Así es como se sembró el pánico en redes sociales tras el gasolinazo
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Así es como se sembró el pánico en redes sociales tras el gasolinazo

En medio de las protestas contra el gasolinazo llegaron a redes sociales mensajes sobre incidentes falsos e incluso invitaciones a saquear tiendas.
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Por LOQUESIGUE/Vice News
8 de enero, 2017
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“Estaba cenando en VIPS de Huixquilucan y la policía disparo a manifestantes, pero no pasa nada @EnriqueVargasdV”.

Este mensaje enviado en la noche del 3 enero desde la cuenta @Vooltreker, que difundía un supuesto ataque a balazos de parte de la policía municipal de Huixquilucan hacia manifestantes que protestaban en contra del alza al precio de las gasolinas, desató una de las mayores olas de pánico colectivo que tengamos presente.

Relacionado: El ‘gasolinazo’ enciende a México: hay saqueos e histeria colectiva

Fue como sembrar una semilla de miedo en la noche tranquila de Huixquilican, miedo que fue generando histeria y pánico que rápidamente fue creciendo y contagiándose hasta generar alarma en Interlomas y varias partes de Naucalpan.

El mensaje ya no se encuentra disponible pero accediendo al archivo de Twitter se puede ver el contenido.

El mensaje era enviado al Presidente Municipal, Enrique Vargas, logrando reacciones apresuradas y una expansión acelerada en la que participaron 563 personas que legítimamente creían que lo que estaba mostrando ese video estaba ocurriendo.

El mensaje logró su cometido: en poco menos de una hora la palabra “Huixquilucan” se posicionó en los principales temas de conversación o Trending Topics, como se les conoce en la red de información de Twitter logrado una mayor amplificación.

El tweet tóxico (violeta) se propagó al mencionar al Presidente Municipal Enrique Vargas. Fue retuiteado 76 veces y el resto lo hizo el pánico colectivo. El gráfico muestra los 973 mensajes emitidos en en los momentos de confusión.

Del medio millar de cuentas se generaron 973 mensajes de alarma y solo bastaron 76 retuits desde cuentas automatizadas y otros mensajes acompañados de videos como ese y otras imágenes violentas de Siria y Turquía para generar el caos.

Solo bastaron 76 retuits mencionando al presidente municipal para llamar la atención colectiva y generar el caos.

El mensaje original y la demás información falsa provenían de apenas una docena de perfiles falsos de acosadores profesionales que desde finales de 2015 amenazan a periodistas y activistas y que desde entonces divulgan información falsa cuando ocurren desastres naturales, atentados y manifestaciones.

Los mensajes se colocaron en los principales noticiarios y medios de comunicación, lo que alteró a miles de personas que salieron a las calles para realizar rondines y comprobar que nada ocurría; incluso el propio Presidente Municipal se vio en la necesidad de hacer una transmisión en Twitter y Facebook para llamar a la calma.

Aún faltaba lo peor

Al siguiente día, el 4 de enero, cientos de cuentas de la autodenominada “Legión Sientífika” (sic) utilizando imágenes de conflictos de otros países y emitiendo mensajes desde varios países de Hispanoamérica posesionaban la tendencia #SaqueaUnWalmart como uno de los principales Trending Topics en México. Era la primera vez que ocurría una operación de este tipo, con ese tamaño, y rápidamente se sincronizó con los reportes de saqueos reales que se dieron las delegaciones Azcapotzalco y Gustavo A. Madero.

En apenas unas horas 1,500 mensajes provenientes de 485 cuentas invitaban a los saqueos de las tiendas de la cadena comercial y provocaron que muchas de ellas —incluida la más grande de Latinoamérica, en el Tepeyac— fueran cerradas por precaución, lo que contribuyó a propagar el pánico.

A pesar de los cambios en su algoritmo, Twitter sigue siendo fácilmente manipulable a la hora de generar tendencias, por lo que el posicionamiento de esta tendencia fue casi instantáneo. Casi al instante, diversos medios de comunicación hicieron eco de la tendencia, por lo que los actos vandálicos se expandieron.

De acuerdo con la información disponible de geolocalización en los 1,500 mensajes que impulsaron la tendencia, la mayoría de los mensajes se originaron fuera del país. Cabe señalar que la información geográfica puede ser alterada por los propios usuarios:

Origen geográfico de la tendencia #SaqueaUnWalmart.

Origen geográfico de los mensajes relacionados con Huixquilucan incluyendo los que contenían mensajes falsos…

Puedes leer la nota completa en Vice

Visita LoQueSigue para saber más sobre cómo funcionan las cuentas falsas y evitar la desinformación.

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WhatsApp, Signal y Telegram: en qué se diferencian y cuál ofrece más privacidad

A simple vista pueden parecer muy similares, pero tienen algunas diferencias importantes. Las aplicaciones recopilan diferentes cantidades de datos de sus usuarios y tienen distintos métodos para proteger los mensajes.
14 de enero, 2021
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Mientras Signal y Telegram registran cifras récord de usuarios nuevos, WhatsApp se encuentra en el centro de la crítica por el cambio de sus términos de uso y privacidad.

La aplicación de mensajería anunció la semana pasada que compartirá diferentes datos de sus usuarios con su empresa matriz Facebook, y que esta podrá hacer lo propio con sus plataformas Instagram y Messenger.

En medio de los cuestionamientos, WhatsApp sostiene que sus nuevas condiciones, que deberán ser aceptadas por los que la usan hasta el 8 de febrero, fueron malinterpretadas.

“Queremos aclarar que la actualización de la política no afecta de ninguna manera la privacidad de los mensajes que los usuarios comparten con sus amigos y familiares”, señaló la plataforma en un comunicado emitido el lunes.

