¿Cómo aprovechar mejor las estaciones del Metro? Este es el plan de investigadores de EU
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Cuartoscuro / Archivo

¿Cómo aprovechar mejor las estaciones del Metro? Este es el plan de investigadores de EU

Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts piden construir viviendas en los alrededores de algunas estaciones del Metro para las personas que las necesitan.
Cuartoscuro / Archivo
Por Juan Mayorga
10 de diciembre, 2016
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Un grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) diseñó un estudio que indica cómo explotar el potencial de las estaciones más interconectadas del Metro de la Ciudad de México y sus alrededores.

El plan, desarrollado por 17 estudiantes de planeación urbana del MIT, propone construir viviendas en los alrededores de cuatro Centros de Transferencia Modal (CETRAMs) —nodos donde entroncan líneas de Metro, Metrobús, autobuses o taxis—.

Los sitios en los que se enfocó el estudio son las estaciones del Metro El Rosario, Cuatro Caminos, San Joaquín y Tacubaya, donde se podría construir vivienda asequible para la población de bajos recursos que la demanda.

En los alrededores del Metro San Joaquín, por ejemplo, pese a los esfuerzos del gobierno por reaprovechar el espacio, el estudio del MIT encontró que los predios contiguos al CETRAM siguen “subutilizados”, a través de lotes de venta de autos, bodegas de un solo piso y un abuso en el número de espacios para estacionar automóviles.

Un análisis financiero del estudio indica que aprovechar un predio subutilizado de 18,500 metros cuadrados (media cuadra) en los alrededores de esa estación del Metro podría proveer entre 605 y 947 viviendas con un 40% de asequibilidad, dependiendo de adaptaciones a las normas de construcción y de una reducción en los requerimientos de cajones para estacionamiento. Incluso este desarrollo incluiría también un 30% de espacios públicos y locales comerciales.

“Una de las soluciones que encontramos es que, aun si queremos hacer un desarrollo privado, podemos mantener la tasa de retorno y la rentabilidad para el desarrollador, mientras alcanzamos viviendas asequibles”, explicó Santiago Fernández, uno de los investigadores que participó en el estudio.

El grupo de investigadores ya le entregó el estudio al secretario de desarrollo urbano de la Ciudad de México, Felipe Gutiérrez, e incluso participaron en un diálogo junto con el titular de la Autoridad del Espacio Público, Roberto Remes, para mostrar los resultados del estudio del MIT.

Desarrollo Orientado al Transporte

El estudio del MIT presentado coincide con otro presentado por el ITDP México en 2013 y se inscribe en una creciente tendencia urbanística llamada Desarrollo Orientado al Transporte (DOT), que consiste en ubicar los nuevos desarrollos de la ciudad cerca de los medios de transporte existentes, donde estos ya han dado pie a servicios como comercios, escuelas, hospitales o espacios de recreación.

El objetivo es revertir la tendencia de construir en terrenos baratos cada vez más lejos de la ciudad, donde los habitantes carecen de servicios y, por consecuencia, enfrentan enormes costos económicos y sociales para desplazarse diariamente hacia el centro urbano, donde se concentran los trabajos.

Densificar la ciudad es un imperativo ante la escasez de nuevos suelos para construir y el aumento dramático en el costo de vivienda en el centro de la ciudad. Solo entre 2005 y 2011, los precios de la vivienda en la Ciudad de México aumentaron 1.75 veces el promedio nacional, según datos de la OCDE.

Dados los actuales valores del suelo en la ciudad, el precio más bajo de una vivienda local es de 800,000 pesos, lo cual “resulta inalcanzable para las personas con bajos ingresos” y también complica el otorgamiento de créditos inmobiliarios por parte del gobierno, concluye el estudio del MIT.

DOT no es gentrificación

El doctor en planeación urbana del MIT y coordinador del estudio presentado, Onésimo Flores, explicó a Animal Político que el DOT no implica necesariamente gentrificación, el proceso por el cual pobladores originales son desplazados ante el aumento del valor inmobiliario de una zona.

