Las mejores películas estrenadas en 2016 (según BBC Mundo)
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Las mejores películas estrenadas en 2016 (según BBC Mundo)

El año en que continuaron sagas exitosas y volvieron personajes esperados, desde Darth Vader a la despistada pececita Dory. Y también el año del contrapunto de una película de impecable factura técnica como "El renacido" con el relato dramático y urgente de "Spotlight" ("En primera plana") en la noche del Oscar.
Por BBC Mundo
28 de diciembre, 2016
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Fue el año en que el cine comercial rompió el récord histórico de la taquilla (una recaudación de US$11.300 millones en Estados Unidos solamente, según la consultora comScore) y algunos estudios de Hollywood llenaron sus arcas pese a los avances del streaming.

El año en que continuaron sagas exitosas y volvieron personajes esperados, desde Darth Vader a la despistada pececita Dory. Y también el año del contrapunto de una película de impecable factura técnica como “El renacido” con el relato dramático y urgente de “Spotlight” (“En primera plana”) en la noche del Oscar.

Entre títulos comerciales y pequeñas cintas independientes, el cine de 2016 dejó mucho para recordar y en BBC Mundo decidimos hacer una pequeña lista de películas que nos gustaron.

En orden aleatorio, la lista incluye documentales y largometrajes de ficción que recomendamos a título personal.

Y tú, ¿viste alguna? ¿Cuál te gustó? ¿Qué otra nos recomendarías? Participa desde Facebook

Hypernormalisation / Hipernormalización (Adam Curtis, 2016)

Frame del documental Hypernormalisation
Image captionLa pregunta central del documental “Hypernormalisation” es si vivimos en la falsedad.

Hernando Álvarez: “Este británico es de lejos mi documentalista favorito. Sus trabajos anteriores siempre me sorprendieron, sobre todo The Power of Nightmares (El poder de las pesadillas), de 2004, donde cuestionó los pilares de la “guerra global contra el terror”.

Su último trabajo no defrauda. La pregunta central es si vivimos en la falsedad. Vale la pena dedicarle las casi tres horas de duración. Quizás se excede, a mi gusto, en posibles teorías de conspiración pero Curtis, como siempre, se las arregla para dejarlo a uno inquieto y con ganas de cuestionarse más cosas de las que suele uno tragarse a diario sin mucha reflexión previa”.

Deadpool / Masacre (Tim Miller, 2016)

DeadpoolImage copyrightAP
Image captionEl personaje de “Deadpool” apareció originalmente como villano en 1991, en el primer volumen del cómic “Nuevos Mutantes”.

Maximiliano Seitz: “En general, no me gustan las películas de superhéroes, pero debo confesar que ésta me sorprendió y me gustó mucho. Deadpool es un héroe atípico, un joven que en un experimento para obtener súper poderes queda desfigurado y busca vengarse de quien lo ha dejado así. El filme, cargado de humor e ironía, es muy entretenido y visualmente atractivo; tiene excelentes efectos especiales.

Deadpool acaba siendo una parodia de superhéroe, un antihéroe que constantemente se ríe de sí mismo -y del resto- en medio de impresionantes escenas acción”.

Moonlight (Barry Jenkins, 2016)

MoonlightImage copyrightAP
Image caption“Moonlight” cuenta la historia de Chiron, personaje interpretado por tres actores.

Jaime González: “Una pequeña película destinada a lograr grandes cosas. Así es Moonlight, el segundo largometraje del director estadounidense Barry Jenkins, que desde que se estrenó el pasado septiembre en los festivales de Telluride y Toronto ha cautivado al público y a la crítica.

El filme nos cuenta la historia de Chiron, personaje interpretado por tres excelentes actores en tres etapas diferentes de su vida. Raza, pobreza y sexualidad se entremezclan en este relato que tiene lugar en la ciudad de Miami y que, pese a la crudeza de lo que narra, rebosa de esperanza y luminosidad”.

Clip del documentalImage copyrightYOUTUBE / MAITE ALBERDI & GIEDRE ZICKYTE
Image captionUna historia en una residencia de ancianos.

Yo no soy de aquí (Maite Alberdi & Giedre Zickyte, 2016)

Paula Molina:“Es la película que más me impresionó este año y está disponible gratis en internet. Es un breve documental sobre Josebe, una mujer mayor que vive en una residencia para ancianos en Santiago de Chile. Josebe tiene un carácter fuerte, una personalidad portentosa, y tiene Alzheimer. Así que desde esa casa en Santiago su mente ha empezado a transitar con decisión hacia su hogar de infancia, en el País Vasco, en Rentería.

