¿Deportaciones masivas? Estas son las ciudades mexicanas preocupadas por plan de Trump

La organización civil Cohesión Comunitaria e Innovación Social (CCIS) elaboró un estudio sobre cuáles son los municipios mexicanos que, ante la falta de políticas públicas en México, pueden verse más afectados ante la política de deportaciones del nuevo presidente de Estados Unidos.

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Protestas contra el presidente Donald Trump. AFP

El presidente Donald Trump sigue tensando la cuerda a los millones de migrantes que residen sin documentos en Estados Unidos: además de la firma en enero de tres órdenes ejecutivas para frenar la migración –con la construcción de un muro, el fin de las ‘ciudades santuario’, y el aumento de elementos de la patrulla fronteriza-, ayer el Departamento de Seguridad anunció nuevas reglas que harán más fácil la detención y deportación de manera  inmediata de indocumentados.

En las circulares firmadas por el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, se proponen varias medidas, entre las que destacan dos: una, que las autoridades puedan deportar de manera “expedita” a cualquier persona que entrara ilegalmente al país en los dos últimos años –actualmente, las deportaciones inmediatas solo aplican para quien llegara sin documentos en las dos últimas semanas-. Y dos, que los migrantes mexicanos detenidos en la frontera sean regresados de inmediato a México.

Ante estas medidas, y luego de la primera gran redada del pasado 11 de febrero, cuando las autoridades detuvieron a 690 migrantes en un fin de semana, la organización civil Cohesión Comunitaria e Innovación Social (CCIS) elaboró un estudio sobre cuáles son los municipios mexicanos que pueden verse más afectados en caso de que Trump cumpla con su promesa de deportar a 11 millones de migrantes, entre ellos millones de mexicanos.

“Una bomba de tiempo”

En el estudio de CCIS, elaborado a partir de datos de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI, se analizó la población de migrantes retornados de Estados Unidos en 220 ciudades con más de 100 mil habitantes.

De ese total, CCIS documentó que 11 ciudades mexicanas que en 2010 no eran atractivas para los migrantes mexicanos retornados, se volvieron atractivas en 2015 por lo que comenzaron a recibir a connacionales, provocando un crecimiento acelerado de la población.

Las 11 ciudades son: Morelia, Tarímbaro y La Piedad, en Michoacán; Salvatierra, en Guanajuato; Hidalgo del Parral y Ciudad Juárez, en Chihuahua; Jesús María, en Aguascalientes; Ciudad Acuña, en Cohauila; Durango, en Durango; Yautepec, en Morelos; y Hermosillo, Sonora.

Suhayla Bazbaz, directora general de CCIS, explicó en entrevista que, salvo la fronteriza Ciudad Juárez, en Chihuahua, o Hermosillo, más próxima a las frontera, estas ciudades no están habituadas a tener altos porcentajes de su población total conformada por migrantes retornados, “por lo que es muy probable que surjan divisiones, tensiones y conflictos entre la población y los migrantes que acaban de llegar”.

Unos conflictos, advirtió la experta, que se pueden agravar, con la llegada de más migrantes mexicanos deportados en los próximos cuatro años de administración Trump, o con la llegada voluntaria de aquellos que ante el endurecimiento de la política anti-migratoria decidan regresar a México.

“Estas ciudades que crecieron de manera atípica por la llegada de connacionales, lo más probable que se conviertan en una bomba de tiempo”, recalcó Bazbaz, quien apuntó dos razones principales para sostener esta aseveración.

Una, porque la llegada “atípica” de migrantes desde Estados Unidos cambiará “las dinámicas cotidianas” de estas ciudades, y esto puede generar conflictos sociales por cuestiones de idioma –hay migrantes que retornan tras 20 años en Estados Unidos y con familia que no habla español, o lo hace con dificultad-, educación pública en las escuelas para los hijos de los migrantes, nuevas tradiciones y costumbres de los migrantes, así como expectativas laborales y de calidad de vida no satisfechas en México.

Y dos, porque la ausencia o insuficiencia de políticas públicas de los tres niveles de gobierno para atender las necesidades de empleo, salud, educación, seguridad y bienestar, pueden producir “cortocircuitos” entre lo que ofrece el gobierno y las demandas de la comunidad.

