El virus que es más peligroso que el zika para las embarazadas y del que casi no se habla
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El virus que es más peligroso que el zika para las embarazadas y del que casi no se habla

Los expertos lo describen como una "carga silenciosa global": es la infección del citomegalovirus, uno de los virus que más deformaciones congénitas causan en el mundo.
Por BBC Mundo
9 de noviembre, 2016
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En los últimos meses la comunidad médica ha estado centrando su atención -y preocupación- en el virus del zika y los riesgos del contagio de esta infección durante el embarazo.

El zika ha dejado secuelas terribles, principalmente en Brasil, por los defectos congénitos que causa al feto cuando una mujer se contagia durante el embarazo.

Sin embargo, hay otro virus del que casi no se habla, que es mucho más prevalente que el zika y que plantea una amenaza mucho más grande para las mujeres embarazadas.

Se trata del citomegalovirus o CMV, el principal causante de malformaciones como microcefalia y sordera en recién nacidos.

“Mientras todos han estado preocupados por los bebés contagiados con zika (con buena razón), hay otra infección viral que ha estado causando miles de defectos de nacimiento en Estados Unidos cada año”, le dijo al diario New York Times el doctor Mark Schleiss, director de enfermedades infecciosas pediátricas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota.

Recién nacidoImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionEn Estados Unidos unos 8.000 recién nacidos contagiados con CMV tienen o desarrollan discapacidades permanentes como sordera, microcefalia y déficits intelectuales.

Sólo en Estados Unidos, cada año entre 20.000 y 40.000 bebés nacen con este trastorno llamado infección congénita por CMV.

Al menos 20% de ellos, unos 8.000, tienen o desarrollan discapacidades permanentes como sordera, microcefalia y déficits intelectuales.

El problema, dicen los expertos, es global.

“No sólo en Estados Unidos sino también en Europa es la principal causa de malformaciones congénitas”, le dice a BBC Mundo el doctor Alejandro Reyes Martín, pediatra especialista en neurología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares.

“Aproximadamente 0,5% de recién nacidos en Europa nacen con infección congénita por CMV y entre los problemas que causa está la microcefalia, problemas de audición, problemas de desarrollo motor, desarrollo sensorial, fracaso escolar, etc.”.

CitomegalovirusImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionEl citomegalovirus pertenece a la familia de los virus herpes.

En el mundo en desarrollo, aunque no hay datos precisos sobre la prevalencia del virus, se calcula que la incidencia de la infección congénita por CMV es de entre el 1 y 5% de los nacimientos, según un estudio del Laboratorio Nacional de Salud y el Hospital Groote Schuur de la Universidad de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica publicado en 2013.

Propagación

El CMV pertenece a la familia de los virus del herpes.

Se propaga con los fluidos corporales, como saliva y orina y puede transmitirse por contacto cercano con niños pequeños que portan el viruscuando, por ejemplo, se les cambia el pañal.

También puede transmitirse con los besos y las relaciones sexuales y una vez que el virus entra en el organismo, queda allí para toda la vida y puede volver a reactivarse.

La mayoría de la gente con CMV no presenta síntomas. Pero el virus puede causar serios problemas si una mujer embarazada contagia al feto durante la gestación.

Recién nacidoUn bebé que tiene la infección de CMV puede parecer sano y los problemas de salud o discapacidades pueden presentarse dos años o más después del nacimiento o pueden no aparecer nunca.

Los expertos aseguran que el CMV puede ser “devastador para el feto”.

“En las mujeres embarazadas las dos formas de contraer el virus CMV más comunes son el contacto con la saliva y la orina de los niños pequeños y el contacto sexual”, explica el doctor Alejandro Reyes.

Si el virus afecta al principio del embarazo las malformaciones pueden ser graves y se puede perder el feto”, explica el doctor Reyes.

“Pero lo que produce más problemas, en relación con la sordera, microcefalia, con retraso sensorial, etc., son las infecciones en el tercer trimestre del embarazo”, agrega.

EmbarazadaEl contagio del CMV durante el embarazo puede ser “devastador para el feto”.

Aunque un bebé que tiene la infección puede parecer sano, los problemas de salud o discapacidades pueden presentarse dos años o más después del nacimiento o pueden no aparecer nunca.

Sin embargo, si el virus se diagnostica de forma precoz en un bebé que nace con sospecha de infección de CMV puede tratarse con medicamentos antivirales en sus primeras semanas de vida, asegura el pediatra.

Y hay evidencia de que incluso los recién nacidos que no presentan síntomas de la infección pueden beneficiarse con el tratamiento para disminuir la incidencia de complicaciones más tarde en la vida, principalmente la sordera.

El problema es que no hay programas universales para detectar la infección en los recién nacidos.

Y ahora se está reavivando el debate entre la comunidad médica sobre si deben establecerse programas de detección universal de la presencia de anticuerpos contra el CMV entre las embarazadas.

Concientización y prevención

Los expertos afirman que es necesario llevar a cabo más concientización con las embarazadas sobre el virus y sus efectos para evitar que la infección se propague y minimizar los riesgos de que las madres contagien al bebé.

Particularmente por el contacto permanente que una mujer embarazada puede tener con un niño pequeño que porta el virus.

“Tienen el riesgo de contagio no sólo por el contacto con la orina, sino con el contacto con excretas, e incluso se ha llegado a aislar el virus en las lágrimas, el sudor, además de que es una enfermedad de transmisión sexual”, explica Alejandro Reyes.

Análisis de sangreLos expertos están pidiendo establecer programas universales de detección de anticuerpos contra el CMV entre las embarazadas.

Hasta ahora no hay una vacuna para prevenir la infección.

De manera que, tal como aseguran los expertos, es necesario crear más conciencia entre las embarazadas sobre los riesgos del CMV.

Según el doctor Mark Scheleiis, de la Universidad de Misesota, “el CMV debe ser una prioridad tan urgente como el zika”.

“Desde hace décadas se ha estado pidiendo que se desarrolle una vacuna y todavía no contamos con ella, en parte debido a la falta de conciencia pública sobre el CMV”, agrega.

Y el pediatra Alejandro Reyes está de acuerdo. “No hay ninguna duda de que el zika tiene mucha más visibilidad a pesar de que aquí en Europa vemos muchos más casos de microcefalia producidos por el citomegalovirs que producidos por zika”.

“Así que hay que aplaudir la iniciativa de hablar del citomegalovirus en esta sociedad que está más preocupada por el virus del zika que por el citomegalovirus”, asegura el experto.

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#YoSoyAnimal

La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
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Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


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https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

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