Josebe y sus compañeros son retratados en escenas breves y precisas, bajo una mirada respetuosa, sensible pero siempre aguda. Una pequeña gran película para ver cuando pensamos en migrantes y cuando sabemos que el mundo está envejeciendo. ‘Yo no soy de aquí’ es lo que afirma Josebe y hace que uno se pregunte, inevitablemente, a dónde pertenece, y a qué lugar querría regresar”.

Paul Dano y Daniel Radcliffe en Image copyrightBLACKBIRD, COLD IRON AND TADMOR
Image captionPaul Dano y Daniel Radcliffe son los rostros de “Swiss Army Man”.

Swiss Army Man (Dan Kwan & Daniel Scheinert, 2016)

Ana País: “Es un viaje extraño, por momentos incómodo y grosero, en otros adorable y divertido. Aunque la mayoría del tiempo es todo a la vez. La propia consigna de la película ya es surreal: Hank (Paul Dano) es un joven varado en una isla desierta que se aferra a la vida haciéndose amigo de un cadáver llamado Manny (Daniel Radcliffe).

Es un experimento cinematográfico que requiere de un espectador dispuesto a salir de su zona de confort y entrar en un mundo donde la imaginación no se deje amedrentar por la realidad”.

Rogue One: A Star Wars story / Rogue One: Una historia de Star Wars (Gareth Edwards, 2016)

Rogue OneImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionRogue One (2016) se sitúa cronológicamente entre “La venganza de los Sith” (2005) y “Una nueva esperanza” (1977).

Matías Zibell: “Es la primera película de “La guerra de las galaxias” que voy a ir a ver al cine con mi hijo mayor, que está tan o más ansioso que yo por entrar en la sala y ver las letras que relatan la historia de una saga que a mí me fascina desde hace décadas”.

Florence Foster Jenkins (Stephen Frears, 2016)

Analía Llorente: “Protagonizada por Meryl Streep, Hugh Grant y Simon Helberg (por si no les suena, Howard Wolowitz en The Big Bang Theory), Florence Foster Jenkins es una película divertida, con una gran fotografía y, sobre todo, con un importante mensaje: nunca abandones aquello que realmente deseas.

Está basada en una historia real de una mujer, la Florence del título, que amaba la música pero que se ganó la etiqueta de la peor cantante de ópera de la historia. Sin embargo, las críticas de la prensa y el público no callaron a esta mujer valiente que mantuvo su deseo firme durante décadas y hasta su muerte”.

Imagen de Image copyrightSAFARI / ULRICH SEIDL
Image caption“Safari”, una mirada inédita al interior de la mente de los cazadores europeos en África.

Safari (Ulrich Seidl, 2016)

Alejandro Millán: “Un retrato de un resort de caza para ricos austríacos en Namibia y Sudáfrica que muestra, en poco más de una hora, por qué el mundo de la naturaleza se está acabando y por qué tenemos toda la culpa.

Con cuadros fijos, testimonios descarnados y una riqueza documental impactante, Ulrich Seidl nos muestra a los cazadores europeos que van de excursión turística por la sabana africana como si estuvieran paseando por Disney y encuentran justificaciones para sus acciones de una forma casi impune. El director los deja hablar (quizá su mayor logro para lograr el tono del documental) y alterna fragmentos de sus hazañas con el rifle con una mirada al “detrás de escena” donde sus víctimas, los animales, agonizan y se desangran frente a nuestros ojos”.

Paterson (Jim Jarmusch, 2016)

Imagen de Image copyrightMARY CYBULSKY © WINDOW FRAME FILMS, AMAZON STUDIOS
Image caption“Paterson” cuenta una historia chiquita llena de poesía cotidiana.

Valeria Perasso: “Paterson, el conductor de buses – el nombre de la película es el del personaje y también el del pueblo donde vive- tiene un trabajo rutinario al volante de la línea 23, tiene un perro bulldog temperamental, un bar que frecuenta a diario, una esposa un poco estrafalaria que todo lo decora con pintura blanquinegra. Tiene una lonchera donde lleva el almuerzo amorosamente preparado. Y un cuaderno que lo acompaña religiosamente a su trabajo. Cuando lo abre, cada mediodía, el chofer deja paso al poeta que Paterson (quizá) quiere ser.

La película es eso: un viaje gentil, apacible, acompañándolo a Paterson y sus versos por un pueblo donde no pasa mucho más que la vida cotidiana, en toda su minucia y su drama, en su familiaridad y sus soledades.

Me gusta mucho el director, Jim Jarmusch, al que descubrí con Coffee and cigarettes (2003) y después consumí retroactivamente, y esperaba con ganas esta nueva cinta. No me decepcionó: a su manera, Paterson es un cariño al alma.

