Hombres Tejedores: el grupo chileno que desafía prejuicios con agujas e hilo
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Hombres Tejedores: el grupo chileno que desafía prejuicios con agujas e hilo

El colectivo chileno organiza talleres de tejido y encuentros al aire libre para reivindicar para los hombres una actividad socialmente asociada a lo femenino y repensar así el concepto de masculinidad.
BBC Mundo
Por Leire Ventas/BBC Mundo
13 de diciembre, 2016
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La imagen es cuanto menos inusual.

Una decena de hombres vestidos con traje y corbata se sienta en línea y crea con paciencia, punto por punto, un tejido fucsia.

“Romper con estereotipos nos transforma en una sociedad más inclusiva y tolerante”, reza el cartel que tienen a sus pies.

Son los Hombres Tejedores, un colectivo que nació a principios de verano en Santiago de Chile.

Lo que muestra la fotografía es una intervención urbana que llevaron a cabo en la capital chilena en septiembre.

Pero sus protagonistas se reúnen cada mes para disfrutar de la actividad que los define y que, a su vez, reivindican.

“Nos juntamos porque nos gusta tejer”, le dice a BBC Mundo Claudio Castillo Malebrán, el profesor de los talleres de tejido para hombres que dieron vida a este grupo.

“Y también porque consideramos importante generar espacios de encuentro entre hombres donde se puedan compartir diversos temas personales, laborales, sociales, etcétera”, explica este chileno, de 27 años.

“Los encuentro y talleres son un espacio para propiciar que los hombres se animen a incursionar en una actividad que está socialmente asociada a la mujer“.

Así, Castillo insiste en la recuperación de un espacio para los hombres, pero sobre todo en la necesidad de cuestionar el concepto de masculinidad.

La idea es que “podamos romper barreras y estereotipos respecto a lo que podemos y no podemos hacer”, dice.

“Y junto con eso plantear nuevas formas de masculinidad: más amables, tiernas, fraternas e inclusivas”.

Hombres TejedoresEs una buena terapia, dicen sus miembros.

Para hacer punto, por ejemplo, hay que tener buena motricidad, paciencia y mucha atención al detalle.

Y creer que no poseen esas capacidades pone tensos al principio a quienes acuden a los talleres que organiza el grupo.

Pero nada más agarrar la aguja y los hilos, se les pasa, dice.

El colectivo lo integran 11 hombres de entre 25 y 55 años. Y entre ellos hay nutricionistas, diseñadores, periodistas, informáticos, actores, kinesiólogos, bailarines.

La mayoría son solteros y un par están casados, con y sin hijos.

Castillo, como la mayoría de los miembros del grupo, aprendió las artes textiles de forma autodidacta.

“Empecé a tejer a los 21, cuando vi tejer a unas amigas. Me llamó mucho la atención y les pedí que me enseñaran”, relata.

“Como me gustó mucho, seguí aprendiendo por mi cuenta y estaba tan motivado que tejía en todos lados, incluso en espacios públicos”, algo que continúa haciendo ahora con el colectivo.

El chileno es hoy experto en varias técnicas, desde la de palillos, crochet, al del telar decorativo o el telar cuadrado.

Hombres TejedoresHombres Tejedores organizan talleres de tejido y encuentros al aire libre.

Pero su favorito es el del telar mapuche.

“Me gusta por su dificultad técnica y por su profundidad simbólica. Es la técnica de los pueblos originarios”, le dice a BBC Mundo.

El periodista Ricardo Higuera también es miembro del colectivo, desde que en febrero empezara a acudir a los talleres que imparte Castillo.

Le cuenta a BBC Mundo que le gusta porque alcanza un alto nivel de concentración y se relaja.

“Es una buena terapia”, reconoce.

Y dice que sólo hace falta “un poco de coraje para dar el paso, abrir las puertas al aprendizaje y dejar los prejuicios de lado”.

