Betsy DeVos, la enemiga de las escuelas públicas, es la nueva secretaria de Educación de EU
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Betsy DeVos, la enemiga de las escuelas públicas, es la nueva secretaria de Educación de EU

Un voto (de desempate) Betsy DeVos, una multimillonaria sin experiencia en educación pública, se convirtió en la nueva secretaria de Educación de Estados Unidos.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
7 de febrero, 2017
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Betsy DeVos, una multimillonaria sin experiencia en educación pública, es la nueva secretaria de Educación de Estados Unidos.

A pesar de todas las maniobras realizadas por la minoría demócrata en el Senado para obstaculizar su proceso de confirmación, DeVos fue confirmada por el menor de los márgenes: 1 voto.

Por primera vez en la historia y tras un empate de 50-50 entre republicanos y demócratas, el vicepresidente Mike Pence usó su facultad de presidente del Senado para emitir su sufragio, el cual rompió las tablas.

La nominación de la nueva secretaria de Educación había sido criticada por los demócratas, que la acusaban de tener escasa experiencia en el manejo de la educación.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que DeVos es “una de las peores nominadas en ser jamás considerada para el puesto”.

Pero, ¿por qué es tan poco popular DeVos?

Protestas contra de DeVoss       DeVos es muy controvertida entre los maestros. Algunos protestaron en su contra en California.

Privatizar la educación

Multimillonaria y conservadora, DeVos fue presidenta del Partido Republicano en su nativo Michigan.

Su esposo, Dick, es heredero de la fortuna de Amway, una empresa de ventas directas o márquetin multinivel.

Su hermano, Erik Prince, fue fundador de la controvertida firma de seguridad Blackwater (ahora llamada Academi), involucrada en la muerte de 17 civiles iraquíes en 2007 y por las que cuatro de sus empleados fueron condenados a prisión.

DeVos ha sido una férrea defensora durante décadas de desvincular al gobierno en la educación de los niños.

Por ese y otros motivos, se enfrentó a las críticas y cuestionamientos del comité del Senado que realizó su audiencia de confirmación hace unos días.

Algunos senadores manifestaron su preocupación por el hecho de que DeVos nunca ha asistido, trabajado ni enseñado en una institución de educación pública.

Dick y Betsy DeVosSu esposo Dick es el heredero de la fortuna de Amway, una empresa de ventas directas.

Otros cuestionaron las recaudaciones de millones de dólares que ha hecho en el estado de Michigan para aumentar el número de escuelas administradas por compañías privadas.

También surgieron dudas sobre un posible conflicto de interés, ya que su familia ha donado decenas de millones al Partido Republicano, según admitió la misma DeVos.

Entre los momentos más controvertidos de la audiencia estuvo uno en el que, discutiendo sobre si se deberían permitir el uso de armas de fuego en las escuelas, dijo que en algunos centros del estado de Wyoming podrían necesitarlas para “defenderse de los osos”.

Pero quienes la apoyan sostienen que es la persona indicada para reformar un sistema educativo que consideran hoy en día “carece de buena calidad”.

El mismo presidente Trump la describió como una “apasionada activista de la educación” que “acabará con la burocracia (de Washington) que está reteniendo a nuestros hijos”.

¿Qué decisiones podría tomar Betsy DeVos como secretaria de Educación?

Dos métodos alternativos de enseñanza

Desde Michigan, la republicana de 59 años ha defendido privatizar la educación mediante el esquema de cupones, a través de los cuales el gobierno les paga a las familias de forma individual para que inscriban a sus hijos en escuelas de gestión privadas.

También ha sido activista de las escuelas “charter”, que reciben fondos públicos pero son establecidas por maestros, padres o grupos comunitarios fuera del sistema público educativo estatal y en algunos casos tienen dueños privados.

DeVos, George W. Bush y su esposa Barbara Bush.Betsy DeVos ha sido cercana al expresidente George W. Bush y a su esposa, Barbara. De hecho, en las primarias republicanas apoyó a Jeb Bush y dijo que Trump era un “intruso” que no representaba al Partido Republicano.

En su discurso ante el Senado, dijo que la respuesta a una mejor enseñanza escolar “es el control local y escuchar a los padres, estudiantes y maestros“.

DeVos y su esposo han tenido un rol clave en el hecho de que Michigan cuente con un 80% de escuelas “charter” administradas por compañías privadas, según reportó el portal especializado en educación Chalkbeat.

Para los críticos de DeVos, estas escuelas a menudo no están bien reguladas y en ocasiones tienen ganancias excesivas.

La Asociación Nacional de Educación, el sindicato de maestros más grande del país, dijo en un comunicado que DeVos “ha impulsado constantemente una agenda corporativa para privatizar y desprofesionalizar la educación pública”.

Por su parte, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) aseguró que el trabajo de DeVos en Michigan consistió en promocionar las escuelas privadas sin tener en cuenta el daño hecho a las escuelas tradicionales pese a las “numerosas pruebas” que las primeras no son más exitosas que estas últimas.

DeVos y su familia también han hecho campaña a favor de un menor control de las escuelas “charter” de Michigan. Sus críticos aseguran que ese menor control les permite sacar adelante una agenda creacionista y evangélica.

Según el New York Times, DeVos dijo en un encuentro con donantes cristianos en 2001 que la reforma de la educación es una manera de “avanzar el reino de Dios”.

Y es que las propuestas de la republicana encajan con la ideología del presidente Trump así como con la de otros conservadores.

¿Un sistema fallido?

Una mujer protesta a favor de la existencia de escuelas Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAunque los sindicatos de maestros del país se oponen a las escuelas “charter”, hay educadores que apoyan esta estructura.

En el pasado, varios congresistas republicanos han cuestionado los programas de gasto del gobierno federal, bajo el argumento de que más inversión no es necesariamente la mejor forma de lograr una mejor educación.

También consideran que el gobierno debe utilizar fondos provenientes de los impuestos a familias de bajos recursos para que estas puedan inscribir a sus hijos en escuelas privadas, como una mejor alternativa a los centros públicos.

Inclusive el propio expresidente demócrata Barack Obama propuso como una opción crear escuelas “charter” en el marco de un programa federal que destinó fondos extra por valor de US$7.000 millones para aquellos estados con escuelas que registraron peor desempeño.

Dicho programa no produjo los resultados que se esperaban, según señaló un informe del Departamento de Educación de enero de este año.

Ese “fracaso” educativo de Obama, como lo han llamado algunos, ha hecho que muchos vean de forma crítica las propuestas de DeVos, que de momento cuentan con un rotundo “no” de la mayoría de los maestros agrupados en sindicatos en el país.

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Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
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Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


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