Estas son las 10 recomendaciones de la CNDH al Senado para la Ley de Seguridad Interior
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Cuartoscuro

Estas son las 10 recomendaciones de la CNDH al Senado para la Ley de Seguridad Interior

Las recomendaciones de CNDH buscan que la Ley de Seguridad Interior contribuya al fortalecimiento de la actuación de las autoridades del país en materia de seguridad, con respeto a los derechos humanos.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
28 de febrero, 2017
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Ante la importancia que tiene la Ley de Seguridad Interior en materia de derechos humanos, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) envió al Senado algunas recomendaciones para mejorar las propuestas legislativas que se han presentado.

Estas recomendaciones buscan “la materialización de una ley que contribuya al fortalecimiento de la actuación de las autoridades del país en materia de seguridad, bajo la premisa del respeto a los derechos humanos”.

A continuación, Animal Político te presenta los 10 puntos relevantes que la CNDH pide al Senado considerar antes de promulgar una Ley de Seguridad Interior.

Reconocimiento y respeto de los DH

El respeto a los derechos humanos “debe ser el eje transversal rector que sustente las políticas públicas y las acciones que se emprendan en todos los ámbitos del poder público, incluido por supuesto, el relativo a la seguridad”.

El documento agrega que “en cualquier marco jurídico, la detención arbitraria, la tortura, los datos crueles, inhumanos o degradantes, las ejecuciones arbitrarias, las escuchas ilegales constituirán violaciones a derechos humanos y en su caso delitos”.

Competencias y atribuciones en seguridad pública

El artículo 21 constitucional dispone que las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil.

Por lo tanto, “la seguridad interior no debe rebasar los límites de la seguridad pública, y las autoridades encargadas ordinariamente de cada una de ellas, deben ejercer sus funciones conforme a la competencia constitucional que les es otorgada” y remarca que “no es función originaria de las Fuerzas Armadas cumplir con labores de Seguridad Pública”.

Distinción entre seguridad interior y seguridad pública

La ley que se emita, recomienda la CNDH, debe distinguir con precisión y claridad cuál es el objeto a regular y separar temas de seguridad interior de los de seguridad pública.

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No a los actos de molestia o privativos contra civiles

La autoridad no debe permitir el ejercicio de funciones arbitrarias o abusivas contra las personas, quienes no pueden ser molestadas en sus bienes, posesiones, familia, integridad o derechos sin que exista un mandamiento escrito emitido por una autoridad competente.

La norma tendrá que regular los supuesto en los cuales sea válida la actuación de las autoridades en materia de seguridad interior.

Prevenir afectaciones de otros derechos

Cuando se autorice la actuación de las autoridades para garantizar la seguridad interior, estas deben evitar la discrecionalidad que pueda vulnerar derechos humanos.

Mecanismos de control institucional

La ley deberá establecer un procedimiento para realizar la declaratoria o pronunciamiento en materia de seguridad interior, así como los medios de control entre los poderes que sirvan de contrapeso y vigilancia de las acciones en materia de seguridad interior.

Fortalecimiento de especialización de seguridad

Con capacitación de policías, fortalecimiento de la prevención, así como una revisión y replanteamiento del sistema penitenciario, bajo una perspectiva de derechos humanos.

Definir con precisión acciones y autoridades

Deben estar definidas con claridad las acciones a realizarse, las autoridades que deben intervenir y el tiempo que van a durar, así como el lugar donde van a desarrollarse.

Evitar Fuerzas Armadas en prevención e investigación de delitos

La prevención y persecución del delito, dice la CNDH, es materia de seguridad pública, “por lo que las Fuerzas Armadas no pueden sustituir al Ministerio Público en la investigación y persecución del delito”.

Intervención de Fuerzas Armadas no puede ser permanente

La actuación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública se ha venido realizando por más de una década, pero esto debe ser excepcional”, por lo que la CNDH pide que se haga un regreso “gradual y verificable” de las Fuerzas Armadas a sus funciones constitucionales primarias.