“Se busca justamente lo contrario”, indicó el también maestro en políticas públicas por la Universidad de Harvard. “Para bajar el precio de la vivienda se necesita incrementar la oferta, y la Ciudad de México tiene una regulación que privilegia las densidades bajas”.

Sin embargo, para lograr cambios que permitan el DOT, la ciudad debe sobreponerse a obstáculos políticos, culturales y económicos, antes que urbanísticos. “Estamos sujetos protocolos, procedimientos, prácticas culturales y a veces hasta inercias que impiden que eso suceda, aseguró en la reunión el secretario de Desarrollo Urbano, Felipe Gutiérrez.

El “poco eficiente” patrón territorial de la ciudad provoca que cada año 800,000 habitantes de la ciudad huyan a la periferia, a municipios cada vez más alejados como Huehuetoca e Ixtapaluca, detalló Gutiérrez. La consecuencia para la ciudad es una oscilación de población flotante de casi 6 millones de personas que diariamente vienen al centro a trabajar y colapsan servicios como el transporte público.

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5 claves para vigilar el aire que respiramos en interiores y evitar el COVID-19

Vigilar el aire que respiramos en interiores, como escuelas u oficinas, es más importante que nunca para evitar el contagio de coronavirus. Aquí te presentamos 5 aspectos a considerar.
28 de agosto, 2020
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Con el regreso a clases y a las oficinas en muchos países, evitar la propagación del coronavirus al interior de edificios se ha vuelto una cuestión clave.

Durante meses se nos ha dicho que nos lavemos las manos y mantengamos el distanciamiento social para evitar al SARS-CoV-2 que causa la enfermedad covid-19.

Pero científicos e ingenieros dicen que también debemos pensar en el aire que respiramos, a medida que los niños vuelven a las aulas y más personas vuelve a sus trabajos.

Hay 5 aspectos clave a tener en cuenta.

1. Si está mal ventilado, aléjate

Cuando entras en una habitación y el aire se siente viciado o cargado, algo anda mal con la ventilación.

No está entrando suficiente aire fresco, lo que aumenta las posibilidades de infectarse de coronavirus.

Investigaciones recientes muestran que en espacios confinados puede haber una “transmisión aérea” del virus, pues hay pequeñas partículas del patógeno que permanecen en el aire.

Un oficinista viendo a través de una ventana

Getty Images
Es importante estar consciente de la calidad del aire que se respira en espacios cerrados.

Así que la entrada de aire fresco es más importante que nunca.

Entonces, si un lugar está mal ventilado, hay que dar la vuelta y marcharse, dice el doctor Hywel Davies, director técnico de la Institución Colegiada de Ingenieros de Servicios de Construcción de Reino Unido.

Es vital tener un flujo de aire limpio: “Si hay alguien infectado en un edificio y entra suficiente aire del exterior, se diluye cualquier material infeccioso que se esté dispersando. Se está reduciendo el riesgo de que otras personas se infecten”.

2. Vigilar el aire acondicionado

Desde las oficinas hasta las tiendas, el aire acondicionado es bienvenido en los días calurosos, pero es importante saber qué tipo de aparato hay.

El más simple, conocido como aire acondicionado split, toma aire de una habitación, lo enfría y luego lo expulsa nuevamente.

Un aire acondicionado split

Getty Images
Las unidades split solo reciclan el aire del interior.

En otras palabras, está recirculando el aire. Esto no es un problema si se visita rápidamente un lugar. Pero puede ser un riesgo si se está en el lugar durante varias horas.

Un estudio de un restaurante en China, publicado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., mostró que este tipo de aire acondicionado jugó un papel clave en la propagación de coronavirus.

En el establecimiento había un cliente “presintomático”, es decir, alguien que estaba infectado pero no se dio cuenta porque aún no había desarrollado síntomas.