Hombres TejedoresInspirados en ellos, se han formado grupos de hombres que tejen en Uruguay, Colombia, Argentina, México y Ucrania.

De momento, su iniciativa está teniendo más repercusión que la que hubieran esperado en un principio.

Su página de Facebook cuenta con más de 77.000 seguidores, quienes aplauden su valor para hacer aquello que les gusta por encima de los prejuicios.

Pero no sólo han tenido eco en el mundo digital.

Inspirados en ellos, grupos de hombres han empezado a tejer en ciudades como Montevideo, Bogotá, Mendoza (Argentina) o Ciudad de México e incluso en países como Ucrania.

Ante esto, Hombres Tejedores han puesto en marcha una recolecta de fondos para poder llevar los talleres y encuentros de tejido a distintas ciudades de Chile.

La están haciendo a través de la plataforma www.fondeadora.cl con el nombre de#NosGustaTejer, su meta es reunir US$5.136 y para quienes hagan su aporte ofrecen desde tejidos creados por ellos hasta clases personalizadas.

“Estamos muy entusiasmados con esta campaña”, dice Castillo.

“Estas actividades nos permitirán seguir trabajando por una sociedad más amable, en donde un oficio tan hermoso como el tejido no esté asociado solamente al género femenino”, añade.

“Queremos seguir derribando prejuicios” y repensando la masculinidad.

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Esta nota forma parte de la temporada #100Women, ganadora de varios premios internacionales, en que la BBC dedica cada año, desde 2013, un amplio espacio a la mujer, y elabora una lista de 100 mujeres de todo el mundo destacadas por sus logros, luchas o experiencias extraordinarias.

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Cómo llegó a Líbano la carga de nitrato de amonio que causó la devastadora explosión

Antes de dejarse en un almacén del puerto de Beirut durante 6 años el nitrato de amonio que causó la explosión tenía un destino muy distinto.
6 de agosto, 2020
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El MV Rhosus llegó a Beirut en 2013 con las 2.750 toneladas de nitrato de amonio.

EPA
El MV Rhosus llegó a Beirut en 2013 con las 2.750 toneladas de nitrato de amonio.

¿Cómo llegaron al puerto de Beirut las 2,750 toneladas de nitrato de amonio?

Esa es la pregunta que muchos se hacen desde que el presidente de Líbano, Michel Aoun, señalara al nitrato de amonio que llevaba seis años en el puerto de la capital en la explosión que dejó al menos 137 muertes y más de 5,000 heridos.

Y las miradas se han puesto en un hecho acontecido en 2013, cuando un barco arrendado por un ruso y con bandera de Moldavia atracó de emergencia en Beirut por problemas técnicos.

El gobierno no ha dicho que ese sea el origen del nitrato de amonio de la explosión, pero el barco transportaba, precisamente, la cantidad de 2,750 toneladas que fueron confiscadas por las autoridades libanesas.

Imagen del puerto de Beirut tras la explosión.

Getty Images
2,750 toneladas de amonio estuvieron almacenadas en el puerto de Beirut durante seis años.
beirut

BBC

El nitrato de amonio es un compuesto que puede ser utilizado como fertilizante pero también en la fabricación de explosivos.

Si no se almacena en las condiciones adecuadas, como parece ser el caso de lo que había en la capital libanesa, puede resultar muy peligroso.

A pesar de que el director general de Aduanas, Badri Daher y el encargado del puerto, Hassan Koraytem, advirtieron en repetidas ocasiones sobre el peligro que suponía mantener el nitrato de amonio sin las medidas de seguridad requeridas, su llamamiento fue ignorado.

Mientras que la pregunta sobre por qué se descuidó el nitrato de amonio durante seis años parece ser la clave de la investigación, al menos comienza a dilucidarse de dónde pudo proceder el compuesto.

Cómo acabó el nitrato de amonio en el puerto de Beirut

Las 2,750 toneladas de nitrato de amonio que investiga el gobierno libanés es la misma cantidad que las autoridades confiscaron a un buque de carga llamado MV Rhosus en 2013.

