Un estadio Azteca lleno recibe a jugadores de la NFL como en casa
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Cuartoscuro

Un estadio Azteca lleno recibe a jugadores de la NFL como en casa

El Azteca no tuvo lugar ni para uno más de los cerca de 75.000 aficionados que agotaron las entradas en cuestión de minutos, ni para la polémica o la política.
Cuartoscuro
Por AP
21 de noviembre, 2016
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Para los Raiders, sacrificar un partido de local para visitar México resultó en un negocio redondo. Desde el inicio fue difícil encontrar una diferencia entre el Oakland Coliseum y el Estadio Azteca.

Miles de aficionados en negro y plata se encargaron de hacer sentir al equipo justo en casa.

Muchos de ellos se trasladaron desde la zona de la Bahía de San Francisco para hermanarse sin división de idioma con el fuerte contingente local. Todos ellos emocionados con tener una casa, aunque sea por una noche mágica, al sur de la frontera. Y muchos de ellos con una sola solicitud: “Quédate en Oakland”.

La preocupación ante la posible mudanza del equipo a Las Vegas, en donde el dueño Mark Davis, ya negocia la construcción de un moderno estadio también cruzó la frontera.

“Los Raiders son de Oakland, ahí ganamos nuestro primer Super Bowl”, dijo José, un aficionado de más de 40 años del equipo, y quien entró a un estadio por primera vez como obsequio de sus hijas. El fanático declinó dar su apellido.

En caso de que no se vayan a Las Vegas, la capital mexicana es una buena opción. Especialmente ante el ensordecedor recibimiento a los Raiders a cada paso que daban. Literalmente.

Para los Texans, libres de protagonismo en el primer Monday Night Football fuera de Estados Unidos, su cercanía con México no ayudó mucho. Sí, decenas de ellos hicieron el viaje, algunos incluso tomaron un autobús, un viaje de más de 25 horas, para presenciar historia en un estadio que recibió su séptimo juego de NFL, segundo de temporada regular y primero desde el 2 de octubre de 2005.

Pero la noche no fue de Raiders y Texans. Fue de la NFL, de México, de sus aficionados, que con camisetas de Packers, Steelers, Giants, Broncos o Cowboys enviaban un mensaje: No pueden pasar otros 11 años sin un encuentro al sur de la frontera.

Fue una noche para revivir historia en un Estadio Azteca repleto de ella.

Tommie Smith, recordado en México como el ganador del oro en los 200 metros en los Juegos Olímpicos de 1968, pero más aún por su gesto en el podio al levantar el puño en señal de protesta ante la situación racial del momento en Estados Unidos, encendió un simbólico pebetero en memoria del difunto e icónico ex dueño de los Raiders, Al Davis, pero que bien podría representar el fuego de la pasión de México por los Raiders.

El Azteca no tuvo lugar ni para uno más de los cerca de 75.000 aficionados que agotaron las entradas en cuestión de minutos, ni para la polémica o la política.

Los temores de un abucheo al himno estadounidense se disiparon con un acto de astucia logística. Los cientos de niños que conformaron la bandera de Estados Unidos, de inmediato la convirtieron en el lábaro mexicano conforme Becky G entonaba las últimas notas del himno.

Pero la noche no fue perfecta. El grito denigrante en contra de la comunidad gay que ha causado polémica en México y el mundo se hizo presente una vez más, con la patada de salida de los Texans, luego de ponerse al frente en el marcador 3-0 en el primer cuarto.

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Tan lento como sea posible: 'la pieza musical más larga del mundo' planeada para sonar hasta 2640

Una obra experimental del compositor John Cage comenzó a sonar en 2001 y, si todo sale según lo planeado, deberá poder escucharse durante más de 600 años.
15 de septiembre, 2020
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El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
El órgano está ubicado en una iglesia de Alemania.

Tan lento como sea posible.

Ese es el título una obra musical avant-garde del compositor estadounidense John Cage (Los Ángeles 1912 – Nueva York, 1992).

El título de la melodía no es una metáfora, por el contrario, el objetivo es que sea “la pieza musical más larga y más lenta del mundo”.

Desde 2001, un órgano especialmente diseñado para esta melodía comenzó a interpretar la obra en la iglesia San Burchardi, en Halberstadt, Alemania.

Tuvo una pausa de 17 meses y, desde entonces, el sonido del incesante del órgano retumba entre las paredes de la iglesia.

Aquí puedes escuchar cómo suena Tan lento como sea posible:

Pueden pasar años entre un cambio de acorde y otro. Desde que comenzó el concierto, solo ha habido 14 cambios de acordes.

El más reciente fue el pasado 5 de septiembre. Antes de eso, el órgano había sostenido la misma nota desde 2013.

El próximo cambio de “Tan lento como sea posible” está programado para el 5 de febrero de 2022.

A ese ritmo de interpretación, el concierto terminará en 2640.

El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
Los operarios del órgano utilizan bolsas de arena para sostener los arcordes.

¿De qué se trata la pieza?

Tan lento como sea posible es parte del Órgano John Cage, un proyecto artístico que tiene la misión de interpretar la melodía que el artista compuso en 1985.

Rainer Neugebauer, director del proyecto, dice con esta obra Cage buscaba liberar los sonidos de cualquier intención, retórica o moralidad.

“Es un proyecto de arte a la vez radical, irritante, abierto y extremadamente delicado”, le dice Neugebauer a BBC Mundo.

Según Neugebauer, el hecho de tener acordes sostenidos produce la sensación de que “el tiempo está detenido” o de que surge la noción de eternidad.

El órgano de Tan lento como sea posible.

Reuters
La partitura está planeada para interpretarse durante más de 600 años.

La obra, según los encargados del proyecto, también es un “símbolo de confianza en el futuro”.

Música en medio de la pandemia

Para cada cambio de acorde, un grupo de operarios intercambian los tubos metálicos del órgano y añaden bolsas de arena para lograr y mantener lo que dicta la partitura.

Muchos de los fanáticos que llevaban siete años esperando este momento, tuvieron que conformarse con ver el cambio de acorde a través de una pantalla gigante, debido a las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

Iglesia

Reuters
Cientos de fanáticos llegaron a ver el cambio de acorde, pero debido a las restricciones por el coronavirus no todos pudieron entrar a la iglesia.

Según Neugebauer, la pandemia ha reducido significativamente el número de visitantes que reciben, por lo que también reciben menos donaciones.

Aun así, Neugebauer es optimista con el futuro del proyecto.

“Quizás en 2620, 20 años de que termine la interpretación según lo planeado, alguien diga: ‘Oh, esto no es lo más lento posible, vamos a tocarlo un poco más lento y le añadiremos algunos años o siglos’”, concluye Neugebauer.


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https://www.youtube.com/watch?v=6kQ0oCfV43I

https://www.youtube.com/watch?v=0fHkEolNWFc&t=47s

https://www.youtube.com/watch?v=jizwCrw_WEU

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