Taxistas de la CDMX deben cambiar sus autos por modelos híbridos o eléctricos; Uber y Cabify, no
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Taxistas de la CDMX deben cambiar sus autos por modelos híbridos o eléctricos; Uber y Cabify, no

Los taxistas acusan que se trata de una medida selectiva porque no incluye a unidades de Uber o Cabify y se quejan del alto costo de las unidades menos contaminantes.
Cuartoscuro
Por Diana Delgado // MásporMás
14 de enero, 2017
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Una de las metas que impusieron las autoridades de la Ciudad de México es renovar parte del parque de taxis que circulan en la capital del país y cambiar las unidades tradicionales por autos híbridos o eléctricos.

De esta manera, alrededor de 10 mil taxistas están obligados a cambiar sus taxis este año. El problema, dicen los propietarios de los vehículos, es que cada auto híbrido o eléctrico cuesta más del doble que uno tradicional.

Desde mayo del año pasado, en la ciudad funciona un programa en el que los dueños de los taxis que cumplen 10 años de servicio reciben 45 mil pesos a cambio de su unidad vieja, la cual debe ser destruida.

Sin embargo, los taxistas sostienen que el apoyo que se les da es insuficiente, a pesar de que a que el cambio supone un aumento de entre 20 y 25% en los ingresos de los taxistas, de acuerdo con estimaciones del secretario de Movilidad, Héctor Serrano.

“El carro más usado para taxi cuesta 160 mil pesos, pero el híbrido más económico cuesta más de 340 mil pesos. Es como tener que pagar por el equivalente a dos vehículos, pero ganando sólo por la tarifa de uno”, explica Ignacio Rodríguez, vocero de Taxistas Organizados de la Ciudad de México, que están contra la medida.

A pesar de que el programa inició desde el año pasado, la cantidad de taxistas que han accedido a él es mínima: “Estimo que han de ser como 200 taxis que han hecho el cambio, los compañeros no están pudiendo pagar”, dice Rodríguez.

¿Medida selectiva?

Hasta ahora, los autos de empresas como Uber y Cabify no están considerados dentro de la misma medida.

Representantes de ambas empresas de transporte reconocieron que la Secretaría de Movilidad (Semovi) no los incluirá en los procesos de modernización de los autos de alquiler, por lo que no tendrán que incluir en su flota algún porcentaje de automóviles menos contaminantes.

Esta excepción no fue bien recibida por los taxistas, que sostienes que se trata de una competencia desleal.

“Entre los autos de las empresas y los pirata hay, más o menos, 80 mil vehículos haciendo competencia en condiciones desiguales, eso también nos tiene sin capacidad económica de hacer el cambio que el gobierno quiere”, acusa Rodríguez.

Pese a que no es obligatorio para ellos, Cabify ya cuenta con automóviles híbridos en su plataforma; sin embargo, la empresa no considera que se convierta en un cambio profundo dentro de su flota.

La razón principal es que aún existen dificultades técnicas para los autos eléctricos en la Ciudad de México, como las zonas de carga y el costo de los vehículos.

El último recurso de los taxis

La medida es el resultado de un compromiso que hizo el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, durante la cumbre del C40, en la que se hizo hincapié en renovar el transporte hacia tecnologías más sustentables.

Sin embargo, los taxistas aún buscan un amparo para evitar que el cambio de las unidades sea obligatorio.

Su principal argumento es el alto costo de los vehículos, además de las dificultades técnicas que implica su manutención, desde las refacciones, hasta la falta de estaciones de carga —que se encuentran en espacios privados—.

La modernización de las unidades también obliga a los taxistas a realizar una serie de actualizaciones en el servicio que prestan. Por ejemplo, tendrán que usar un nuevo taxímetro digital que funcionará en una tableta y que incluye localización GPS, por lo que ya no tendrá que calibrarse en establecimientos dedicados a taxímetros.

Además, los conductores podrán usar una plataforma similar a las de Uber y Cabify, en la que, incluso, podrán decidir de antemano qué viajes realizan y cuáles no.

Esta actualización también abre la posibilidad de que los taxis puedan aceptar el pago vía tarjeta de debito o crédito de sus servicios.

En cifras:

– 10 mil taxis híbridos o eléctricos es la meta a sustituir del gobierno de la Cuidad de México.

– 340 mil pesos cuesta el auto híbrido más económico; los eléctricos cuestan casi el doble.

– 30 estaciones de carga eléctrica hay en la Ciudad de México, la mayoría en zonas privadas.

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¿Cuán factible (y conveniente) puede ser la compra privada de vacunas contra COVID-19?

Varios países han abierto la puerta para el acceso privado a las vacunas. Sin embargo, existen reparos sobre la conveniencia de un modelo de negocio particular a la hora de enfrentar una emergencia de salud pública como la del coronavirus.
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10 de mayo, 2021
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Vacunas con un dólar

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Varios países han intentado abrir sus legislaciones para permitir la venta de vacunas de forma privada.