La Ley de Seguridad Interior deberá contemplar de manera integral la participación de las Fuerzas Armadas en cuestiones vinculadas a la seguridad de las personas, tales como protocolos para uso de la fuerza e interacción con población civil, conforme a estándares internacionales y con respeto a los derechos humanos.

La discusión de la Ley de Seguridad Interior fue aplazada por la Cámara de Diputados el pasado 16 de enero, con el objetivo de generar mayor participación y evitar dudas sobre el tema. De acuerdo con Javier Bolaños, presidente de la Cámara de Diputados, se abriá un periodo de análisis de la ley.

La Ley de Seguridad Interior ha sido señalada por organizaciones de la sociedad civil, pues dicen “legalizar el uso de las fuerzas federales, especialmente en tareas de seguridad pública, reduce y desincentiva el fortalecimiento y la profesionalización de las corporaciones policiacas, quienes constitucionalmente debieran asumir dichas tareas”.

Recomendaciones de la CNDH a la Ley de Seguridad Interior by http://www.animalpolitico.com on Scribd

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COVID-19: cómo deciden los países cuándo levantar las cuarentenas y volver a la normalidad

¿Reanudar las actividades o extender el confinamiento? Esa es la pregunta que decenas de gobiernos alrededor del mundo se hacen en estos momentos ante la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia del covid-19.
18 de abril, 2020
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Son dos de los países más golpeados por el coronavirus y, además, son vecinos. Sin embargo, Francia y España adoptaron esta semana estrategias antagónicas sobre el confinamiento de personas para luchar contra el covid-19.

El lunes 13 de abril, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la extensión hasta el 11 de mayo de las medidas que restringen la libertad de movimiento de los ciudadanos.

Ese mismo día, millones de trabajadores de servicios no esenciales como la industria y la construcción volvían a sus labores en España tras una suspensión de actividades de dos semanas.

Paradójicamente, Francia, el país que ha sufrido comparativamente menos por el embate de la pandemia, asumía una postura más conservadora que España.

El primero sumaba hasta este jueves unos 134.000 contagios confirmados y unas 17.000 muertes, mientras que el segundo superaba los 182.000 casos y las 19.000 muertes, de acuerdo con datos de la Universidad Johns Hopkins de EE.UU.

Emmanuel Macron

Getty Images
Macron dijo que aún no saben cuándo podrá Francia volver a la normalidad.

España no es, sin embargo, el único país que empieza a flexibilizar la cuarentena.

Italia, Austria, Dinamarca y la República Checa han iniciado medidas para ir reanudando las actividades económicas de forma progresiva.

India y Reino Unido, por contraste, acaban de extender sus medidas de confinamiento.

Y el gobierno de Donald Trump anunció este jueves unos lineamientos para orientar a los gobernadores en Estados Unidos sobre cuándo reanudar las actividades.

En América Latina, Paraguay, Uruguay y Perú han esbozado una posible flexibilización.

Pero ¿cómo deciden los gobiernos cuándo es hora de poner fin a las restricciones?

El riesgo de una recaída

La posibilidad de poner en peligro más vidas y de perder los avances que se han logrado en la lucha por controlar la pandemia del nuevo coronavirus es uno de los elementos centrales de cualquier estrategia.

“No podemos estar apurados para poner las cosas en marcha de nuevo porque si nos movemos muy rápido para levantar estos controles, todo lo que estamos haciendo ahora podría haber sido para nada y nos encontraremos en otro brote igual o peor que el actual”, dijo este miércoles el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, al justificar la continuación de las restricciones.

Un centro de asistencia a pacientes de covid-19 en Ontario.

Getty Images
Trudeau advirtió a los canadienses que no pueden acelerar las vuelta al trabajo pues puede haber un repunte de la epidemia.

Se trata de una postura extendida.

La Organización Mundial para la Salud (OMS) ha advertido que levantar las restricciones demasiado pronto podría ocasionar un “resurgimiento letal” de la pandemia.

