¿Qué sabía Trump? Las dudas que deja la renuncia de Michael Flynn por sus contactos con Rusia
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¿Qué sabía Trump? Las dudas que deja la renuncia de Michael Flynn por sus contactos con Rusia

Es posible que la renuncia del asesor de seguridad no termine con los cuestionamientos acerca de la relación del gobierno de Trump con Moscú.
AFP
Por BBC Mundo
14 de febrero, 2017
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Tras la paralización en los tribunales de la prohibición de entrada a nacionales de ocho países de mayoría musulmana, el gobierno de Donald Trump se enfrenta a su segundo gran traspiés a menos de un mes de la toma de posesión del presidente de Estados Unidos.

Su asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, renunció después de solo 24 días en el cargo, tras salir a la luz más detalles de los contacto que mantuvo con el embajador ruso en Estados Unidos días antes de que Trump asumiera la presidencia.

Según medios locales, Flynn habría conversado con Sergey Kislyak sobre las sanciones que el gobierno del expresidente Barack Obama iba a imponer a Rusia por los ciberataques de la campaña electoral.

Esto habría ocurrido antes de su confirmación en el puesto y en Estados Unidos es ilegal que civiles intervengan en disputas diplomáticas con otros países.

Además, Flynn negó inicialmente haber discutido las sanciones de EE.UU. con el embajador y el vicepresidente, Mike Pence, lo respaldó públicamente.

En su carta de renuncia, sin embargo, reconoció que “de forma inadvertida” dio “información incompleta” a Pence y a otros miembros del gobierno sobre el contenido de las conversaciones.

Este martes, el portavoz de la Casa Balnca, Sean Spicer, aseguró que Flynn no hizo nada ilegal y que su renuncia fue producto de la retirada de la confianza del presidente por esa información incompleta.

Donald Trump¿Cómo puede afectar este caso a Donald Trump?

Pero es posible que su dimisión no sea el final del escándalo, que podría tener ramificaciones más allá de esta polémica figura.

“A Flynn le han cortado las alas, pero esto puede no ser suficiente para detener el sangrado”, dice Anthony Zurcher, periodista de la BBC en Estados Unidos.

La renuncia de Flynn y sus contactos con Rusia dejan en el aire varias preguntas importantes, de cuya respuesta dependerá que el caso tenga más repercusiones.

1. ¿Qué sabía Donald Trump? ¿Y cuándo lo supo?

“¿Qué sabía el presidente, y cuándo lo supo?”, es una frase que ha pasado a la historia sobre el caso Watergate que terminó con el entonces presidente de EE.UU., Richard Nixon, en 1974.

La pregunta la hizo Howard Baker, representante republicano en un comité especial del Senado que investigaba el espionaje en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate.

Richard Nixon“¿Qué sabía el presidente, y cuándo lo supo?”, preguntó Howard Baker sobre el escándalo del Watergate.

La misma pregunta se hacen ahora analistas y políticos como Adam Schiff, el demócrata de más alto rango en el Comité de Inteligencia del Congreso, quien ya ha declarado que la dimisión de Flynn “no pone fin a las preguntas sobre sus contactos con los rusos”.

Schiff dijo que la Casa Blanca debe explicar todavía si Flynn actuó en nombre del presidente o de otras personas.

Según el The Washington Post, la entonces fiscal general en funciones, Sally Yates, informó a la Casa Blanca a finales del mes pasado que creía que Flynn había engañado a cargos de la administración sobre la naturaleza de sus comunicaciones con el embajador ruso.

Yates también habría avisado al Consejero de la Casa Blanca, Donald McGahn, de que Flynn era potencialmente vulnerable al chantaje de Rusia, al estar intentando encubrir sus actos, afirma el mismo medio.

Trump y colaboradoresNo es la primera vez que Trump o alguno de sus asesores es cuestionado por sus relaciones con Rusia.

“Los demócratas en el Congreso, y quizás algunos republicanos, querrán saber quién fue informado sobre los relatos contradictorios de Flynn y por qué no se hizo nada antes”, abunda el corresponsal de la BBC, Anthony Zurcher.

“¿Cuánto sube (el tema) en la línea de mando?”, se pregunta Zurcher.

Por lo pronto, los demócratas en la Cámara de Representantes, John Conyers y Elijah Cummings, han pedido que el Departamento de Justicia y el FBI informen de forma clasificada al Congreso sobre el caso.

“Nosotros en el Congreso tenemos que saber quién autorizó sus acciones, las permitió y le siguió facilitando (a Flynn) acceso a nuestra información de seguridad nacional más sensible a pesar de conocer los riesgos”, afirmaron en un comunicado.

