3 claves que hicieron de Pac-Man uno de los videojuegos más exitosos de la historia
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Getty Images

3 claves que hicieron de Pac-Man uno de los videojuegos más exitosos de la historia

Getty Images
31 de enero, 2017
Comparte

Es difícil ver esta imagen y no asociarla a un sonido muy particular: el del característico “waka-waka” de Pac-Man comiendo bolitas a medida que avanza, cada vez a más velocidad, por diferentes laberintos, perseguido por unos coloridos fantasmas.

Su nombre también está asociado a lo musical, pues proviene de la palabra japonesa“paku-paku”, que se usa para describir el movimiento y ruido que hacemos al abrir y cerrar la boca cuando masticamos.

Pero si lo que buscamos es el nombre de una persona asociado a este popular videojuego, es sin duda Masaya Nakamura, el expresidente y fundador de Bandai Namco (una de las mayores productoras de videojuegos del mundo), y que falleció -según comunicó la compañía este lunes- el 22 de enero a los 91 años.

Nakamura no fue su creador, pero era considerado su “padre” porque logró darle vida y popularizarlo en todo el mundo, desde su lanzamiento en mayo de 1980, convirtiéndolo en un fenómeno global.

Masaya Nakamura (centro) con el vicepresidente de Namco Kyushiro Takagi (izda.) y el presidente Takeo Takasu, en una fotografía de 2005.Derechos de autor de la imagenNASA
Image captionMasaya Nakamura (centro) con el vicepresidente de Namco Kyushiro Takagi (izq.) y el presidente Takeo Takasu, en una fotografía de 2005.

Pac-Man fue uno de los videojuegos que trascendieron a la época dorada de los juegos arcade.

Sus ventas fueron tan altas que inspiraron dos series de televisión (“Pac-Man: la serie animada”, 1984, y “Pac-Man y las aventuras fantasmales”, 2013) que narraban las aventuras de su protagonista y una película en 3D (“Píxeles”, 2015), así como una canción (“Pac-Man Fever, Jerry Buckner y Gary García, 1981), que llegó hasta el top 10 de éxitos musicales estadounidenses y vendió más de dos millones de copias.

El videojuego llegó a tener un Récord Guinness, al convertirse en el más comprado de la historia, y todavía hoy muchos siguen sucumbiendo a la “pacmanía”.

Pero ¿cuáles son las claves de su éxito?

1. La inclusión del público femenino

un hombre y una mujer disfrazados de Pac ManDerechos de autor de la imagenFRAZER HARRISON/GETTY IMAGES
Image captionLa señora Pac-Man fue la primera protagonista femenina de la historia de los videojuegos.

“Pac-Man se hizo popular entre todo el mundo -jóvenes y mayores; hombres y mujeres- porque nuestra idea original era hacer un juego que se dirigiera también a mujeres y a parejas“, le contó el janponés Toru Iwatani (62), diseñador del juego, a la revista Time en 2015.

“Otorgarle a Pac-Man el poder de perseguir fantasmas les dio a los jugadores una perspectiva renovada sobre la jugabilidad, y esa idea también llamó la atención de una nueva generación de mujeres que habían ganado poder y querían ser perseguidoras, en lugar de perseguidas“.

Ms Pac-Man

Iwatani se dio cuenta de que los salones de juego “oscuros y sucios” de Tokio se centraban en los hombres, así que buscó la forma de incluir a las mujeres creando un juego que pudiera ser para todos y que captara la atención del público femenino. Y lo logró.

Fue, efectivamente, uno de los primeros en abrirse al público femenino. En 1982, la señora Pac-Man se convertiría en la primera protagonista femenina de la historia de los videojuegos.

2. La sencillez y facilidad del juego

El diseño y objetivo de Pac-Man es extremadamente sencillo: un círculo amarillo (inspirado en una pizza con un trozo faltante), se desplaza por los pasillos de un laberinto, comiendo lo que encuentra a su paso y huyendo o cazando fantasmas.

joven jugando a Pac-ManDerechos de autor de la imagenAFP
Image caption“Las reglas son simples”, dice el creador de Pac-Man.

Hace apenas unos días, Iwatani visitó América Latina por primera vez para asistir al Congreso del Futuro 2017 en Chile -que se celebró entre el 9 y el 14 de enero en Santiago- y contó algunos detalles sobre el famoso juego durante su charla “La influencia de los videojuegos”.

“Creo que el secreto de su popularidad se basa en tres factores: las reglas son simples, la forma de controlarlo también y los personajes son entrañables, tanto los protagonistas como los antagonistas”, explicó.

“Intenté con algo más fácil y más simple para que todos pudieran participar”.

Toru Iwatani en el Congreso del Futuro, Santiago de Chile.Derechos de autor de la imagenELVIS GONZALEZ/AFP
Image captionToru Iwatani visitó el Congreso del Futuro 2017 en Chile en enero.

Y no es la primera vez que resalta esa sencillez. “La belleza de Pac-Man reside en que cualquiera que juegue sabe inmediatamente lo que está ocurriendo. Por eso todavía funciona hoy en día si lo descargas en un smartphone. Hace 35 años estábamos limitados por el CPU , ahora no tenemos esas limitaciones, pero los creadores de videojuegos necesitan pensar en lo que hizo que los juegos viejos fueran tan buenos”, le contó a Financial Times .

3. El peculiar comportamiento de los antagonistas

Clyde, Inky, Pinky y Blinky son los fantasmas que intentan capturar a Pac-Man, pero no tienen nada de aterrador. Al contrario, son tan enternecedores como sus nombres y aspecto.

Pac-ManDerechos de autor de la imagenNAMCO
Image caption“Es simple: nosotros matamos a Pac-Man”.

Cada uno de ellos -de un color diferente- se comporta de manera distinta:

  • El rojo (Blinky) persigue directamente a Pac-Man.
  • El rosado (Pinky) se posiciona a una distancia de 32 píxeles frente a su boca.
  • El azul (Inky) se coloca en un punto de espejo simétrico respecto a él.
  • El naranja (Clyde) se mueve aleatoriamente.

Itawani dijo que, al principio, su jefe (el recientemente fallecido Nakamura) no se mostró muy convencido.

“Todos los desarrolladores del equipo y la gente de nuestra edad sabía que cada fantasma debía tener un color diferente. Necesitaban ser entrañables, como dibujos animados, pero Nakamura quería que todos fueran rojos. Yo tenía 26 años y me aterraba la idea de enfrentarme al jefe”.

El joven decidió entonces hacer una encuesta en la empresa y le mostró los resultados a su jefe, quien al final terminó por convencerse de que era una buena idea. Y el tiempo le dio la razón.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
Comparte

Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.