En el caso de América Latina, la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa F. Etienne, recomendó este martes “extrema cautela” a los gobiernos a la hora de flexibilizar las normas de distanciamiento social y alertó de que el covid-19 aún “no ha golpeado con toda su fuerza”.

Contagios controlados

Para minimizar los peligros de una recaída severa, la OMS divulgó este miércoles una nueva estrategia frente al covid-19 en la cual incluye seis recomendaciones a tomar en cuenta por los gobiernos que quieran empezar a hacer el tránsito hacia el levantamiento de las restricciones.

Según el documento, el primer factor a considerar es que el contagio del virus esté controlado al punto que solamente se presenten casos esporádicos y en lugares específicos, y que su origen sea claramente identificable tanto si se trata de infectados importados como si son producto de contactos locales.

En el caso de los pacientes que llegan infectados desde fuera del territorio, la OMS considera importante que se haga un análisis de la ruta por la que llegaron y que haya la capacidad para detectar y gestionar todos los casos existentes entre los viajeros.

Un trabajador sanitario manipula una muestra para un test dee covid-19.

Getty Images
La capacidad de realizar suficientes exámenes diagnósticos es un elemento clave de la estrategia para levantar el confinamiento.

La Comisión Europea (CE), por su parte, advirtió en un documento interno enviado a los gobiernos que incluso una reapertura paulatina podría “llevar inevitablemente a un aumento inevitable de nuevos casos”, por lo que recomendaba que el levantamiento de las medidas debía hacerse cuando el contagio del virus se hubiera reducido durante un tiempo significativo.

Esa caída de los contagios durante un periodo extendido también es uno de los criterios de los lineamientos presentados por Trump este jueves para la reanudación de actividades por etapas.

Allí se establece que debe haber una caída de los contagios durante 14 días continuos para pasar de una fase a otra.

Un repartidor con mascarilla en una calle de Madrid.

Getty Images
Desde el lunes pasado, algunos sectores de la economía de España reanudaron sus actividades.

Suficiente capacidad de atención sanitaria

Disponer de un sistema de salud bien dotado que pueda detectar los casos sospechosos, someterlos a pruebas diagnósticas y proceder al aislamiento efectivo es otro de los requisitos que según la OMS debe valorarse antes de levantar las restricciones.

Esto incluye también el ser capaces de ubicar a todos los contactos cercanos de los contagiados y de ponerlos en cuarentena bajo supervisión durante 14 días.

El covid-19 ha desbordado los sistemas de salud de muchos países que carecían de la cantidad necesaria de respiradores y de unidades de cuidados intensivos para atender al elevado número de pacientes.

En ese sentido, la OMS señala que es importante que las capacidades hospitalarias sean suficientes para tratar todos los casos de coronavirus, al tiempo que mantienen una capacidad de reserva sustancial.

Paciente con covid-19

Getty Images
Se estima que el 5% de los infectados por el coronavirus requieren respiración asistida.

Este es uno de los elementos que ha llevado a Uruguay, por ejemplo, a contemplar la posible flexibilización de sus medidas de confinamiento que, en el caso de ese país, son recomendaciones a la población y no prohibiciones.

Las autoridades de ese país consideran que su sistema no corre riesgo de colapsar pues cuentan con unas 900 camas de cuidados intensivos y para que el sistema llegue a su máxima capacidad haría falta que tengan unos 8.700 casos de contagio, según afirmó en una conferencia de prensa el presidente Luis Lacalle Pou.

Hasta este martes, el país registraba unos 493 casos confirmados, según la Universidad Johns Hopkins.

¿Están protegidos los más vulnerables?

Minimizar la exposición de las poblaciones más vulnerables, los riesgos de nuevos brotes y la transmisión hospitalaria es el tercer elemento que menciona en sus recomendaciones la OMS.

Mascarillas colgadas en una cuerda al sol.

Getty Images
La falta de suficiente equipamiento de protección personal ha llevado al personal sanitario a reutilizar materiales que antes eran desechados.

