La envidiable vida de los gatos en el Claustro de Sor Juana
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La envidiable vida de los gatos en el Claustro de Sor Juana

En algún momento fueron 80, pero ahora son 19 los gatos que viven y "trabajan" en el Claustro de Sor Juana. Ellos llegaron ahí antes que los alumnos.
Por Claudia Godoy
7 de febrero, 2017
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Nota del editor: esta entrada fue publicada originalmente en ClickNecesario.com, el 18 de enero de 2017.


La Universidad del Claustro de Sor Juana es un pequeño paraíso para los amantes de los gatos. Actualmente, viven alrededor de 19 gatos en las instalaciones de la institución y nosotros te contamos la historia de cómo llegaron aquí y cómo es su vida entre libros, estudiantes y finales.

¿Qué fue primero, la universidad o los gatos?

Erika Barrios, coordinadora del área de promoción de la universidad, nos concedió una entrevista  y nos dio un paseo por los patios en donde moran los gatitos.

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Resulta que ellos no llegaron a la universidad, sino la universidad llegó a ellos:

“Desde la época virreinal, siempre han existido colonias de gatos en el centro histórico. La gente normalmente los usaba para evitar plagas, entonces se hacían colonias de gatos ferales.” Erika Barrios

Después, cuando restauraron el ex convento de San Jerónimo, se encontraron muchos esqueletos de gatitos que, se supone, fueron mascotas de las monjas: “En esa época sí se les permitía a las monjas tener animales domésticos, como gatos o pájaros, algo no tan sofisticado”, nos cuenta Erika.

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Los gatos nunca se alejaron de esos rumbos y nadie se tomó la molestia de correrlos para cuando se fundó la Universidad del Claustro de Sor Juana en 1979: “Llegamos a tener más de 80 gatos en la Universidad. Se puede decir que llegaron primero ellos…

En la Universidad del Claustro la vida es más sabrosa

En 2009, la organización Human Society International, protectora de animales, le entregó un reconocimiento a la Universidad del Claustro por su labor cuidadora de gatitos: Existe un presupuesto destinado a su alimentación y cuidados médicos, todos están esterilizados y se desparasitan continuamente.

Cuando un pequeño se enferma, alguien de logística se encarga de llevarlo al veterinario y la universidad se hace responsable de todos los gastos.

Este espacio es exclusivo para ellos, en donde se encuentran sus camitas, juegos y areneros.

Este espacio es exclusivo para ellos, en donde se encuentran sus camitas, juegos y areneros.

Los trabajadores y administrativos se encariñaron tanto con ellos, que de sus propios bolsillos les organizan una fiesta semanal llamada “Viernes de lata”, nos contó Erika.

Esta festividad ocurre, como su nombre lo indica, al finalizar cada semana para desestresar a los gatitos de trabajar y estudiar tanto.

Viernes de lata: Un elegante festín.

Viernes de lata: Un elegante festín.

La difícil labor de ser un gato en el Claustro

Todo lo anterior suena muy bien, pero la realidad es que estos gatos aportan a la institución tanto como reciben:

“La verdad es que los gatos no están aquí de gratis. Ellos pagan por su alimento y por su hospedaje: mantienen alejadas a las ratas, cucarachas, cualquier tipo de plagas, dan terapia a los alumnos, a los niños… en la parte de psicología está el consultorio Quapsi y algunos niños que se les da la consulta les ayuda mucho tener a los gatitos ahí… los relaja y ayuda en su terapia.”

Porque si de algo saben ellos, es de relajación.

Porque si de algo saben ellos, es de relajación.

¿Quieres adoptar un gatito universitario?

Erika Barrios puso énfasis en aclararnos que la Universidad del Claustro NO es un refugio de gatos, sólo son sus mascotas. Y los quieren tanto que saben que estarían mejor en una casa con cuidados y amor personalizado.

Si estás interesado/a en adoptar un gatito letrado y culto puedes darte una vuelta en la universidad, llenar un formato y esperar a ser contactado para una investigación que indique que eres una persona apta para tener un gatito.

Agradecemos infinitamente a Erika Barrios y toda la comunidad de la Universidad del Claustro de Sor Juana por su apoyo para la realización de este pequeño y tierno reportaje.

https://youtu.be/C-YloLftP7s

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¿Por qué Irán ejecuta a más mujeres que cualquier otro país?

La BBC habló con activistas de derechos humanos dentro y fuera de Irán sobre las razones que explican esta situación.
10 de agosto, 2022
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Advertencia: este artículo contiene imágenes que pueden resultar perturbadoras.