(Ah, y Jarmusch estuvo nominado a la Palma de Oro en el Festival de Cannes pero no ganó. Quien sí se llevó un premio póstumo de la crítica fue… Nellie, el perro bulldog, todo un personaje y fallecido después del rodaje)”.

Spotlight / En primera plana (Tom McCarthy, 2015)

Elenco de Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionNominada a seis Premios Oscar en la edición de 2016, ganó en las categorías “Mejor película” y “Mejor guión original”.

Beatriz ez: “Aunque es del año pasado, en España la estrenaron en enero de este año. Me gustó por el tema, por las interpretaciones, por deformación profesional y, sobre todo, por su excelente guión.

Me emocionó mucho, especialmente el momento en que explota el reportero Michael Rezendes (intepretado por Mark Ruffalo), indignado por el silencio de años ante los abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia católica de Boston”.

Anomalisa (Duke Johnson & Charlie Kaufman, 2015)

Patricia Sulbarán:“Leo en internet que se estrenó limitadamente en 2015, pero yo la vi en 2016 en el cine. Creo que es la película animada más humana que he visto. La relación de sus protagonistas, quienes se conocen en un hotel, es melancólica y tierna, a pesar de las oscuridades de cada uno. Y la escena de sexo es increíble porque se siente muy espontánea, a pesar de que son muñequitos animados”.

Asphalte (Samuel Benchetrit, 2015)

El director Samuel Benchetrit y los actores de Asphalte.Image copyrightGETTY IMAGES
Image captionEl director Samuel Benchetrit (centro) junto con los actores Gustave Kervern, Tassadit Mandi, Valeria Bruni Tedeschi, Isabelle Huppert y Jules Benchetrit durante la 68va. edición del Festival de Cine de Cannes.

Leire Ventas: Los vecinos de unas viviendas sociales de los suburbios de París se reúnen para discutir la reparación del ascensor. Sternkowitz (Gustave Kernvern) es el único reacio a hacerse cargo de los gastos. ¿Por qué debería él pagar nada, si vive en el segundo piso y no lo utiliza nunca?

Pero tras un incidente con su bicicleta estática, Kernvern se verá en una silla de ruedas, viviendo de noche y colándose en el ascensor cuando el resto del vecindario duerme.

La historia marca el tono tragicómico de esta película del francés Samuel Benchetrit, basada en la autobiografía del propio director. Y en ella caben también una actriz venida a menos (Isabelle Huppert), un adolescente aburrido, un astronauta estadounidense cuya cápsula aterriza de emergencia en el tejado del bloque de viviendas y la vecina del último piso, una inmigrante argelina, que se hace cargo de él.

Es un relato sobre encuentros improbables, y sobre la compasión y solidaridad en medio de la alienación urbana, que pasó desapercibida para el gran público y los premios.

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Cómo aumentar la vida útil de las prendas y ayudar a salvar el planeta

La reutilización creativa, organización y remiendos decorativos son algunas de las soluciones para extender a vida útil de las prendas. Cuidar de tu ropa significa cuidar también del planeta.
3 de mayo, 2022
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En su libro de 2021 La ropa que amas dura (Loved Clothes Last), Orsola de Castro, fundadora de la campaña mundial Fashion Revolution, lanza una apasionada súplica.

“Pasé años hurgando en tiendas de ropa de segunda mano y vi cientos de piezas perfectas abandonadas simplemente por una cremallera rota”, dice.

“Después de todo, ¿por qué gastar tiempo y dinero arreglando una cremallera rota cuando es más rápido, más barato e infinitamente más divertido comprar un nuevo atuendo con una cremallera que funciona?”.

“Pero, ¿podemos detenernos y analizar qué estamos haciendo cuando despreciamos una prenda por la cremallera que se rompió? ¿Qué pasaría si decidiéramos reemplazarla?”, pregunta.

El cuestionamiento de Castro es uno de los muchos a los que se enfrenta la industria de la moda en el siglo XXI.

Cada vez es más difícil ignorar el daño social y ambiental causado por la fabricación de ropa.

Las tasas de consumo de recursos naturales son estratosféricas, sin mencionar los niveles de contaminación y desperdicio, mientras que las cadenas de suministro globales están marcadas por la explotación.

Y el sector también es responsable de entre el 2% y el 8% de las emisiones globales totales de gases de efecto invernadero, según el estudio.

Cremallera rota

Getty Images

Productos no esenciales

Estas son cifras impresionantes considerando que, hasta cierto punto, esta es una industria de productos no esenciales.

