Maltratar animales, rasgo común de futuros agresores, alerta grupo de prevención de la violencia
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Maltratar animales, rasgo común de futuros agresores, alerta grupo de prevención de la violencia

La venta de juguetes, como Biología Plus, de Mi Alegría, que incluye una rana muerta, incita a los niños a la violencia en vez de generar curiosidad científica, alerta la asociación civil El Muro, dedicada a desarrollar programas para disminuir la violencia social.
Especial
Por Paris Martínez
12 de enero, 2017
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El juego de biología Mi Alegría, que incluye una rana muerta, no despierta la curiosidad científica de los niños, por el contrario promueve su curiosidad por abrir cuerpos de animales que sirven de juguetes, señala la asociación civil El Muro.

Animal Político informó la semana pasada sobre la fabricación y venta en México de un juguete de la marca Mi Alegría que incluye una rana muerta para su disección.

Patricia Lara – representante de esta asociación que desarrolla programas para disminuir la violencia social, a través de la protección a los animales –señaló en entrevista que en la “escalera” de violencia uno de los peldaños suele ser la agresión contra los animales.

La publicación generó puntos de vista encontrados entre los lectores; algunos se indignaron por la existencia de este producto, mientras que otros expresaron su insatisfacción, al considerar que este juguete no promueve la violencia contra otras formas de vida.

Entre los argumentos de los lectores que criticaron la información destacan, por ejemplo, que “la sensibilidad a verle las tripas a los animales es cuestión de edad. Entre más chico, menos rechazo, y eso no necesariamente te convierte en asesino serial”. Otro comentario fue: “esto es una soberana estupidez. Yo tuve uno (de estos juguetes) cuando niño y entendía perfectamente el propósito de diseccionar la rana. Jamás se supo de niños que mataban animales por haber jugado con esto”.

Lara explicó que problemas de violencia social, como la intrafamiliar, de género, delictiva, así como la homicida o la feminicida, son parte de una cadena de violencia, de la que también forma parte la agresión contra los animales.

“Una escalera de violencia habitual –detalló– se presenta cuando, por ejemplo, el papá llega enfadado a la casa y arremete con la mamá y luego la mamá reproduce ese esquema de violencia con el hijo mayor y él se va contra el más pequeño, y ¿contra quién arremete el más pequeño? Contra la mascota”.

En este esquema de violencia, destacó la integrante de El Muro —que imparte pláticas y desarrolla actividades culturales en centros escolares— “el niño o la niña aprenden que desquitarse con el más débil o con el más pequeño es normal. Es ahí cuando existe un riesgo potencial de que lo que hacen con la mascota o con el animal silvestre se replique luego contra aquellos que este menor considere inferiores en la escuela, o en el propio hogar”.

Un ejemplo concreto de este fenómeno de violencia, detalló Patricia Lara, es el caso del niño de seis años que, en 2015, fue torturado y asesinado en Chihuahua por otros cinco adolescentes (de entre 12 y 15 años al momento de los hechos).

“Vemos un círculo vicioso en el que la violencia hacia los animales permite identificar otros problemas, que van más allá de los animales”.

Entre las actividades preventivas desarrolladas por El Muro, esta agrupación civil mantiene en la actualidad una campaña dirigida a la población del Estado de México, mediante la protección animal.

Violencia

Campaña de El Muro AC, contra la violencia social y hacia los animales.

Es en este contexto, abundó Patricia Lara, la creación y venta de “este tipo de juguetes, como Biología Plus de Mi Alegría, que incluye una rana muerta, incita a los niños no a que tengan curiosidad científica, sino a que tengan curiosidad por abrir cuerpos de seres que murieron sólo para que dichos niños jugaran”.

Concluyó que la fabricación de este juguete podría representar una violación al artículo 49 de la Ley de Protección a los Animales de la Ciudad de México, según el cual “ningún particular puede vender, alquilar, prestar o donar animales para que se realicen experimentos en ellos”.

El organismo gubernamental encargado de hacer valer esta ley es la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México, con la cual Animal Político se comunicó desde principios de enero, para saber su postura en torno a la fabricación de este juguete, sin que hasta la fecha se haya obtenido respuesta.