Esto prevé que todo el personal sanitario que trabaja en centros de salud pero también que ofrece cuidados médicos en lugares residenciales esté provisto de equipamiento de protección personal.

Muchos expertos consideran que ese ha sido uno de los factores que ha incidido en la elevada tasa de contagio de los trabajadores de la salud en muchas partes del mundo.

En América Latina, la carencia de equipamiento de seguridad fue la razón esgrimida recientemente por el gobierno de Mario Abdo Benítez para dar marcha atrás con la flexibilización del confinamiento en Paraguay, pues estaban esperando un cargamento que aún no había llegado al país.

Caminar sobre la cuerda floja

Aunque las repercusiones económicas del confinamiento no parecen haber sido un factor que tomó en consideración la OMS al momento de elaborar sus recomendaciones, no cabe duda de que al menos algunos gobiernos en el mundo lo están colocando sobre la balanza.

“No podemos dejar que el remedio sea peor que la enfermedad”, escribió en mayúsculas el 22 de marzo el presidente Trump en un tuit muy criticado.

https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1241935285916782593

El mandatario estadounidense expresaba así su preocupación por efecto que las medidas de confinamiento tendrían sobre la economía.

En las tres semanas transcurridas desde entonces, el número de desempleados en Estados Unidos ha escalado hasta los 22 millones de personas.

Y las cosas no lucen mucho mejor en otros países.

En su más reciente informe de perspectivas económicas, el FMI (Fondo Monetario Internacional) prevé que en Italia, uno de los países más golpeados por el coronavirus, el PIB (Productor Interno Bruto) se desplome un 9,1%.

La caída no será mucho menos en las otras economías grandes de Europa: España (8%), Francia (7,2 %), Alemania (7 %) o Reino Unido (6,5%)

En el caso de los países de América Latina, el FMI estima que la caída promedio de la economía será de 5,2%, la peor en medio siglo.

Una mujer recibe unas bolsas con comida en Madrid.

Getty Images
La crisis económica causada por la pandemia ha llevado a muchas familias a vivir de la caridad.

Previendo este panorama, algunos expertos han alertado sobre la importancia de reactivar las economías lo más pronto posible y de encontrar medidas alternativas a la cuarentena absoluta.

En un artículo publicado en The New York Times a finales de marzo, el doctor David L Katz, director fundador del Yale-Griffin Prevention Research Center, un centro de investigación sobre salud pública de la Universidad de Yale, advertía sobre los graves efectos que un confinamiento prolongado podía tener sobre las sociedades.

Estoy profundamente preocupado porque las consecuencias sociales, económicas y de salud pública de este casi absoluto colapso de nuestra vida normal (…) serán duraderas y calamitosas”, escribió.

“Posiblemente más graves que el efecto directo del virus mismo. La bolsa de valores se recuperará pero muchos negocios nunca lo harán. El desempleo, el empobrecimiento y la desesperación probables serán flagelos sanitarios de primer orden”, escribió.

Y es que los efectos económicos del confinamiento también pueden tener consecuencias duraderas sobre la salud de las personas.

Dos obreros de la construcción caminan por una calle de Madrid.

Getty Images
En España, los trabajadores de la construcción ya fueron autorizados para volver al trabajo.

El ingreso es un factor importante para predecir nuestra salud. La pérdida de empleos, dejar de cobrar el salario y el aislamiento social que muchas familias viven ahora muy probablemente tendrán efecto sobre otros problemas de salud”, señaló Steven Woolf, director emérito del Centro sobre Sociedad y Salud de la Virginia Commonwealth University, en conversación con BBC Mundo.

Así, los gobiernos se enfrentan a la flexibilización de las medidas de confinamiento como a un acto de equilibrismo, como señaló recientemente en una rueda de prensa la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.

“En realidad, será un poco como caminar sobre la cuerda floja. Si nos detenemos, nos podemos caer. Si avanzamos muy rápido, otra cosa puede salir mal. Y por eso es que tenemos que tomar un paso a la vez con cuidado”, dijo.

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