Añade que algunos de los cuestionamientos realizados son “rumores”.

Pese a esos argumentos, el largo debate respecto a qué servicio de mensajería instantánea es más seguro, se reavivó desde el cambio en WhatsApp.

Y aunque pueden parecer similares a simple vista, las tres aplicaciones tienen algunas diferencias importantes que analizamos acá.

Los datos recopilados

Lo primero que hay que saber es que, entre las tres plataformas de mensajería de las que más se habla en los últimos días, existen niveles distintos de datos que son recopilados.

Y es un asunto central porque esa es la información que WhatsApp puede compartir con Facebook y las otras aplicaciones que esa compañía posee.

WhatsApp y Facebook

Getty Images
La controversia comenzó cuando WhatsApp anunció que compartiría sus datos con Facebook.

“WhatsApp posee muchos metadatos, que es la información que se obtiene de cualquier mensaje que enviamos, como la marca del teléfono, la hora del mensaje, tu ubicación y otros. Con ello puede saber mucho de sus usuarios”, explica Cristian León, responsable del programa de innovación de la organización civil Asuntos del Sur, con sede en Argentina.

El experto en derechos digitales le indica a BBC Mundo que esta aplicación de mensajería, que es la más popular en el mundo, tiene un código de programación cerrado y por ello tiene poca transparencia sobre lo que recopila.

En la página web de WhatsApp están detallados los datos que obtiene y la información que una persona le brinda al aceptar sus términos de uso. Además del nombre, número de teléfono y contactos, están detalles del uso de la plataforma (tiempo o rendimiento, por ejemplo), transacciones desde la aplicación, marca y modelo del dispositivo o tipo de conexión, entre otros.

Telegram y Signal, explican León, recopilan mucho menos datos.

La primera requiere de sus usuarios el número de teléfono, el nombre y la lista de contactos.

Por su parte Signal se limita a pedir el número de teléfono y añadir el nombre es opcional.

Las dos tienen códigos de programación abiertos, por lo que es posible escudriñar cuáles datos son obtenidos y qué se hace con ellos.

La gran preocupación: los mensajes

Desde que comenzó la expansión de las aplicaciones de mensajería móvil en todo el mundo, la gran pregunta fue y es por la seguridad de los mensajes que son intercambiados.

Candado

Getty Images
El cifrado de extremo a extremo es una especie de candado por el que solo el emisor y receptor del mensaje pueden acceder a él.

Las plataformas fueron evolucionando al respecto y desde hace unos años que Signal y WhatsApp establecieron el cifrado de extremo a extremo como función predeterminada para todas las conversaciones de sus usuarios.

Se trata de una especie de candado que solo el emisor y el receptor del mensaje pueden abrir.

En teoría, ni siquiera las aplicaciones en las que se realizó el intercambio pueden acceder a los contenidos de las charlas.

Ni WhatsApp ni Facebook pueden leer tus mensajes ni escuchar las llamadas que haces con tus amigos, familiares o compañeros en WhatsApp. Todo lo que compartan quedará entre ustedes”, aseguró la plataforma en su comunicado del lunes.

Telegram parece tener una desventaja en este aspecto dado que el cifrado de extremo a extremo solo se activa cuando se usa el modo “chat secreto”, pero las conversaciones regulares no cuentan con esa función.

Las tres ofrecen también una modalidad cada vez más utilizada conocida como “mensajes temporales” en la que texto, fotografías, ubicaciones o documentos compartidos en una conversación se autodestruyen después de un cierto tiempo.

La diferencia es que en WhatsApp los mensajes desaparecen en los siguientes siete días, mientras que en Signal y Telegram se puede configurar el tiempo para que no quede rastro de las interacciones a los pocos segundos.

Otra diferencia es que la aplicación que es propiedad de Facebook no posee la opción de bloqueo de capturas de pantalla para las conversaciones, mientras que sus competidoras sí la incluyen.

Los usos

Si bien es lógico que la mayoría se limita a usar estas aplicaciones para mantener contacto con sus conocidos, diferentes polémicas se han producido en los últimos años.

Por ejemplo, se descubrió que Telegram era utilizado como medio de difusión de propaganda de Estado Islámico.

Telegram con propaganda

Getty Images
Se descubrió que Telegram es usado por grupos de derecha en diferentes partes del mundo para difundir su propaganda.

El grupo extremista captaba reclutas desde allí y aprovechaba los chats grupales encriptados para mantener comunicaciones y difundir videos de sus acciones.

Y desde el año pasado se conoce que es una de las plataformas que los grupos de derecha estadounidenses utilizan para divulgar sus mensajes, aunque la mayoría de ellas usan otras aplicaciones que permiten interacciones anónimas para convocar a sus actividades o divulgar teorías de conspiración.

WhatsApp también tuvo problemas y en 2019 decidió eliminar cientos de miles de cuentas sospechosas de usar su servicio para difundir pornografía infantil.

La compañía mantiene una política de tolerancia cero a la explotación sexual de menores.

La aplicación, según diferentes análisis, fue señalada de ser, junto a Facebook, uno de los mayores canales de difusión de noticias falsas en tiempos electorales en países como Bolivia, Colombia o Estados Unidos.

Signal, que tiene menos usuarios que las dos anteriores, por ahora no fue señalada de ser usado como un canal para captar reclutas o difundir información mentirosa.

Sin embargo, sí se vio en medio de algunas controversias políticas como cuando se denunció que era la aplicación que el expresidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, usaba para comunicarse con uno de sus aliados durante su intento de declarar la independencia de esa región.


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