesor de Trump
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Un descuido deja expuesto el plan de vigilancia sobre inmigrantes de un asesor de Trump

Kris Kobach acudió a una reunión con Trump y en una fotografía pudo observarse un documento con propuestas para registrar a extranjeros que sean considerados de "alto riesgo" para EU.
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Por AP
22 de noviembre, 2016
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WASHINGTON (AP) — Un asesor del presidente electo Donald Trump en materia de inmigración y posible candidato para un cargo de primer nivel en el gobierno quiere realizar algunos cambios en el Departamento de Seguridad Nacional.

Uno de ellos sería la reinstauración de un sistema que exija que ciertos inmigrantes, entre ellos hombres y jóvenes de 25 naciones mayormente musulmanas, se registren ante el gobierno federal a su llegada a Estados Unidos.

Kris Kobach, secretario de Estado de Kansas, se reunió el domingo con Trump y le presentó una lista detallada de propuestas para la agencia encargada de aplicar las leyes de inmigración y mantener segura la frontera.

Kobach llevó a la reunión con Trump su “Plan Estratégico de Kobach del Departamento de Seguridad Nacional para los Primeros 365 Días”. Una parte del contenido de los documentos fue visible en una fotografía de The Associated Press.

Medios como Esquire mencionaron que la próxima vez sería recomendable que Kobach utilizara un folder, para que no queden expuestos a la mirada pública sus documentos.

La recomendación principal fue “actualizar y reintroducir” el Sistema Nacional de Registro de Entradas y Salidas, o NSEERS, para todos los extranjeros que provengan de áreas de “alto riesgo”, un programa que él ayudó a crear cuando trabajó en el Departamento de Justicia tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

El esfuerzo, el cual incluyó a la postre el registro de más de 80,000 extranjeros, fue mayormente ridiculizado por grupos defensores de derechos civiles que dijeron que éste etiquetaba a extranjeros con base en su raza y religión.

El documento no especifica qué extranjeros tendrían que registrarse como parte de una actualización del NSEERS.

Kobach no respondió de inmediato una solicitud de comentario.

El gobierno del presidente Barack Obama abandonó formalmente el sistema en abril del 2011, pues dijo que un nuevo programa de recolección de datos sería suficiente para recabar información biométrica de todos los extranjeros que lleguen al país.

El plan de Kobach propone también agregar “preguntas extremas de interrogatorio” para extranjeros de “alto riesgo” que lleguen a Estados Unidos.

Éstas incluirían preguntas al solicitante de ingreso al país sobre si “apoya la ley islámica, la guerra santa, la igualdad de hombres y mujeres, la Constitución de Estados Unidos”.

La lista de Kobach incluía además terminar el flujo de refugiados sirios a Estados Unidos. Como candidato a la presidencia, Trump propuso una prohibición temporal al ingreso de todos los musulmanes al país.

La inmigración fue un tema central en la campaña de Trump hacia la Casa Blanca.

Él no ha proporcionado detalles específicos sobre sus planes para implementar sus promesas de campaña sobre inmigración, pero la semana pasada anunció su intención de nominar al senador Jeff Sessions para que encabece el Departamento de Justicia.

Sessions, al igual que Kobach, ha ayudado a Trump a crear su postura sobre inmigración y es también alguien de línea dura respecto al asunto.

El periodista de The Associated Press John Hanna en Topeka, Kansas, contribuyó a este reporte.

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Coronavirus; ¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: la infección natural o la vacuna?

Si bien ambas producen una respuesta inmunitaria, te explicamos por qué es mejor la protección que te puede ofrecer una vacuna contra el SARS-CoV-2.
16 de diciembre, 2020
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Reino y Estados Unidos iniciaron ya su programa de vacunación masiva contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

La inmunización, producida en Bélgica, es un nuevo tipo de vacuna llamada ARN que utiliza un pequeño fragmento del código genético del virus para enseñarle al cuerpo a combatir la COVID-19 y generar inmunidad.

El resto de las vacunas —incluidas la rusa Sputnik V, que comenzó a suministrarse de forma masiva en Moscú, la china Sinovac, la estadounidense Moderna o la británica Oxford-AstraZeneca— continúan en la carrera y la aprobación de algunas de ellas se espera de forma inminente.

En Reino Unido, los primeros en recibir la dosis inicial de las dos necesarias para alcanzar la inmunidad completa son las personas mayores de 80 años, los profesionales de la salud en primera línea, así como los trabajadores de las residencias de ancianos.

Y mientras que la mayoría de la población espera con ansias que le llegue su turno, hay quienes miran a la vacuna con recelo por las incógnitas que todavía no tienen respuesta.

Una de las preguntas que se repite (aunque no necesariamente entre quienes están en desacuerdo con la vacunación) es, ¿Qué genera una respuesta inmune más fuerte: la infección natural o la vacuna?

BBC Mundo conversó con tres expertos en el tema en busca de una respuesta.

Según el caso

En pocas palabras: aún no se sabe.

“Hay algunas enfermedades donde la vacuna protege más que la enfermedad y otros casos donde la enfermedad brinda más protección que la vacuna”, le explica a BBC Mundo Carlos Rodrigo, vacunólogo y Director Clínico de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol, en Barcelona.

