Respeta mi existencia o espera resistencia: el mensaje de miles de mujeres para Donald Trump
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Jenny Manrique

Respeta mi existencia o espera resistencia: el mensaje de miles de mujeres para Donald Trump

En Washington, como en otras ciudades de EU e incluso en otros países, miles de mujeres salieron el sábado a las calles para dar un mensaje de resistencia y defensa de sus derechos, de cara al gobierno de Donald Trump.
Jenny Manrique
Por Jenny Manrique
22 de enero, 2017
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En este Estados Unidos que arranca un nuevo mandato de la mano del presidente menos convencional de toda su historia, medio millón de ciudadanos se comprometió a una diaria tarea a partir del lunes: llamar a sus representantes y senadores, y mostrarles su desacuerdo con el estado de cosas a la que los llevó este sistema democrático.

Personas de todas las razas, géneros y edades que asistieron en multitudes este sábado a la marcha de oposición a Donald Trump, la más masiva que haya habido tras la inauguración de un presidente, le dieron un SÍ colectivo a esta propuesta del activista y cineasta Michael Moore: involucrarse en esa democracia directa representativa de la que tanto se precia este país. Y molestar a los legisladores: con llamadas y correos electrónicos diarios.

“Fue así como logramos que los republicanos se retractaran de cerrar la oficina de ética del gobierno y congreso”, dijo Moore a la multitud, al recordar que apenas una semana atrás esos eran los planes del legislativo republicano que asumió el 1 de enero.

Empoderados por este y otros mensajes de activistas que se tomaron la tarima, mujeres y hombres convocados en Facebook por una abuela que vive en Honolulu, Teresa Shook, tomaron las calles de Washington DC y de por lo menos 600 ciudades más en Estados Unidos y alrededor del mundo.

¿El objetivo? Protestar por la llegada a la Casa Blanca de un mandatario que amenaza con vulnerar los derechos de las minorías.

Lucían primordialmente un gorro tejido en lana rosada con puntas que se volvió un fenómeno de ventas y al que bautizaron “pussy hat”, en referencia a los comentarios soeces que Trump hizo sobre las mujeres en una cinta de video revelada durante la campaña.

“Estoy emocionada por un movimiento de mujeres que viene a defender tanto los derechos reproductivos como al grupo Black Lives Matter, a los musulmanes y a los inmigrantes. Eso es inclusión”, dijo Meychung Chia, una colombiana de 32 años que vino desde San Francisco y portaba un cartel en el que se leía “Respeta mi existencia o espera resistencia”.

Sus razones para estar aquí son no obstante más personales: a sus padres los deportaron hace 10 años después de un violento arresto de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE en inglés), que Meychung tuvo que presenciar.

Aunque pronto van a cumplir la penalidad para volver a solicitar su visa y regresar “las palabras contra los inmigrantes en esta elección me marcaron mucho. Me recordaron cuánto dolor y trauma he vivido y no voy a permitir que ese señor siga tratando así a nuestra comunidad”.

Meychung, quien está casada con un canadiense, parecía hacer eco de las palabras de otras dos activistas que se hicieron presentes: America Ferrera, actriz México-americana de primera generación, y Erika Andiola, indocumentada y directora política de “Nuestra Revolución”, el movimiento que se creó tras la candidatura de Bernie Sanders.

“Cada uno de nosotros está bajo ataque en esta administración”, dijo Ferrera. “Nuestro nuevo presidente está librando una guerra sobre los valores que definen al país con un credo al miedo, al odio y a la sospecha de unos sobre otros”, agregó.

“Ustedes no están solos”, expresó a su turno Andiola al referirse a musulmanes, negros, latinos, LGBT, mujeres y los soñadores, cuya Acción Diferida (DACA) pende de un hilo por las acciones ejecutivas que pueda firmar Trump en los siguientes días. “Les digo a todo esos soñadores que a a partir de este lunes no estarán solos”.

Las pancartas de los manifestantes reflejaban muchas de estas preocupaciones de índole social, laboral y ambiental, y un apoyo irrestricto a organizaciones que luchan por defender esos derechos, mayoritariamente a favor de Planned Parenthood y la Asociación de Defensa por los Derechos Civiles (ACLU en ingles).

