No era necesario activar al Ejército en guerra contra el narco, concluye estudio del Senado
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

No era necesario activar al Ejército en guerra contra el narco, concluye estudio del Senado

Cuando se activó la "guerra contra el narco" no existía una crisis de seguridad que justificara operativos con las Fuerzas Armadas", indica un estudio; las iniciativas partidistas para dar a militares un marco legal en combate al crimen son "cuestionables" y tienen deficiencias, señala el Instituto Belisario Domínguez.
Cuartoscuro Archivo
Por Paris Martínez
14 de febrero, 2017
Comparte

A diez años de que diera inicio la actual estrategia de combate al crimen organizado, con la participación activa de las Fuerzas Armadas en los enfrentamientos con el narcotráfico, los datos oficiales disponibles revelan que ésta “no redujo la violencia existente en el país”, sino “todo lo contrario: esta estrategia detonó una posterior ola de violencia”, tal como concluyó un estudio elaborado por el Senado de la República.

Peor aún: dicho estudio determinó que, en el año 2007, cuando esta estrategia popularmente conocida como “guerra contra el narco” fue puesta en marcha, la violencia en México “se encontraba en niveles mínimos históricos”, por lo cual, en realidad “no existía una crisis de seguridad que justificara el despliegue simultáneo de operativos con las Fuerzas Armadas”.

Elaborado por la Dirección General de Investigación Estratégica del Instituto Belisario Domínguez (centro de estudios legislativos del Senado de la República), el documento denominado “Seguridad interior: elementos para el debate” destaca que “hasta el momento, no se ha puesto a disposición pública ningún diagnóstico oficial que justifique este cambio en la política nacional” de seguridad pública, decidido en 2007 y refrendado hasta la fecha.

Leer: Grupos criminales crecieron 900% durante la guerra contra el narco de Calderón

Información publicada por la Secretaría de la Defensa Nacional en diciembre de 2016 señala que, en el presente, 52 mil soldados participan en los operativos antinarco iniciados hace diez años, sin embargo, según el estudio del Senado, hasta ahora no existe información oficial “que permita evaluar a cabalidad el desempeño y los resultados de los operativos” militares.

Lo que sí puede verificarse, tal como determinó la Dirección General de Investigación Estratégica del Instituto Belisario Domínguez, es que la implicación de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado generó un deterioro no sólo de la seguridad pública, sino también de “las relaciones de convivencia entre el Ejército y la sociedad mexicana”.

Leer >> 10 años de guerra: cómo hemos cambiado

Tras analizar los registros de homicidios del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, el centro de estudios legislativos del Senado constató que, antes del inicio de la guerra contra el narco, México experimentaba un índice anual de 9 mil asesinatos, que se elevó a 27 mil a raíz de que esta estrategia de confrontación bélica fue puesta en marcha.

Las denuncias de violaciones a derechos humanos cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas, además, también registraron un crecimiento exponencial.

Retrocesos legislativos

El 1 de diciembre de 2016, cuando faltaban unas semanas para conmemorar los 10 años de la guerra contra el narco, el general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, demandó en un discurso público “que se hagan las leyes reglamentarias del artículo 89 fracción VI Constitucional”, para que “podamos servir mejor (al país), con un respaldo jurídico que le permita al soldado hacer las cosas que la propia ley le va autorizar”.

El titular de la Sedena aseguró que dicha reforma es necesaria, ya que “nuestros soldados ya le están pensando si le entran a seguir enfrentando a estos grupos de la delincuencia, (ya que se enfrentan) con el riesgo de ser procesados por un delito que tenga que ver con derechos humanos”.

Leer >> Militares no estudiamos para perseguir delincuentes: titular de Sedena pide regresar a los cuarteles

En respuesta, tres partidos políticos (PRI, PAN y PRD) presentaron en el Congreso su propia iniciativa de Ley de Seguridad Interior, para dotar a las Fuerzas Armadas de un marco legal que regule su participación en la guerra contra el narco.

Sin embargo, según el Instituto Belisario Domínguez, las tres iniciativas de ley presentan distintas deficiencias, empezando por que las tres incumplen con su objetivo central, que es “acotar la presencia militar en tareas de seguridad pública”.

Según el centro de estudios del Senado, en vez de limitar la participación del Ejército, estas iniciativas buscan “otorgar amplias facultades a las Fuerzas Armadas para realizar labores de seguridad pública, y posibilitan una presencia militar de largo plazo, si no es que permanente”.

Aunque estas tres iniciativas persiguen objetivos “bien intencionados”, el Instituto Belisario Domínguez concluyó que los procedimientos que proponen convertir en ley “pueden resultar cuestionables”.

De aprobarse estas enmiendas legales, las Fuerzas Armadas quedarían autorizadas para realizar “investigación de delitos federales y locales”, “amenazas a la gobernabilidad”, “perturbaciones a la paz pública” e incluso “riesgos sanitarios”.