Los científicos consideran que liberó el virus al respirar y hablar. El patógeno fue dispersado por el lugar a través de las corrientes de aire de los split en la pared.

El resultado fue que otras nueve personas se infectaron.

Davies insiste en la importancia del aire fresco: “Si hubiera habido un buen suministro de aire exterior, es muy probable que menos personas se hubieran infectado”.

3. Informarse de la ‘proporción de aire fresco’

En un edificio moderno donde las ventanas están selladas, ¿cómo se puede obtener suficiente aire fresco?

Lo más común es tener un sistema de ventilación en el que el aire viciado se extrae de las habitaciones y se canaliza a una unidad de tratamiento, a menudo ubicada en el techo.

Una unidad de aire acondicionado en un techo

Getty Images
Los sistemas más modernos mezclan aire fresco del exterior con el que permanece en el interior de une dificio.

En esos lugares el aire fresco exterior se lleva adentro y se combina con el aire del interior. Lo que se respira es una mezcla de eso.

Dado el riesgo de infección por coronavirus, el consejo profesional es maximizar el suministro fresco exterior.

“Tener un 100% de aire exterior o cerca del 100% es algo bueno“, dice la profesora Cath Noakes de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

“Cuanto más aire fresco, menor es el riesgo de que el virus vuelva a circular por el edificio”, añade.

La combinación precisa suele estar en manos de los administradores del edificio.

Pero la desventaja de hacer funcionar aire 100% fresco es el costo: el aire entrante debe calentarse en invierno y enfriarse en verano, todo lo cual requiere energía.

4. Comprobar los filtros

Un sistema de ventilación moderno debe tener filtros, pero estos no son infalibles.

Investigadores en EE.UU. que estudiaron lo que sucedía en el Hospital Universitario de Salud y Ciencia de Oregón encontraron que los filtros atraparon rastros de coronavirus, pero algunos pudieron escapar a él.

Una oficinista con máscara

Getty Images
Los empleados deberían preguntar si hay filtros y qué tanto se verifican.

El profesor Kevin van den Wymelenberg, quien dirigió el proyecto, cree que limpiar los filtros podría revelar si hay alguien infectado trabajando en un edificio.

En Corea del Sur, una empresa de telefonistas ubicada en un edificio de oficinas detectó que una persona fue capaz de infectar a más de 90.

Si los filtros se hubieran revisado con más frecuencia, la presencia del virus podría haberse detectado antes.

Van den Wymelenberg dice que la información de los filtros puede “mostrarnos dónde atacar y cuándo” para combatir las infecciones.

5. Tener cuidado con las corrientes de aire

Cualquier experto en la materia lo dice: el aire fresco es la clave. Pero un especialista en modelar el movimiento del aire agrega que no es tan simple.

Nick Wirth solía trabajar en el diseño de autos de Fórmula 1 y ahora asesora a supermercados y empresas de procesamiento de alimentos sobre cómo administrar el flujo de aire para mantener a las personas seguras.

Gráfico sobre las diferencias de transmisión

BBC

Advierte que si alguien está sentado al lado de una ventana abierta y es una persona contagiada, podría transmitir el virus a otros en la dirección que lleva el viento.

“Si abres una ventana, ¿adónde va a ir el aire? No es deseable que haya gente en una línea directa de ese flujo de aire”, explica.

“Más aire fresco en general es mejor, pero si fluye horizontalmente y está lleno de virus, podría tener consecuencias no deseadas“.

https://www.youtube.com/watch?v=N_i9OcJBtiQ

Al respecto, la profesora Cath Noakes dice que los beneficios de una gran cantidad de aire fresco que diluye la presencia del virus superará cualquier riesgo.

En su opinión, una ventana abierta podría llevar a que más personas reciban el virus, pero en cantidades más pequeñas y menos riesgosas,.

No es de extrañar que haya desacuerdos: todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre el virus.

Pero el aire que respiramos formará parte de cualquier esfuerzo para hacer que los edificios sean más seguros.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI&t=2s

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