Muy pocas personas en las capitales de consumo de moda de todo el mundo realmente necesitan más ropa.

Aun así, se producen entre 80 mil y 100 mil millones de prendas al año, y esta estimación es conservadora.

La industria de la moda está luchando para enfrentarse a este desafío con planes y minuciosas investigaciones que incluyen una variedad de proyectos que van desde aumentar la eficiencia energética en las cadenas de suministro, cambiar a materiales renovables, invertir en innovación de materiales para evitar los sintéticos, promover iniciativas de justicia social o combatir la crueldad a los animales.

Pero aunque estos esfuerzos tienen buenas intenciones, se enfrentan a una industria que ya tiene un impacto ambiental masivo.

Basta decir que la mayoría de estos 80 mil y 100 mil millones de prendas terminan siendo incineradas o arrojadas a los vertederos con muy poco uso.

Orsola de Castro

Penguin Books
Para ayudar al medio ambiente, debemos ser creativos con la ropa que ya tenemos, en lugar de comprar siempre ropa nueva, dice Orsola de Castro.

Cuida para durar más

La pandemia ha sacudido las ventas mundiales de ropa.

Ahora, están en camino de volver a alcanzar niveles ligeramente superiores a los de 2019, según los informes State of Fashion de la consultora estadounidense McKinsey & Company.

Cada vez más activistas argumentan que una de las maneras más fáciles de reducir el impacto de la industria de la moda es comprar menos.

O incluso mucho menos.

Solo tres prendas nuevas al año, según el grupo activista británico Take the Jump, y hacer que la ropa que ya tienes dure más.

La idea básica es que la industria de la moda necesita reducir sustancialmente su tamaño.

Desfile de moda

Getty Images

Prolongar la vida útil de una prenda

Para una generación de compradores alimentados por deseos construidos artificialmente y gratificación instantánea, este puede ser un objetivo difícil de imaginar, pero los números son irrefutables.

Una investigación realizada por la organización ecologista británica Wrap indica que prolongar la vida útil de una prenda en tan solo nueve meses podría reducir su impacto medioambiental hasta en un 10%.

Imagina lo que podríamos conseguir durante décadas.

Los factores que contribuyen a lograr este objetivo incluyen la compra de ropa de buena calidad, la disposición de los usuarios a usar la misma ropa muchas veces y su capacidad para cuidarla.

Puede sonar fácil, pero si eso fuera cierto, ya lo habríamos hecho.

Es solo que, en este momento, los riesgos parecen demasiado abrumadores como para no intentarlo.

Ha pasado poco más de una generación desde que perdimos el arte del mantenimiento de la ropa.

Mientras que la vida de nuestros abuelos era de ahorro y reparación, la mayoría de los consumidores de hoy se han acostumbrado al sistema de usar, romper y tirar.

Las prendas perfectas de Castro con cremalleras rotas son síntomas de una profunda falta de conexión con la forma en que se hacen las prendas.

Cosiendo ropa

Getty Images

Pero ahora es más importante que nunca preguntarse por qué tanta ropa está hecha con materiales derivados del petróleo.

Hay que preguntarse si la viscosa de esa camisa fue extraída de bosques milenarios, si hay piel de animal en ese pompón o por qué solo una pequeña fracción de los trabajadores de las industrias de la confección gana salarios decentes.

Y también si todavía queremos seguir provocando caos.

El subtítulo del libro de Castro es Cómo la alegría de remendar y ponerse la ropa puede ser un acto revolucionario.

Es un hecho. Necesitamos una revolución.

¿Qué hacer?

El primer paso es visitar tu guardarropa.

En 2019, la organización británica TRAID lanzó la campaña “23 Percent” (23%) para resaltar la proporción de prendas que los londinenses guardan sin usar en el armario.

El diseñador de moda estadounidense Sam Weir es el fundador de Lotte.V1, un servicio personalizado de combinación de ropa y accesorios que tiene como objetivo revitalizar nuestra relación con la ropa.

Armario

Katrina Hassan/Spark Joy London
Si la ropa está organizada, es más fácil saber exactamente lo que tienes y aumenta la disposición a usarla y cuidarla.

Weir tiene una amplia experiencia en campañas de alto perfil y dice que “muchos de nosotros no usamos lo que tenemos porque nos han enseñado a encontrar soluciones para combinar la ropa según el consumo”.

“Combinar ropa permite que las personas se expresen y se diviertan con la ropa, sin comprar (piezas) nuevas; fuerza la creatividad y (hace) que las personas realmente usen su ropa. Implica aprender a interactuar con la moda, sin consumismo, y establecer una relación con nuestras cosas”, explica Weir.

