Marchan contra Trump en varios países; una protesta llegó a su residencia de descanso en Florida
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

Marchan contra Trump en varios países; una protesta llegó a su residencia de descanso en Florida

En Londres, Inglaterra, unas 10 mil personas se manifestaron contra Donald Trump, mientras que en Nueva York se organizó la primera marcha de personas homosexuales.
AFP
Por AFP
4 de febrero, 2017
Comparte

De Londres a Florid, pasando por Berlín y París, miles de personas se manifestaron de nuevo este sábado 4 de febrero contra el decreto antiinmigración del presidente Donald Trump. 

Al menos 2,000 personas marcharon hacia Mar-a-Lago, la residencia en Florida donde Trump pasa el fin de semana, para protestar contra las medidas tomadas por el presidente contra los inmigrantes y los refugiados.

Los manifestantes marcharon desde el centro de West Palm Beach, un lujoso balneario en la costa atlántica de Florida, hacia el club Mar-a-Lago, propiedad del presidente a la que se refirió alguna vez en un tuit como “Casa Blanca de Invierno”, que es el nombre que se le da a las residencias de descanso de los presidentes de EU.

Mientras ocurrían las protestas, Trump y su esposa Melania asistían al baile anual de la Cruz Roja, en el complejo hotelero.

Gritando “No es mi presidente”, los manifestantes protestaron contra las decisiones de Trump de ordenar el levantamiento de un muro en la frontera con México, y prohibir a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana entrar a Estados Unidos.

En otros países, la manifestación más concurrida fue la de Londres, con unas 10 mil personas, según la estimación del diario The Guardian.

Los manifestantes se reunieron al mediodía delante de la embajada de Estados Unidos respondiendo al llamado de varias organizaciones antirracistas, pacifistas u opuestas a las medidas de austeridad.

Los manifestantes portaban carteles en los que se podía leer “¡No al racismo!”, “¡No a Trump!”, “¡Trump a la basura!”.

Durante la movilización, los organizadores denunciaron la “colusión” entre la primera ministra conservadora Theresa May y el mandatario de EU.

En Berlín, Alemania, y París, Francia, alrededor de mil personas se juntaron a protestar contra el decreto antiinmigración.

En la capital alemana, el punto de reunión fue la puerta de Brandeburgo, donde también está la embajada de Estados Unidos.

Algunos manifestantes mostraban el último número del semanario Der Spiegel, que puso en portada un dibujo de Donald Trump con la cabeza decapitada de la estatua de la Libertad en una mano y un cuchillo en la otra.

“Espero que vayan a cambiar algo, pero estoy muy decepcionada. Es una discriminación y no sé si me dan ganas de ir (a Estados Unidos), incluso si modifican” el decreto, explicó Mahsa Zamani.

También hubo manifestaciones en Washington, donde centenares de personas desfilaron desde la Casa Blanca hasta el Congreso.

En Nueva York, donde las manifestaciones antiTrump son casi cotidianas, unos 3,000 miembros de colectivos de personas homosexuales se manifestaron en “solidaridad” con las comunidades tomadas como blanco por el nuevo presidente.

Es la primera vez desde la llegada al poder del magnate, el 20 de enero, que la comunidad gay neoyorquina, apoyada por varias personalidades políticas locales, organiza una gran manifestación.

Los manifestantes se reunieron alrededor de Stonewall Park, lugar emblemático de la lucha por los derechos de la comunidad homosexual, en el corazón de Greenwich Village.

Con banderas de los colores del arco iris y estadounidenses, la multitud cantó los eslóganes convertidos en refranes de estas manifestaciones: “¡Resistan!” o “¡No odien! ¡No tengan miedo! ¡Los refugiados son bienvenidos!”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Lucie Vildnerova

'Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia'

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena. Y se quedó a gusto porque, según dice, encontró familia en un pequeño pueblo de la costa caribeña del país.
Lucie Vildnerova
4 de enero, 2021
Comparte

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

A diferencia de cientos de extranjeros que volvieron a su país, elladecidió quedarse en un país cuya naturaleza enamora con facilidad.

Su relato, presentado en este texto que resultó de una conversación con BBC Mundo, es prueba de que el virus, además de trágico, abrió la puerta para muchas experiencias e historias positivas.


En agosto de 2020, cuando en Colombia anunciaron el fin de la cuarentena estricta, nosotras ya nos queríamos quedar donde estábamos. No queríamos que nada cambiara.

Mis amigos turistas y yo, que vinimos a América Latina a viajar antes de que empezara la pandemia, encontramos en Palomino, en la Costa Atlántica colombiana, un hogar.

Palomino es un pequeño pueblo muy cerca de una hermosa playa llena de palmeras que se prolonga por varios kilómetros.

