Los jóvenes que se suicidan en Ciudad Juárez, donde la vida vale muy poco
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Los jóvenes que se suicidan en Ciudad Juárez, donde la vida vale muy poco

Aunque los homicidios se han reducido, la violencia tiene efectos psicológicos a largo plazo, y el número de jóvenes que se suicidan en la ciudad mexicana es tan alto que se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad entre su población.
BBC Mundo
Por Irene Caselli* BBC News, Ciudad de Juárez
10 de febrero, 2017
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Luis tenía 16 años cuando tuvo su primer ataque de pánico. Fue durante la hora del recreo.

Sentía la urgencia de salir corriendo y esconderse. Entonces, fue al baño de la escuela y comenzó a provocarse cortes.

Las autolesiones se convirtieron en un hábito que sentía que podía controlar… hasta que tuvo otro ataque de pánico.

“Era como un globo. Puedes llenarlo de agua pero tiene un límite. Cuando se llena demasiado, estalla”, explica sobre sus sentimientos en aquel momento.

“Una vez que ha estallado en pedazos, ya no es un globo”, continúa Luis, hablando despacio, sentado en el sofá de su casa.

“Siento que eso es lo que me ocurrió. Pasé muchos años llenando el globo hasta que, al final, explotó”.

Violencia en casa

La familia de Luis no se vio directamente afectada por la violencia por drogas, a la que se vinculan muchos de los 10.000 asesinatos que se cometieron entre 2008 y 2011 en Ciudad Juárez, la localidad mexicana en la frontera con Estados Unidos.

Y, sin embargo, desde sus primeros años fue testigo de la violencia.

El padre de Luis fue asesinado cuando él apenas tenía un año. La madre de Luis lo mató. Fue condenada y encarcelada. Después de su puesta en libertad, murió bajo lo que el forense dictaminó como circunstancias sospechosas.

Luis tenía entonces 11 años.

Una noche, cinco años después, intentó suicidarse. Pero, al final, no lo hizo. Dice que no sabe qué lo detuvo.

“A veces me pregunto por qué no seguí adelante, si me sentía tan asustado. Me pregunto por qué no lo hice“, recuerda.

“La vida vale muy poco”

Luis forma parte de un número creciente de personas en Ciudad Juárez que han intentado quitarse la vida.

Uno de cuatro residentes ha pensado en suicidarse y uno de cada 10 lo ha intentado, según indica un estudio que elaboró el Centro Familiar para la Integración y el Crecimiento (CFIC), con el apoyo de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Un mural en honor a Christian Romero, unadolescente que se suicidó en Ciudad Juárez.
El suicidio de jóvenes está aumentando en México y hay murales en Ciudad Juárez que recuerdan a quienes murieron de esa forma.

Los jóvenes de entre 15 y 29 años son quienes más mueren por suicidios, revelan las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI).

Los expertos dicen que, aunque cada caso es diferente, la violencia prevalente en Ciudad Juárez es un factor que contribuye significativamente.

Oscar Armando Esparza del Villar está a cargo de un programa de doctorado en psicología que analiza problemas relacionados con la violencia.

“Existe la sensación de que la vida no tiene el mismo valor que antes”, explica. “Cuando vives en esta cultura donde tu vida no se valora como antes, el suicidio puede parecer una opción para quienes tienen síntomas de depresión o problemas en sus vidas”.

“Muriendo por dentro”

Luis dice que, en su caso, fue un proceso gradual. “Es como cuando apagas las luces en casa. Comienzas por la planta de arriba, después sigue la de abajo, luego las luces exteriores”, explica.

Luis Mercado y su tío abuelo Rubén.
Rubén, el tío abuelo de Luis, vio las señales de alarma y pidió ayuda.

Sentí como si algo se apagara dentro de mí. Como cuando te dicen que estás muriendo por dentro”.

Luis dice que también tenía síntomas externos notorios, como “la manera en que me vestía, los cortes en mis brazos, mi expresión triste”.

Sus profesores detectaron los síntomas y avisaron a Rubén, el tío abuelo y guardián de Luis.

Rubén llevó a Luis al CFIC, uno de los centros que ofrecen ayuda a personas con pensamientos suicidas y a sus familiares. Desde el organismo le ayudaron. Ahora Luis trabaja como mesero y sueña con volver a estudiar.

La directora del centro, Silvia Aguirre, dice que es como si la violencia se hubiera impregnado en toda la ciudad.

“La violencia tiene dos maneras de manifestarse. El nivel más alto de violencia externa es el homicidio; el nivel más alto de violencia interna es el suicidio“, asegura.

Dolor oculto

Aguirre dice que los mexicanos todavía no han aprendido a procesar el dolor que se deriva de ambos tipos de violencia.

Video de prevención del suicidioEl CFIC ayudó en la produccióni de un video para la prevención del suicidio que tenía por objeto educar a la población sobre señales peligrosas.

La especialista dice que la cultura mexicana y su celebración de la muerte durante las emblemáticas celebraciones del Día de Muertos les ofrece a veces a los extranjeros una idea equivocada.

