Tres recetas para la cena de Año Nuevo
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Tres recetas para la cena de Año Nuevo

Animal Gormet eligió estas tres recetas para que prepares una deliciosa cena a tus invitados y celebres este fin de año.
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Por Animal Gourmet
30 de diciembre, 2016
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La última noche del año siempre es una ocasión especial para cocinar y compartir deliciosos platillos con tus amigos y seres queridos.

Por ello te dejamos estas tres recetas para que prepares una deliciosa cena a tus invitados y celebres este fin de año.

Si quieres más recetas y opciones para celebrar el Año Nuevo visita Animal Gourmet.

Jamón glaseado a la naranja

Ingredientes (20 porciones)

275 gramos de azúcar mascabado

5 cucharadas de jugo de piña

1/3 de naranja grande, su jugo y ralladura

2 cucharadas de mostaza

Preparación

Precalienta el horno a 165 °C. Coloca el jamón en una bandeja para horno o pavera.

Hornea el jamón sin tapar durante 2 horas. Sácalo del horno y barnízalo con el glaseado de naranja. Hornea entre 30 y 45 minutos más barnizando el jamón con el glaseado cada 10 minutos.

Si quieres ver más recetas y opciones para el Año Nuevo ve a Animal Gourmet.

Pierna en salsa de tamarindo

Ingredientes (20 porciones)

5 cucharadas de aceite

2 cebollas picadas

4 chiles serranos verdes picados

1 taza de agua

1 cucharada de vinagre blanco

2 tazas de pulpa de tamarindo natural

1 cucharada de fécula de maíz

2 cucharadas de azúcar

1 cucharadita de sal

4 kilos de pierna de cerdo entera

Sal y pimienta al gusto

Calienta 2 cucharadas de aceite en una cacerola grande a fuego medio. Agrega la cebolla y el chile serrano, y sofríe, moviendo constantemente, hasta que se vean transparentes, aproximadamente 8 minutos. Deja enfriar un poco y licua junto con el agua, vinagre y fécula de maíz, hasta tener una salsa homogénea.

Vierte la salsa dentro de la misma cacerola y agrega la pulpa de tamarindo, azúcar y sal. Deja que hierva a fuego bajo hasta que se espese.

Baña la pierna con la salsa de tamarindo y tapa con papel aluminio. Hornea hasta que se haya cocido, aproximadamente 4 horas (1 hora por kilo de carne), bañando con la salsa cada 30 minutos. Destapa durante los últimos 20 minutos para que se dore un poco.

Retira del horno y deja reposar tapada durante 15 minutos antes de rebanar. Sirve las rebanadas con un poco de salsa.

Lomo de cerdo a la ciruela

Ingredientes (8 porciones)

2 litros de agua

1 cebolla

3 dientes de ajo

3 hojas de laurel

1 ramita de tomillo

15 ciruelas pasas deshuesadas

2 chiles anchos

½ taza de azúcar

250 gramos de mantequilla

Preparación:

Coloca los 2 litros de agua, el lomo de cerdo, la cebolla, el ajo, la sal, el laurel, el tomillo y el orégano en una olla grande. Cuece durante 30 minutos aproximadamente, hasta que la carne esté suave. Saca el lomo del caldo, cuela y reserva. Permite que la carne se enfríe completamente y luego rebánala.

Coloca las ciruelas, los chiles anchos y mirasol en una olla con 2 tazas de agua y hierve durante unos minutos hasta que se suavicen. Licúa y cuela.

Derrite la mantequilla en una cacerola mediana a fuego medio, agrega el azúcar y cocina sin dejar de mover hasta que tome un tono dorado ligero. Agrega inmediatamente la mezcla de ciruelas y el caldo necesario como para obtener una salsa ligeramente espesa; cocina durante unos minutos sin dejar de mover la mezcla con una cuchara para evitar grumos.

Incorpora las rebanadas de carne y deja que se calienten durante un par de minutos.

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6 consejos para negociar de manera más efectiva en el trabajo (y qué es lo que nunca deberías hacer)

Jonathan Booth, experto en negociación de la universidad británica London School of Economics, comparte con algunas de las claves para llegar a un mejor resultado.
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10 de agosto, 2020
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Mujeres conversando

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“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, dice Jonathan Booth, explicando que hasta en las situaciones laborales más cotidianas existen habilidades negociadoras que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos.

Cuando hablamos de negociar, no solo de trata de cerrar un negocio o conseguir un aumento de salario.

Hay negociaciones más cotidianas que, aunque no terminen con un resultado cuantificable en dinero, son igualmente importantes.

Por ejemplo, necesitas habilidades para negociar un día libre, para que la carga de trabajo sea equitativa o para defender un punto de vista que puede marcar el desarrollo de tu carrera profesional.

Jonathan Booth, profesor de comportamiento organizacional y gestión de recursos humanos de la universidad británica London School of Economics (LSE), quien además se especializa en educación para ejecutivos sobre negociación, dice que los pasos para tener éxito son aplicables en cualquier ámbito laboral.

“Ninguno de nosotros puede evitar una negociación”, le dice Booth a BBC Mundo, ya que es parte de la dinámica de nuestras vidas profesionales. como cuando hay que determinar los términos de un nuevo acuerdo o superar conflictos con colegas.