Los grupos de derechos humanos dicen que Irán vive una ola de ejecuciones. Solo en la última semana de julio, 32 personas fueron ejecutadas, incluidas tres mujeres que fueron ahorcadas por asesinar a sus maridos.

“No hay pena de prisión por asesinato . O perdonas o ejecutas“, dice Roya Boroumand, directora ejecutiva de la organización iraní de derechos humanos Centro Abdorrahman Boroumand, con sede en Estados Unidos.

Mientras que otros países ejecutan a más personas que Irán, ningún otro ejecuta a más mujeres, según las cifras anuales de Amnistía Internacional.

¿Por qué Irán ejecuta a más mujeres?

Pena de muerte

Además de las tres mujeres ejecutadas afines de julio, otras seis murieron en los primeros seis meses del año, según el Centro Abdorrahman Boroumand.

Agentes preparan una soga de ahorcamiento en Irán.

Getty Images
Los activistas acusan a las autoridades iraníes de ocultar el número real de ejecuciones.

Es cierto que la gran mayoría de ejecuciones en el país son de hombres, pero estas 9 mujeres se suman a un total creciente.

“Entre 2000 y 2022, hemos registrado las ejecuciones de al menos 233 mujeres”, dijo Boroumand a la BBC.

106 mujeres fueron ejecutadas por asesinato y 96 por presuntos delitos de drogas”, agregó.

Se cree que un número menor fue condenado a muerte por tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Boroumand dijo que solo alrededor del 15% de estos casos se anunciaron oficialmente. Se conocen otros de presos políticos o de funcionarios que se filtran sin la aprobación de las autoridades.

El alto número de ejecuciones se debe en parte a la falta de flexibilidad, aseguró Boroumand. Según el sistema legal del país, el Estado no puede conmutar una sentencia de muerte por asesinato. La decisión de perdonar recae en la familia de la víctima.

Sin ayuda

La activista iraní Atena Daemi trató de obtener un indulto de última hora para Sanubar Jalali, una mujer afgana de 40 años que finalmente fue ejecutada la semana pasada por matar a su esposo.

La madre de Abdolah Hosseinzadeh, quien fue asesinado en 2007, remueve la soga del cuello de Balal, quien mató a su hijo.

Getty Images
En un extraño acto de compasión, los padres de un joven asesinado perdonaron al asesino después de que fuera llevado a la horca.

Daemi esperaba negociar el perdón con la familia del esposo de Jalali.

“Tratamos de encontrar a la familia de la víctima para suplicarles, pero las autoridades penitenciarias no ayudaron. Nos dieron el número de teléfono de su abogado asignado por el Estado, pero ignoró nuestras solicitudes”, dijo Daemi a la BBC.

“Las autoridades penitenciarias a veces ayudan a que la familia acepte dinero y perdone, pero no siempre”.

Sin embargo, Boroumand puede contar algunos éxitos: trabajando con otros activistas, aseguró haber salvado a dos personas de la ejecución y a otras ocho de la amputación de una parte del cuerpo.

De las otras dos mujeres que fueron ahorcadas el mismo día que Jalali, una era una niña casada a la edad de 15 años. La otra había sido arrestada por matar a su esposo hace más de cinco años.

Defensa débil

Daemi ha pasado siete años en prisión por su activismo. Ella dijo que las prisiones para mujeres carecen de instalaciones básicas y que a veces las reclusas son golpeadas.

Atena Daemi

Atena Daemi
Atena Daemi dice que el sesgo de género en el sistema judicial dificulta la absolución de una mujer acusada de asesinato.

Los procedimientos judiciales a menudo se inclinan contra las mujeres, ya que solo los hombres pueden ser jueces y la mayoría de los abogados también son hombres, señaló.

Los tribunales iraníes deben proporcionar un abogado defensor, pero Daemi aseguró que no brindan suficiente apoyo legal ya que “muchos de estos abogados asignados son exjueces o fiscales”.

“Probar la inocencia no es fácil en los casos de asesinato. En esos casos, las palabras de los familiares de la víctima tienen más peso que las del acusado”, indicó Daemi.

Sistema sexista

La periodista iraní Asieh Amini, que ahora vive en Noruega, ha seguido de cerca los casos en que las mujeres son condenadas a muerte. Ella considera que la raíz del problema es el propio sistema legal.

Una mujer iraní detenida en prisión.

Getty Images
Muchas familias cortan vínculos con las mujeres que son acusadas judicialmente, explican los activistas.