Paciente de covid-19

Getty Images
Mientras que a algunas personas el virus les provoca pocos o ningún síntoma otros deben ser hospitalizados o conectados a un respirador.

Rodrigo da como ejemplo enfermedades clásicas como el sarampión, la varicela o las paperas, donde la infección natural es la que otorga una inmunidad más prolongada, donde lo habitual es que una vez que la pasas no te vuelvas a enfermar.

En otro tipo de infecciones, como las provocadas por neumococos o meningococos (dos tipos de bacterias) en niños o por el virus del papiloma humano (VPH) —un grupo de virus que puede causar verrugas y varios tipos de cáncer— la situación es exactamente opuesta.

En el caso del VPH, por ejemplo, la vacuna genera una respuesta inmune más potente que la inmunidad natural, ya que esta última es particularmente débil.

Esto se debe a que, entre otra cosas, el virus emplea varias tácticas para evadir al sistema inmune, le explica a BBC Mundo Maitreyi Shivkumar, profesora de Biología Molecular en la Facultad de Farmacia de la Universidad De Montfort, en Reino Unido.

“Muchos virus, entre los que se incluye el VPH tienen proteínas que bloquean la repuesta inmune o simplemente mantienen un perfil bajo para no ser detectadas”.

En cambio la vacuna, “contiene una concentración alta de una sola proteína —la que sobresale de la superficie del virus y la que detecta el sistema inmune— en su forma más pura”.

Al suministrar una gran cantidad de esta proteína, la respuesta que se genera es mucho más fuerte, señala Shivkumar.

Y, además, la vacuna permite que, “de cierta forma, el sistema inmune no se distraiga con otros trozos del virus (como ocurriría en una infección natural)”, añade la experta, aunque aclara que son pocos los casos donde la inmunidad generada por la vacuna es mayor a la que suscita la infección natural.

“Por lo general las vacunas son tan buenas como la infección (en este sentido), o brindan suficiente inmunidad y eso es lo que se quiere lograr”.

¿Cómo se posiciona la covid-19 en este sentido?

Dado que se trata de una enfermedad nueva y de que los estudios sobre la vacuna fueron diseñados para determinar su seguridad y eficacia más que para evaluar la longevidad de la inmunidad, no sabemos con exactitud por cuánto tiempo se extiende el efecto protector de ninguna de las dos.

HPV

Getty Images
En el caso del VPH, la vacuna genera una respuesta inmune más fuerte que el virus mismo.

Lo que sí sabemos es que, a diferencia de la infección natural, de la que podemos recibir una dosis viral variable (alta, mediana o baja) que produce diferentes niveles de inmunidad, “cuando te suministran una vacuna, recibes una dosis predeterminada que sabemos provoca una respuesta inmune fuerte y apropiada, capaz de prevenir la infección en un gran porcentaje de los casos”, le dice a BBC Mundo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto, Canadá.

“Hay muchas similitudes: las dos cosas —la infección natural y la vacuna— generan anticuerpos neutralizantes e inmunidad celular (el proceso que activa entre otras cosas a las células T)”.

“Pero una de las grandes diferencias es que las vacunas no provocan el daño colateral de una respuesta inmune extremadamente robusta, que en mucha gente puede ser perjudicial y causar daño en los pulmones”, explica la experta.

Sin vacuna, dice Carlos Rodrigo, atravesar la enfermedad es “una aventura, un azar, una ruleta rusa: mientras que a algunas personas no les ocasiona ningún problema, a otras les causa problemas gravísimos. Y a otras no tan graves pero persistentes en el tiempo, e incapacitantes”.

Por último otra de las ventajas de la vacuna es que al suministrar una dosis fija, “se garantiza una respuesta imunitaria estandarizada en toda la población. Es una forma de controlar la respuesta y no dejarla al azar”, añade Shivkumar.

Y si tuve covid-19, ¿es necesario vacunarme?

En opinión de Gommerman, deberías dejar que vacunen a otros primero porque tu cuerpo todavía debería tener memoria del virus y por lo tanto capacidad para combatirlo, pero luego es importante que lo hagas.

Vacunación

Getty Images
Aunque hayas tenido covid-19, es aconsejable recibir la vacuna.

“Primero que mucha gente nunca tuvo confirmación de haber tenido el virus”, dice. “Cuando nos llega gente que piensa que ha tenido covid-19 y se les hace la prueba de anticuerpos, no siempre dan positivo porque en realidad no han estado expuestos al virus”.

Esa ya es una buena razón para darse la vacuna. Pero por otro lado, “hasta donde sabemos, no hay consecuencias negativas de darse la vacuna después de haber tenido el virus. Es como reforzar tu respuesta inmunitaria”, señala la experta.

Y, tercero, “tu respuesta inmune pudo haber sido muy buena o no, dependiendo de a cuánto virus estuviste expuesto, y como esa carga es variable, no sabrás en que parte del espectro te encuentras, por lo tanto, es mejor darse la vacuna”.

Rodrigo tiene una visión similar, aunque recomienda hacer un test primero para verificar si la persona aún tiene anticuerpos.

Estas personas “no serían prioritarias, pero es posible que al cabo de unos cuantos meses, la inmunidad natural no sea suficiente”.

“Habrá que evaluar si todavía tiene anticuerpos, porque en casos que los haya, la vacuna es inútil”.


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