Pero sobre todo, los carteles dibujaban una profunda rabia contra el presidente electo que apenas un día antes juramentaba su cargo, y que a esa misma hora se encontraba dando un discurso ante la Central de Inteligencia (CIA).

Se podían leer estos mensajes en las pancartas:

“No puedo creer que todavía estamos protestando esta mierda”.

“Conserva tus pequeñas manos lejos de nuestras vaginas”.

“Misoginia, racismo y otras formas de odio, NO son mi nueva norma”.

“#LiberenaMelania”.

“La lucha de los demócratas y el pueblo”.

Patricia Cárdenas, también colombiana de 69 años que vino desde Nueva York, cargaba un cartel aún más sarcástico junto a una fotografía de Trump caricaturizado como payaso: “Tú no puedes poner una corona en un payaso, y pretender que se comporte como un rey”.

Esta maestra retirada, que vino acompañada de su hija y una amiga, no se podía perder la oportunidad de “expresar mi desacuerdo con las estupideces de este hombre que va a gobernar con un Congreso muy poderoso, y frente a lo que solo nos queda el coraje y la lucha de los demócratas y del pueblo”.

Patricia confiesa que tiene miedo por los hispanos y por los incidentes de odio que ya ha comenzado a ver tras su elección, “porque la gente ahora cree que lo que Trump llama romper con lo políticamente correcto, es insultar y menospreciar al otro. Creo que vienen tiempos duros”.

Pero el miedo a veces une. Y esta marcha que en principio tenía un permiso para una reunión de 200,000 personas desbordó las expectativas con más del doble de asistentes en una ciudad donde apenas viven 700,000 habitantes.

Muchos de ellos ofrecieron los sofás de sus casas a desconocidos que en el lapso de unas horas se convirtieron en nuevos compañeros de lucha. A las 4 de la tarde del sábado, y según cifras oficiales, el metro había registrado más de 597,000 viajes, un récord para un fin de semana.

Este volumen de gente complicó la logística y causó confusión en las calles, por lo que las mujeres terminaron marchando en distintas direcciones y los grupos no llegaron unánimes.

Pero el ejercicio se convirtió en una suerte de bálsamo sobre todo para aquellos partidarios de Hillary Clinton que todavía se miran perplejos porque un “bully sexista” le haya podido ganar a su candidata. Aunque la demócrata no asistió a la marcha, tuiteó su gratitud a los asistentes: “Gracias por estar de pie, hablando y marchando por nuestros valores @womensmarch. Importante como siempre. Realmente creo que somos siempre más fuertes juntos”.

Cuatro años de oposición activa

“Creo que es un momento súper importante cuando la gente se despierta y descubre que sus derechos no están garantizados, y es el momento de luchar por ellos para que existan para nuestros hijos y nietos”, aseguró Pedro Pereira, de 48 años, nativo de Portugal y quien vino de Boston con su esposa e hijo.

“Si este hombre dura cuatro años en la oficina ojalá tenga cuatro años de gente despierta y activa que le recuerde para quién gobierna”, agregó el hombre orgulloso de ver en la marcha a tantos de su género, y optimista como aquellos que ven el vaso medio lleno y anticipan que lo que Trump va a despertar es una era de revolución social tampoco antes vista.

Y es que puede ser que esas minorías que vienen luchando solas durante varias administraciones (incluida la de Obama, quien no quedó muy bien parado con la comunidad inmigrante por su récord de deportaciones) finalmente se sientan más acompañadas en sus causas.

En esta marcha un grupo de mujeres nativas hizo un canto originario aplaudido y seguido por todos.

El grupo Black Lives Matter nunca tuvo tantos adeptos y tampoco antes se hablaba tan abiertamente de la defensa de los derechos reproductivos y de la comunidad LGBT frente a todas las generaciones.

Abuelas, madres e hijas marcharon juntas, y niños pequeños cargaban orgullosos carteles de “Fuck you Trump” y “No construyan muros”. Ahora todos tienen una voz más sonora, fruto de una sociedad que abraza a los amenazados por el nuevo “bully” de la Casa Blanca.

Frente al hotel Trump en DC, a pocas cuadras de su nueva residencia en 1600 Pennsylvania Avenue, los manifestantes dejaron letreros provocadores con leyendas como “el poder de la vagina” y “esta vagina tiene dientes”, que pronto fueron removidos por el Servicio Secreto.

