Esto es lo que revelan las cajas negras sobre el accidente del avión del Chapecoense
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Esto es lo que revelan las cajas negras sobre el accidente del avión del Chapecoense

Un análisis preliminar confirmó la falta de combustible como la causa del desplome de la aeronave, que también volaba con sobrepeso y a una altura mayor a la recomendada.
AP
Por BBC Mundo
27 de diciembre, 2016
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El avión de la aerolínea boliviana Lamia no tenía suficiente combustible, iba con sobrepeso de más de 500 kilogramos y volaba a una altura superior a la autorizada.

Son los hallazgos preliminares que Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) reveló este lunes después del análisis de las dos cajas negras del avión que se estrelló en Cerro Gordo, Antioquia, el 28 de noviembre trasladando al equipo de futbol brasileño Chapecoense.

Aerocivil, dependiente del Ministerio de Transporte de Colombia, reportó irregularidades en controles aeroportuarios en Bolivia que permitieron al avión CP-2933 despegar pese a las anomalías en el plan de vuelo.

71 personas fallecieron en el vuelo de la aerolínea privada Lamia, entre ellas la mayoría de los futbolistas del Chapecoense que se trasladaba a la ciudad de Medellín para jugar la final de la Copa Sudamericana.

Las autoridades colombianas precisaron que los resultados preliminares de su investigación no establecen culpables ni responsables de la tragedia y que las conclusiones finales serán dadas a conocer en abril de 2017.

La principal causa

Aerocivil confirmó que el principal motivo del accidente fue que el avión se quedó sin combustible.

Según el secretario de Seguridad Aérea de Aerocivil, coronel Fredy Bonilla, las grabaciones de la cabina de mando del avión boliviano muestran que el piloto y el copiloto conversaron sobre la posibilidad de hacer una escala en Leticia (Colombia) o en Bogotá “porque se encontraba en el límite de combustible”, pero finalmente no lo hicieron.

Ellos estaban conscientes de que el combustible que tenían no era el adecuado ni era suficiente“, afirmó el funcionario.

Fredy BonillaFredy Bonilla, de Aerocivil Colombia, dio a conocer otras anomalías registradas en el vuelo de Lamia del 28 de noviembre.

Bonilla añadió que, durante el vuelo, el piloto Miguel Quiroga “decide ingresar a Bogotá pero más adelante cambia la decisión y se va directo hasta Rionegro”, donde está el aeropuerto José María Córdova de Medellín.

La mayoría de las grabaciones de audio presentadas hoy en Bogotá fueron extraídas de las cajas negras que fueron examinadas en Londres por los fabricantes del avión, un RJ85.

Bonilla señaló que “todo está basado en evidencias”.

En su página web, Aerocivil señaló que en esta etapa de la investigación participó un equipo de 23 especialistas de Colombia, Brasil, Bolivia, Reino Unido y Estados Unidos.

Según la investigación, en el plan de vuelo presentado por el piloto en el aeropuerto de Santa Cruz, Bolivia, la autonomía de la aeronave era de cuatro horas y 22 minutos, exactamente igual al tiempo de vuelo.

“Debía tener una hora y 30 minutos más (de combustible) que el tiempo de vuelo en forma estándar en cuanto a su autonomía de vuelo”, dijo Bonilla.

El avión debía tener además un segundo aeropuerto alterno en su plan de vuelo pero solo registró el de Bogotá, según la investigación.

Sobrepeso

La investigación de Aerocivil señala, además, que el avión llevaba un peso mayor al permitido y volaba a una altitud para la cual no estaba autorizado.

La aeronave contenía un peso superior al permitido por manuales, lo cual es otro hallazgo que encontramos dentro de la investigación del despacho de la aeronave”, manifestó el funcionario de Aerocivil.

Restos del avión de Lamia en Colombia71 personas fallecieron en el accidente del avión de Lamia.

Según el informe, “el peso real del despegue era de 42.148 kilos, significa que estaba sobre su peso máximo de 41.800 kilos”.

Bonilla indicó que el avión “despegó con 500 kilos más” sobre su peso máximo permitido.

Sin embargo, la autoridad aclaró que ese hallazgo “no es unfactor prioritario para el accidente como tal”.

Altura de vuelo e irregularidades en controles

Otra irregularidad encontrada por Aerocivil fue que el avión supuestamente no estaba certificado para volar por encima de 29.000 pies y en el plan de vuelo presentado a la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea de Bolivia (AASANA) se anotó que lo haría a 30.000 pies.

“AASANA aprobó el plan de vuelo presentado a una altitud de 30.000 pies lo cual no era correcto“, añadió Bonilla.