Varios demócratas le pidieron también al presidente del Comité de Supervisión del Congreso, Jason Chaffetz, que abra una investigación sobre los vínculos de Flynn con Rusia.

En su cuenta de Twitter, el presidente Trump dijo hoy: “La verdadera historia aquí es ¿por qué hay tantas filtraciones ilegales desde Washington? ¿Habrá filtraciones así cuando me ocupe de Corea del Norte, etc?”.

2. ¿Qué repercusiones políticas o legales puede tener el escándalo?

Si se demuestra que Flynn habló sobre las sanciones con el embajador ruso podría haber violado la Logan Act, una ley federal de Estados Unidos de 1799 que establece penas para los ciudadanos no autorizados que negocien con gobiernos extranjeros.

FlynnFlynn negó en un primer momento haber hablado sobre las sanciones con el embajador ruso.

La ley no se ha aplicado nunca con anterioridad, pero si se considera que Flynn la transgredió, cualquiera que tuviera conocimiento de esa transgresión podría incurrir en “un delito de obstrucción de la Justicia”, le explica a BBC Mundo Iwan Morgan, profesor de Estudios sobre Estados Unidos de University College London (UCL).

Si en el marco de una investigación, por ejemplo del FBI (la cual medios en EE.UU. dicen que está en marcha, sobre los vínculos de colaboradores de Trump y Rusia) , algún funcionario o alto cargo, o el mismo presidente, hubieran mentido sobre el contenido de la reportada conversación de Flynn con el embajador, esto sí podría crearles dificultades.

“Como pasó en el caso las declaraciones de Bill Clinton al gran jurado (sobre su relación con Monica Lewinksy), sería el encubrimiento lo que podría ponerlos en problemas”, explica Zurcher, aunque esto es de momento una mera hipótesis.

El cineasta y activista Michael Moore ha llamado en su cuenta de Twitter a que se produzca un impeachment (juicio político) contra Trump por “saber durante un mes que Flynn mintió sobre la llamada rusa y no hacer nada”.

Michael MooreMichael Moore pidió en su cuenta de Twitter un “impeachment” contra Donald Trump.

Siguiendo en esta línea, el columnista del diario The Guardian Richard Wolffe escribió sobre el caso: “Puede que la carrera de Flynn esté acabada. Pero la pesadilla de Trump solo acaba de empezar”.

Pero el “impeachment” no es un acto legal, sino político, y es improbable que un Congreso con mayoría republicana vaya a ir en contra de un presidente por una “indiscreción legal en sus primeros días en el cargo”, opina Morgan.

Y Chriss Cillizza, en The Washington Post, cree que el caso no ha sido más que “el típico escándalo de Washington, que se ha desarrollado como cientos de otros parecidos antes”.

“Se ha sentido, me atrevería a decir, normal”.

Lo cual no significa que el gobierno sea indiferente al mismo.

“Es un gran bochorno. Ayer mismo la asesora de Trump Kellyanne Conway dijo que Flynn tenía todo el apoyo” del gobierno, asegura Zurcher.

El escándalo también podría tener repercusiones en la relación de Trump con los servicios de inteligencia.

Según Morgan “podría ser un aviso de la comunidad de inteligencia hacia Trump”, quien en el pasado ha expresado su falta de confianza hacia el FBI y la CIA.

Hillary ClintonLos servicios de inteligencia creen que Putin interfirió en las elecciones de Estados Unidos en favor de Trump y contra Hillary Clinton.

Según el Washington Post, el FBI fue rastreando las llamadas de Flynn a medida que este era cada vez más cuestionado sobre sus interacciones con funcionarios rusos.

Además, el ejército habría estado investigando también si Flynn recibió dinero del gobierno ruso durante un viaje que hizo a Moscú en 2015.

El pago iría contra una ley que prohíbe que antiguos cargos militares reciban dinero de un gobierno extranjero sin consentimiento del Congreso.

3. ¿Qué dice este caso sobre las relaciones de la administración Trump con Rusia?

El aspecto más importante del caso para algunos observadores, como el profesor de la University College de Londres, Iwan Morgan, es que pondría de manifiesto nuevos aspectos de unas ya de por sí cuestionadas relaciones de Donald Trump y su entorno con Rusia.

Vladimir PutinRusia ha dicho que la renuncia de Flynn es un “asunto interno” de Estados Unidos.