De entre los argumentos expuestos por los lectores, destacó también el de Rocío Moreno, en contra del uso de animales muertos como juguetes, aún cuando la intención pueda ser la promoción del interés científico.

“Yo soy bióloga –explicó Rocío–, y estoy realizando mi maestría, enfocada a la conservación de anfibios. Jamás necesité de un juego para decidir mi vocación. A veces, la simple educación familiar y las herramientas que tenemos (libros, videos, buenos maestros) son suficientes para que desarrolles amor por la vida y la ciencia. Durante la carrera, me di cuenta que todo el conocimiento lo había adquirido por libros, buenas clases y la práctica en la vida real, y me arrepiento de muchas cosas. Matar animales completamente sanos, colocarles electrodos, someterlos a experimentos abrasivos o disecarlos jamás me ayudó a adquirir el conocimiento que tengo de anatomía comparada, taxonomía, evolución, conservación”.

Pero Rocío no sólo compartió su opinión con Animal Político, sino que inició una petición a través de la plataforma Change.org, para demandar la “transformación del kit Biología Plus de la empresa Juguetes Mi Alegría en México”. Si deseas suscribir esta petición pública, puedes hacerlo aquí.

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Coronavirus: por qué Bélgica tiene la mayor tasa de mortalidad

El sistema sanitario de Bélgica no se ha visto desbordado y su número total de muertes dista mucho del de los países más afectados, pero tienen la mayor tasa de mortalidad del mundo. ¿Por qué?
29 de abril, 2020
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Calles vacías en Brujas durante el confinamiento.

Getty Images
Bélgica sufrió su pico de la epidemia alrededor del pasado 12 de abril.

Tiene menos de la mitad de muertes que los países más afectados por la pandemia de covid-19. Sin embargo, su tasa de mortalidad por esta enfermedad es la mayor del mundo.

Es la paradoja de Bélgica, que hasta el martes 27 de abril reportaba más de 7,200 muertes por covid-19.

Y aunque esa cifra esté muy alejada de los más de 55,000 fallecidos que para entonces había confirmado Estados Unidos o los más de 20,000 de Francia, Reino Unido, Italia o España, Bélgica tiene el peor recuento de muertes por cada 100,000 habitantes.

Según la Universidad Johns Hopkins en EE.UU., en Bélgica mueren 62 enfermos de covid-19 por cada 100,000 personas. La población total de ese país es de un poco más de 11 millones de habitantes.

En EE.UU., que ha reportado el mayor número de muertes por coronavirus del mundo, 17 personas fallecen por cada 100,000 habitantes.

Bandera de Bélgica con coronavirus.

Getty Images
En Bélgica, según las cifras oficiales, mueren 62 de cada 100.000 personas por coronavirus.

La alta tasa de mortalidad belga se debe a la forma en que el país europeo cuenta las muertes provocadas por el patógeno.

Bélgica no solo cuenta el número de fallecimientos confirmados por coronavirus sino también todos los casos sospechosos, incluyendo todas las muertes producidas en residencias de ancianos.

Se trata de un método distinto al que usan muchos de los países más golpeados por la pandemia, que solo contabilizan las muertes por coronavirus producidas en hospitales.

“Acción inmediata”

Cada país tiene una forma distinta de contabilizar las víctimas mortales. Sin embargo, hay un nexo común: la mayoría cuenta aquellos fallecidos a los que se les realizó la prueba y dieron positivo por coronavirus.

El ministerio de Sanidad en España, por ejemplo, cuenta solo de forma regular las muertes por coronavirus producidas en hospitales.

Italia, por otra parte, cuenta aquellos a los que se les realizó la prueba y dieron positivo, independientemente de si la causa principal de muerte fue coronavirus u otra afección.

Francia lo hacía de forma parecida, contando a los fallecidos en hospitales. El pasado 2 de abril, sin embargo, empezó a incluir en sus reportes los decesos en residencias de mayores.

Así es cómo lo hace Bélgica, donde su gobierno considera que contar las muertes confirmadas y también sospechosas permite luchar mejor contra la enfermedad.

Personal forense con un ataúd.

