Empresa mexicana vende juguete que incluye un animal muerto; autoridades sugieren no comprarlo
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Empresa mexicana vende juguete que incluye un animal muerto; autoridades sugieren no comprarlo

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que, desde los primeros días de enero, el paquete "Biología Plus" de Mi Alegría se encuentra en proceso de análisis por uno de sus componentes: una rana muerta conservada en formol.
Especial
Por Paris Martínez
9 de enero, 2017
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A través de tiendas departamentales de todo el país, la empresa Algara SA de CV comercializa un juguete denominado “Biología Plus”, dirigido a niños y niñas de 8 años en adelante, y que además de distintos elementos plásticos incluye uno de materia orgánica: una rana muerta conservada en formol.

Los juguetes que elabora Algara SA de CV son popularmente conocidos por su marca comercial, Mi Alegría, y el paquete “Biología Plus”, que además de la rana muerta incluye un bisturí y un microscopio de plástico, que forman parte de su “serie científica”.

Este juguete lleva más de 20 años en el mercado, pero es hasta ahora que la Cofepris investiga sobre la seguridad de su contenido.

La rana en formol, producto tóxico al contacto, ingesta e inhalación. Este juguete está dirigido a niños y niñas de 8 años.

La rana en formol, producto tóxico al contacto, ingesta e inhalación. Este juguete está dirigido a niños y niñas de 8 años.

Consultada en torno a la seguridad de este juguete, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) informó que desde los primeros días de enero, el paquete “Biología Plus” de Mi Alegría se encuentra en proceso de análisis por parte de este organismo, ya que “contiene una sustancia orgánica, el formaldehido, que tiene un proceso de oxidación del metanol y, por lo tanto, es una sustancia tóxica”.

Álvaro Pérez Vega, comisionado de operación sanitaria de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Santarios, advirtió en entrevista con Animal Político que “estamos recomendando a la ciudadanía que se abstenga de la adquisición de este producto”, ya que “la ingesta del formol, el contacto con la piel, o incluso la inhalación de los gases que emanan de esta sustancia química, pueden representar un riesgo de toxicidad para los niños o niñas que tengan contacto con él”.

El representante de Cofepris subrayó que, aún cuando “las autoridades sanitarias tenemos la facultad de imponer medidas de seguridad de manera inmediata”, en el caso del juguete “Biología Plus” esto no fue necesario, “porque estaríamos generando una alarma, en un momento en el que aún estamos en el análisis del producto”, aunque insisitió en que “nuestra recomendación actualmente sería que se evite este producto”.

El dictamen sanitario del juguete, añadió, concluirá esta semana.

Para saber cómo es producido el juguete Biología Plus, cuál es su finalidad didáctica, así como para conocer el origen y manejo de las ranas que se incluyen en él, tanto vivas como muertas, Animal Político solicitó una entrevista con la empresa Algara SA de CV, sin embargo, no se obtuvo respuesta favorable.

Empaque del juguete "Biología Plus", de Mi Alegría.

Empaque del juguete “Biología Plus”, de Mi Alegría.

Enseñar a despreciar

“Desde los criterios del desarrollo cognitivo y evolutivo de los niños y niñas, este no es un juguete apropiado –explica la doctora Andrea Angulo, especialista en psicología social, salud colectiva, promoción de la salud y terapia familiar orientada a la infancia, cuando se le consulta en torno a Biología Plus–. Me parece que este juguete les enseña a los niños y niñas que los seres humanos tenemos la posibilidad de jugar con las otras especies; que tenemos el control sobre el medio y que podemos hacer con los otros seres vivos básicamente lo que se nos pegue la gana”.

Luego de revisar los componentes de Biología Plus, el envase de vidrio que contiene la rana sin vida, así como los instructivos de disección, la especialista advirtió que la enseñanza no formal que promueve este juguete “tiene implicaciones brutales: enseña que el cuerpo de un ser vivo, aunque sea el de una rana, es algo material, es algo con lo que puedes divertirte, disectar, acuchillar, jalar, tirar a la basura. Es decir, enseña que el cuerpo es algo que no tiene implicación con la vida, que el cuerpo es un objeto”.

Aunque el juguete incluye un “Manual de biología”, dicho documento no orienta a los niños sobre la finalidad de disectar un animal, y en su “Experimento 28”, relativo a la rana en formol, sólo establece una serie de instrucciones para abrirla y desmembrarla, sin objetivo alguno, y en un lenguaje inhumano.