Medios en Estados Unidos afirmaron que Flynn sugirió al embajador ruso durante la conversación telefónica que las sanciones impuestas por Barack Obama podrían ser eliminadas cuando tomara posesión Trump, el 20 de enero, y que Rusia no debía responder de forma equivalente para no complicar un viraje político posterior, como en efecto no hizo.

“Si Flynn representó el pensamiento de los funcionarios del gobierno de Trump (…), esto podría ser un reconocimiento de que el nuevo gobierno estaría preparado para aceptar la existencia de una esfera de influencia rusa”, afirma Morgan, en referencia al papel ruso en el conflicto en Ucrania, origen de las sanciones de Obama.

Los contactos de Flynn con altos cargos rusos (entre ellos, su presencia en una gala de la cadena ‘Russia Today’ sentado en una mesa junto al presidente ruso, Vladimir Putin, en el mencionado viaje a Moscú en 2015) vuelven a poner bajo los focos un tema espinoso para Trump: su supuesta cercanía con la Rusia de Putin.

Cartel de Putin y Trum besándoseRepresentantes demócratas piden que se investiguen los contactos entre los colaboradores de Trump y Moscú.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos afirman que Putin “ordenó” ayudar a Trump a ganar las elecciones a través de una campaña de ciberataques destinada a desprestigiar a Hillary Clinton.

Y Trump nombró como jefe de la diplomacia de Estados Unidos a Rex Tillerson, una persona con estrechos vínculos con Rusia y Putin a quien este último condecoró en 2013 con la “orden de la Amistad”.

Todo esto hace que sea “políticamente insostenible” que Trump reduzca las sanciones contra Rusia, afirma James Hohmann en The Washington Post, quien opina que este episodio podría dar impulso al esfuerzo del senador republicano John McCain para convertir en ley las sanciones existentes para que Trump no pueda eliminarlas unilateralmente.

Y los demócratas, que no ostentan ninguna mayoría en Washington, se han lanzado a pedir que la renuncia de Flynn abra el primer capítulo de investigaciones sobre los contactos entre los colaboradores de Trump y Moscú, tanto durante la campaña como después.

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Clare Freer

Parosmia: desde que tuve COVID-19, la comida me da ganas de vomitar

Muchas personas descubren que las cosas no huelen bien después de padecer COVID y que la mayoría de los alimentos huelen y saben repugnantes.
Clare Freer
26 de febrero, 2021
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Muchas personas con COVID-19 pierden temporalmente el sentido del olfato.

A medida que se recuperan, este por lo general regresa, pero algunos descubren que las cosas huelen diferente y algunas que deberían oler bien, como la comida, el jabón y sus seres queridos, huelen repulsivamente.

El número de personas con esta afección, conocida como parosmia, aumenta constantemente, pero los científicos no están seguros de por qué ocurre o cómo curarla.

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BBC

Clare Freer termina llorando cada vez que intenta cocinar para su familia.

“Me mareo con los olores. Un olor podrido invade la casa en cuanto se enciende el horno y es insoportable”, describe.

La mujer de 47 años de Sutton Coldfield, Reino Unido, ha estado padeciendo parosmia durante siete meses y dice que muchos olores cotidianos le resultan repugnantes.

Las cebollas, el café, la carne, las frutas, el alcohol, la pasta de dientes, los productos de limpieza y los perfumes le dan ganas de vomitar.

El agua del grifo tiene el mismo efecto (aunque no el agua filtrada), lo que dificulta el lavado.

“Ya ni siquiera puedo besar a mi pareja”, dice.

Clare contrajo COVID-19 en marzo del año pasado y, como muchas personas, perdió el olfato como resultado.

El sentido regresó brevemente en mayo, pero en junio Clare empezó a rechazar sus comidas para llevar favoritas porque tenían un aroma rancio y cada vez que algo entraba en el horno había un olor abrumador a productos químicos o algo quemado.

Desde el verano lleva una dieta de pan y queso porque es todo lo que puede tolerar.

“No tengo energía y me duele todo”, cuenta. También la ha afectado emocionalmente. Dice que llora la mayoría de los días.

“Aunque la anosmia no fue agradable, pude seguir con mi vida normal y seguir comiendo y bebiendo”, dice Clare. “Viviría con eso para siempre, si eso significara deshacerme de la parosmia”.

Clare disfruta de un día de mimos con su hija mayor: el perfume ahora huele repugnante para ella.

Clare Freer
En esta foto se la puede ver a Clare Freer disfrutando de un día de mimos con su hija mayor. Ahora el perfume de sus seres queridos huele repugnante para ella.

El médico de cabecera de Clare dijo que nunca antes se había encontrado con un caso así.