El viaje con la delegación del Chapecoense no fue el primer vuelo que el avión de Lamia hizo a Colombia, ya que lo había hecho en otras ocasiones en las que autorizaron su plan de vuelo porque incluía paradas en el municipio boliviano de Cobija (norte) para repostar combustible.

“Sin embargo, dentro de la investigación establecimos que dicha aeronave no aterrizó en Cobija tampoco. Esto fue permitido por las autoridades de control del tráfico de Bolivia”, agregó Bonilla.

Ministro de Obras Públicas de BoliviaEl gobierno de Bolivia responsabilizó al piloto y a Lamia por el accidente.

La semana anterior, el ministerio de Obras Públicas de Bolivia, Milton Claros, responsabilizó al piloto fallecido Miguel Quiroga y a la aerolínea Lamia por el accidente.

La conclusión es contundente, la responsabilidad directa de toda esta eventualidad recae sobre el piloto y sobre la empresa“, dijo la autoridad boliviana.

El gobierno de Bolivia también responsabiliza a personal de AASANA por no haber observado el plan de vuelo a tiempo.

Por lo sucedido, el exgerente general de Lamia Gustavo Vargas se encuentra detenido en Bolivia.

El ministro Claros hizo notar que la investigación del gobierno de Bolivia está al margen de la que llevan los fiscales de Bolivia, Brasil y Colombia.

Aerocivil señaló que AASANA de Bolivia no dispuso ni suministró la información solicitada por sus investigadores.

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6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)

Jonathan Booth, experto en negociación de la universidad británica London School of Economics, comparte con algunas de las claves para llegar a un mejor resultado.
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10 de agosto, 2020
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Mujeres conversando

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“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, dice Jonathan Booth, explicando que hasta en las situaciones laborales más cotidianas existen habilidades negociadoras que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos.

Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.

Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.

Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.

Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.

“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, le dice Booth a BBC Mundo, ya que es parte de la dinámica de nuestras vidas profesionales. como cuando hay que determinar los términos de un nuevo acuerdo o superar conflictos con colegas.

Lo más desafiante, afirma, es cuando estás negociando con una contraparte competitiva que no está dispuesta a perder y, por lo tanto, no le interesa llegar a un punto medio para facilitar un acuerdo donde los participantes obtengan algún beneficio, situación que en inglés se llama win-win.

Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Para avanzar en este enfoque es importante “estar dispuesto a hacer preguntas, compartir información y priorizar la creatividad”, apunta Booth.

Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.


1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial

No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve reunión previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Si no están las condiciones como para un contacto previo a la negociación, es importante investigar por otros medios quién es tu contraparte.

Personas conversando

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Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, cuáles son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.

Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.

2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)

Otra técnica que ayuda en el proceso es tratar de entender la perspectiva de la contraparte, incluso aunque no estés de acuerdo. Eso permite tener una comprensión más racional de la otra persona y descubrir qué busca.

También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.

La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.

3. Compartir información

Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

Pareja conversando

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“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.

Una negociación constructiva está relacionada con la reciprocidad. Entonces, tomar la iniciativa -y estar dispuesto a parecer vulnerable- puede ayudar a conseguir información de la contraparte y mover la conversación a tu favor.

Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.

Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.

4. Priorizar la creatividad

En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementos inesperados a medida que avanzan las conversaciones.

En esta circunstancias se requiere ser creativo y buscar soluciones que den una respuesta a las distintas necesidades. Y para ser creativo con las propuestas tienes que saber quién es la persona que está al frente y qué busca.

Pareja conversando online

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Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.

Es útil trazar la percepción de los intereses de todos lo que están en la mesa. Si los problemas que se discuten tienen varias partes, vale la pena desglosarlos y usar la creatividad para que los otros se integren a la discusión.

En esto es clave hacer las preguntas correctas para aprender de la información nueva que consigues de los otros negociadores y así generar múltiples ideas que permitan crear posibles soluciones.

5. Plantear las cosas de manera colectiva

En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de “mi posición es esta”, “tu posición es esta”, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.

También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde hayas participado y cuyos resultados arrojaron un beneficio mutuo.

En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.

6. Minimizar las amenazas

Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer en la mesa de negociación.

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“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.

Básicamente se trata de minimizar la tensión. Lo primero es encontrar un asunto en que todos los negociadores estén interesados para mover la discusión hacia otro lado, o encontrar puntos donde haya acuerdo.

Si descubres cuáles son las cartas del juego de los demás, tienes más opciones de mover las piezas a tu favor, con el fin de encontrar una solución de beneficio mutuo.

¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?

“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.

Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.

Un alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.

Y sobre qué es lo que nunca deberías hacer al enfrentar una negociación, Booth es muy claro: “No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”.


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