Entre estas instrucciones, están, por ejemplo: “Abre la boca de tu especimen tan ancho como puedas. Si es necesario, corta cada ángulo de la quijada un poco, para que la boca pueda permanecer abierta”, seguida de “coloca el animal en el recipiente de disección, con la panza hacia arriba y la cabeza alejada de ti, y clávalo en la parafina, usando un alfiler a través de cada extremidad, y uno a través de la punta de la quijada”.

Luego de indicar cómo abrir la piel de la rana y remover cada uno de sus órgnaos (sin explicar para qué sirve cada órgano), el experimento 28 concluye diciendo: “Si puedes conseguir otra rana viva o animal más grande, como paloma o conejo, compra cloroformo en la farmacia (no lo respires) empapa un algodón, pónselo en la nariz y la boca, y duérmelo. Ahora ya puedes diseccionarlo”.

La doctora Andrea Angulo calificó como algo “grave” que este tipo de juguetes estén al alcance de la infancia mexicana, ya que “aquello con lo que juegas cuando eres niño o niña, y aquello a lo que juegas, tienen muchas implicaciones sobre quién vas a ser en el futuro: hoy ves a la rana como una cosa, y mañana puede ser un perro, y más adelante puede ser tu prójimo”.

En Youtube, de hecho, existe un video elaborado por tres menores de edad, quienes realizan la disección a la rana que obtuvieron con su paquete Biología Plus.

Luego de descartar la lectura del manual, por “aburrido”, los niños y niñas que participan en el video se dedican a desmembrar entre risas al animal, usando para ello los dedos, sin cobertura alguna.

“Hoy aprendimos algo interesante –se escucha a una niña decir–: Cómo matar algo”.

Ocho minutos después de iniciado el primer corte, tiempo dedicado a arrancarle la piel del animal y hurgar en su interior, de la rana no quedan más que pedazos.

“¿Quién le quiere sacar el ojo?”, se escucha de nuevo, a lo que un niño responde autoproponiéndose, ansioso.

Aunque este juguete señala en su caja que va dirigido a infantes de diez años, el instructivo que lleva en su interior señala claramente que está “recomendado para niños y niñas de 8 años en adelante”.

¿Las ranas tienen derechos?

Desde el año 1999, en México existe una Norma Oficial que establece las “especificaciones técnicas para la producción, cuidado y uso de los animales de laboratorio”.

Dicha Norma (cuya clave es NOM-062-ZOO-1999), reconoce que México enfrenta una “falta de planeación en la producción de animales de laboratorio”, y que las “actividades encaminadas al cuidado, manejo y utilización de animales con fines de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación, pruebas de laboratorio y enzeñanza” se realizan “en forma inadecuada, representando graves daños en el bienestar de los mismos”.

Así, esta Norma Oficial fue establecida para “regular eficientemente las actividades relacionadas con la producción, cuidado, manejo y uso de los animales de laboratorio, a fin de favorecer el bienestar de éstos”.

El organismo encargado de hacer valer esta Norma es la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), y por ello, Animal Político consultó a dicha dependencia federal si el juguete “Biología Plus” cumplía con lo establecido por la NOM-062, al presentarse como un juguete científico, que incluye animales para disección.

Al respecto, Antonio Vázquez, director adjunto de información de la Sagarpa, señaló que “los animales que comprende esta Norma son roedores, algomorfos (conejos y liebres), perros y gatos, primates no humanos y porcinos. Pero nunca ranas: las ranas no entran en esta Norma 062-ZOO”.

Cabe destacar que la fábrica de juguetes de Mi Alegría en donde se produce el paquete “Biología plus” opera dentro del territorio de la Ciudad de México, entidad federativa que cuenta con una Ley de Protección a los Animales.

Según esta ley, las ranas de Mi Alegría no pueden considerarse “animales para investigación científica”, ya que éstos sólo pueden entrar en esta categoría si son empleados “por instituciones científicas o de enseñanza superior”.

En todo caso, las ranas que se incluyen en los juguetes “Biología Plus” entran en la categoría de “animal silvestre”, que son, según la Ley de Protección a los Animales en la Ciudad de México, aquellas “especies no domésticas, sujetas a procesos evolutivos, y que se desarrollan en su hábitat, así como poblaciones e individuos de éstas que se encuentran bajo el control del ser humano”.

Según la ley capitalina, “todo animal perteneciente a una especie silvestre tiene derecho a vivir libre”, y advierte que “todo acto que implique la muerte injustificada de un animal es un crimen contra la vida”, mientras que “todo acto que implique la muerte injustificada de un gran número de animales es un crimen contra las especies”.