“Le mostramos al mundo que para nosotros la muerte es una cuestión de Catrinas , de reunirnos con la familia y de comer para recordar a nuestros difuntos”.

Celebraciones del Día de Muertos en octubre de 2016Las Catrinas son muy populares durante el Día de Muertos, pero Silvia Aguirre cree que a pesar de este alegre retrato de la muerte, los mexicanos no saben enfrentar el dolor.

“Eso es parte de nuestra cultura. Pero hay otra parte oculta en donde nos tragamos el dolor“.

“México está dormido. Prefiere dormir a aceptar el dolor”, añade.

El CFIC ha tratado de concientizar a la gente sobre las señales de advertencia. Eso fue lo que motivó una campaña para prevenir suicidios y una nueva línea de ayuda telefónica que lanzó la institución el año pasado.

El centro también organiza talleres para familias desamparadas que no lloraron la muerte de sus seres queridos.

Miguel Ángel Esparza y su mujer, Patricia Moreno, fueron a uno de esos talleres.

Miguel Ángel Esparza y Patricia Moreno en el sofá de su casa.
La pareja dice que aprendieron valiosas lecciones sobre cómo afrontar el dolor por la pérdida de su hijo.

Su hijo, Eduardo, tenía 21 años cuando se quitó la vida. No dejó ninguna nota y dicen que no saben por qué lo hizo.

A Eduardo le quedaba tan sólo un mes para terminar su título de enfermería. Durante la ceremonia de graduación, sus compañeros colocaron una imagen suya en una silla para la foto oficial.

Sus padres enseñan el diploma con orgullo.

Patricia Moreno sostiene en sus manos el diploma de enfermería de su difunto hijo.
Patricia Moreno sostiene en sus manos el diploma de enfermería de su difunto hijo.
Fotos de Eduardo Esparza en la casa de sus padres
Eduardo se suicidó con 21 años.

“En el taller nos enseñaron que él estará con nosotros para siempre. Nos enseñaron a verlo en una flor, en un jardín, en una mariposa, en cualquier cosa que nos inspire”, dice Patricia.

“Me ha ayudado mucho. Le recuerdo con dolor, pero de forma linda“.

Línea

Irene Caselli estuvo en Ciudad Jrez en 2016 como parte de la iniciativa “Adelante” de la IWFM(International Women’s Media Foundation), que apoya a mujeres periodistas que trabajan en América Latina.

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"Si me hubieran dicho que para ser maestra en EU se requiere estar armada, no me habría convertido en maestra"

Los ataques masivos en escuelas en Estados Unidos reavivan el debate sobre qué medidas tomar. ¿Es armar a los maestros la solución a la violencia? Se lo preguntamos a una maestra de Cleveland.
11 de junio, 2022
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El ataque masivo en la escuela primaria Robb, en Uvalde, Texas, que dejó como saldo 19 niños y dos maestras muertas el pasado 24 de mayo, reavivó el debate sobre qué medidas tomar para frenar la violencia.

El Congreso del estado de Ohio reaccionó rápidamente y aprobó el pasado 1 de junio una polémica ley que permitirá a los maestros y otro personal escolar portar armas en la escuela.

La norma anula una decisión de la Corte Suprema estatal de 2021 que requería que los maestros recibieran un entrenamiento con armas equivalente al que reciben los agentes de policía.

Si el gobernador promulga la ley, los maestros que voluntariamente elijan portar armas en las escuelas deberán cumplir con una capacitación de solo 24 horas.

Homenaje a las víctimas de la escuela Robb, en Uvalde, Texas.

Reuters

Los legisladores aprobaron también un paquete de 105 millones de dólares dirigido a prevenir tiroteos en escuelas.

Pero, ¿qué opinan los maestros sobre llevar armas a la escuela?

Se lo preguntamos a la docente puertorriqueña Rosa Morales Cruz, quien desde hace una década enseña español como segundo idioma en Cleveland, Ohio, y que es directora ejecutiva para temas educativos del gremio de maestros de esa ciudad.


Rosa Morales Cruz.

Rosa Morales Cruz

Después de este último tiroteo masivo en Texas, ¿tiene miedo de dar clases?

No porque hemos creado un ambiente positivo en la escuela. Nos hemos encargado de prevenir estas situaciones construyendo una buena conexión con nuestros estudiantes. Entonces, no temo que ellos ataquen la escuela.

Es muy terrible y lamentable lo que pasó en Texas, pero creo que se necesita una conexión entre la comunidad, la escuela y los estudiantes para que ellos se sientan bien y para prevenir estas cosas. Pero sí tengo miedo porque no nos sentimos seguros en general. Estos hechos no solamente han ocurrido en escuelas. Están ocurriendo en el cine, en las plazas, en los centros comerciales, en las iglesias, en los hospitales, en los lugares donde te tienes que sentir seguro.

¿Es armar a los maestros una buena solución?