En marzo, apenas empezó todo, yo no quise irme a Polonia, como hicieron algunos de mis compañeros, porque tenía la esperanza de que pronto podría seguir viajando.

Pero luego pasaron dos semanas y prolongaron la cuarentena. Y dos más. Y más. Y así hasta que nos quedamos ocho meses en un pueblo al lado de la playa sin poder nadar en el mar.

Estábamos en un hostal y todos los restaurantes y bares estaban cerrados. No había nada para hacer.

Con el tiempo se fueron yendo los turistas y solo quedamos algunos pocos. Pero con los días fuimos conformando una familia de unas quince personas con una relación muy íntima con los dueños de los hostales donde estábamos.

Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia.

Atrapada a gusto en Colombia

En 2019, decidí tomarme un año sabático porque me aburrí de Polonia, donde además tengo un apartamento que genera renta y me permite viajar tranquila.

Estuve en México y Cuba. Luego tenía el plan de viajar dos meses por Colombia, un país que recomiendan mucho para el turismo. Me quedé 10 meses y sigo contando.

Cuando viajas conoces muchas personas, pero normalmente los ves máximo una semana. Pero cuando vives con alguien seis meses, se genera una relación única.

Turistas en Palomino

Joanna Zdanowska
Los turistas que se quedaron en Palomino toda la cuarentena se convirtieron en miembros y colaboradores de la comunidad.

Porque ninguno trabajaba, entonces pasábamos todos el día juntos. Nos sentimos como en vacaciones permanentes.

Cada día había actividades con la gente local para apoyarnos unos a otros. Nos cocinaban. Algunos trabajaban para los hostales, otros aprendieron a surfear, había una chica que empezó a dar clases de español por internet.

En la casa donde yo me quedé, por ejemplo, había una familia de venezolanos con dos niños que descubrieron que nosotras las tratábamos mejor que sus padres. Entonces pasaban el día con nosotras. Yo les compré libros y les leía cuentos. Les mostraba videos en YouTube. Ahora los niños dicen que nosotras somos sus madres. Eso te rompe el corazón.

Lo que aprendí

Lo mejor de haberme quedado tanto tiempo aquí fue que pude conocer bien a la gente del pueblo, una experiencia que no tiene nada que ver con uno ve en el sector turismo.

Una de las experiencias más extraordinarias que tuve fue cuando fui a un pueblo de arhuacos, un grupo de indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y han tenido muy poco contacto con culturas occidentales.

Tuvimos que salir a las 4 de la mañana. Nos dijeron que eran 8 horas caminando pero cuando levábamos 9 horas aún no llegábamos. Pensamos que este lugar no existía. A las 10 horas finalmente llegamos, sin poder hablar del cansancio. Y nos quedamos ahí con nuestras hamacas.

Nos dieron su casa más grande. Nos quedamos tres días.

Joanna Zdanowska

Joanna Zdanowska
Joanna dice que los tres días que estuvo en un pequeña villa de indígenas le cambió su forma de pensar.

Esta experiencia cambió mi pensamiento, descubrimos algo que puede ser obvio pero nunca lo habíamos vivido: que no necesitamos nada para ser feliz.

Nos cobraban 50 dólares por cada uno de nosotros cinco. Cuando vimos las condiciones en las que viven los indígenas, decidimos no negociar nada, porque duermen en el suelo, cocinan en el fuego, no hay electricidad, ni gas, todo es muy básico; comen solo cosas que tienen ahí en su finca: yuca, plátano, arroz.

Son cosas muy básicas que me enseñaron mucho y me dieron ganas de seguir viajando, y quizá buscar aprovechar mi experiencia de 14 años en la televisión polaca en alguno de estos países. Creo que es buen momento para vender producciones que ya están listas y no necesitan más que subtítulos o doblaje.

Palomino

Joanna Zdanowska
Palomino es uno de los tantos paraísos de Colombia.

Con mi familia no necesito tener contacto físico. Lo único que me hace falta es ver al hijo de mi hermana, que solo vi cuando tenía un año. Pero hablamos mucho.

Y ahora la situación en Polonia es muy fuerte: en coronavirus Colombia y Polonia son países vecinos. Pero, además, ahora el gobierno en mi país es muy conversador y tengo la impresión de que estamos como hace 30 años: no aceptan la sociedad LGTBI, el aborto es tema de guerra, millones de personas están en la calle protestando.

Además allá es invierno. Y no es que me haya acostumbrado al clima de acá. Cuando hace 38 grados me molesta. Pero estar solo en chancletas y vestido corto en lugar de cinco kilos de ropa te relaja. Y eso me gusta de Palomino.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.