La vacunación contra la covid-19 avanza a contrarreloj en el mundo, a cargo de gobiernos y entidades de salud pública: hasta el momento se han administrado más de 1.150 millones dosis a nivel mundial, según el monitoreo de la Universidad de Oxford.

Mientras países como Israel, Reino Unido y Estados Unidos han logrado ejecutar campañas de vacunación masiva que alcanzan a más de la mitad de su población (incluso con las dos dosis requeridas por la mayoría de las vacunas disponibles), otras naciones se encuentran rezagadas.

En ese escenario, y ante el aumento de contagios, países como Indonesia, India y Pakistán, entre otros, han optado por incorporar a privados a la compra de vacunas, pero controlados desde instancias gubernamentales.

Y en América Latina, impulsados por el desabastecimiento, Brasil, Colombia, Perú y México están abriendo puertas para que empresarios y gobiernos locales puedan adquirir las dosis que se necesitan.

Sin embargo, la opción de la compra privada es aún muy incipiente y genera reparos.

Distintos expertos en salud han expresado inquietudes, no sólo por las cuestiones comerciales asociadas a la compra de vacunas, sino también sobre la conveniencia de un modelo de negocio privado a la hora de enfrentar esta emergencia de salud pública de gran escala.

¿Ayuda o estorbo?

El principal objetivo de las vacunas es “salvar vidas, y ese objetivo es mejor financiado por fondos públicos”, afirma un documento que la OPS compartió con BBC Mundo.

“Los países se han alineado con el marco de valores y objetivos de la Organización Mundial de la Salud y consideran garantizar la vacunación sin ningún costo para la población“, señala.

El objetivo de la vacuna actualmente es su utilización como medida de salud pública. El primer objetivo es proteger a las personas que tienen un riesgo mayor de enfermarse gravemente de covid-19 o de morir por la enfermedad”, le dice a BBC Mundo Ana Elena Chévez, asesora regional en inmunizaciones del organismo.

vacunas rodeadas de Euros

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“Los planes de cada país contemplan brindar la vacunación sin ningún costo para las personas, y no solamente para los que puedan pagar”, señala la OPS.

“Por eso el uso de las vacunas por ‘pago de bolsillo’ puede ampliar las inequidades que desafortunadamente la pandemia ha subrayado tanto en la región”, agrega la asesora, en su análisis de América Latina.

Ante la escasez de vacunas, resulta problemático “pensar que un adulto mayor por no tener acceso a la vacuna no se pueda vacunar, y una persona joven y saludable que pague por ella pueda tener acceso”, compara Chévez.

Quienes rechazan la idea de “privatizar” la compra de vacunas señalan que la apertura de un mercado privado, en vez de ayudar a alcanzar las metas de vacunación completa en los países, generaría un efecto contrario: los particulares entrarían a competir con el Estado como proveedor, lo que podría incluso entorpecer la campaña de inmunización.

Los países de América Latina no tienen recursos ilimitados para, además de atender una emergencia de salud pública como lo es la pandemia en todos sus niveles, prestar recursos a los privados para que ellos puedan aplicar las vacunas que adquirieron”, le dijo a BBC Mundo Ángela Uyén, investigadora especialista en enfermedades infecciosas y asesora de Médicos Sin Fronteras.

“Los privados necesitan enfermeras para aplicar las vacunas, lugares para almacenarlas, centros de vacunación… y eso no va a venir de otro lugar que no sea el Estado, o en competencia con él”.

El médico cirujano mexicano Xavier Tello, añade un elemento técnico.

“Muchas de esas vacunas están aún en fase III de ensayos clínicos. Por esa razón técnica, sin hablar de la conveniencia de que exista o no, es que no hay todavía un mercado establecido como sí sucede con otros medicamentos aprobados para su venta al público”, añade Tello en diálogo con BBC Mundo.

Logística

Uyén señala que, en los países donde se han adelantado propuestas para la implementación de un mercado privado de vacunas, las empresas y los particulares ya tienen una alta participación en la prestación de los servicios regulares de salud.

Ella y otros especialistas coinciden en que tal vez la mejor manera en que los privados pueden ayudar a los procesos de inmunización es haciendo parte de la cadena logística.

Vacunas con signo de Copyright

Getty Images
Varios expertos han señalado que la liberación de las patentes ayudaría aumentar la producción de vacunas alrededor del mundo.

“El mejor ejemplo de eso es Estados Unidos, donde todas las vacunas han sido provistas por el gobierno pero se ha contado con el apoyo de clínicas, farmacias y entidades particulares que han sido parte de la masiva campaña que han tenido”, señala Uyén.

Sin embargo, su intervención no debe cambiar el modelo ni las prioridades actuales, indican los especialistas.