Getty Images
Bélgica cuenta víctimas confirmadas y sospechosas por les permite emprender una “acción inmediata”.

“Cuando no tienes la capacidad de hacer pruebas a todos es muy importante contar también las muertes probables”, explica a BBC Mundo el epidemiólogo Steven Van Gutch, quien está a cargo del comité científico gubernamental contra el coronavirus en Bélgica.

“La única diferencia nuestra con otros países es que contamos los casos de forma más extensa, lo cual nos permite emprender una acción inmediata”, añade Van Gutch.

El especialista explica que, debido a este sistema “expansivo” de contabilizar las muertes, pudieron detectar brotes de coronavirus en residencias de ancianos. “Gracias a nuestro sistema de contabilidad, pudimos atajar ese problema a tiempo“, asegura.

El pasado 15 de abril, fuentes oficiales revelaron que casi la mitad de muertes por coronavirus en en Bélgica se habían producido en asilos de mayores.

Debate interno

La primera ministra, Sophie Wilmès, explicó en el Parlamento belga ese mismo día que “el gobierno decidió ser completamente transparente al comunicar las muertes vinculadas al covid-19, aunque eso exagerara los números”.

Sophie Wilmes, primera ministra belga.

Getty Images
La primera ministra belga, Sophie Wilmes, defendió el método para contar muertes por coronavirus en su país.

Sin embargo, el hecho de que Bélgica se colocara en la cima de la tasa de mortalidad por coronavirus a nivel mundial ha sido tomado con recelo por otros expertos.

Marc van Ranst, virólogo belga, criticó duramente el sistema de contabilidad de muertos del gobierno en un programa de televisión local.

“Casi todos los que mueren en residencias de ancianos, lo cual normalmente es alrededor de 100 personas al día, están incluyéndose en estas estadísticas. Me parece un poco estúpido“, dijo Van Ranst.

Steven van Gutch, quien comunica a diario las cifras de coronavirus en Bélgica, reconoce que el método belga ha sido criticado, pero cree que eso será temporal.

Prueba de laboratorio de covid-19.

Getty Images
“Cuando no tienes la capacidad de hacer pruebas a todos es muy importante contar también las muertes probables”.

“Puede parecer que tenemos una tasa de mortalidad muy alta, pero en realidad nuestros datos son comparables a los de Francia o Reino Unido, por ejemplo. Cuando se revisen los datos de otros países y se muestre la cifra real, nuestras tasas de mortalidad se equipararán”, estima Van Gutch.

Entiendo que algunos pueden alarmarse, pero solo intentamos ser lo más transparente y honestos posibles. Quizás hemos sobreestimado el número real de muertes, pero eso nos parece mejor que no contarlas de forma suficiente”, añade el científico.

Cifra real

El hecho de que la mayoría de países solo cuenten como víctimas de coronavirus aquellos que dieron positivo en las pruebas podría ocultar un número mayor real de fallecimientos.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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De acuerdo a un análisis reciente del periódico Financial Times, la cifra total de muertes por covid-19 a nivel mundial podría ser un 60% superior a la publicada.

El diario londinense llegó a esta conclusión tras calcular el número de muertes ocurridas en marzo y abril de este año y compararlo con registros del mismo período entre 2015 y 2019 en varios países.

Doctores atendiendo a un paciente con covid-19 en un hospital de Bruselas, en Bélgica.

Getty Images
“Las unidades de cuidados intensivos de Bélgica no han superado el 58% de su capacidad de camas”.

Ese es el escenario que el gobierno belga quiere evitar.

“Si te limitas a contar las muertes en un hospital es como cerrar un ojo y solo mirar con el otro”, dice Van Gutch.

“Además, opino que la forma real de medir cómo lo está haciendo un país es mirando su respuesta sanitaria. Sí, nuestra contabilidad nos hace el país con mayor tasa de mortalidad, pero nuestras unidades de cuidado intensivo, incluso en el pico -alrededor del 12 de abril-, no sobrepasaron más del 58% de su capacidad”, cuenta el experto.


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https://www.youtube.com/watch?v=B_Gzc2Z7uQY&t=15s

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