Asustada y desconcertada, buscó respuestas en Internet y encontró un grupo de Facebook con 6.000 miembros creado por la organización benéfica de pérdida de olores AbScent.

Casi todos habían comenzado con anosmia derivada de la COVID-19 y terminaron con parosmia.

“Los descripciones comunes de los diferentes olores de parosmia incluyen: muerte, descomposición, carne podrida, heces“, dice la fundadora de AbScent, Chrissi Kelly, quien creó el grupo de Facebook en junio después de lo que describe como un “maremoto” de casos de parosmia por COVID-19 .

La gente usó frases como “aguas residuales con sabor a fruta”, “basura empapada y caliente” y “perro mojado rancio”.

A menudo, luchan por describir el olor porque no se parece a nada que hayan encontrado antes y eligen palabras que transmiten su disgusto.

Alrededor del 65% de las personas con COVID pierden el sentido del olfato y el gusto y se estima que alrededor del 10% de ellos desarrollan una “disfunción olfativa cualitativa”, es decir, parosmia u otra afección, fantosmia, cuando huele algo que no se encuentra en el lugar.

Si esto es correcto, 6.5 millones de personas de los 100 millones que han tenido COVID-19 en todo el mundo pueden estar experimentando parosmia prolongada por COVID.

Short presentational grey line

BBC

La doctora Jane Parker, científica especialista en sabor de la Universidad de Reading, Reino Unido, estaba estudiando la parosmia antes de la pandemia, cuando era una condición aún más rara.

Una teoría sobre el origen de los olores horribles que experimentan las personas que viven con parosmia es que solo perciben algunos de los compuestos volátiles que contiene una sustancia y que huelen peor de forma aislada. Incluso podría aumentar su intensidad.

Por ejemplo, el café contiene compuestos de azufre que huelen bien en combinación con todas las demás moléculas que le dan al café su aroma agradable, pero no cuando se huele solo.

Consultando con varias personas del grupo de Facebook AbScent parosmia, Parker y su equipo han descubierto que la carne, las cebollas, el ajo y el chocolate provocan habitualmente una mala reacción, junto con el café, las verduras, la fruta, el agua del grifo y el vino.

Jarra de café.

Getty Images
Para la mayoría de las personas que padecen de parosmia, el café sabe muy mal.

Muchas otras cosas huelen mal para algunos de los voluntarios y nada huele bien para todos ellos “excepto quizás almendras y cerezas”.

Ellos, y otros con parosmia, describen repetidamente algunos malos olores, incluido uno que es químico y ahumado, uno que es dulce y enfermizo, y otro descrito como “vómito”.

La investigación de Parker también ha encontrado que los malos olores pueden permanecer con los parósmicos, como se les llama, durante un tiempo inusualmente largo.

Para la mayoría de las personas, el olor a café permanecerá en sus fosas nasales durante unos segundos. Para los parósmicos, podría quedarse durante horas, incluso días.


Consejos para afrontar la parosmia

  • Consume alimentos a temperatura ambiente o fríos
  • Evita los alimentos fritos, carnes asadas, cebollas, ajo, huevos, café y chocolate, que son algunos de los peores alimentos para los parósmicos.
  • Prueba alimentos suaves como arroz, fideos, pan sin tostar, verduras al vapor y yogur natural.
  • Si no puedes tolerar la comida, considera batidos de proteínas sin sabor

Fuente: AbScent


Barry Smith, líder británico del Consorcio Global para la Investigación Quimiosensorial, dice que otro descubrimiento sorprendente: “lo bueno es malo y lo malo es bueno”.

“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”, describe.

“Es como si los desechos humanos ahora huelen a comida y la comida ahora huele a desechos humanos”.

Baño.

Getty Images
“Para algunas personas, los olores de los pañales y del baño se han vuelto tolerables, e incluso agradables”.

Entonces, ¿qué causa la parosmia?

La hipótesis predominante es que resulta del daño a las fibras nerviosas que transportan señales desde los receptores en la nariz hasta las terminales (glomérulos) del bulbo olfatorio en el cerebro.

Cuando estos vuelven a crecer, ya sea que el daño haya sido causado por un accidente automovilístico o por una infección viral o bacteriana, se cree que las fibras pueden volver a adherirse a la terminal incorrecta, dice Parker.

“¡Están en la sala de reuniones equivocada! Esto se conoce como cableado cruzado y significa que el cerebro no reconoce el olor y quizás está programado para pensar en él como un peligro”, detalla.

La teoría es que, en la mayoría de los casos, el cerebro, con el tiempo, corregirá el problema, pero Parker se muestra reacio a decir cuánto tiempo llevará.