Dentro de este grupo de 11 ciudades, la organización CCIS destacó como “focos rojo” cuatro casos: Yautepec, en Morelos; La Piedad y Tarímbaro, en Michoacán; y Salvatierra, en Guanajuato.

¿Y por qué un foco rojo?

Porque según el Consejo Nacional de Población (CONAPO), estas ciudades no estaban proyectadas para tener más de 100 mil habitantes en 2015 y con la llegada de connacionales de Estados Unidos rebasaron esa cifra.

De ahí que, en opinión de la directora de CCIS, si el ritmo de migrantes retornados que llegan a estas ciudades se incrementa con Trump, el “cortocircuito” en estas localidades puede acelerarse ante la falta de políticas públicas para atender a esta población.

Gráfico: Omar Bobadilla

“Más posiciones mediáticas que políticas públicas”

Ante este contexto, CCIS hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que diseñen políticas que sean proactivas y que no solo reaccionen o improvisen ante los vaivenes de de Trump.

“Hasta ahora, hemos visto más posiciones mediáticas que decisiones de política pública”, criticó Bazbaz. “Estamos esperando a ver si Trump cumple o no sus amenazas para entonces actuar. Pero cuando realmente tengamos el problema encima, no vamos a tener capacidad de respuesta”.

La directora de CCIS propuso que, en primer lugar, se construya “una narrativa migrante” para explicar a las poblaciones -especialmente a las 11 que están recibiendo connacionales de manera atípica- por qué están regresando los migrantes de Estados Unidos, en qué nos beneficia, y cuál es su contribución social, económica y política con el país.

Y sobre todo, agregó Bazbaz, se necesita explicar que no todos los migrantes deportados tienen antecedentes penales, como asegura Trump.

“Será fundamental garantizar el derecho a la no discriminación, estigmatización y criminalización de los connacionales que regresen de Estados Unidos, ante la posibilidad de que se les señale por los supuestos motivos de su deportación (por ejemplo, por antecedentes penales), como por el carácter forzado de su retorno (la mayoría de connacionales preferirían quedarse en Estados Unidos)”, recalcó la directora de CCIS.

¿A dónde llegan los migrantes mexicanos que vuelven de EU?

Por otra parte, además de las 11 ciudades que crecieron aceleradamente por la llegada de migrantes retornados, CCIS documentó otras 31 –son 42 en total-, en 14 estados, que en 2015 habían recibido un número atípico de connacionales, por lo que proyecta que estas localidades continuarán atrayendo a más migrantes durante los próximos cuatro años de Trump en la Casa Blanca.

En el municipio de San Luis Río Colorado, en Sonora, el 2.64% de su población son migrantes retornados de Estados Unidos. El porcentaje más alto de México. Le siguen Tijuana, en Baja California (2.09% de su población son migrantes retornados); Tecate, también en Baja California (2.05%);  Ciudad Cuauthémoc, en Chihuahua (1.45%); y Nogales, en Sonora (1.33%).

Guanajuato es el estado con más ciudades que tienen mayor porcentaje de población que son migrantes retornados. Ocho en total: Salvatierra (1.1% del total de la población es migrante retornado); San Miguel de Allende (1.03%); Pénjamo (0.93%); Acámbaro (0.92%); Valle de Santiago (0.92%); Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia (0.88%); San Felipe (0.85%); y San Francisco del Rincón (0.83%).

Cabe recordar que en otra investigación de CCIS que publicó Animal Político el pasado 2 de febrero, Guanajuato es también la entidad con más ciudades que dependen de las remesas que mandan los migrantes mexicanos. 

Gráfica: Omar Bobadilla

Por el contrario, seis ciudades que en 2010 eran atípicas por la llegada de connacionales, en 2015 dejaron de ser atractivas para los migrantes mexicanos. Se trata de Iguala y Zihuatanejo, en Guerrero; Delicias, Chihuahua; Manzanillo, Colima; Zamora, Michoacán; y San Luis de la Paz, Guanajuato.

En el caso de Guerrero, Suhayla Bazbaz apuntó que el factor de la inseguridad –en 2016, fue el segundo estado con mayor tasa de homicidios, solo por detrás de Colima-, más sucesos como la desaparición forzada de 43 estudiantes en Iguala, puede ser clave para explicar por qué los connacionales ya no regresan a esta entidad.

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