En esta marcha no hubo sin embargo algún arresto, en contraste con los más de 200 que sucedieron durante la inauguración de Trump.

Quizá una buena forma de resumir el sentimiento de lo que se vivió este sábado en DC lo tienen las palabras de la icono feminista Gloria Steinem, de 82 años, que fue una de las oradoras que más se robó aplausos: “Este es un derramamiento de democracia como nunca lo he visto en mi muy larga vida”.

La multitud, boyante y alegre, le respondió que Sí. A ella, a Michael Moore y hasta al presidente que no eligieron. A Trump le dijeron que Sí, que ahí estaban para quedarse y que Estados Unidos no es solo él.

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Cinco de los métodos más prometedores para vivir más (y mejor)

Alargar la esperanza de vida es un objetivo que se plantea la ciencia y, al parecer, no es imposible de lograr.
29 de octubre, 2021
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La mayoría de la gente quiere vivir una vida larga y feliz, o al menos evitar una corta y miserable. Si te encuentras en esa mayoría, estás de suerte. Durante la última década, se ha producido una revolución silenciosa en la investigación sobre nuestra comprensión de la biología del envejecimiento.

El desafío es convertir este conocimiento en consejos y tratamientos de los que podamos beneficiarnos. Aquí rompemos el mito de que alargar la esperanza de vida saludable es ciencia ficción y mostramos que, en cambio, es un hecho científico.

1. Nutrición y estilo de vida

Hay mucha evidencia de los beneficios de hacer las cosas aburridas, como comer bien.

Un estudio de grupos grandes de personas comunes muestra que mantener el peso, no fumar, restringir el alcohol a cantidades moderadas y comer al menos cinco porciones de frutas y verduras al día puede aumentar tu esperanza de vida de siete a 14 años en comparación con alguien que fuma, bebe demasiado y tiene sobrepeso.

Mujer

Getty Images

Reducir aún más las calorías, en aproximadamente un tercio, la llamada restricción dietética, mejora la salud y prolonga la vida en ratones y monos, siempre que coman las cosas correctas, aunque eso es algo difícil de pedir a lo seres humanos, que están expuestos constantemente a la tentación de la comida.

Se cree que las versiones menos extremas del ayuno intermitente o de tiempo restringido (solo comer durante un período de ocho horas cada día o ayunar durante dos días a la semana) reducen el riesgo de que las personas de mediana edad contraigan enfermedades relacionadas con la edad.

2. Actividad física

A nivel mundial, la inactividad causa directamente aproximadamente el 10% de todas las muertes prematuras por enfermedades crónicas, como la enfermedad coronaria, la diabetes tipo 2 y varios cánceres.

Si todos en la Tierra hicieran suficiente ejercicio mañana, el efecto probablemente sería un aumento de la esperanza de vida humana saludable en casi un año.

Pero ¿cuánto ejercicio es óptimo?

Los niveles muy altos son de hecho malos para ti, no solo en términos de músculos desgarrados o esguinces de ligamentos. Pueden inhibir el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de enfermedad de las vías respiratorias superiores.

Un poco más de 30 minutos al día de actividad física de moderada a intensa es suficiente para la mayoría de las personas. Eso no solo te hace más fuerte y te pone en forma, se ha demostrado que reduce la inflamación dañina e incluso mejora el estado de ánimo.

3. Estimular el sistema inmunológico

Por muy en forma que estés y por más que comas bien, tu sistema inmunológico, desafortunadamente, se vuelve menos efectivo a medida que envejece. Las malas respuestas a la vacunación y la incapacidad para combatir las infecciones son consecuencias de esta “inmunosenescencia”.

Todo comienza a ir cuesta abajo a principios de la edad adulta cuando el timo, un órgano en forma de corbatín en la garganta, comienza a marchitarse.

Gráfico

Getty Images

Eso suena mal, pero es aún más alarmante cuando te das cuenta de que el timo es donde los agentes inmunes llamados células T aprenden a combatir las infecciones.

El cierre de un centro educativo tan importante para las células T significa que no pueden aprender a reconocer nuevas infecciones o combatir el cáncer de manera eficaz en las personas mayores.

Puedes ayudar, un poco, asegurándote de tener en tu cuerpo suficientes vitaminas clave, especialmente A y D.