Entre las preguntas que Animal Político formuló a la empresa Algara SA de CV como parte de esta investigación, la principal es: ¿cuántas ranas han sido empleadas en la producción del juguete “Biología Plus”, desde que salió al mercado?. Sin embargo, no hubo respuesta.

El organismo encargado de hacer valer esta ley en la Ciudad de México es la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), por lo cual, Animal Político solicitó una entrevista con un representante de dicha institución pública, para saber si la fabricación de este juguete cumplía con la Ley de Protección a los Animales.

La PAOT, sin embargo, nunca atendió esta solicitud.

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Cómo son las 6 vacunas contra la COVID que se prueban en humanos y qué países están ganando la carrera

Mientras la pandemia de covid-19 sigue propagándose en el mundo, cientos de científicos están involucrados en la búsqueda de una vacuna. Estos son los países que llevan la delantera.
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30 de abril, 2020
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Mientras el coronavirus que causa el covid-19 continúa propagándose, decenas de equipos de científicos alrededor del mundo trabajan aceleradamente para encontrar una vacuna que pueda poner fin a esta pandemia.

La velocidad con que se están llevando a cabo las investigaciones, afirman los expertos, es extraordinaria, considerando que el desarrollo de una vacuna puede tomar años, o incluso décadas.

Por ejemplo, la vacuna de ébola que se aprobó recientemente, tardó más de 16 años desde su creación hasta su aprobación.

Y es que normalmente una vacuna debe seguir varias etapas, primero en el laboratorio y después en pruebas con animales.

Si se demuestra que es segura y puede generar una respuesta inmune, entonces comienzan los ensayos con humanos.

Estos ensayos a su vez se dividen en tres fases, primero con un número pequeño de participantes sanos y después con números más grandes de personas y grupos de control para medir qué tan segura es y cuáles son las dosis más efectivas.

Ahora, sin embargo, después de sólo tres meses, entre los más de 90 equipos científicos que están trabajando en una vacuna contra covid-19, ya hay seis candidatos que llegaron a una meta importante en esta carrera: los ensayos en humanos.

Las 6 candidatas

Vacuna mRNA-1273 – Moderna Therapeutics (Estados Unidos)

Moderna, la empresa de biotecnología basada en Massachusetts, es una de las farmacéuticas que para poder acelerar el desarrollo de la vacuna contra covid-19 están probando nuevas estrategias de investigación.

El objetivo de una vacuna es entrenar el sistema inmune de una persona para generar una respuesta para combatir al virus y evitar la enfermedad.

Los enfoques convencionales que se utilizan para ello por lo general se centran en el uso de virus vivos atenuados, virus inactivados o fragmentados.

Pero la mRNA-1273 de Moderna, cuyos ensayos están financiados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, no está producida con el virus que causa el covid-19.

Está basada en un ARN mensajero o ácido ribonucleico mensajero.

Requiere inyectar un pequeño segmento del código genético del virus, que los científicos lograron crear en el laboratorio, y se espera que éste provoque una respuesta del sistema inmune para combatir la infección.

Vacuna INO-4800 – Inovio Pharmaceuticals (Estados Unidos)

La vacuna de Inovio, una empresa de biotecnología basada en Pensilvania, también se basa en una nueva estrategia de investigación.

Está centrada en la inyección directa de ADN a través de un plásmido (una pequeña estructura genética) para que las células del paciente produzcan los anticuerpos para combatir la infección.

Tanto Inovio como Moderna están utilizando nuevas tecnologías que involucran modificar o manipular material genético.

Desafío

Pero ninguna de estas tecnologías ha producido hasta ahora un fármaco o terapia ni ha sido aprobada para uso humano, como le explicó a BBC Mundo el doctor Felipe Tapia, del Grupo de Ingeniería de Bioprocesos del Instituto Max Planck de Magdeburgo, Alemania.

“Podría decirse que hay una expectativa muy grande en el desarrollo de estas vacunas, pero hay que ser un poco cuidadosos porque son vacunas que no tienen el historial de otros tipos de vacunas, como las inactivadas”, dice el experto.

“Incluso los mismos científicos de Moderna dicen que el gran desafío que tienen es llevar a producción y comercialización la vacuna porque no tienen licencia en estos momentos para vacunas de tipo de mRNA”, agrega.

En China

China por su parte, tiene tres vacunas en ensayos en humanos, las cuales siguen métodos más tradicionales de producción.