“Debido a que muy pocas personas tenían parosmia antes de la COVID-19, no se estudió mucho y la mayoría de la gente no sabía qué era, por lo que no tenemos datos históricos. Y tampoco tenemos datos para COVID-19 porque eso podría llevar años”, asegura.

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BBC

Aparte de esperar a que el cerebro se adapte, no hay cura, aunque AbScent cree que el “entrenamiento del olfato” puede ayudar.

Consiste en oler regularmente una selección de aceites esenciales uno sobre otro, pensando en la planta de la que se obtuvieron.

Clare Freer ha estado haciendo esto y dice que el limón, el eucalipto y el clavo de olor han comenzado a oler levemente como deberían, pero que no registra nada en el caso de la rosa.

Algunos parósmicos han adaptado su dieta para hacer más llevadero vivir con la enfermedad.

Dos hermanas, Kirstie, de 20 años, y Laura, de 18, de Keighley, Reino Unido, están haciendo lo mismo, aunque tomó un tiempo descubrir cómo llevarlo a cabo y al mismo tiempo vivir en armonía con sus padres.

Una vez, las hermanas tuvieron que correr por la casa y abrir las ventanas, cuando sus padres llegaron con pescado y papas fritas, “porque el olor es horrible”, describe Laura.

Sus padres, en cambio, se han cansado de las especias picantes con las que cocinan las hermanas, para enmascarar los sabores desagradables y darles lo que para ellas es un toque de sabor.

Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

BBC
Kirstie (derecha) y Laura en el cumpleaños número 18 de la última que no pudo comer su pastel.

“Algunas personas nos dicen que simplemente debemos alimentarnos y comer de todos modos. Lo intentamos, pero es muy difícil comer alimentos que saben podridos“, dice Kirstie.

“Y luego, durante los próximos tres días, tendré que vivir con ese olor que se filtra en mi sudor. Es uno de los olores más angustiantes y me siento sucia constantemente”, detalla.

Ahora se han dado cuenta de que los alimentos de origen vegetal saben mejor y disfrutan de platos como la boloñesa de lentejas y el risotto de calabaza.

“La carne es un alimento que ahora evitamos. Encontrar buenas recetas que nos gusten ha hecho que sea mucho más fácil de afrontar”, afirma Kirstie.

“Hemos tenido que adaptarnos y cambiar nuestra forma de pensar porque sabemos que podríamos estar viviendo con esto durante años y años”, se resigna.

La pérdida del olfato a menudo afecta la salud mental

Jane Parker señala que la pérdida del olfato ocupa un lugar muy bajo en la lista de prioridades para quienes enfrentan la pandemia, pero ella y Barry Smith dicen que a menudo afecta la salud mental y la calidad de vida.

“Es sólo cuando pierdes el sentido del olfato que te das cuenta de cuánto fue parte de la esencia de tu experiencia”, explica Smith.

La conexión humana, el placer y los recuerdos están ligados al olfato, señala.

“Te dicen que se sienten aislados de su propio entorno, ajenos. Ya no encuentran ningún placer en comer y pierden esa cercanía tranquilizadora de poder oler a las personas que aman”, describe.

Mientras que Clare Freer extraña los días en que le gustaba el olor de su esposo cuando salía de la ducha, Justin Hyde, de 41 años, de Cheltenham, en el suroeste de Reino Unido, nunca ha olido el aroma de su hija nacida en marzo de 2020.

Justin no asistió al festival de carreras de caballo de su ciudad en el mismo mes, pero conoce a personas que sí lo hicieron, y no mucho después contrajo el virus, perdiendo el sentido del gusto y el olfato.

Justin Hyde

Justin Hyde
Justin Hyde ya no disfruta de una visita a una cervecería al aire libre porque no puede tolerar el sabor de la cerveza.

Tuvo una recuperación de los sentidos en julio, pero luego el café comenzó a oler extraño, y rápidamente las cosas empeoraron.

“Casi todos los olores se volvieron extraños”, puntualiza. “Los huevos me repelen físicamente y no puedo disfrutar de la cerveza o el vino, ya que tienen un sabor que simplemente llamo COVID”.

Al igual que Kirstie y Laura, él descubrió que algunos platos sin carne son comestibles, incluido el curry de verduras, pero no habrá más visitas a las cervecerías mientras dure su parosmia y ni desayunos con alimentos fritos.

“Todos esos placeres que damos por sentado han desaparecido desde que tuve COVID. Siento que estoy roto y ya no soy yo“.


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