“Según la ley, el padre y el abuelo paterno son el cabeza de familia y pueden decidir el destino de las hijas, incluido el matrimonio”, explicó Amini a la BBC.

Esto significa que las niñas que se ven obligadas a casarse pueden enfrentar graves problemas, incluida la violencia doméstica, y les resultará casi imposible divorciarse en los tribunales iraníes, añade.

Las mujeres condenadas a muerte a menudo pierden incluso el apoyo de sus padres, quienes pueden desear defender lo que consideran el “honor de la familia“.

“En esta condición, algunas mujeres siguen siendo víctimas de la violencia para siempre”, dice Amini.

Otras consideran matar a sus maridos.

“Algunas de estas mujeres confesaron que ellas mismas cometieron el asesinato o alguien las ayudó. Casi todas enfatizaron en que si hubiera habido una manera de apoyarlas contra la violencia que estaban soportando, no habrían cometido el crimen”, afirmó.

Asieh Amini

Javad Montazeri
Asieh Amini atribuye la ejecución de mujeres en Irán a las leyes religiosas y a la sociedad patriarcal.

Ejecuciones de menores

Amini citó como ejemplo de cómo los tribunales tratan a algunas mujeres el caso de una niña de 16 años, Atefeh Sahaleh, quien fue abusada sexualmente por varios hombres.

En lugar de buscar justicia para la adolescente, los jueces dictaminaron en 2004 que había tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio.

“Fue condenada a muerte por confesar haber tenido relaciones sexuales con unos hombres, cuando en realidad fue violada”, explicó Amini.

Aseguró que, según el Código Penal Islámico de Irán, si una persona soltera confiesa haber tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio, será sentenciada a 100 latigazos. Y si este acto se repite tres veces, pueden ser condenadas a muerte.

“Pero en el caso de Atefeh, ni siquiera se aplicó esta ley inhumana, porque descubrí que le dieron 100 latigazos solo dos veces antes de que el juez dictaminara que tenía que ser ejecutada”, dijo Amini.

“Por cuarta vez, este mismo juez, cuyo nombre era Haji Rezaei, puso la cuerda alrededor del cuello de Atefeh“.

El entusiasmo por la retribución no termina ahí. La activista contra la pena de muerte Narges Mohammadi publicó un video donde describe una ejecución en la que el hijo de una mujer condenada por asesinar a su esposo pateó el taburete de debajo de los pies de su madre en la horca.

Reclusas iraníes sentadas en su celda en la cárcel de Evin.

Getty Images
Atena Daemi dice que las cárceles de mujeres a menudo carecen incluso de las necesidades básicas

Mohammadi cree que la familia del marido asesinado ejerció mucha presión sobre el hijo y sus parientes para restaurar el “honor familiar”.

Herramienta de intimidación

Amini lamenta que la discriminación en la ley, los tribunales y las tradiciones “jueguen un papel en llevar a estas mujeres a un callejón sin salida, convirtiéndolas en criminales o en víctimas”. Sin embargo, no está segura de qué hacer con esta serie de ejecuciones.

“Realmente nunca entendí durante los años que seguí estos casos de prisión en prisión, cómo el gobierno de Irán se beneficia de un castigo tan brutal“, dijo.

No obstante, Boroumand tiene una teoría.

Una mujer parada en la horca en Irán.

Getty Images
En el exterior ha habido muchas protestas contra el uso de la pena capital por parte de Irán.

Las prisiones de Irán ahora están abarrotadas de presos políticos y consumidores de drogas, y para aliviar la presión sobre las cárceles, cree que los funcionarios obligan a los familiares de las personas asesinadas a acelerar su decisión: clemencia o muerte.

Boroumand teme que esto lleve a que muchos más sean enviados a la horca.

Ella también sospecha que las autoridades tienen un motivo oculto para el castigo extremo.

“Recientemente le amputaron la mano a un hombre en Teherán. Están trayendo prisioneros de otras ciudades para realizar las amputaciones”, aseguró.

“No lo están anunciando, pero lo hacen de tal manera que la información sobre el castigo se filtrará en la sociedad en general y creará miedo entre los activistas”.

El gobierno iraní no responde a las solicitudes de comentarios de la BBC, pero el poder judicial ha dicho previamente que las ejecuciones son legales y no violan las obligaciones internacionales (tratados firmados por Irán). El gobierno iraní ha negado repetidamente los informes de tortura y confesiones forzadas.


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https://www.youtube.com/watch?v=nN4oHSvJU68&list=PLLhUyPZ7578dr2pmCEH55ZQQ-XJWFHSDd&index=18

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