Lo más desafiante, afirma, es cuando estás negociando con una contraparte competitiva que no está dispuesta a perder y, por lo tanto, no le interesa llegar a un punto medio para facilitar un acuerdo donde los participantes obtengan algún beneficio, situación que en inglés se llama win-win.

Enfrentado a esa situación, es recomendable explorar si existen posibilidades de crear un escenario donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Para avanzar en este enfoque es importante “estar dispuesto a hacer preguntas, compartir información y priorizar la creatividad”, apunta Booth.

Estos son seis consejos que habitualmente utilizan los mejores negociadores, según el académico de LSE.


1. Acercarse a la contraparte y establecer una relación cordial

No se trata, necesariamente, de ir juntos al bar de la esquina, pero una llamada telefónica o una breve reunión previa, puede allanar el camino antes de que se establezca una negociación formal.

Si no están las condiciones como para un contacto previo a la negociación, es importante investigar por otros medios quién es tu contraparte.

Personas conversando

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Es importante, dice el académico, crear las condiciones donde cada negociador se levante de la mesa con algún beneficio.

Por ejemplo, buscar en redes sociales información que pueda ser útil antes de sentarse a discutir. Indagar qué trabajos previos ha realizado, cuáles son sus motivaciones, sus intereses. Y si es posible, descubrir cómo han sido los resultados de negociaciones previas donde ha participado la contraparte.

Incluso si la confianza solo se extiende al establecimiento de reglas y procedimientos básicos, al menos eso permitirá que los participantes se sientan más cómodos.

2. Meterse en sus zapatos (y caminar un poco dentro de ellos)

Otra técnica que ayuda en el proceso es tratar de entender la perspectiva de la contraparte, incluso aunque no estés de acuerdo. Eso permite tener una comprensión más racional de la otra persona y descubrir qué busca.

También le hace ver al otro que estás prestando atención y que entiendes lo que propone, aunque las posiciones sean divergentes.

La idea es tratar de encontrar una solución integradora para evitar que el conflicto escale y se transforme en una discusión que no avanza.

3. Compartir información

Aunque puede sonar poco estratégico a primera vista, lo cierto es que compartir información es importante.

Pareja conversando

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“No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”, apunta el experto.

Una negociación constructiva está relacionada con la reciprocidad. Entonces, tomar la iniciativa -y estar dispuesto a parecer vulnerable- puede ayudar a conseguir información de la contraparte y mover la conversación a tu favor.

Es como ceder un poco para conseguir algo a cambio. Es posible que tu buena disposición a compartir información empuje a los otros a seguir tu ejemplo, abriendo el diálogo.

Cuando los negociadores ven que las partes están dispuestas a trabajar juntas, se puede mantener un intercambio positivo.

4. Priorizar la creatividad

En cualquier negociación es probable que encuentres problemas o elementos inesperados a medida que avanzan las conversaciones.

En esta circunstancias se requiere ser creativo y buscar soluciones que den una respuesta a las distintas necesidades. Y para ser creativo con las propuestas tienes que saber quién es la persona que está al frente y qué busca.

Pareja conversando online

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Antes de sentarse a negociar, siempre hay que investigar quién es tu contraparte.

Es útil trazar la percepción de los intereses de todos lo que están en la mesa. Si los problemas que se discuten tienen varias partes, vale la pena desglosarlos y usar la creatividad para que los otros se integren a la discusión.

En esto es clave hacer las preguntas correctas para aprender de la información nueva que consigues de los otros negociadores y así generar múltiples ideas que permitan crear posibles soluciones.

5. Plantear las cosas de manera colectiva

En vez de plantear el diálogo de manera individual, al estilo de “mi posición es esta”, “tu posición es esta”, es conveniente tratar de conducir la conversación hacia un diálogo colectivo.

También puede ser útil traer a la mesa ejemplos de negociaciones previas donde hayas participado y cuyos resultados arrojaron un beneficio mutuo.

En este punto hay que tener cuidado porque al mostrar mucha experiencia, puedes parecer intimidante o puedes ser percibido por los demás como que los estás subestimando.

6. Minimizar las amenazas

Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer en la mesa de negociación.

Personas discutiendo

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“Si tus contrapartes utilizan amenazas, tendrás que encontrar maneras de bloquearlas o prevenir que vuelvan a aparecer”, argumenta Booth.

Básicamente se trata de minimizar la tensión. Lo primero es encontrar un asunto en que todos los negociadores estén interesados para mover la discusión hacia otro lado, o encontrar puntos donde haya acuerdo.

Si descubres cuáles son las cartas del juego de los demás, tienes más opciones de mover las piezas a tu favor, con el fin de encontrar una solución de beneficio mutuo.

¿Qué se puede hacer cuando aparece un elemento inesperado?

“Si eso ocurre, le puedes hacer preguntas para que la contraparte aclare de qué se trata el asunto”, dice Booth.

Ahora bien, “si lo nuevo realmente te ha tomado por sorpresa, trata de evitar que la otra parte se dé cuenta“.

Un alternativa es hacer una pausa en la negociación y ganar tiempo para investigar y evaluar el nuevo escenario, ya que así puedes saber si necesitas traer nuevos recursos a la mesa y explorar otros caminos para lograr un acuerdo.

Y sobre qué es lo que nunca deberías hacer al enfrentar una negociación, Booth es muy claro: “No vayas a una negociación sin estar preparado. Planificar y prepararse son la clave para el éxito”.


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