Vacuna AD5-nCoV – CanSino Biologics (China)

El mismo día que Moderna empezó sus pruebas en humanos, el 16 de marzo, la empresa de biotecnología china CanSino Biologics, en colaboración con el Instituto de Biotecnología y la Academia de Ciencias Médicas Militares de China, inició el suyo.

Su vacuna AD5-nCoV utiliza como vector una versión no replicante de un adenovirus, el virus que causa el resfriado común.

Este vector transporta el gen de la proteína S (spike) de la superficie del coronavirus, con la cual se intenta provocar la respuesta inmune para combatir la infección.

También en China se está probando en humanos la vacuna LV-SMENP-DC del Instituto Médico Genoinmune de Shenzhen, que está centrada en el uso de células dendríticas modificadas con vectores lentivirales.

Y la tercera candidata del país asiático es una vacuna de virus inactivadodel Instituto de Productos Biológicos de Wuhan, subordinado al Grupo Farmacéutico Nacional de China, Sinopharm.

Este tipo de vacuna inactivada requiere producir partículas de virus en reactores y después purificar esos virus para que pierdan su capacidad de enfermar.

“Esta es la tecnología más común y la plataforma de producción más experimentada en producción de vacunas”, explica Felipe Tapia del Instituto Max Planck.

“Es una tecnología que tiene productos que ya están licenciados y comercializados“.

“Por lo tanto la mayoría de las estimaciones que se dan de que una vacuna (para covid-19) va a estar lista en entre 12 y 16 meses están basadas en este tipo de vacunas inactivadas principalmente”, le dice a BBC Mundo.

Vacuna

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Tres de las vacunas se prueban en China, dos en Estados Unidos y una en Reino Unido.

La sexta

Vacuna ChAdOx1 – Instituto Jenner de la Universidad de Oxford (Reino Unido)

El primer ensayo clínico en Europa comenzó el 23 de abril para probar la vacuna desarrollada por el equipo del Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, Inglaterra.

Es una vacuna recombinante similar a la de la empresa china CanSino.

Pero el equipo de Oxford está utilizando como vector una versión atenuada de un adenovirus del chimpancé que ha sido modificado para que no se reproduzca en humanos.

“Lo que están haciendo ellos es producir en un reactor un virus que no es dañino pero en su superficie expresa la proteína del coronavirus y así genera una respuesta inmune”, explica el experto del Instituto Max Planck.

Los científicos ya tienen experiencia en el uso de esta tecnología. Con ella desarrollaron una vacuna contra el coronavirus del MERS, cuyos ensayos clínicos, se dijo, mostraron resultados positivos.

El desafío de la producción masiva

A pesar del avance acelerado que se está logrando en la vacuna contra covid-19, los expertos afirman que no existen garantías de que alguna de estas inoculaciones funcionará.

Tal como explica Felipe Tapia no se sabe, por ejemplo, cuáles van a ser las reacciones inesperadas a las vacunas o si éstas van a funcionar con distintos tipos de poblaciones o entre distintos rangos de edad.

“Eso sólo se va a poder responder con el tiempo”, asegura el experto.

Pero obtener una vacuna efectiva y lograr su aprobación será solo el primer paso.

Después se presentará el desafío enorme de producir miles de millones de dosis de la inoculación para distribuirlas a las poblaciones que las necesitan.

Producción de vacunas

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La vacuna tendrá que producirse por millones

“Creo que habrá ciertas limitantes en la capacidad de llegar a la cantidad que se supone deberá producirse, que son cientos de millones de dosis”, le explica a BBC Mundo Felipe Tapia.

“Si queremos vacunar al planeta completo son millones de dosis que ciertamente será muy difícil llegar a producir”.

Obstáculo paradójico

Y paradójicamente, si las sociedades tienen éxito al contener la propagación del coronavirus, esto podría presentar otro obstáculo para la obtención de una vacuna: no quedarán poblaciones para poder probar la inoculación.

Porque la única forma de probar que una vacuna funciona es inoculando a las personas en lugares donde el virus sigue propagándose de forma natural.

“Esto dependerá mucho de qué tan rápido el virus inmunice a la población mundial”, dice el experto del Instituto Max Planck.

“En países donde hay una cuarentena más estricta probablemente la vacuna llegue primero que la inmunidad en la población”.

“Pero donde hay mayor actividad económica, como Alemania, el virus podría generar inmunidad más rápido y en ese caso la inmunidad llegará antes que la vacuna”, concluye.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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