Además, por simple decisión presidencial, sería posible “la suspensión de derechos humanos”, tales como “la libertad de tránsito”, el “derecho a no ser molestados en nuestra persona, familia, papeles o posesiones”, “los derechos a no ser detenidos y a no ser objeto de violencia por parte de las autoridades”, e incluso, se permitiría “el uso de la fuerza pública para controlar actos de resistencia no agresiva por parte de la población”.

Leer: Catear, detener y tomar declaraciones, nuevas tareas de los militares si se aprueba la nueva ley

Todas estas propuestas presentadas por el PAN, PRI y PRD para atender la solicitud del titular de la Sedena, no obstante, entran en contradicción con diversos artículos de la Constitución, tal como concluyó el centro de estudios del Senado, entre los cuales están los artículos 11, 16, 22, 29 y 129 de la Carta Magna.

Asimismo, el Instituto Belisario Domínguez advirtió que ninguna de las iniciativas legales contempla “políticas especiales para la atención y garantía de las víctimas de violaciones a derechos humanos, en el contexto de las acciones contra amenazas a la seguridad interior”, y tampoco precisa “medidas específicas para garantizar el trabajo de periodistas y defensores de derechos humanos”.

Por todas estas razones, el centro de estudios del Senado determinó que la militarización de la seguridad pública no ayuda a disminuir la violencia, sino que sólo la incrementa “de forma drástica”, además de que los proyectos para normalizar legalmente la participación de militares en la guerra contra el narco atentan contra el orden constitucional.

Aquí puedes consultar el estudio completo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Conflicto en Ucrania eleva el precio del petróleo al punto más alto en 7 años

El precio del crudo Brent y del West Texas Intermediate, dos de las referencias mundiales, aumentó más de 10% en medio de los temores de los inversores del crudo.
1 de marzo, 2022
Comparte

El conflicto en Ucrania llevó a los precios del petróleo a su precio más alto de los últimos siete años.

Este martes, el crudo Brent, que es la referencia internacional de precios, subió un 10% hasta alcanzar en un momento de la jornada los US$107 por barril.

Es un aumento que se da pese a que se han implementado nuevas medidas para calmar los mercados preocupados por la invasión de Ucrania.

Los miembros de la Agencia Internacional de Energía acordaron liberar 60 millones de barriles de petróleo de reservas de emergencia para aliviar la situación.

Pero al ser Rusia uno de los mayores productores de energía del mundo, y como consecuencia de las preocupaciones sobre la invasión a Ucrania, los inversores han mostrado sus dudas de que los suministros de energéticos no se vean afectados.

Los aumentos de precios fueron más pronunciados aun en Estados Unidos, donde el precio del barril de West Texas Intermediate aumentó un 11% hasta alcanzar los US$106 por barril.

“Estamos preparados para usar todas las herramientas disponibles para limitar la interrupción del suministro mundial de energía como resultado de las acciones del presidente Vladimir Putin”, dijo el martes la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

Agregó que Washington seguiría buscando cómo acelerar el traslado de los suministros energéticos lejos de Rusia.

Bombas de gasolina

EPA
El precio de las gasolinas se fija teniendo como referencia el precio del crudo.

Otra declaración de la AIE señaló que la invasión de Ucrania se produjo en un “telón de fondo de mercados petroleros mundiales ya ajustados, mayor volatilidad de los precios e inventarios comerciales que se encuentran en su nivel más bajo desde 2014”.

Los movimientos del precio de la gasolina en muchos países están determinados principalmente por el precio del crudo, que es la materia prima de los combustible, así como por el tipo de cambio de las divisas, ya que el petróleo se negocia en dólares.

Un mercado volátil

Los países occidentales han impuesto sanciones económicas y políticas contra Moscú.

Varias firmas trasnacionales, como British Petroleum y Shell, han cancelado sus inversiones en Rusia.

El rublo, la moneda de Rusia, se mantuvo estable este martes luego de que el día anterior colapsó un 30%, alcanzando mínimos históricos frente a las principales monedas del mundo.

Un rublo valía menos de un centavo estadounidense este martes.

La caída del rublo reduce su poder adquisitivo y afecta los ahorros de los rusos comunes.

Una pizarra de Wall Street

EPA

Análisis de Rob Young, de BBC World Service Business

La invasión rusa de Ucrania tiene nerviosos a los inversores.

Existe una enorme incertidumbre sobre lo que es probable que suceda en el conflicto y eso se puede ver en la volatilidad de los mercados.

Las sanciones occidentales a Rusia han causado turbulencias en el sector bancario mundial, con empresas que se esfuerzan por asegurarse de no hacer negocios con ninguna persona o empresa sancionada.

Pero los castigos pueden perjudicar a ambos lados, no solo al sancionado. Aun así, muchos jefes de empresas son claros: se toman decisiones, no solo sobre el dinero, sino también por motivos morales.

Mientras tanto, la guerra continúa perturbando los mercados energéticos, con el precio del petróleo ahora muy por encima de los US$100 el barril.

Un anuncio de que se liberarán grandes reservas de crudo normalmente haría bajar los precios.

Las noticias de hoy, sin embargo, no han hecho nada para aliviar las preocupaciones del mercado sobre la posible escasez de petróleo de Rusia.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=JXn5f4aGego

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.