El MV Rhosus llevaba la bandera de Moldavia y transportaba el nitrato de amonio desde Georgia hasta Mozambique, pero sufrió problemas técnicos durante la travesía y tuvo que parar en Beirut.

rHOSUS

Reuters
En 2014, los tripulantes del Rhosus protestaron por haber sido retenidos en Beirut.
Rhosus

EPA
El Rhosus llegó a Beirut navegando con bandera de Moldavia.

Una vez allí, la nave fue inspeccionada por las autoridades libanesas y se le prohibió reemprender la ruta por no pagar las tarifas portuarias correspondientes, de acuerdo a un reporte de 2015 de Shiparrested, una red de abogados que gestiona asuntos legales de buques de carga.

El antiguo capitán de ese buque, el ruso Boris Prokoshev, fue entrevistado esta semana por la cadena rusa Radio Libertad de Siberia.

Según Prokoshev, la nave pertenecía al ciudadano ruso Igor Grechushkin, el cual se desentendió del asunto y no respondió al llamado de tripulantes y abogados para pagar las tarifas y continuar con la travesía.

Algunos de los tripulantes que iban en el barco fueron liberados, pero el capitán Prokoshev, otro ciudadano ruso y tres ucranianos fueron retenidos.

Ruta del Rhosus antes de llegar a Beirut.

BBC

Posteriormente, la carga de nitrato de amonio fue confiscada por las autoridades y trasladada a un contenedor del puerto por motivos de seguridad.

Shiparrested, que gestionó la liberación de los cuatro tripulantes retenidos, publicó que “la embarcación había sido abandonada por sus dueños”.

“Los esfuerzos por ponerse en contacto con los dueños y arrendatarios del barco así como con los compradores de la mercancía para pagar las tasas no fructificaron”, reportaron los abogados.

Prokoshev sostiene que Grechushkin aún le debe dinero a él y los tripulantes por los servicios prestados. Sin embargo, sus demandas no han tenido éxito porque este ya no reside en Rusia.

El antiguo capitán también aseguró en la entrevista con Radio Libertad que el barco estaba dañado por falta de mantenimiento y que se hundió después de haber sido liberados.

La BBC intentó ponerse en contacto con Grechushkin, pero no obtuvo respuesta.

Por qué nunca se movió el nitrato de amonio del puerto de Beirut

Desde el servicio árabe de la BBC, señalan que dar respuesta a esa pregunta es la clave a la hora de dirimir responsabilidades.

Según Nidale Abou Mrad, periodista de la BBC, muchos libaneses culpan a la corrupción y falta de liderazgo del país, un problema que llevan denunciando desde hace años.

Por su parte, el presidente Aoun prometió que se llevaría a cabo una investigación transparente.

El encargado general del puerto, Hassan Koraytem, y el director de aduanas libanesas, Badri Daher, insisten en que avisaron del peligro del nitrato de amonio almacenado pero que se les ignoró constantemente.

Bomberos buscan desaparecidos entre los escombros.

Getty Images
A la explosión siguió una frenética búsqueda de desaparecidos.
Barco destrozado en el puerto de Beirut.

Getty Images
El puerto de Beirut quedó devastado tras la explosión.

“Requerimos que fuera reexportado pero no ocurrió. Dejamos que los expertos e involucrados determinen por qué”, dijo Daher a la cadena libanesa LBCI.

De acuerdo a documentos oficiales, los funcionarios de aduanas enviaron cartas al sistema judicial buscando una solución hasta seis veces entre 2014 y 2017.

A causa de la investigación, el gobierno anunció este miércoles que se había puesto en arresto domiciliario a los encargados de vigilar el nitrato de amonio en el puerto.

Y el Consejo Superior de Defensa de Líbano ha prometido que los responsables se enfrentarán al “máximo castigo posible”.


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