Un área de investigación prometedora está analizando las señales que el cuerpo envía para ayudar a producir más células inmunes, particularmente una molécula llamada IL-7.

Es posible que pronto seamos capaces de producir medicamentos que contengan esta molécula, lo que podría estimular el sistema inmunológico en las personas mayores.

Otro enfoque es utilizar el suplemento alimenticio espermidina para activar las células inmunitarias para eliminar su basura interna, como las proteínas dañadas. Esto mejora tanto el sistema inmunológico de los ancianos que ahora se está probando como una forma de obtener mejores respuestas a las vacunas contra la covid-19 en las personas mayores.

4. Rejuvenecimiento de células

La senescencia es un estado tóxico en el que entran las células a medida que envejecemos, causando estragos en todo el cuerpo y generando inflamación y enfermedad crónica de bajo grado, lo que esencialmente causa el envejecimiento biológico.

En 2009, científicos demostraron que los ratones de mediana edad vivían más y se mantenían más saludables si se les administraba pequeñas cantidades de un medicamento llamado rapamicina, que inhibe una proteína clave llamada mTOR que ayuda a regular la respuesta de las células a los nutrientes, el estrés, las hormonas y el daño.

Hombre y mujer

Getty Images

En el laboratorio, medicamentos como la rapamicina (llamados inhibidores de mTOR) hacen que las células humanas senescentes (envejecidas) se vean y se comporten como si fueran más jóvenes.

Aunque es demasiado pronto para recetar estos medicamentos para uso general, acaba de empezar un nuevo ensayo clínico para probar si la rapamicina en dosis bajas realmente puede retrasar el envejecimiento en las personas.

Descubierta en el suelo de la isla de Pascua, en Chile, la rapamicina tiene una mística significativa y ha sido aclamada en la prensa popular como un posible “elixir de juventud”. Incluso puede mejorar la memoria de ratones con una enfermedad similar a la demencia.

Pero todos los medicamentos tienen sus pros y sus contras, y dado que demasiada rapamicina inhibe el sistema inmunológico, muchos médicos son reacios a considerarla incluso para evitar enfermedades relacionadas con la edad.

Sin embargo, la dosis es fundamental y los medicamentos más nuevos, como el RTB101, que funcionan de manera similar a la rapamicina, refuerzan el sistema inmunológico en las personas mayores e incluso pueden reducir las tasas y la gravedad de la infección por covid.

5. Deshacerse de las células viejas

Deshacerse por completo de las células senescentes es otro camino prometedor.

Un número creciente de estudios de laboratorio en ratones que usan medicamentos para matar células senescentes, las llamadas “senolíticas”, muestran mejoras generales en la salud y, como los ratones no mueren de enfermedades, también terminan viviendo más tiempo.

La eliminación de células senescentes también ayuda a las personas. En un pequeño ensayo clínico, personas con fibrosis pulmonar grave informaron una mejoría general, incluida la distancia y la rapidez con la que podían caminar, después de haber sido tratadas con fármacos senolíticos.

Señoras mayores

Getty Images

Pero esto es solo la punta del iceberg.

La diabetes y la obesidad, así como la infección con algunas bacterias y virus, pueden desencadenar la formación de más células senescentes.

Las células senescentes también hacen que los pulmones sean más susceptibles a la infección por covid, y la covid hace que más células se vuelvan senescentes.

Es importante destacar que deshacerse de las células senescentes en ratones viejos les ayuda a sobrevivir a la infección por covid.

El envejecimiento y la infección son una vía de doble sentido. Las personas mayores contraen más enfermedades infecciosas a medida que su sistema inmunológico comienza a perder fuerza, mientras que la infección acelera el envejecimiento a través de la senescencia.

Dado que el envejecimiento y la senescencia están indisolublemente vinculados con enfermedades crónicas e infecciosas en las personas mayores, es probable que el tratamiento de la senescencia mejore la salud en todos los ámbitos.

Es emocionante que algunos de estos nuevos tratamientos ya se vean bien en los ensayos clínicos y puedan estar disponibles pronto para todos nosotros.

*Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí si quieres leerlo en su versión original.

*Richard Faragher es profesor de biogerontología de la Universidad de Brighton, en Reino Unido. Lynne Cox es profesora de bioquímica de la Universidad de Oxford, Reino Unido


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