Absolutamente no, no, no, no y no. Armar a los maestros es una malísima idea. Ya tenemos la preocupación de cumplir con los estándares que exige el Estado que son, por ejemplo, asegurarnos de que los estudiantes tengan un nivel de lectura apropiado.

Nuestro deber como maestros es educar a los estudiantes. Si me hubieran dicho que para ser maestra se requiere estar armada, no me hubiese convertido en maestra. Hoy en día los maestros nos hemos convertido en psicólogos, padres para nuestros estudiantes, hemos cocinado cuando tienen hambre, hemos sido doctores… el rol de maestro no es simplemente de maestro. Nos siguen exigiendo más y más y nos agota.

Es muy triste porque ya se le pide tanto al maestro, que ahora también se nos exige que carguemos con un arma. Nos sacan esa ambición y pasión que tenemos por ser educadores.

"No puedes solucionar un problema de armas con más armas"", Source: Rosa Morales Cruz, Source description: Maestra de español en Cleveland, Ohio. , Image: Ilustraciòn de un arma con una escuela.

El gobierno es rápido para armar un plan y dar los fondos necesarios para tener este entrenamiento, pero no los fondos necesarios para que nuestros estudiantes tengan los recursos para una buena educación. Estamos hablando de entrenar individuos en un área educativa para llevar armas letales. Si yo hubiera querido entrenar para matar o proteger, hubiese sido militar.

Ya tenemos un protocolo por si ocurre una cosa así y saber qué hacer. Pero cargar una arma en las horas que estamos en nuestro ámbito educativo es peligroso. ¿Usted se imagina que un estudiante nos robe el arma o pelee con nosotros para tenerla? ¿O que nosotros dejemos el arma descuidada un momento y que otra persona la tome? ¿O que la escuela se convierta en un campo de batalla?

No puedes solucionar un problema de armas con más armas. Decirles a los maestros que necesitan tener pistolas y armas para proteger a los estudiantes y para prevenir los tiroteos masivos es como decirles a las víctimas que se pongan más ropa para que no sean violadas.

El problema no es la víctima. El problema es la ley que tenemos con la que personas adquieren armas. ¿Por qué un estudiante a los 18 años puede comprar armas pero no alcohol?

Homenaje a las víctimas de la escuela Robb, en Uvalde, Texas.

EPA

Si el gobernador promulga esta ley, ¿usted se sentiría obligada a portar un arma?

No. Dejaría de ser maestra. Y me obligaría a sacar a mis hijos de la escuela pública y ponerlos en una escuela privada donde yo sé que existe un sistema de seguridad con personas entrenadas para proteger a mis hijos y que los maestros puedan enseñar y proveer la educación que se merecen.

Es tan triste que nuestros jóvenes hoy en día vean tanta actividad de armas en la comunidad que también tengan que ver a su maestro portando armas. No creo que eso haga que un estudiante se sienta seguro, sino que se preguntará: ¿por qué lleva un arma? ¿Estaré seguro en esta escuela?

Rosa Morales Cruz.

Rosa Morales Cruz

¿Conoce a maestros que sí se armarían?

No. Yo soy parte del sindicato de maestros y del comité ejecutivo del distrito escolar, y ningún maestro está dispuesto a tener armas en la escuela. Aun aquellos que tienen armas en sus casas dicen que no se sienten seguros de traer sus armas aquí.

Yo creo que no estaríamos preocupados por educar a nuestros estudiantes, sino preocupados por nuestra arma. Son una distracción en un ámbito que se supone que es positivo y acogedor. (El razonamiento es) yo llevo un arma porque si alguien viene te voy a proteger. Pero esa persona no debería llegar a mi salón. Las áreas de entrada y salida son las que tienen que estar protegidas. Se necesitan policías alrededor de las escuelas que aseguren que esto no pase.

¿Y por qué cree que para mucha gente, incluso para los legisladores, armar a los maestros es la solución?

Recientemente hubo un ataque masivo en un hospital. ¿Les pidieron a los doctores que tengan armas? No. Ellos adquirieron más policías y más seguridad para los hospitales.

¿Por qué a estos gobernantes les gustan las armas y buscar una solución rápida sin estudios, sin análisis y sin pruebas? Ellos crean leyes que no les afectan. Ellos no son las personas que están dentro de los salones escuchando las historias y el trauma que sufren nuestros estudiantes.

"Decirle a los maestros que necesitan tener armas para proteger a los estudiantes (…) es como decirle a las víctimas que se pongan más ropa para que no sean violadas"", Source: Rosa Morales Cruz, Source description: Maestra de español en Cleveland, Ohio. , Image: Ilustración de un arma con una escuela.

¿Qué le pediría a las autoridades?

A las autoridades que gobiernan les pediría que este programa que están imponiendo a los maestros lo implementen en el departamento de seguridad del sistema educativo. No hay fondos para recursos escolares pero los hay para entrenamiento de armas. Que les den ese entrenamiento y licencia de portar armas a las personas que se encargan de la seguridad. Esa es la solución.

Cada uno tiene una responsabilidad. La responsabilidad de mantener las escuelas seguras no es de los maestros.


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