“Los planes de cada país contemplan brindar la vacunación sin ningún costo para las personas, nunca debe ser solamente para los que puedan pagar”, dice Chévez.

Los ministerios de salud cuentan con el personal, la logística y la cadena de frío necesaria para implementar la vacunación universal. El sector privado podría contribuir de forma solidaria”, añade la representante de la OPS.

Demora en el programa Covax

El problema al que se enfrenta la mayor parte de países es el desabastecimiento global de dosis de vacunas contra el covid-19.

En América Latina son varios los gobiernos que han anunciado retrasos en los planes oficiales por falta de dosis, entre ellos, Colombia, Argentina, Perú y Ecuador, donde los suministros han alcanzado apenas para vacunar a entre 3% y 14% de sus poblaciones con al menos una dosis.

A lo que se suma la demora en las entregas por parte del programa Covax, que pretendía, mediante un plan solidario, garantizar el acceso a las vacunas de forma equitativa a todos los países, especialmente los de menores ingresos.

En América Latina, muchos gobiernos habían elaborado sus planes de vacunación contando con esas dosis.

Creo que el problema ha sido la adquisición desmesurada de algunos países, que ha impactado en algo tan importante como el plan Covax”, señala Ayén.

Vacunas en un podio.

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Hasta ahora los principales laboratorios que producen la vacuna se han negado a negociar con particulares.

Hasta el momento, Covax ha entregado cerca de 40 millones de dosis en 102 países. Y su objetivo es llegar a 2.000 millones de dosis a finales de este año.

“Que Covax no esté funcionando como se pensó que iba a funcionar no puede dar cabida a la entrada de un mercado privado”, anota la analista.

Iniciativas en la región

Con un cuadro crítico por los casos de covid-19 en Colombia -cerca de 17.000 nuevos contagios y 400 muertos diarios-, el gobierno del presidente Iván Duque decidió abrir a privados la adquisición de las vacunas el pasado 21 de abril.

Los anuncios ocurrieron antes de las masivas protestas que han sacudido al país en los últimos días y que han dejado al menos 19 personas muertas.

“Solo se podrán adquirir vacunas que tengan la autorización por parte del Invima (Instituto de Vigilancia de Medicamentos del país) para uso de emergencia”, aseguró el mandatario.

Aunque el decreto permite la importación de las vacunas, no permite su venta.

“Solo podrán ser adquiridas (por privados) para su aplicación gratuita a grupos poblacionales previamente definidos y aprobados por el Ministerio de Salud”, señala el decreto.

De acuerdo con el gobierno colombiano, la idea es permitir que las empresas puedan facilitar la vacunación de sus empleados de una forma más directa.

Actualmente en Colombia se están aplicando las vacunas Pfizer, AstraZeneca, Janssen, Moderna y Sinovac.

Ya se conoció públicamente que las farmacéuticas Pfizer y Sinovac han rechazado hacer negocios con privados allí, mientras que no han trascendido detalles de negociaciones con los otros tres laboratorios.

Covax

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Lo cierto es que el programa Covax no ha cumplido con todos los objetivos que se había propuesto para la entrega de dosis.

Las trabas que se ven en Colombia ya se han registrado antes en otros países: aunque la normativa permita la importación de vacunas, los privados no consiguen alcanzar acuerdos con las farmacéuticas.

A principio de año, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, autorizó a un conglomerado de clínicas privadas llamado ACBVAC a buscar de forma particular vacunas para luchar contra el incesante aumento de casos en el gigante sudamericano.

Sin embargo, las farmacéuticas productoras de vacunas insistieron en que solo negociaban con gobiernos.

“Creo que en el futuro va a existir un mercado privado, sin duda, pero ahora no están dadas las condiciones para que algo así ocurra”, señala Tello.

Al caso de Brasil y Colombia se suma Perú, que esta semana aprobó una legislación que habilita la adquisición de vacunas por parte de privados y gobiernos regionales.

En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador también se mostró abierto a la posibilidad, aunque no existe al momento una decisión oficial en este sentido, y lo mismo ocurre en otros países como Ecuador y Argentina (donde se planteó la posibilidad en el Congreso).

Vacunas

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Analistas señalan que los gobiernos son los encargados de garantizar el éxito de los planes masivos de vacunación.

“Si hay empresas que quieran comprar la vacuna en el extranjero, nosotros no tenemos ningún impedimento para que se venda la vacuna”, apuntó López Obrador y dejó abierto el juego para que el cuestionado mercado privado sea una realidad en su país.

Los analistas no descartan que en el futuro, una vez las vacunas hayan terminado la fase III de investigación y la situación de la pandemia haya mejorado ostensiblemente, que pueda existir una venta a particulares de la vacuna de covid-19.

Pero ahora, están de acuerdo, la prioridad debe ser la salud pública.


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