¿Por dónde podemos empezar?

“Reserva dos horas y abre tu guardarropa”, enseña.

“Busca piezas que no hayas usado en meses o más. Una de ellas podría ser una camisa de vestir. Aquí es donde la ropa a juego puede ayudar”.

Weir continúa: “Póntela con unos jeans casuales, algo que solo usarías el fin de semana. Agrega un par de zapatos de tacón bajo y un blazer. Al combinar la ropa, has convertido una pieza que solo usaste en un ambiente en algo para usar en innumerables ocasiones“.

“Con la combinación creativa, los vestidos pueden convertirse en faldas o tops, lo viejo vuelve a ser nuevo. Es como si acabaras de ir de compras, sin haber salido nunca de tu guardarropa”, concluye.

Las buenas compras son un buen punto de partida, según Mikha Mekler, profesora de gestión de producción en el London College of Fashion. Para ella, “la forma en que compramos es el problema. Si compramos calidad, (la ropa) durará más”.

Comprando ropa en internet

Getty Images

Empieza por evitar las marcas de moda de consumo, con sus gigantescas campañas publicitarias, llenas de celebrities.

Busca marcas con conducta ética que se enorgullezcan de ser artesanales.

Y aun así, compruébalo tú mismo: el peso del producto y la calidad de sus detalles pueden decir mucho.

“Pruébate la ropa”, aconseja Victoria Jenkins, tecnóloga de ropa y fundadora de la marca de ropa ajustable Unhidden.

“Tira, tira, examina la costura. ¿Está limpia y ordenada o llena de hilos sueltos? ¿Puedes ver líneas visibles en los puntos de tensión de la costura? ¿La camisa tiene tiras sobre los hombros para que no se deforme cuando se cuelga? ¿El dobladillo es fuerte o puede desprenderse con facilidad? ¿La tela tiene puntadas descoloridas o más defectos de impresión de los esperados?”, dice.

El siguiente paso es tener cuidado.

Lavar menos la ropa

En su estudio de 1954 titulado Jabones en polvo y detergentes, el semiótico francés Roland Barthes escribió sobre el uso de espuma, que no es estrictamente necesaria en el proceso de limpieza, en la publicidad del detergente.

Para él, “lo importante es el arte de disfrazar la función abrasiva del detergente con la deliciosa imagen de una sustancia, a la vez profunda y aireada, que puede controlar el orden molecular del material sin dañarlo”.

Persiste la idea de que el lavado de alguna manera renueva y refresca, pero en realidad es muy destructivo, como señala Barthes.

La mayoría de los expertos en ropa sostenible están de acuerdo: lava menos la ropa y lávala con detergentes naturales suaves.

Hazlo del revés para evitar que los colores y estampados se desvanezcan.

Planeta

Getty Images
Para ayudar al medio ambiente, debemos ser creativos con la ropa que ya tenemos, en lugar de comprar siempre ropa nueva.

La diseñadora Stella McCartney dijo en una entrevista con el periódico británico The Observer en 2019: “La regla es no limpiar. Dejas que la suciedad se seque y la cepillas. Básicamente, en la vida, la regla general es: si realmente no necesitas limpiar algo, no limpies”.

“No me cambio el sostén todos los días y no tiro las cosas en la lavadora solo porque han sido usadas. Soy increíblemente higiénica, pero no soy una fanática de la limpieza en seco, o cualquier tipo de limpieza, en realidad”, añadió.

Para Mekler, “cuidar la ropa sigue siendo algo que la gente hace mal a diario. Yo lavo mucha ropa, especialmente la más fina e incluso los jeans, en el ciclo de lavado de prendas delicadas, a menos que estén muy sucias”.

Considera colgar la ropa ligeramente sucia en el baño mientras se ducha y deje que el vapor haga el trabajo de limpieza. Evita el secado en secadora.

Agita la ropa y cuélguela para que se seque. Y celebra los beneficios ambientales de tus nuevas rutinas.

Ropa tendida

Getty Images

Según Energy Star, el programa de eficiencia energética de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), una lavadora promedio usa más de 93 mil litros de agua al año.

Es decir, aproximadamente la mitad de lo que una persona bebe en su vida.

Además del agua, cada vez que lavamos la ropa, arrojamos productos químicos y microfibras de telas sintéticas a cursos de agua ya sobrecargados.

Y finalmente, la mayoría de las emisiones producidas durante el periodo de uso del ciclo de vida de una prenda se generan durante el lavado y secado a máquina.

Reduce este proceso y estarás a la moda de forma sostenible.

Puedes leer este texto publicado originalmente en inglés en BBC Future.


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